miércoles, 18 de enero de 2017

“La corrupción no se puede eliminar, pero sí controlar”: Carlos Pinto de la IFC



La corrupción es un cáncer.

Son muchos los ciudadanos que les encanta robar, hurtar, coger cosas que no son de ellos.

Es como sentirse más listos que los demás.
Es de su naturaleza.

Sobre todo, cuando tienen un padre que se los permite.

Si papá enseña. El nene aprende.
Pero si papá es raterillo, el chiquillo asimila la lección.

Esto que comenta Carlos Pinto, jefe de la Región Andina de la Corporación Financiera Internacional, que es parte del Grupo Banco Mundial es cierto en parte.

Porque nosotros como periodistas hemos estado en muchas reuniones de Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional y en uno de sus eventos un funcionario de esas entidades nos confesó a varios colegas, que no es fácil trabajar con los corruptos. Tienen mucho poder y son capaces de intimidar. Y nos narró uno de sus episodios, que más adelante, en el RADAR, se los vamos a contar brevemente.

En su momento se los contaré. Será con calma...

RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1
Pd: vamos a leer lo que dice el señor Pinto, quien se sentó con los colegas del diario La República…
“La corrupción no se puede eliminar, pero sí controlar”

Uno de los principales financiadores de la infraestructura en Colombia es la Corporación Financiera Internacional (IFC) que hace parte del Grupo Banco Mundial. Durante 2016 la Corporación financió US$940 millones en obras, cifra récord para la compañía. Sin embargo, sin alejarse del contexto actual el jefe para la Región Andina de la IFC, Carlos Pinto, aseguró que la corrupción no se puede eliminar del todo, pero sí se puede controlar y para eso el Banco Mundial ha prestado su asesoría.

¿Cuál es el balance de financiación 2016 y la expectativa de 2017?
En todos los años que llevamos en Colombia hemos aportado más de US$7.000 millones. Nuestra cartera actual está ligeramente por encima de los US$2.000 millones y cerca de 30% de esa está invertida en capital y 70% en financiamientos. 

¿Cómo están repartidos los recursos en este momento?
Tenemos 55% en lo que llamamos instituciones financieras y 35% en infraestructura, el resto está en sectores como agronegocios, minería, educación y salud. Nuestro año va del 1 de julio al 30 junio, por lo que 2016 terminó en junio del año pasado y ya estamos a 2017. Entonces el año pasado terminamos con US$940 millones de financiación. Fue un año récord,  representó más de 25% de lo que fue el año anterior y este año esperamos superarlo.
Ustedes han estado muy activos en infraestructura, ¿cómo les ha ido?
Lo primero fue con ayuda del Ministerio de Hacienda desarrollar el proyecto de la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN) y hoy en día somos accionistas, es la única excepción donde no estamos en empresa privada, pero vimos que el proyecto era importante y por eso tenemos 15% de capital, luego ayudamos a traer el Sumitomo Bank. Lo que hace la FDN es aportar soluciones complementarias al sistema financiero y el mejor ejemplo son las garantías de liquidez que han dado a los proyectos que se están financiando con los Proyect Bonds. Esto hace un puente para que el mercado de capitales entre a financiar los proyectos de infraestructura. 

¿Qué productos financieros han diseñado para las 4G?
Hicimos el primer Fondo de Deuda Senior, que es un fondo donde los institucionales como fondos de pensiones ponen su dinero y este fondo a su vez otorga financiamiento de largo plazo a los concesionarios como si fuera un banco, pues el fondo de pensiones no puede invertir directamente en el concesionario pero sí en el fondo. Este fondo tiene US$480 millones y eso le da la posibilidad de dar casi US$100 millones para cinco proyectos. Nosotros pusimos US$48 millones y somos socios.

¿Qué tienen planeado para este año?
Vamos a hacer una emisión de bonos IFC, quien los compra estará comprando IFC con calificación AAA que es la mejor del mundo y estaría comprando en pesos colombianos. Estimamos que hay un mercado offshore muy importante que será atractivo para los institucionales e internacionales. Estamos muy optimistas y está muy avanzado el proceso. Hemos tenido apoyo de Mauricio Cárdenas y del superintendente Gerardo Hernández, yo diría que en el segundo trimestre de este año podremos estar en el mercado. 

¿De qué monto estamos hablando?
La autorización estamos a punto de tenerla. Vamos a hacer una emisión de US$500 millones que sería el monto global y lo sacaríamos durante tres años. El objetivo es destinar el dinero solo a infraestructura y lo haremos con un proyecto global, que es el mismo esquema que se utiliza en todos los países.

No es fácil financiar un sector que está metido en escándalos de corrupción, ¿cómo afecta ejemplos como Odebrecht su labor de financiamiento?
 
Yo creo que Colombia ha tenido avances en ese campo, lo que pasa ahora es una historia singular y que posiblemente no tendría que ocurrir en el futuro porque se ha venido aprendiendo con las lecciones del pasado. La corrupción es algo que no puedes eliminar completamente, porque si hay una persona corrupta en el sistema siempre va a encontrar una forma para contaminarlo, pero sí podemos controlarlo y el Banco Mundial tiene una asesoría para esos temas con excelentes resultados. Una cosa que hay que tener presente es que nosotros como IFC nunca estamos en la decisión final, las decisiones corresponden a los gobiernos y depende al final de ellos.
¿Cómo ve el panorama internacional y su impacto en la región?
Es difícil saber cómo la nueva administración de Estados Unidos va a afectar a los países latinoamericanos, estamos mirando con mucha atención el tema de México donde algunas empresas están cerrando, pero por otro lado, cuando piensas los fundamentales de la economía, en realidad lo que se está poniendo en riesgo son las mismas empresas de Europa o Estados Unidos. Entonces si ellas quieren ser competitivas tarde o temprano debe haber un ajuste.

¿Cuál cree que es el efecto de la reforma tributaria para los inversionistas?
En principio puede tener un primer efecto de corto plazo negativo, pero que luego será rápidamente absorbido. Además lo veo como una reforma de transición. Yo creo que en un momento más favorable Colombia debe llevar una reforma tributaria más extensiva y estructurada, esta fue una solución transitoria para las necesidades inmediatas de recursos.  Lo que quedó pendiente es el problema de informalidad.

La opinión
Clemente del Valle
Presidente de la FDN
“Corrupción es el resultado de algunos incentivos y de faltas de control, por lo que se requiere tener penas y costos que disuadan estos actos”.

Para contactar al autor de esta nota:
María Carolina Ramírez
mcramirez@larepublica.com.co

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