domingo, 27 de marzo de 2011

El Foro Caribe, en el editorial de El Metro de Cartagena

Desde Cartagena, el colega Carlos Ardila, se refiere al Foro Caribe: Siglo XXI: la definición de una gran agenda hacia el futuro, que se realizará mañana en Barranquilla.

LuisEmilioRada C
ElMetro de Cartagena

'Caribe Siglo XXI', un foro en el cual los candidatos a la Alcaldía deberían participar

de ElMetro de Cartagena, el Domingo, 27 de marzo de 2011 a las 7:47
Convencido de la importancia que para toda la Región Caribe tiene el foro 'Caribe Siglo XXI', www.revistaelmetro.com editorializa sobre la conveniencia de que quienes aspiren a suceder a los actuales alcaldes y gobernadores asistan al evento. Por lo menos -agregamos- que estén muy atentos a sus conclusiones.


Editorial
'Caribe Siglo XXI', un foro en el cual los candidatos a la Alcaldía deberían participar

Este lunes, en el teatro José Consuegra Higgins de Barranquilla, se llevará a cabo el foro 'Caribe Siglo XXI', el cual, para efectos del cabal cumplimiento de sus objetivos, se concentrará en el desarrollo de cuatro ejes temáticos: competitividad, equidad, probidad e institucionalidad regional.

De acuerdo con lo que nos ha informado uno de sus más entusiastas promotores, el periodista Raimundo Alvarado, hasta este viernes habían confirmado su presencia, como ponentes, los ministros de Minas y Energía, Carlos Rodado; de Comercio Exterior, Sergio Díazgranados, y del Interior, Germán Vargas Lleras; los gobernadores del Atlántico, Eduardo Verano; y del Magdalena, Manuel José Bonett Locarno; y los alcaldes de Barranquilla, Alejandro Char; y de Cartagena, Judith Pinedo. 

Una de las aspiraciones de los gestores del foro, los directivos y propietarios del diario El Heraldo de Barranquilla, es contribuir a generar un espacio de discusión sobre el financiamiento del Plan Estratégico del Caribe y, paralelamente, sobre los programas o proyectos de interés regional que podrían financiarse con las regalías mineras, de acuerdo con el esquema propuesto por el Gobierno de Juan Manuel Santos para desarrollar megaproyectos que integren dos o más entidades territoriales.

Por lo anterior, además de los actuales mandatarios locales y seccionales, cuyos gobiernos concluyen el 31 de diciembre de este año, deberían participar activamente en el foro 'Caribe Siglo XXI' quienes aspiren a sucederlos (entre quienes podrían estar los alcaldes y gobernadores que regirán los destinos de la región hasta el 31 de diciembre de 2015), cuyas opiniones sobre el alfabetismo, la infraestructura portuaria, la rehabilitación del río Magdalena y sus afluentes, la vivienda de interés social, la movilidad, el hambre, la salud, la educación, la integración cultural y los temas ambientales, entre muchos otros, deberían ser conocidas en tan trascendental evento.

Aunque no aparecen entre los confirmados, no tenemos duda que desde las 8 de la mañana de este lunes, si no en la mesa principal sí en las primeras filas del auditorio, estarán -muy tiesos y muy majos- varios de los congresistas bolivarenses. Algunos de ellos, miembros de las castas políticas que durante los últimos años han mantenido el control político, social y económico de la Región Caribe y, por ello, son corresponsables de la crisis que ha propiciado el rezago de ésta a nivel nacional, nos dirán -en emotivos discursos- que tienen la llave para abrir las puertas del desarrollo y el bienestar de nuestras municipalidades. Y hasta muchísimos les creerán.   

En todo caso, ¡qué bien que sigan "llevando el cántaro al agua"! Y ojalá que, también como ellos, vayan al José Consuegra Higgins -y participen en el Foro 'Caribe Siglo XXI'- los candidatos a las gobernaciones de los departamentos de la Región y a las alcaldías de sus capitales. 

Para el caso puntual de la capital de Bolívar, consideramos conveniente que quienes ya han comenzado a reclamar el respaldo popular para regir nuestros destinos participen en este importante evento porque, además, sería una buena oportunidad para que sus potenciales electores comenzáramos a 'medirles el pulso' y apreciar si, como varios pregonan, tienen en realidad el talante, la formación y los conocimientos para asumir una responsabilidad como la que conlleva administrar a Cartagena, que ya no es una villa amurallada sino una urbe cuyo destino está ligado al de las restantes capitales del Caribe colombiano.

De Nieto al Voto Caribe, por Raimundo Alvarado

 
Hoy, Raimundo Alvarado le pega una mirada a la historia de la Región Caribe.

LuisEmilioRadaC

Una rápida mirada a los cinco ciclos de la integración y la autonomia del Caribe la publica hoy El Heraldo, con mi firma. Estos ciclos son: uno, de Nieto a Nuñez; dos, la Liga Costeña; tres, el Sipur; cuarto, los foros regionales, y quinto, el Voto Caribe, que fue lanzado como propuesta el 30 de enero de 2008 en el Centro Hispano de Cartagena en una declaración que se denominó asi, "Declaracion de Cartagena", firmada por todos los gobernadores recién posesionados y algunos alcaldes de capitales. 
Raimundo Alvarado


De Nieto a la Región Caribe: una lucha de 176 años

Por Raimundo Alvarado

 
Desde 1835, cuando Juan José Nieto le exponía al presidente Francisco de Paula Santander las ventajas que el federalismo le “reportaría a la Costa” contraponiendo los intereses de ésta a los del “Centro”, este territorio, comprendido hoy por ocho departamentos, ha sido una expresión siempre presente en el discurso político de Colombia.
Ahora se recomienda llamarle Región Caribe por razones de afirmación de la identidad con el mar Caribe, no el océano Atlántico, y por todas las consecuencias que ello tiene. La Constitución de 1991 contribuye a que se hable de región porque así quedó nombrada la figura territorial que nace de la asociación de dos o más departamentos. De manera que los activistas regionalistas, que cada día son más preparados, alcanzaron una manera de nombrar el objetivo con apenas dos palabras: Región Caribe. Y esta simple asociación de dos palabras abarca cada vez más un contenido de aspiraciones en autonomía, desarrollo humano, competitividad y, más recientemente, de probidad.
El foro regional que se inicia mañana por convocatoria de EL HERALDO tiene como antecedente político de gran potencia el Voto Caribe del 14 de marzo de 2010, que es percibido por una parte de sus impulsores como un mandato con fuerza vinculante, es decir, con opción de reclamar su cumplimiento en un Estado de Derecho, aun cuando fue presentado por sus promotores como un ejercicio pedagógico.
El valor se lo da la contundencia del número de ciudadanos que participaron, 2.506.702, y luego la interpretación que el pueblo y los candidatos presidenciales, especialmente el hoy presidente Juan Manuel Santos, le dieron a esa manifestación ciudadana y los compromisos asumidos a partir de ese resultado por los partidos a través de ellos como voceros. Una encuesta reciente de este periódico en toda la región con la gente del común permite comprobar que existe preocupación por los escasos desarrollos que ha tenido el Voto Caribe pero que la esperanza y la actitud de lucha se mantienen intactas.

De los Supremos a la Liga Costeña
Tales respuestas se derivan tal vez de lo arraigado que está en la mente y el corazón de la gente del Caribe el criterio que expresaba Nieto de desigualdad en contra de la Costa y que tiene una historia de casi 200 años de reclamos periódicos, con intermitencia, con lamparazos como los que emiten las luciérnagas, pero donde se puede notar que se suman con el tiempo nuevos ámbitos o procesos políticos, económicos y sociales que se articulan y consolidan en los ideales de autonomía y desarrollo. Antes de la Independencia los cartageneros se disputaron con Santa Fe la primacía nacional y aquellos acuñaron contra estos el despectivo de “lanudos”.
Para Orlando Fals Borda y Gustavo Bell Lemus, entre otros, algunos intentos de autonomía los protagonizaron en el mismo siglo XIX de Nieto jefes rebeldes como Francisco Javier Carmona, quien en desarrollo de la Guerra de los Supremos (1840-1842) proclamó las cinco provincias costeñas de ese entonces (Manzanares, Cibeles, Riohacha, Cartagena y Mompós) como Estado Federal de la Costa, en 1841, y los generales Ramón Santodomingo Vila y Manuel Balita Martínez, en Córdoba. Nieto fue presidente de Colombia en 1861 desde la Costa, pero no fue su propósito consolidar una autonomía regional.
La investigadora Yusmidia Solano, de la Universidad Nacional con sede en San Andrés, atribuye a la satisfacción de las élites regionales con el presidente Rafael Núñez el que se haya apagado en los años siguientes el sentimiento autonomista del Caribe y por lo tanto que ésta conciencia regional haya reaparecido sólo con la Liga Costeña de 1919, cuando se detectó una tendencia de acabar con políticas que convenían a los comerciantes de la Costa sobre el trigo y la sal, y de abandonar el río Magdalena que había sido el eje de comunicación y desarrollo del país para usar los recursos más bien en carreteras y ferrocarriles en el interior.
Entre Núñez y la Liga hubo como hecho histórico la conspiración del general monteriano Francisco Burgos contra el presidente Rafael Reyes (1903- 1909).

Objetivos vigentes

Eduardo Posada Carbó es el historiador que con más rigor ha analizado el contexto y los hechos mismos de La Liga, que tuvo dos reuniones, una en Barranquilla y otra en Cartagena, más debates en el Congreso y en la prensa hasta 1922.
Provocó que el presidente de la época, Marco Fidel Suárez, viniera personalmente a enfriar los ánimos y hasta aceptara ser nombrado Presidente Honorario de la Liga Costeña. Como existía el antecedente de la separación de Panamá, y por el sensacionalismo de la prensa capitalina, las reacciones del gobierno fueron desproporcionadas frente a las demandas de la Liga, y el movimiento terminó disolviéndose en las campañas electorales siguientes, porque los líderes de esta se alinearon en sus respectivos partidos. Pero parte de los objetivos fueron logrados. La lucha tuvo otras expresiones intermitentes: hubo una manifestación el 6 de mayo de 1925 por demandas regionales y un paro cívico en 1931 como “expresión de la confluencia de todos los intereses de la región”. En 1934 se intento revivir la La Liga Costeña creandose la Asmablea Interdepartamental de la Costa, que duro poco. En 1967 fue creada Corelca para que se atendiera regionalmente las necesidades de electricidad, dado que existía un severo rezago frente al interior del país.

Sipur
El siguiente hito es la constitución del Sistema Integrado de Planificación (Sipur) en 1974, cuando se reunieron los gobernadores en Coveñas con la intendente de San Andrés y crearon la Asociación de Departamentos de la Costa Atlántica con el objeto “de promover e incrementar el desarrollo de la región mediante la integración y coordinación de sus esfuerzos y de sus recursos para lograr un proceso racional, armónico y equilibrado de sus diferentes zonas”.
Pero el Sipur no satisfizo las necesidades porque carecía de recursos para emprender proyectos y era una simple asociación de departamentos económicamente débiles que tenían dificultades para aportar sus cuotas. Planeación Nacional, que tenía un cupo en su Consejo, jamás lo ocupó. El Sipur no podía cuestionar las políticas nacionales. Sin embargo, constituyó un avance en la integración regional y sus dificultades abrieron el camino para los siete foros del Caribe entre 1981 y 1998, los simposios en Cartagena y Barranquilla organizados por Fundesarrollo, el Observatorio del Caribe y el Banco de la República y su culminación con el Compromiso Caribe de 2007.
Además, en la década de los 80 floreció el Bloque Parlamentario de la Costa, que logró que se alternaran las presidencias de Cámara y Senado entre un costeño y uno del interior, así como gran poder en la negociación para el trámite de cada proyecto. Este Bloque ha perdido importancia por la parapolítica y las bancadas partidistas.

Los foros
Todos estos eventos de integración y desarrollo desde principios de los ochenta han estado soportados en la conciencia de que hay un rezago social y económico en el Caribe que se deriva de políticas y asignación de recursos que en Colombia favorecen al centro y golpean a la periferia. A falta de líderes políticos, los investigadores, liderados por quienes han estudiado en el extranjero, han sostenido el debate y se ha llegado a alcanzar sintonía entre el discurso académico que soporta las políticas de este gobierno y el alegato por la equidad social y el desarrollo económico del Caribe.
El primero de los siete foros se cumplió en Santa Marta del 26 al 28 de marzo de 1981, de manera que mañana se cumplen 30 años  de su clausura. Fue la oportunidad para comprobar que existía un gran entusiasmo de las nuevas generaciones por identificar el potencial humano y económico de la región pero se hablaba poco en ese entonces de desarrollo social, que hoy es el tema central del alegato. Asistieron 500 personas y desde allí se empezó a debatir acerca de cómo darle contenido al ideal de autonomía. Igualmente, de cómo hacer más eficaz la planeación integral.
El segundo y tercer foro, en el gobierno de Belisario Betancur, se dedicaron a sacar adelante el plan Un Viaje Hacia el Futuro y las bases de lo que sería el Consejo Regional de Planeación (Corpes), luego creada mediante la ley 76 de 1985.  El segundo fue en Cartagena, en septiembre de 1982, es decir, cuando Betancur estaba en la plenitud de su aceptación, y allí se comprometió con el plan que surgiera. El tercero fue en San Andrés, donde se concretó la idea de dotar de recursos financieros de origen nacional a la institución regional que se creara para no repetir la experiencia del Sipur.
El cuarto, en Cartagena, en julio de 1990, ya tenía en funcionamiento al Corpes, que le aportó investigaciones que integraban a todos los departamentos y sobre esa base intentó, y en algunos casos logró, que la región definiera una agenda de proyectos que el gobierno de César Gaviria señaló que eran afines a su política de transformar el comercio exterior. Para esta época el tema del desarrollo social, especialmente en educación y agua potable, ya había alcanzado a convertirse en eje de las aspiraciones del Caribe. Los estudios de nuestros investigadores más exitosos en los últimos 20 años han estado centrados más bien  en cómo resolver las denominadas disparidades entre las diferentes regiones, y, recientemente, no ya del Caribe sino del país.
La Constituyente de 1991 cambió la agenda regional. Por gestión de un grupo de constituyentes del Caribe, entre ellos el director consejero de este diario, Juan B. Fernández Renowitzky, creó la figura de Región en sus artículos 306 y 307, y puso en cabeza de esta la finalidad del desarrollo económico y social. Además, activó una serie de reformas que han copado desde entonces la agenda del Congreso y de los gobiernos en todos sus niveles. El Corpes hizo alianza con los constituyentes para que se introdujera en la Constitución las aspiraciones del Caribe con resultados más bien favorables.
Ya en vigencia la Constitución, se desarrolló en Barranquilla el quinto foro, en septiembre de 1993, con 96 ponencias y un largo proceso de preparación que sirvió para debatir los temas más importantes de reglamentación de la Carta Política. El presidente Gaviria sorprendió con la propuesta de que se debería insistir en la federación del país, pero 17 años después el Congreso y el Gobierno de Bogotá siguen resistiéndose a reglamentar las regiones.
Esta demora y la conciencia de que cada día golpea más el atraso condujeron al Voto Caribe en 2010 como expresión de voluntad política para avanzar en la institucionalidad regional.
El sexto y séptimo foro, en Montería y Barranquilla, en 1996 y 1998, más una serie de simposios y el proceso que dio origen al Compromiso Caribe han servido para dar certezas respecto a que la lucha debe continuar y que la Región ya está equipada intelectualmente para construir su destino.

El Voto Caribe
La integración tomó más vigor a partir de la posesión de los actuales gobernadores y alcaldes y el documento Compromiso Caribe. A la sazón existen, con pleno vigor institucional, los siguientes procesos: Caribe Ya (gobernadores con Elvia Mejía), Compromiso Caribe (Observatorio del Caribe), Evolución Caribe (Tecnológica de Bolívar, con Adolfo Meisel), Agencia para el Desarrollo Regional (Priscila Celedón con PNUD) y Grupo Región (Uninorte).
Este ciclo se inició en la capital de Bolívar el 30 de enero de 2008 con el documento ‘Declaración de Cartagena’, que compromete a los gobernadores y alcaldes en lo que sería el Voto Caribe. También en la formulación de un Plan Estratégico Regional.
Esa es historia que estamos viviendo y estamos haciendo bajo el liderazgo de las gobernaciones y de varios grupos de trabajo que requieren ahora constituirse en un solo proyecto y un solo proceso. Hacia allá tenemos que enrutarnos, y los foros de EL HERALDO constituyen un aporte de buena fe. Que el entusiasmo de la gente que asistió al primer foro en Santa Marta nos ilumine.

Reequilibrio Global. Desafíos económicos y oportunidades comerciales para A Latina y el Caribe

¿Los gobiernos, los empresarios de América Latina y el Caribe son conscientes de las oportunidades que tienen en este momento mundial, donde se ha producido un aumento de los precios de las materias primas y de los flujos financieros que se vienen presentando para la Región?
Un estudio presentado hoy en Canadá, en medio de la Asamblea del BID, en Calgary, llama la atención sobre los precios de petróleo, metales y alimentos que llegaron a unos 23, 8 y 35%, si se comparan con lo que se veía en 2006.
En ese estudio se explica que “El reequilibrio de la economía mundial está sentando las bases para lo que podría ser una sostenida bonanza económica en América Latina y el Caribe”, dijo Alejandro Izquierdo, economista principal del BID y uno de los coordinadores del estudio. “Sin embargo, para que esto ocurra, los países de la región necesitan hacer frente lo antes posible a estos nuevos retos impuestos por el clima económico emergente, particularmente en términos de gestión macroeconómica prudente, apertura de nuevas oportunidades comerciales y aumento de los niveles de productividad”.
¿Aprovecharán América Latina y el Caribe esa oportunidad?... Pienso que sí... pero como dice Alejandro Izquierdo, también hay retos...

LuisEmilioRadaC



IDB

Marzo 27-2011

Reequilibrio global plantea desafíos económicos, oportunidades comerciales para América Latina y el Caribe

 

Estudio del BID destaca necesidad de prudencia fiscal, políticas comerciales para aumentar el acceso a mercados de Asia, EE.UU. y Europa

El nuevo orden económico surgido tras la crisis financiera global probablemente generará en los próximos años un clima internacional favorable sin precedentes para América Latina y el Caribe. 

Los tomadores de decisiones de la región deberían aprovechar la oportunidad para llevar a cabo políticas que reduzcan las vulnerabilidades externas de sus países y aseguren un crecimiento económico sostenible, según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El aumento de los precios de las materias primas, el auge de Asia como importante comprador de productos primarios latinoamericanos, las bajas tasas de interés mundiales y los crecientes flujos de capital llevarán a los grandes exportadores de materias primas de Sudamérica y a los países en el resto de América Latina y el Caribe a crecer a diferentes velocidades, lo que a su vez les significará desafíos para elaborar políticas diferentes.

“El reequilibrio de la economía mundial está sentando las bases para  lo que podría ser una sostenida bonanza económica en América Latina y el Caribe”, dijo Alejandro Izquierdo, economista principal del BID y uno de los coordinadores del estudio. “Sin embargo, para que esto ocurra, los países de la región necesitan hacer frente lo antes posible a estos nuevos retos impuestos por el clima económico emergente, particularmente en términos de gestión macroeconómica prudente, apertura de nuevas oportunidades comerciales y aumento de los niveles de productividad”.

El estudio, “¿Una Región, Dos Velocidades? Desafíos del Nuevo Orden Económico Global para América Latina y el Caribe”, coordinado por Izquierdo y Ernesto Talvi, director del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES) de Uruguay, fue presentado hoy a la Asamblea de Gobernadores del BID durante la Reunión Anual del Banco en Calgary, Canadá.

El estudio hace un pormenorizado análisis de las tendencias económicas surgidas desde la crisis financiera global y sopesa el papel potencial que América Latina y el Caribe pueden desempeñar en este nuevo clima.

El nuevo orden económico
La composición del crecimiento económico global ha sufrido un cambio dramático tras la crisis financiera debido al incremento del ahorro interno y la reducción de los déficits de cuenta corriente en América del Norte y Europa. Las economías emergentes ahora representan 75 por ciento del crecimiento de la demanda global, comparado con 50 por ciento en 2006, según el estudio.
El informe del BID prevé que ese cambio en la demanda pueda prevalecer por varios años, llevando a una mayor propensión al consumo de productos primarios.
Este cambio tiene profundas implicaciones macroeconómicas y comerciales para América Latina. Ha producido un aumento de los precios de las materias primas y de flujos financieros a la región. Los precios del petróleo, metales y alimentos son 23 por ciento, 8 por ciento y 35 por ciento más elevados, respectivamente, que los niveles prevalecientes en 2006. El costo del financiamiento para las economías emergentes es sustancialmente menor a los niveles previos a la crisis, dado que el exceso de ahorros, generado mayormente en Asia, no está siendo absorbido por los países industrializados.
Los flujos de capital hacia la región se han reanudado a ritmo acelerado, alcanzando un nivel histórico sin precedentes de US$266.000 millones en 2010, llevando los rendimientos de deuda soberana a niveles anteriores a la crisis. A diferencia del pasado, ahora predominan los flujos financieros. En 2006 un tercio del total de los flujos de capital eran no financieros, pero estos ahora representan 55 por ciento del total de influjos.

En lo que respecta al comercio internacional, el auge de Asia ha creado una demanda creciente e insaciable de recursos naturales de América Latina y una presión competitiva creciente e incesante sobre los productores de manufacturas latinoamericanos, tanto en los mercados internos como los externos.
El actual clima probablemente lleve a los países exportadores de materias primas de la región a crecer a tasas más aceleradas que aquellos países que son primordialmente importadores de materias primas y más dependientes de las exportaciones de productos y servicios a América del Norte y Europa y de las remesas enviadas por emigrados, según el estudio.

Recomendaciones de políticas macroeconómicas
El actual clima económico está llevando a varios países exportadores de materias primas a combatir el sobrecalentamiento, la apreciación cambiaria y el ingreso de capitales de corto plazo que pueden tener efectos desestabilizadores en sus economías.
El estudio llama a esos países a hacer buen uso de la bonanza externa mediante un prudente manejo macroeconómico y financiero para mantener a raya cualquier incremento de las vulnerabilidades que pueda poner en riesgo a sus economías.
El estudio alienta a dichos países a recortar el gasto y, en aquellos con grandes ingresos de capital, lograr superávits fiscales que puedan ser usados para recomprar o cancelar deuda. El informe recomienda a los tomadores de decisiones políticas que utilicen las medidas de control de capitales con precaución dados sus resultados mixtos en contribuir a desacelerar la apreciación cambiaria, así como reforzar las normas de liquidez y de requisitos de capital para permitir al sistema bancario adaptarse más adecuadamente al ciclo económico.
"Si los flujos de capital son grandes y el crecimiento económico es fuerte, este es el momento de revisar las regulaciones para permitirles a los bancos de la región acumular capital y liquidez”, dijo Talvi, quien destacó que América Latina superó la reciente crisis razonablemente bien en parte porque tenía políticas macroeconómicas prudentes. “Esto les permitirá formar un buen colchón durante la bonanza y utilizarlo cuando el clima internacional se torne menos favorable”, añadió.
Los países de la región que son mayormente importadores de materias primas también necesitarán recortar gastos, pero por una razón diferente: dado que crecen a un ritmo menor, necesitan asegurar la sostenibilidad fiscal. 
Con respecto a la política monetaria, los países importadores de materias primas deberían avanzar hacia una mayor transparencia y flexibilidad de sus tasas cambiarias con el fin de acomodarse más fácilmente a los choques que hacerlo durante una crisis global. En algunos países esto implica intensificar los esfuerzos por desdolarizar la economía y el sistema financiero para mejorar su capacidad de utilizar la tasa de cambio como amortiguador.

Oportunidades comerciales
El auge de Asia como principal motor de crecimiento plantea grandes oportunidades comerciales y desafíos para América Latina. Para los países exportadores de materias primas, el reto es diversificar las exportaciones a Asia más allá de una cantidad muy limitada de materias primas tales como petróleo, cobre, soja y mineral de hierro.
Para los importadores de materias primas, los desafíos van desde establecer una presencia en el pujante mercado asiático explotando promisorios nichos de exportación en manufacturas y servicios, hasta reestructurar su sector manufacturero para hacer frente y posicionarse de mejor manera ante la competencia de Asia.
El estudio recomienda que la región adopte políticas que unifiquen los mercados internos e incrementen el acceso a mercados de Asia, Estados Unidos y Europa mediante una reducción de las barreras arancelarias y no arancelarias y también de los costos de transporte. El informe insta a los tomadores de decisiones políticas a apoyar amplias medidas destinadas a mejorar la infraestructura, promover la competencia en los servicios de transporte, y facilitar y armonizar los procedimientos aduaneros.
A fin de que las manufacturas de la región mejoren su competitividad externa, el estudio también pone énfasis en la necesidad de que América Latina incremente su productividad, en particular en el sector servicios, que emplea a 60 por ciento de la fuerza laboral, frente a aproximadamente 20 por ciento tanto en el sector primario como en el de manufacturas.
El estudio recomienda que la región apoye políticas e inversiones que impulsen la productividad en vitales sectores no transables. Estos incluyen el comercio minorista y mayorista, las finanzas, los servicios a la comunidad y personales, el transporte y la construcción. El informe llama a la eliminación de  regímenes impositivos que discriminan a favor de firmas pequeñas e informales y de programas sociales que subsidian el empleo informal a expensas de puestos de trabajo formales, como también a implementar políticas que aumenten el crédito disponible a las empresas.
“Las demandas planteadas por el nuevo orden económico sobre la eficiencia del mercado y la productividad en América Latina serán mayúsculas”, dijo Izquierdo. “Ciertas industrias dejarán de ser competitivas, en tanto que otros tipos de industrias florecerán. Los países latinoamericanos necesitarán adoptar políticas que faciliten la reasignación de recursos laborales, de capital y financieros hacia sectores emergentes y más productivos”, agregó.


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