sábado, 6 de marzo de 2010

Región Caribe si, pero no con los mismos... Deyana Acosta Madiedo


Columna de Deyana Acosta Madiedo
El Heraldo, viernes 5 de marzo de 2010

Región Caribe si, pero no con los mismos...
El 14 de marzo los ciudadanos del Caribe debemos solicitar la papeleta para votar por una Región Caribe con autonomía. Se trata de un voto pedagógico que debe movilizar la opinión de un millón de ciudadanos de esta zona para crear un hecho político. De acuerdo: Si a la Región Caribe pero No con los mismos…

Este 14 de marzo, fecha en la que expresaremos el apoyo a esta iniciativa, es el mismo día en que tenemos que escoger a nuestros nuevos representantes al Congreso de la República para el período 2010-2014. Por eso pienso que la responsabilidad del votante Caribe, no se circunscribe a movilizarse en torno a este tema político, sino votar con coherencia por un senador y un representante a la cámara que encarne los intereses de la región. En el caso del Senado es más difícil medir la identificación de intereses por tratarse de una institución política de circunscripción nacional, pero en el caso de los representantes a la cámara que elegimos en el Departamento del Atlántico, nos queda muy fácil. Debemos reflexionar antes de tomar la importante decisión del voto: ¿Han sido defendidos nuestros intereses por los siete representantes actuales? De esos siete hay cuatro que aspiran ser reelegidos y dos aspiran al senado. ¿Será que la nueva Región Caribe avanzará si sus decisiones esenciales reposan en manos de los mismos?

En suma, el voto Caribe aumenta nuestra responsabilidad electoral como ciudadanos. Ahora debemos analizar con más detenimiento por quién votaremos para que nos represente en el Congreso. Respetuosos de la Constitución Nacional y de la República unitaria de la que hacemos parte, la propuesta de Región Caribe no pretende un estado federal ni mucho menos. El objetivo consiste, en primera instancia, en lograr autonomía regional a través de la Región Administrativa de Planificación (RAP) establecida en el artículo 306 de la CN, que hasta ahora no ha avanzado en gran medida porque no ha sido expedida la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial (LOOT) necesaria como marco jurídico superior. La expedición de la LOOT fue ordenada en el artículo 307 de nuestra carta magna y, a pesar de que han pasado más de 19 años y de 17 proyectos por las manos de nuestros congresistas, ésta todavía no existe. Por eso, insisto, nuestro compromiso con la Región Caribe es en realidad un compromiso por escoger mejores representantes.

El sueño solo es posible si la bancada Caribe que nos represente a partir del 2010, se compromete a impulsar en el Congreso de la República, la aprobación de la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial (LOOT); así como la creación de las regiones administrativas y de planificación territorial (RAP), como paso previo a la constitución de las regiones como entidades territoriales. Esa tarea no es fácil. Requiere estudio y transparencia, porque la LOOT definirá en gran parte aspectos del poder sobre la tierra conectados al conflicto armado del país.

La Región Caribe lucha por erradicar la pobreza que alcanza al 50% de la población, alcanzar mejores estándares de calidad de vida y aumentar su participación en el Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Hoy tenemos el 21.3% de la población y apenas participamos con el 14.3% del PIB, situándonos por debajo de Bogotá y Antioquia, que poseen una menor población a la nuestra.

Las ventajas comparativas, competitivas y compartidas de nuestra región, se pueden potenciar a través de la integración y la autonomía regional que nos permitirá promover un uso planificado y sostenible de la gran cantidad de recursos que poseemos. Pero ello es posible con un liderazgo renovado que impulse una verdadera equidad donde primen los intereses colectivos. Para lograr esta mayoría de edad tenemos que empezar por cambiar nuestros líderes. Si estos líderes no se renuevan no creo que la Región avance, a pesar de movilizarse. La abstención y los votos comprados son nuestro mayor enemigo. Por eso Región Caribe Si pero votando a conciencia!!!

Acabemos con el complejo del hermano mayor. Oscar Montes

En El Heraldo podemos leer hoy a Oscar Montes.
Él piensa que nosotros, los caribeños, tenemos gente que puede hacer un papel en la presidencia de la República y anota que NO nos debemos acostumbrarnos con segundos puestos.

Que acabemos con el “el complejo del hermano mayor” y nos invita, prácticamente, a que votemos bien el 14 de marzo.

“Asumamos con responsabilidad el reto del Voto Caribe y probemos que el hermano menor ya creció y es capaz de asumir su propio destino. En otras palabras: dejemos de conformarnos con los premios secos cuando merecemos el premio mayor”, dice el columnista.
Vamos a leerlo.

Luis Emilio Rada C
Pd:


Columna de Oscar Montes
sábado, marzo 6 de 2010
Los premios secos

Hasta hace algunos meses, la Región Caribe tenía en el partidor a tres posibles candidatos presidenciales: Cecilia López, Carlos Rodado Noriega y Fernando Araújo. Hoy no tiene a nadie. Y el premio de consuelo que nos ofrecen algunos candidatos es incluir como fórmula vicepresidencial a un hombre o a una mujer Caribe.

Ninguno de los tres aspirantes frustrados —López, Rodado y Araújo— tiene nada que envidiarles a los actuales candidatos presidenciales. Los tres han sido ministros, los tres han tenido grandes responsabilidades al frente de organismos del Estado.
Uno de ellos –Rodado– fue elegido en su momento el mejor Gobernador del país, mientras que López fue designada por sus mismos colegas como la mejor Senadora en la legislatura pasada.

Araújo, por su parte, sufrió en carne propia la terrible experiencia de un secuestro, del que salió fortalecido moral y espiritualmente. De manera que si es por calidades humanas y profesionales, cualquiera de ellos –o los tres– tiene méritos suficientes para competirles de tú a tú a los otros candidatos y para suceder a Álvaro Uribe en la Presidencia de la República.

Méritos para llegar a la Casa de Nariño también han tenido otros notables hombres Caribe, como Juan B. Fernández Renowitzky, Orlando Fals Borda y Evaristo Sourdis, entre otros, quienes no sólo enaltecieron a la Costa sino que nos llenaron de orgullo por su compromiso con las causas de la Región.

Otros, como el senador conservador Roberto Gerlein, hicieron parte de la llamada ‘generación perdida’ del Partido Conservador, junto con Rodrigo Marín Bernal, Gabriel Melo y Carlos Holguín Sardi, y nunca llegaron a la Presidencia de la República pese a tener grandes calidades intelectuales. Hoy por hoy, el barranquillero Gerlein sigue siendo uno de los hombres más destacados del Congreso, y su voz es escuchada con atención en plenarias y comisiones.

De manera que si la Región Caribe no ha tenido Presidente de la República, después de Rafael Núñez, no es por falta de material humano. Las causas son otras, algunas ajenas y otras muy ligadas a nuestra idiosincrasia. Entre ellas está –¿alguien lo duda?– la ancestral discriminación que proviene del páramo y que hace que nos vean desde Bogotá, y ahora desde Medellín, como seres inferiores, buenos para el baile y para la parranda, pero malos para asumir las responsabilidades que conlleva la administración del Estado.

Esa especie de ‘complejo del hermano menor’, a la que nos hemos acostumbrado a fuerza de padecer la discriminación constante y hasta la burla, ha creado en los hombres y mujeres Caribe un instinto de conservación que los lleva a aferrarse a los premios secos como si se tratara del mismísimo premio mayor. Por eso nos conformamos con la Vicepresidencia de la República, cargo en el que por cierto tuvimos a uno de los grandes exponentes de nuestra Región, como es Gustavo Bell Lemus, quien, paradójicamente, sigue sin tener de parte de sus coterráneos el reconocimiento que merece.

Ese instinto de conservación, o ese ‘complejo del hermano menor’, es el que nos lleva a creer que iniciativas como el Voto Caribe están condenadas a fracasar sencilla y llanamente porque no provienen del páramo y porque al frente de ellas no están connotados hombres capitalinos, esos de apellidos rimbombantes y de escudos de armas en las paredes de sus casas, apellidos y escudos que nos enrostran a la menor oportunidad y con cualquier pretexto.

Si seguimos creyendo que las soluciones a nuestros problemas van a venir del páramo, moriremos engañados, pues está visto hasta la saciedad que de allá sólo llegan migajas, las mismas que se caen de la mesa cuando, por estar ahítos, a los ‘interioranos’ se les empiezan a soltar los botones de las camisas. Es hora, en fin, de empezar a creer en nosotros y en lo nuestro. Asumamos con responsabilidad el reto del Voto Caribe y probemos que el hermano menor ya creció y es capaz de asumir su propio destino. En otras palabras: dejemos de conformarnos con los premios secos cuando merecemos el premio mayor.

oscarmontes65@yahoo.es

Retos a la consulta Caribe. Socorro Ramírez


Los caribeños tenemos una excelente oportunidad. Eso lo tendremos que repetir para que el sueño se convierta en una realidad y que sea construido en tod@s nosotr@s.
El cierre de la columna de Socorro Ramírez es un llamado de atención en un momento en el todo el país tiene los ojos puestos en el Caribe Colombiano:

“Un proyecto de ley de ordenamiento territorial implica grandes negociaciones. Las élites políticas centrales tienden a bloquearlo.
Las locales no parecen dispuestas a ser desplazadas por las regiones y estas no pueden reducirse a una agrupación de departamentos empeñados sólo en obtener mayor tajada del presupuesto nacional. La regionalización implica una nueva forma de organización del Estado y de construcción de la nación. Si es adecuada, ayuda a zonas periféricas a integrarse mejor al país, y con los vecinos a lograr una inserción no empobrecedora en la globalización”.
En El Tiempo, la podemos leer.

Luis Emilio Rada C
Pd:

El Tiempo
Retos a la consulta Caribe
Socorro Ramírez
El próximo 14 de marzo se votará la Consulta Caribe en el norte de Colombia y en algunos puestos electorales de Bogotá. De este modo, la Costa Caribe colombiana, enriquecida por experiencias anteriores y nuevas iniciativas, vuelve a plantear un debate central sobre la construcción de las regiones y su autonomía.

El Caribe colombiano ha persistido en su aspiración de autonomía. Unas veces ha reaccionado contra el centralismo y la amenaza de exclusión, como lo hizo la Liga Costeña (1919-1922). En otras ocasiones, el regionalismo ha sido la herramienta de un "bloque costeño" que, desde los años setenta, hace valer su importancia electoral en la distribución de cuotas burocráticas en el Estado central. Otras más ha llegado a entidades surpradepartamentales como el Sistema Integral de Planificación Urbana y Regional (Sipur), que despegó en 1974 y se paralizó por disputas internas; o como la región Costa Atlántica con su Consejo Regional de Planificación (Corpes), que de 1985 a 1994 apenas logró hacer oír en Bogotá algunas de sus iniciativas. Desde 1981, siete foros caribeños han perfilado reivindicaciones y pedido participación presupuestal acorde con los aportes culturales, mineros y energéticos de la región. Después de la Constitución de 1991, puso sus esperanzas en el ordenamiento territorial, pero 18 intentos de debatir una ley fracasaron.

En los años dos mil, un esfuerzo académico, político y social desencadena un nuevo intento de poner la regionalización en la agenda pública. Un recuento del proceso, publicado en razónpública.com, muestra cómo distintos encuentros y estudios académicos llevaron en 2007 a la firma del "Compromiso Caribe" por parte de la élite política y empresarial. En 2009, condujeron a la elaboración del proyecto de Fondo de Compensación Regional, presentado a parlamentarios costeños y candidatos presidenciales.
Y hoy, en 2010, ocho gobernadores impulsan la Consulta Caribe. Asimismo, ya desde 2006, la Red de Mujeres del Caribe y otros sectores sociales realizaron cuatro eventos sobre la autonomía regional.

Con la Consulta han surgido no pocos interrogantes. A distintos sectores les preocupa que intereses políticos y económicos de élites clientelistas, corruptas, mafiosas o paramilitares traten de aprovechar el proceso para acumular más poder y liberarse de todo control. Además se preguntan cómo garantizar que un mayor aporte del presupuesto nacional beneficie a los sectores marginados y no a quienes siempre lo acaparan. La Red de Mujeres propuso que en la papeleta del voto quedara claro que la regionalización apunta a un modelo de desarrollo incluyente de amplios sectores y sostenible a nivel ambiental.

Por otra parte, han surgido inquietudes sobre cómo el nuevo intento recoge la diversidad regional dada por el desierto guajiro, la llanura magdalenense, la Sierra Nevada, el puerto barranquillero, las sabanas de Bolívar, la Mojana bolivarense-cordobesa, el valle del Cesar, y del Sinú, de Sucre y las islas de San Bernardo, y el archipiélago de San Andrés. Los sanandresanos, en particular, temen quedar, como en otros momentos, supeditados a la Costa, y ver postergada la reconstrucción de su identidad raizal, más cercana al Caribe anglófono. Habría que evitar, además, que se continúe de espaldas al mar, como ya ocurrió a lo largo del siglo XX. Por fortuna, el Compromiso Caribe habla de fortalecer la pertenencia al Gran Caribe.

Un proyecto de ley de ordenamiento territorial implica grandes negociaciones. Las élites políticas centrales tienden a bloquearlo.
Las locales no parecen dispuestas a ser desplazadas por las regiones y estas no pueden reducirse a una agrupación de departamentos empeñados sólo en obtener mayor tajada del presupuesto nacional. La regionalización implica una nueva forma de organización del Estado y de construcción de la nación. Si es adecuada, ayuda a zonas periféricas a integrarse mejor al país, y con los vecinos a lograr una inserción no empobrecedora en la globalización.

Socorro Ramírez

El Heraldo, Editorial: La decisión caribe de ser honestos


Este proceso del voto CARIBE.
La Consulta CARIBE.
El movimiento que ha ido gestando, tiene a muchos costeños, caribeños y el público y la comunidad del interior de Colombia muy atentos a lo que va a ocurrir en la próxima jornada electoral, así que no debemos fallar el 14 de marzo.
En el editorial de El Heraldo, la palabra honestidad aparece con letras mayúsculas.

Luis Emilio Rada C

Pd:

Editorial: La decisión caribe de ser honestos

Infinidad de casos de corrupción nos demuestran cotidianamente que una parte de los colombianos, ante la disyuntiva entre actuar correcta o deshonestamente, aún escogen la opción de ir por el camino más práctico, fácil y corto de ‘volarse la escuadra’ para conseguir fugaces beneficios económicos o prebendas ventajosas de poder o estatus.

Esa peligrosa ley de ‘el fin justifica los medios’ en que, bajo el pretexto de que “Yo lo hago porque todo el mundo lo hace” o de ‘pendejo el último’, se hace normal tomar atajos, brincarse a los demás, alterar o falsificar datos de una información, evadir obligaciones, sobornar a la autoridad, coaccionar a los más débiles, incumplir acuerdos pactados, robar materiales, productos o tiempo en donde trabajamos, o hacernos los de ‘la vista gorda’ al percibir algo anómalo que supuestamente no nos atañe.

La conducta tramposa poco a poco se convierte en hábito que, de tanto repetirse, se transforma en un estilo de vida desvergonzado y delincuencial.

Esta contagiosa locura moral produce puntos ciegos en los que para llegar a la cima los tramposos sueñan con el fraude en la casa, en la escuela o universidad, en la oficina, en el supermercado o en el campo de juego, pensando que nadie los ve.

No nos conformemos con esta cultura de la corrupción. La personalidad del hombre Caribe es alegre, espontánea, calmada... y definitivamente honesta, aunque poseamos nuestra ‘malicia indígena’. No nos contagiemos de culturas que recurren a la mimetización, la viveza y el engaño mutuo para sobrevivir.

Venzamos la tendencia al camino fácil y mañoso. Recordemos el credo Caribe transmitido por nuestros ‘viejos’:

1. El estilo de vida honesto requiere de modelos éticos positivos durante el temprano desarrollo de la personalidad de nuestros hijos.

2. El camino ético está lleno de esperas, reveses, sinsabores, sacrificios, discriminaciones y burlas. Muchos honestos tienen fama de bobos, quedados, desabridos y de ingenuos. Aceptemos ese lastre.

3. Hacer lo correcto frecuentemente implica más trabajo y más tiempo… pero se pisa en terrero firme y seguro. Cuando se consiguen por fin las cosas no hay investigadores ni fiscales tras nuestros pasos. A los deshonestos siempre les llega un día del Juicio final.

4. Los pasos en falso o fechorías salen a flote años después. La verdad, como el corcho… siempre sale a flote. Inoportunamente esa verdad suele aparecer cuando la prosperidad económica y la felicidad familiar, cimentada sobre bases falsas, son mayores. No nos desilusionemos cuando veamos al ‘tramoyero’ alcanzar logros rápidos. Ten paciencia… que la carrera aún no termina... esperemos su vergonzoso retorno.

En estos comicios electorales, los tramposos, buscando cómplices, nos preguntarán: ¿Estás afuera o estás adentro de la ‘piña’? Y tú… ¿qué responderás?, ¿sí o no? No hay términos medios. No hay de otra, no traicionemos nuestra tradicional transparencia Caribe. El comportamiento ético es una decisión personal que debe primar en el hombre Caribe… De esa decisión depende nuestro futuro.

Cambiemos el modelo económico: Eduardo Verano


“Si seguimos así nunca cerraremos brecha del subdesarrollo”: Verano

*El Gobernador del Atlántico invitó a votar masivamente por la autonomía del Caribe el próximo 14 de marzo. * Mientras en el Caribe crecen las necesidades básicas insatisfechas y aumenta la población, en Bogotá hay menos pobres y más riqueza.

Barranquilla, marzo 5 de 2010.- Durante la presentación de las cifras de pobreza en los departamentos de Guajira, Atlántico, Cesar, Magdalena, Bolívar, Córdoba, Sucre y San Andrés, el Gobernador Eduardo Verano De la Rosa manifestó que la única manera de cerrar la brecha que nos separa del centro del país es cambiar el modelo de desarrollo económico de Colombia.

El mandatario departamental reiteró que este 14 de marzo es necesario que el pueblo Caribe se pronuncie masivamente y dé el golpe de opinión que obligue al todo el país a reflexionar sobre la necesidad de cambiar el modelos de desarrollo.
“La academia debe identificar las acciones que nos permitan salir de las trampas de la pobreza. Las cifras son contundentes si miramos que durante siete años la dinámica del PIB departamental muestra que solamente Bogotá tuvo un incremento del 1%”, explicó el Gobernador del Atlántico.

Reiteró que es necesario cambiar el modelo de desarrollo, porque aunque creciéramos al ritmo de Bogotá, que es del 1%, al Caribe le tomaría 80 años alcanzar el nivel de desarrollo del centro del país.
“La Región Caribe deberá crecer a un ritmo superior al 14,44% para cerrar las actuales brechas y lo más grave es que en los últimos 8 años apenas ha crecido en 0,4%”, dijo el mandatario departamental.

Para Verano De la Rosa es un imperativo el trabajo mancomunado de todos los actores de la Región Caribe y hay que hace especial énfasis en el fortalecimiento de la alianza de los sectores público y privado.
“Debe haber una alianza del Estado, la academia y la empresa privada para hacer el círculo virtuoso para la productividad. Tiene que haber un Estado que facilite y jalone proyectos sociales y de Infraestructura, una academia que investigue, prepare y desarrolle al Capital Humano para emprender, invertir, innovar y exportar y un sector privado y gremios comprometidos y participes activos del modelo de competitividad”, explicó ante un nutrido auditorio en el Teatro Amira De la Rosa.

Indicó Verano De la Rosa que la clase política de la región Caribe debe estar comprometida y trabajar unida por los propósitos que se definan y que la sociedad civil debe apoyar vigilar, ejerciendo como buen ciudadano.

¡REGIÓN CARIBE YA!
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