sábado, 11 de abril de 2009

Sábado Santo: día de espera, de luz y gozo...

Jaime Marenco, desde el Seminario, nos envía su mensaje, en medio de la Semana Santa.

Luis Emilio Rada C

Sábado Santo: día de espera, día de luz, día de gozo…

Durante la mañana y la tarde de este día busquen el silencio para que la reflexión sobre la muerte de Cristo encuentre eco en cada uno de ustedes. Algo tiene que decir a nuestra vida Cristo en la cruz. Pueden ayudarse con el rezo del santo rosario, meditando en los misterios dolorosos. Esta será una buena preparación, junto a la Virgen María , para participar en la Vigilia Pascual en horas de la noche que, como les anoté en el primero de estos tres mensajes que les he enviado en estos días, “es la madre de todas las santas vigilias de la Iglesia ”. Hagan el mayor esfuerzo para participar en esta Vigilia.

Paso de inmediato a darles algunas indicaciones sobre esta celebración que es algo extensa por la riqueza de signos y mensajes que encierra.

Todos los elementos de esta Vigilia resaltan el paso de Cristo de la muerte a la vida, es decir, la Pascua. Por eso, debemos participar gozosos en esta celebración, porque en la muerte de Cristo nuestra muerte ha sido vencida y en su resurrección hemos resucitado todos. ¡Cristo resucitado ha vencido la muerte! Este es el fundamento de nuestra fe.

Recuerden llevar un cirio para el rito de la luz, signo que indica el llamado urgente que nos hace el Señor para que seamos luz capaz de iluminar nuestra propia existencia y la de los demás. Que este sea un cirio que puedan mirar durante el año para que les recuerde, especialmente en esos momentos adversos, que Cristo es luz que salva.

En la Vigilia Pascual se hacen siete lecturas bíblicas que nos permiten recorrer la historia de salvación de la humanidad desde la creación del mundo hasta la resurrección de Jesús.

Me despido con estas dos preguntas: ¿De qué manera la luz de Cristo se manifiesta en cada persona? ¿Cómo estamos respondiendo nosotros a esa luz que el Señor nos da?

Insisto: no dejen pasar la dichosa oportunidad de participar en la Vigilia Pascual de esta noche. Pido al Señor que este mensaje les llegue a tiempo.

¡Feliz Pascua de Resurrección!



Jaime Alberto Marenco Martínez
“Ante ti, Señor mío, están todos mis anhelos.”
Salmo 38 (37), 10

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