domingo, 24 de enero de 2016

La inteligencia de la eficiencia Por: Fernando Arteta

La propuesta del empresario Fernando Arteta es que guardemos el petróleo nuestro e importemos el que necesitamos para funcionar como país.

Me parece inteligente... la jugada es: ¿tenemos plata para hacerlo?

RADAR,luisemilioradaconrado 
@radareconomico1

Sábado 23 de Enero de 2016 - 12:28am

La inteligencia de la eficiencia

Por: Fernando Arteta
Me han llamado la atención dos expresiones de altos funcionarios del gobierno en relación a medidas y acciones a seguir buscando eficiencia y ahorro ante la crítica situación económica que enfrentamos los colombianos.
La primera se la oímos al nuevo presidente de Ecopetrol, quien habló de los “barriles eficientes” refiriéndose a que, a partir de su mandato, la empresa iba a explotar solo los pozos que fueran rentables, ya que había campos en los que el costo de producción era mayor que el precio de venta. Aunque era una calificación extraña para unos barriles, la tomé como una medida gerencial apenas lógica que resultaba de la baja del precio del crudo a nivel mundial que ya sentíamos a principios del 2015.
En esos días el país había alcanzado la cifra mágica del millón de barriles diarios y el nuevo presidente de la empresa anunciaba una disminución de la producción que solo quedaría siendo la que se originara en los famosos barriles eficientes.

Más recientemente, el martes pasado, nuestro ‘presi’ anuncia la prohibición de los viajes en clase ejecutiva –bussines class– a todos los funcionarios del Gobierno, de ministros para abajo. Igualmente prohíbe los eventos y celebraciones oficiales costosos, como parte de una serie de medidas urgentes que fueron calificadas como “austeridad inteligente”.
Ambas propuestas, ampliamente justificadas ante la grave situación económica de Ecopetrol y del país, se muestran como la respuesta inteligente de un ejecutivo responsable que va a resolver problemas, o al menos a intentarlo. Pero, no señor, el país sigue produciendo una cantidad similar de barriles que a los USD30 en que hoy se cotizan deben ser casi todos ineficientes, cuando la política indicaría que solo producirían los inteligentes; es decir, los que no dieran pérdidas debido a su menor costo de explotación.
Así las cosas, si la lógica financiera-administrativa funciona, Ecopetrol debería inmediatamente suspender, de verdad, la producción en los pozos que producen petróleo a pérdida e importar más barato lo que requiera el consumo nacional. Además, con reservas de menos de siete años y con una suspensión casi total de inversión en actividad exploratoria debemos más bien ‘guardar’ ese petróleo para futuros de mejor precio, olvidarnos de que somos un país petrolero y no seguir perdiendo plata. 

Ecopetrol perdió 9,92% este lunes en la bolsa a $881 la acción, luego de que se conociera la reducción de calificación crediticia por parte de la agencia Moody's.
Seamos inteligentes y apoyemos las medidas que recortan el gasto público, conscientes de que de pesito en pesito podemos ayudar con la caótica situación que tenemos encima, pero ver al minhacienda en el puesto 30 de un avión, rumbo a la cumbre de Davos, me genera preocupaciones de fondo. Creo que esas largas piernas no están acostumbradas a estar arrumadas y encogidas durante tanto tiempo. La importancia de su participación en esa reunión ameritaba que hubiéramos hecho una vaquita para pagarle un puesto cómodo y que llegara descansado e inteligente  a la cumbre.

Industria y construcción los principales sectores que generaran empleo en 2016, según Fedesarrollo



Industria y construcción le dieron la mano a la economía colombia en 2016.

En las calles de Colombia se dice permanente eso. Esos dos sectores mejoraron los ingresos de muchos ciudadanos. En Barranquilla, Medellín, Cartagena, Bogotá las construcciones de edificios se multiplicaron. Pero también las viviendas.
La apuesta del gobierno ha dado resultados y más colombianos accedieron a los programas que les permitieron obtener un techo. 

 RADAR,luisemilioradaconrado 
@radareconomico1
Industria y construcción los principales sectores que generaran empleo en 2016, según Fedesarrollo
El informe sobre el mercado laboral de Colombia muestra que el inicio de año estará concentrado en los sectores de industria y construcción para la generación de empleos en la economía.
De acuerdo con el informe, en un año de desaceleración económica en el que, según Fedesarrollo, el Producto Interno Bruto del país aumentará 2,7%, la creación de nuevos puestos de trabajo podría verse afectada.
 
Sin embargo, la publicación indica que “el buen dinamismo de la construcción y la industria resultarían beneficiosos para el mercado laboral en 2016, pues dichas actividades son intensivas en mano de obra y generan cerca del 18% del empleo total del país”.
De acuerdo con las proyecciones de Fedesarrollo, el sector de la construcción podría registrar un crecimiento en 2016 de 6,3% y la industria un aumento de 4%.

Los siete hábitos de la gente altamente efectiva Por Stephen Covey


A leer…

RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1

Los siete hábitos de la gente altamente efectiva
Por Stephen Covey 
Los siete hábitos de la gente altamente efectiva (en inglés: The Seven Habits of Highly Effective People)? es un libro de autoayuda escrito por Stephen Covey y publicado inicialmente en 1989. Desde entonces se han vendido más de 25 millones de copias en 52 idiomas.1

En esencia, el libro lista treinta y dos principios de acción, que, una vez establecidos como hábitos, ayudarán al lector a alcanzar un alto nivel de efectividad en todos los aspectos relevantes de su vida. Covey argumenta que dichos hábitos están basados en «principios de la ética del carácter», que son atemporales y universales.
El libro está dividido en tres secciones, cada una con capítulos relacionados con los siete hábitos. Estos hábitos están basados según Covey en principios de la «ética del carácter», que son atemporales, universales y evidentes por sí mismos. El autor se centra en los principios como esencia del proceso.
 
Índice
Sinopsis
Desde 1991 en la lista semanal de libros más vendidos del Publishers Weekly y a menudo encabezándola, este indiscutible best seller se merecía una puesta al día, y eso es lo que ha hecho su autor con esta nueva edición: la estructura general no cambia, ya que hubiera resultado absurdo, dado su alto grado de efectividad, solo se amplía, se extiende hacia nuevos temas y detalles que el lector sin duda agradecerá. El punto de partida general, pues, sigue siendo el mismo: el hecho ineludible de que casi todo el mundo intuye que su comportamiento, tanto en el trabajo como en la vida privada, podría mejorar en muchos aspectos, pero pocos saben cómo conseguirlo.
A partir de ahí, Stephen Covey, el llamado Sócrates americano, no da consejos paternalistas ni se dedica a sermonear sin ton ni son. Su método es claro, certero y eficiente: casi un cursillo dividido en siete etapas que el lector deberá asimilar y poner en práctica por su propia cuenta, adaptándolas a su personalidad y aplicándolas libremente en todos los ámbitos de su vida cotidiana. Para ello, el autor se sirve de anécdotas penetrantes y significativas destinadas a hacernos reflexionar sobre cada uno de nuestros actos y sobre el modo de acceder al cambio, a la verdadera efectividad: desde la visión personal hasta la autorrenovación equilibrada, pasando por el liderazgo personal, la administración personal, el liderazgo interpersonal, la comunicación empática y la cooperación creativa.
Teniendo en cuenta todo esto, y a través del desarrollo de ciertos conceptos, el lector acaba comprendiendo que todo lo que hagamos deberá estar de acuerdo con lo que realmente veamos. Es decir que, si queremos cambiar la situación, deberemos cambiarnos a nosotros mismos con eficacia, en primer término tendremos que cambiar nuestras percepciones. El resultado es la construcción de una autoconfianza a prueba de bomba a través del desarrollo del propio carácter, de la integridad, la honestidad y la dignidad humana necesarias para transformar nuestro universo laboral e íntimo en algo auténtico e intransferible.
 
Índice
I. Paradigmas y principios
  • De adentro hacia afuera.
  • La personalidad y la ética del carácter.
  • «Grandeza» primaria y secundaria.
  • El poder de un paradigma.
  • El poder de un cambio de paradigma.
  • Ver y ser.
  • El paradigma basado en principios.
  • Principios del desarrollo y el cambio.
  • El modo en que vemos el problema es el problema.
  • Un nuevo nivel de pensamiento.
  • Panorama general de los siete hábitos.
  • Los «hábitos» definidos.
  • El continuum de la madurez.
  • La efectividad definida.
  • Tres tipos de bienes.
  • CP oganizacional.
  • Cómo usar este libro.
  • Lo que se puede esperar.
II. Victoria privada
  • Primer hábito. Sea proactivo.
  • El espejo social.
  • Entre estímulo y respuesta.
  • La «proactividad» definida.
  • Tomar la iniciativa.
  • Actúe o deje que los demás actúen por usted.
  • Escuchando nuestro lenguaje.
  • Círculo de preocupación/círculo de influencia.
  • Control directo, indirecto e inexistente.
  • Ampliando el círculo de influencia.
  • Los «tener» y los «ser».
  • La otra punta de palo.
  • Comprometerse y mantener los compromisos.
  • Proactividad: el test de los treinta días.
  • Sugerencias prácticas.
  • Segundo hábito. Empiece con un fin en mente.
  • Lo que significa «empezar con un fin en mente».
  • Todas las cosas se crean dos veces.
  • Por designio u omisión.
  • Liderazgo y administración: las dos creaciones.
  • Reescribir el guion: conviértase en su primer creador.
  • Un enunciado de la misión personal.
  • En el centro.
  • Centros alternativos.
  • Identificando su propio centro.
  • Un centro de principios.
  • Cómo redactar y usar un enunciado de la misión personal.
  • Usando la totalidad del cerebro.
  • Dos maneras de utilizar el cerebro derecho.
  • La identificación de roles y metas.
  • Enunciados de la misión familiar.
  • Enunciados de la misión organizacional.
  • Sugerencias prácticas.
  • Tercer hábito. Establezca primero lo primero.
  • El poder de la voluntad independiente.
  • Cuatro generaciones de la administración del tiempo.
  • Cuadrante II.
  • Lo que supone decir «No».
  • Ingresando en el cuadrante II.
  • La herramienta del cuadrante II.
  • Convirtiéndose en un autoadministrador de cuadrante II.
  • Vivirlo.
  • Progresos de la cuarta generación.
  • La delegación: aumentando P y CP.
  • Delegación en recaderos.
  • Delegación en encargados.
  • El paradigma del cuadrante II.
  • Sugerencias prácticas.
  •  
III. Victoria pública
  • Paradigmas de interdependencia.
  • La cuenta bancaria emocional.
  • Seis depósitos principales.
  • Los problemas P son oportunidades CP.
  • Los hábitos de la interdependencia.
  • Cuarto hábito. Pensar en ganar/ganar.
  • Seis paradigmas de interacción humana.
  • Cinco dimensiones de ganar/ganar.
  • Sugerencias prácticas.
  • Quinto hábito. Procure primero comprender, y después ser comprendido.
  • Carácter y comunicación.
  • Escucha empática.
  • Diagnosticar antes de prescribir.
  • Cuatro respuestas autobiográficas.
  • Comprensión y percepción.
  • Después procure ser comprendido.
  • Persona a persona.
  • Sugerencias prácticas.
  • Sexto hábito. La sinergia.
  • Comunicación sinérgica.
  • Sinergia en el aula.
  • La sinergia en la empresa.
  • Sinergia y comunicación.
  • La pesca de la tercera alternativa.
  • Sinergia negativa.
  • Valorando las diferencias.
  • Análisis del campo de fuerzas.
  • Toda la naturaleza es sinérgica.
  • Sugerencias prácticas.
IV. Renovación
  • Séptimo hábito. Afile la sierra.
  • Las cuatro dimensiones de la renovación.
  • Programando a los otros.
  • El equilibrio en la renovación.
  • La sinergia en la renovación.
  • La espiral ascendente.
  • Sugerencias prácticas.
  • Otra vez de adentro hacia afuera.
  • La vida intergeneracional.
  • Convirtiéndose en una persona de transición.
 
Epílogo
  • Preguntas que suelen hacerme.
  • Apéndice A: Posibles percepciones que resultan de los diversos centros.
  • Apéndice B: Un día de cuadrante II en la oficina.
  • Sobre el Centro de Liderazgo Covey.
  • Relación de los Centros de Liderazgo Covey.

Paradigmas y principios
Los paradigmas son los elementos que constituyen el marco de referencia desde el cual cada individuo mira la realidad. Determinados paradigmas causan la adopción de ciertos principios de vida que comúnmente tienen bastantes aspectos erróneos. El hecho de tener apertura para cambiar de paradigmas es la premisa con la cual el autor compromete al lector para proceder al análisis de los hábitos. Al presentarse un cambio en la percepción de los paradigmas directamente influyen y se realiza un cambio en la actitud y la conducta de la persona.
El desarrollo personal transcurre en tres etapas:
* Dependencia: Aquí es donde empezamos, dependientes de otras personas. Y sin el desarrollo personal, nos quedaríamos atascados en esta etapa.
* Independencia: Por medio de desarrollo personal, llegamos a ser más independientes y tomamos la responsabilidad de nuestras acciones. Aun así, sin embargo, no somos plenamente eficaces. Surge la victoria privada.
* Interdependencia: En esta etapa, se desarrolla el entendimiento de que, a pesar de que somos autosuficientes, todavía necesitamos a otras personas para llevar a cabo nuestros objetivos. En la etapa de interdependencia aferramos la idea de trabajar juntos para obtener mejores resultados. Surge la victoria pública.
Los siete hábitos
Los hábitos se encuentran en la intersección de tres componentes que se solapan: el conocimiento, las habilidades y el deseo o actitud. El conocimiento indica qué hacer y por qué, las habilidades indican cómo hacer las cosas y el deseo es la motivación y las ganas de hacerlas. Si una persona es capaz de llevar estos hábitos en su vida cotidiana puede lograr importantes mejoras, tanto en su vida personal como en cualquier organización.
Independencia
Los primeros tres hábitos van de la dependencia a la independencia.
  • Primer hábito: Sea proactivo.
Ser proactivo significa tomar la responsabilidad por su propia vida y ejercitar la habilidad de seleccionar su respuesta ante cualquier estímulo. Esto implica comportarse según su decisión consciente, basado en sus valores, no en las condiciones en las que se encuentra.
Este hábito de efectividad representa la posibilidad de asumir nuevos desafíos en un ambiente de libertad individual y responsabilidad social de la persona humana. Este es el hábito de la conciencia y conducta de responsabilidad, el que resulta determinante en cada persona para comprender sus realizaciones y frustraciones, sus retos y sus respuestas, sus ambiciones y sus logros. Es muy importante entender que entre los estímulos, procedentes del ambiente externo e interno, y las respuestas, manifestadas en conductas observables o no, existe la libertad interior de decidir. Esta es evidentemente una postura no determinista, tal como el propio Viktor E. Frankl la señalara al considerarla la última de las libertades humanas. Al hombre se le puede despojar de todo salvo la de elegir sus valores de actitud frente a las circunstancias de su propia vida.

  • Segundo hábito: Empiece con un fin en mente.
Es necesario entender que todas las cosas son creadas dos veces. Piense en la construcción de una casa antes de comenzar la construcción, se dibuja un plano (la primera creación). Posteriormente, construye la casa (la segunda creación). En los negocios ocurre igual: la primera vez, usted define lo que desea lograr, posteriormente diseña todas las partes del negocio para lograr el objetivo.
Este hábito de efectividad refleja el liderazgo personal y satisface plenamente la necesidad de encontrar un sentido a la propia existencia y comenzar cada día con un claro entendimiento de su dirección y destino deseados. Este es el hábito de la primera creación o creación mental, el que resulta esencial en cada persona para comprender el cumplimiento de su misión existencial. Las observaciones y estudios realizados acerca de la visión de futuro revelan que esta es en verdad extraordinaria y, tal como lo considera Stephen R. Covey, el poder de una visión de futuro es increíble.

  • Tercer hábito: Establezca primero lo primero.
Este hábito de efectividad interpreta la idea de la administración personal, y su aplicación inteligente posibilita que las personas puedan encontrar la diferencia entre lo importante y lo urgente para ser más efectivas. Este es el hábito de la segunda creación o creación física, el que resulta básico para comprender la calidad de las decisiones y acciones en el día a día.
Existen varias generaciones de aplicaciones inteligentes respecto a la administración del tiempo, cada una de las cuales ha logrado un avance sustantivo con respecto a la anterior: Desde la primera, basada en las notas y listas de tareas; pasando por la segunda, apoyada en las agendas; hasta la tercera, fundamentada en la administración del tiempo.
Stephen Covey ha propuesto una cuarta que encuentra su sustento en la matriz de administración personal, en la que cada actividad puede ser clasificada según dos criterios: 1) Urgencia, aquellas actividades que requieren una acción inmediata. 2) Importancia, aquellas actividades que tienen que ver con los resultados. Así, cada actividad es susceptible de clasificarse en los siguientes cuadrantes: 1) Urgente e importante: Administración por crisis; 2) No urgente e importante: Administración proactiva; 3) Urgente y no importante: Administración reactiva; 4) No urgente y no importante: Administración inefectiva. Resulta obvio que es el segundo cuadrante el que resulta clave para el logro de la efectividad.

Interdependencia
Los próximos tres hábitos hablan de la interdependencia
  • Cuarto hábito: Piense en ganar / ganar.
Este hábito de efectividad ejemplifica el beneficio mutuo y ayuda poderosamente a encontrar el equilibrio en las relaciones humanas con un sentido de bien común y equidad. Este es el hábito que posibilita el logro de satisfacciones compartidas entre todas aquellas personas que participan en un proceso de negociación.
Este hábito comprende el estudio de seis paradigmas de interacción humana: 1) ganar / ganar; 2) gano / pierdes; 3) pierdo / ganas; 4) pierdo / pierdes; 5) gano; 6) ganar / ganar o no hay trato.
Cada uno de estos paradigmas es un modelo de relaciones humanas que conlleva determinados objetivos y logros; sin embargo, el primer modelo de los nombrados en una realidad interdependiente es el único viable. Este primer modelo representa beneficios mutuamente satisfactorios, además de que supone aprendizaje recíproco e influencia mutua. La historia de los conflictos en todos los ámbitos psicológicos y sociales refleja la ausencia de esta comprensión, primero, y la práctica desafortunada de las negociaciones, después.

  • Quinto hábito: Procure primero comprender y después ser comprendido.
Este hábito de efectividad describe la comunicación efectiva y conviene aplicarlo a los efectos de desarrollar los beneficios de la inteligencia emocional y obtener un clima social de respeto y convivencia armoniosa.
Este es el hábito que sustenta la necesidad de comprender con empatía al otro para después ser comprendido y poder edificar relaciones interpersonales más constructivas. Destaca muy especialmente en este hábito la importancia de la escucha empática en el proceso de la comunicación humana. Si bien todos los hábitos de la efectividad se encuentran muy relacionados con la inteligencia emocional, este hábito lo está en un grado mayor por sus propias connotaciones emocionales.

  • Sexto hábito: Sinergice.
Este hábito de efectividad implica la interdependencia y es el producto social de individuos, familias, equipos de trabajo y organizaciones bien integradas, productivas y creativas. Este es el hábito que fundamenta los logros sinérgicos del trabajo en equipo, vale decir de aquellos equipos en los que el resultado del colectivo es mayor que la simple suma de sus integrantes. También podría afirmarse que el cociente intelectual del equipo es mayor que el promedio del cociente intelectual de aquellos que participan en su composición.
La sinergia es un producto resultante de la calidad de las relaciones internas y externas de calidad singular. Así, la sinergia intrapersonal es consecuencia de la práctica de los tres primeros hábitos que propician la victoria privada o maestría personal; en tanto que la sinergia interpersonal es el resultado de la práctica de los tres segundos hábitos que generan la victoria pública o maestría interpersonal. Otra manera de enfocar la sinergia interpersonal es considerarla como un producto de la mentalidad de abundancia, la cuenta bancaria emocional y el esfuerzo por procurar primero comprender. Un ejemplo notable de sinergia son los círculos de calidad comprometidos, productivos y creativos.

Mejoras continuas
El hábito final es sobre las mejoras continuas sobre las esferas personales e interpersonales de la influencia.

  • Séptimo hábito: Afile la sierra.
Este hábito de efectividad interpreta la mejora continua y la auto-renovación, el mantenimiento básico necesario para mantener los hábitos restantes funcionando adecuadamente, ofrece un horizonte de superación personal en todas y cada una de las áreas de nuestra personalidad. Este es el hábito que permite entender el mejoramiento personal en las dimensiones física, mental, socio-emocional y espiritual.
Stephen Covey denomina a este hábito afilar la sierra por aquella historia que relata acerca de un leñador que se encuentra en pleno bosque tratando con mucho afán de derribar árboles con su hacha. Sin embargo, no le pasa por sus mentes que su hacha también requiere ser afilada cada cierto tiempo para que recupere su filo y pueda seguir brindando un buen servicio. Pues eso es precisamente lo que acontece con las personas cuando no son capaces de hacer un alto en el camino de su vida para recuperar nuevas energías con el descanso reparador, la lectura de estudio, la ayuda solidaria al prójimo o la meditación.
Las personas requerimos renovación en todas y cada una las dimensiones de nuestra personalidad: física, mental, socio-emocional y espiritual. En cualquier caso, la falta de una apropiada renovación en estas dimensiones puede tener un elevado costo para las personas.

Recepción
Desde su lanzamiento ha vendido más de 25 millones de copias y se ha traducido a 52 idiomas en todo el mundo.1 En agosto de 2011 la revista Time incluyó a Los siete hábitos de la gente altamente efectiva en su lista «Los 25 libros más influyentes de gestión empresarial».2
Covey también escribió posteriormente otros libros relacionados con este mismo tema, entre los cuales se encuentran:
  • Los siete hábitos de las familias altamente efectivas
  • Viviendo los siete hábitos
  • El octavo hábito
  • El liderazgo centrado en principios
  • Meditaciones diarias para la gente altamente efectiva
Asimismo, Sean Covey, hijo de Stephen Covey, publicó una versión simplificada para adolescentes titulada Los siete hábitos de los adolescentes altamente efectivos.
Siendo presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton invitó a Covey a Camp David para aconsejarlo sobre cómo integrar el libro en su presidencia.[cita requerida]

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