domingo, 21 de junio de 2009

Confianza en tiempos de crisis.

La confianza es clave en los momentos de crisis.
Como estamos muy preocupados por lo que está sucediendo no sólo en el país, sino a nivel mundial, les presento esta nota que está circulando por nuestra red: Redcaribe.

Dos periodistas: Raimundo Alvarado y el maestro Javier Darío Restrepo, la animan con sus comentarios.

Luis Emilio Rada C.

...

Red Caribe] CONFIANZA EN TIEMPOS DE CRISIS
domingo, 21 de junio de 2009, 05:41 pm
De:
"RAIMUNDO ALVARADO OSORIO"

A: "Red Caribe"


Hola amigos:
Creo que no tengo que hacer muchos esfuerzos para demostrar que la confianza es, con los más recientes acontecimientos en Barranquilla y en esta red, un concepto o un valor que nos llega y que nos invita a la reflexión. En mi ha ocurrido. He gastado neuronas al tema y me incita a tomar decisiones de mejoras, de cambios, en fin, en otra ocasión podríamos hablar de ello si esto de alguna manera afecta positiva o negativamente mi contribución en RedCaribe. Pero la introducción no es tanto para hablar de mí. Es más bien para sugerir la lectura de la serie publicada en Semana, que ofrece numerosos ángulos de análisis acerca de este importantísimo asunto de la confianza. Ahí les dejo el enlace de la introducción del informe general y un texto del maestro Javier Darío Restrepo relacionado directamente con confianza y periodismo.

Raimundo Alvarado.



Confianza en tiempos de crisis


La confianza no se puede ver, pero sus efectos son muy reales. Y a veces, aunque haya normas concretas, sin confianza las leyes sólo son letra muerta. La crisis económica nos obligó a revaluar cosas que dábamos por sentado y a darnos cuenta de que no todo es lo que parece.

Domingo 21 Junio 2009

http://www.semana.com/noticias-especiales/confianza-tiempos-crisis/125305.aspx

No tan imparcial

Por Javier Darío Restrepo*

En medio de las crisis sociales, las tragedias y desastres, los medios no sólo se juegan una confianza que han construido con sus audiencias, sino que deben tomar partido en beneficio del bien común.

Domingo 21 Junio 2009

http://www.semana.com/noticias-especiales/no-tan-imparcial/125373.aspx


¿Qué tanto debieron decir o callar los medios frente a la aparición y propagación del virus A H1N1? La respuesta a una pregunta tan sencilla, pero de por sí compleja, puede revelar la forma como los medios construyen o destruyen su confianza, pues si entregaban datos de menos podrían estimular la inconciencia, pero datos de más podrían producir pánico, impulsar un negocio multimillonario de medicinas o generar la caída de las bolsas de valores.
Una vez visto lo ocurrido con el virus, la misma pregunta sigue teniendo validez y generando muchas más: ¿Influyó la prensa en el pánico que se generó en el mundo? ¿Qué hubiera sido preferible: una prensa discreta, dedicada al registro de los hechos cumplidos, o una que trabaja sobre hechos y sus consecuencias previsibles? Para que los lectores confíen en la prensa, ¿esta debe ser discreta transmisora de buenas noticias, o activa para prevenir catástrofes? ¿En cuál de esos medios confiaría más usted?

Después de la explosión del volcán Santa Helena, en el estado de Washington, a los lectores de periódicos no les quedó duda: los más de 29.000 habitantes que sobrevivieron tenían una deuda con la prensa que había advertido, que los había convencido y que los había acompañado durante su evacuación preventiva. Quizá no cayeron en la cuenta del factor principal: ellos les habían creído a sus periodistas y a sus gobernantes, y esa confianza en sus informaciones se había forjado durante largo tiempo y desde antes de que el volcán entrara en actividad.

Todo lo contrario fue lo que no sucedió en Armero. La prensa sí advirtió, publicó, entre otros, el boletín de Ingeominas del 7 de octubre, un estremecedor pronóstico científico de lo que iba a ocurrir, pero nadie -ni la población ni el gobierno- parecieron darle importancia, porque no le creyeron a la prensa. La falta de confianza en la información periodística resultó mortal para los más de 23.000 habitantes de Armero.

Estos y muchos otros hechos le demuestran a la prensa que no basta decir la verdad; además es necesario que se la crean, es decir, que merezcan la confianza de la población. Y construir confianza es un proceso largo en el que intervienen una práctica constante de informar con exactitud, de corregir o rectificar errores con honestidad, de construir una independencia a prueba de sospechas y de hacer evidente una voluntad de servicio sin lugar a equívocos.

La frágil confianza

Para cualquier medio o periodista es evidente que la confianza del lector se pierde por los errores no corregidos ni rectificados, por los errores repetidos y, sobre todo, por la percepción de que alguien mueve intereses por debajo de la mesa de redacción. En situaciones de crisis esa confianza es asunto de supervivencia profesional para el periodista, pero de vida o muerte para la sociedad.

Pero es más compleja la situación cuando hay una crisis social. ¿Qué hacer? ¿Presentar todos los puntos de vista con asepsia de cirujano y dejar en manos del lector la decisión? Esa es una práctica facilista que convierte al periodista en un simple intermediario que lleva y trae declaraciones y documentos con eficacia de estafeta, sin valor agregado alguno y con el escrúpulo de quien, vestido de blanco, se desvive por no mancharse.

Otra práctica es la de la prensa que convoca expertos: para que ellos enfrenten el problema, aporten sus propuestas y entreguen al lector la materia prima de una decisión. Por ejemplo SEMANA reaccionó como parte del problema y asumió los riesgos de cualquiera de los implicados cuando en una portada imprimió, como un grito, su rechazo a la reelección. Para algunos de sus lectores resultó un gesto inesperado, "al dejar de ser imparcial, invita a dejar de leer esta, hasta el día de hoy, imparcial y oportuna revista".

¿Debió callar su opinión o presentarla en un discreto editorial firmada por el director?

La decisión es más simple cuando se trata de una catástrofe natural. La voz de alerta, escueta e imperativa se impone sin más: "Urge la evacuación," "Avalancha inminente", "no espere la inundación, o la erupción". En las catástrofes sociales el pronóstico es más inseguro, pero sus efectos son más duraderos y devastadores. Los indicios de su inminencia se acumulan como señales premonitorias que deben ser leídas.

A lo largo de semanas la revista las fue mostrando y examinando: la pugna presidencial contra la Corte, la cercanía del Presidente con los parapolíticos, las tentativas desde el poder presidencial para retrasar o atenuar el rigor de la justicia en los casos de para-política, las ternas marcadas para elección de magistrados y de Procurador General, el proceso astuto y turbio para la reelección de 2006, el desarrollo de la 'yidis-política'; las sospechosas condiciones de la recolección de firmas para el referendo. Uno tras otro, todos estos datos crearon la certidumbre de un peligro social que debió aparecer tan claro y amenazante ante los ojos de analistas y periodistas, que planteó el gravísimo dilema: ¿publicar o no publicar? , ¿advertir o no advertir?

Periodismo neutral versus punto de vista

El divorcio entre hechos y opinión ha dado lugar en las redacciones a esa apariencia discreta de quien no toma parte y se mantiene a distancia, alejado de los que están inmersos en el tremedal de los conflictos. Pero a pesar de esa apariencia hay variados recursos para influir en la opinión: el titular que privilegia y orienta, las fotografías y pies de foto que dirigen la mirada, las listas de entrevistables y no entrevistables, los adjetivos, los detalles, la edición. El uso diario de estos recursos, entre otros, hace ver y pensar con sesgo, mientras hacia afuera se proclama una voluntad institucional de objetividad y neutralidad, incoherencia que configura un perfil de hipocresía, esa careta que dice lo contrario del rostro que oculta.

Un grupo de profesionales de la prensa creó en Estados Unidos 'Periodistas con un punto de vista' para quitarle al oficio esa careta y afrontar honestamente la realidad: todo ser inteligente tiene puntos de vista ¿Por qué ocultarlo? Los rostros desnudos crean una mayor confianza que los maquillados, encapuchados o enmascarados. Por eso este grupo parte de estas normas prácticas:

1. Sólo escribo lo que pienso que es cierto.

2. Debo ser justo con los que piensan otra cosa.

3. Ser sincero con el lector para decir mis preferencias y puntos de vista.

Es un punto de vista que parece negar normas tradicionales, pero en realidad sólo las precisa. Son normas que tienden a fortalecer la necesaria confianza del lector en el periodista y esa confianza se acentúa cuando el lector sabe en quién confía porque conoce en qué cree el periodista y no tiene por qué manejar sospechas sobre sus intenciones ocultas.

Las denuncias periodísticas a que dio lugar el proceso 8.000, la información sostenida sobre la para-política, las persistentes revelaciones sobre la 'yidis-política', el seguimiento obstinado de los conflictos presidenciales con la Corte y la constante información sobre la actividad del volcán Galeras, o el deshielo de los nevados, o los niveles de contaminación no se pueden leer como posiciones partidistas sino como un necesario servicio a toda la población. No pueden ser fríos registros estadísticos. Requieren una interpretación que ponga en evidencia el nivel de riesgo que corre la población a menos que se decidan acciones.

Y así como hay neutralidades imposibles, por ejemplo ante un secuestro, una violación, el abuso de los más débiles y los pobres, también es imposible la distancia y la frialdad de lo objetivo y lo neutral cuando es el futuro del país y el presente de sus instituciones el que se ve amenazado.

En todos estos casos hay que informar la verdad, se debe garantizar que esa verdad sea creíble para que sea útil y salve vidas, y se debe tomar partido, el único partido en que debe militar la prensa, que es el interés de todos. En cambio, una prensa al servicio de intereses particulares, o de un partido, o de un gobierno, comienza a ser tan extraña como un dinosaurio en el jardín.

* Periodista

Barranquilla se salvará, estoy seguro.

Debo confesar que no estoy de acuerdo con algunas anotaciones de algunos compañeros de la Red donde nos reunimos varios barranquilleros y colombianos para analizar lo que está pasando en nuestra ciudad, Barranquilla.
Sobre todo, cuando se comenta que la ciudad huele a mierda.
Ni siquiera el titular me gusta.

Siento que el autor de la nota, no quiere a Barranquilla, porque parece que se acostumbró a vivir en la capital, Bogotá.
De pronto no tiene el mismo amor y cariño que le tenemos nosotros a nuestro terruño, porque nunca nos vamos de aquí.
Viajamos. Vemos otras ciudades y otros países, pero nuestra sede es Barranquilla. Hogar en Barranquilla. Oficina en Barranquilla. Observamos el mar, el río, el mercado público. Esta mañana estuve allí con mi querida esposa, Janet. Hablo con la gente pobre y con la rica. Reviso con ellos lo que está pasando. Le pregunto a los taxistas, que nos unos observadores permanentes de los acontecimientos y estoy convencido que hemos avanzado.

Les voy a presentar a mis lectores algo de lo que hemos tocado en estos días, donde unas “chuzadas” telefónicas que ustedes conocen, porque se las he presentado poco a poco, enredaron un tanto el ambiente de cordialidad que nos acompaña generalmente a los barranquilleros.

Lean lo que piensa un grupo… porque son muchos los correos que han llegado, a raíz de este episodio desaforfunado…

Luis Emilio Rada C.

1.

Quien arrancó fue mi llave, Pedro Lara, quien ahora vive en Bogotá, pero que no se desvincula de su tierra y de la Región Caribe…
El lo envió por Redcaribe y otro costeño, Daniel Castro, que reside en Miami, lo soltó por aquí:

Triste, pero esta es la visión que mucha gente tiene de nuestra ciudad.
PUBLICADO POR EL - http://elbullerengue.blogspot.com/

BARRANQUILLA HUELE A MIERDA

No de ahora, sino desde hace décadas, Barranquilla huele a mierda. Pero no sé si el olor es de nosotros los barranquilleros natos, o de los aparecidos que se la han robado nuestra ciudad, o de ambos sectores. Yo me inclino por responder que todos olemos a mierda. Aunque unos más que otros.

No sé quien es más culpable. Si los que se han robado a Barranquilla o los que miramos para otro lado sin que nada pase. En todo caso, los recientes escándalos, que muestran a las claras las hipótesis antes señaladas, donde barranquilleros natos, aparecidos como los del famoso “cartel del suero”, indolentes y despreocupados “curramberos”, prensa sin carácter, politiqueros
o seudo políticos sin propuestas, sociedad civil ausente, liderazgo
decadente, oposición desacreditada y sin propuesta alguna, etc., dan para un panorama de fetidez a mierda en una ciudad sin proyecto ni visión de futuro como urbe organizada.

A Barranquilla no solamente se la han robado los políticos clientelitas del Frente Nacional de los años 60 – 80 del siglo pasado, sino también los seudo rescatadores como el Cura Hoyos; al igual que también se la han robado la seudo tecnocracia de los gremios, así como la indolencia sin carácter de un periodismo prostituido encabezado por El Heraldo y los microfoneros huecos que pululan en la ciudad.

Barranquilla adolece de una conciencia crítico constructiva, que sea faro en la oscuridad, que diluya ideas, que proponga proyectos de mediano y largo plazo siendo capaz de acabar con “la cultura del pavimento” como la gran razón de ser de los proyectos de ciudad, pero sobre todo, que sus universidades se conviertan en centros de pensamiento que pasen de la teoría a la acción. ¿Será mucho pedir?

Pero ante todo, Barranquilla necesita con urgencia que la sociedad se organice, que dé por terminado el famoso cuento de “cogéla suave”, ya que de tanto cogerla suave es que estamos como estamos, pero sobre todo, que se dé la pela a calzón “quitao” por revocar de una vez por todas la seudo clase política que tenemos, y que sea capaz de traspasar las barreras de unos
gremios acomodados en un ciudad que lo único que produce es pataletas, talegos, camisetas y pantalonetas de mala calidad. Ya no sigan con el cuento de Monómeros, Cementos Caribe, el Puente Pumarejo, La Zona Franca, el Puerto; eso es cuento del pasado, y como dice el “bacán”, el pasado ya pasó.

Barranquilla necesita una buena ducha que le quite e olor a mierda, producto de una embarrotada de padre y señor mío que le dio la historia, su cuento de “cogéla suave”, pero sobre todo, la indiferencia de los barranquilleros auténticos. Miremos lo que hoy pasa en Bogotá y Medellín, sobre todo en está última ciudad, donde de salir electo un alcalde barranquillero daría para que los “paisas” le prendieran fuego a dicha urbe como cualquier Nerón.

Enviado desde mi dispositivo móvil

Daniel Castro P.

Aclaro, quien escribió eso no fue Daniel, sino otro barranquillero, que conocerán más adelante.

2.
Un economista, quien hace parte del grupo nuestro. Profesor universitario y preocupado por la suerte de Barranquilla, JorgeVergara, acompañó a Pedro en este tema… El diálogo de ambos:

El 20/06/09, Pedro Lara Castiblanco escribió:

Jorge.
No me cabe la menor duda de que ni los políticos tradicionales ni los dirigentes gremiales son la solución para Barranquilla. Todo lo contrario.

Barranquilla necesita nuevos liderazgos. Y no será mediante la promoción de los mismos, con las mismas, que un día hablan de astronomía, otro día de epidemiología y más tarde de economía, política y hasta del juego de la "bola de uñita", como van a surgir nuevos enfoques sobre el modelo de sociedad y de ciudad que necesitamos. Esto último es precisamente lo que han impedido y siguen impidiendo quienes han tenido el control de la ciudad,
desde siempre.

Ellos se asocian y cuando se produce "un mal reparto" (frase de la
denominada "prensa popular") se pelean, como la más baja banda de delincuentes. Y así proceden a desprestigiarse unos a otros, calumniándose, chuzándose los teléfonos, espiándose, infiltrándose y terminan matándose.

Yo diría que el surgimiento de esa prensa sensacionalista y amarillista, mal llamada prensa popular, forma parte de un movimiento estratégico de los dueños del poder, para sus proyectos, en los que solamente interesan la circulación (dinero) y la penetración (influencia).

En el caso que nos ocupa, diría que los dueños de la opinión en la ciudad, que a su vez son dueños de muchas cosas (periódicos, revistas, emisoras, programadoras de TV, industrias, comercios, confecciones, restaurantes, supermercados, entidades de financiamiento, etc., etc.) y que en el peor de los casos son socios o forman parte de Juntas Directivas de medios, corporaciones, fundaciones, ONGs y demás aparatos de "investigación" y
divulgación, decidieron explotar el mercado de la lecturabilidad en los estratos bajos, para embrutecerlos más y ponerlos a pagar por su desgraciada condición.

Las alianzas entre los unos con los otros están a la vista. Ahí tenemos a un Alcalde elegido por las maquinarias mafiosas de la vieja clase política y de los gremios, con un escándalo generado por favorecimientos, mediante contratos a determinadas empresas, que inexplicablemente fueron acallados, no solamente aquí en la red sino en los medios.

Y ahora surge una nueva pelea (¿Un mal reparto burocrático o contractual?) y la explicación simplista es que hay alguien detrás de las chuzadas y que alguien Muy Malísimamente Malo le está haciendo el mandado a los malos de siempre, a la clase política que ha elegido a los dirigentes gremiales que se pasean de la política al sector privado y viceversa, que comen a manteles con ellos y que se homenajean mutuamente por "sus invaluables servicios a la ciudad".

Podría seguir escribiendo sobre tan desagradables temas, pero creo que (tal como lo dices) hay que actuar, hay que hacer algo para ponerle fin a esta humillante y deprimente situación que está acabando con la capital del Caribe.

Jorge. Agradezco tu atención y traslado esas felicitaciones al autor del artículo, Alfredo de León Montalvo, periodista barranquillero, egresado de la Universidad de Kiev en la antigua URSS y quien reside acá en Bogotá. El portal donde se publicó, tal como lo repliqué en la red, es propiedad de él.

Debo decirte (sin que esto se convierta en una sociedad de mutuos elogios) que he seguido con atención tus escritos y veo que (a pesar de que no has ejercido el periodismo, como la mayoría o todos en la red) en tus escritos demuestras calidad, objetividad y valentía. Y de eso se tiene muy poco hoy día. Espero con esto último no mortificar a los jóvenes periodistas, a los
que aprecio y valoro, porque no olvido que yo también tuve un comienzo.

Un abrazo.

PEDRO LARA CASTIBLANCO


3.
El 19 de junio de 2009 20:12, Jorge Vergara
escribió:

Pedro, magnifica radiografía. No podemos seguir siendo tolerantes.
Debemos perder el miedo. No más mentiras, no más cobardía, no más tape tape de algunos medios, con eso no ayudan a la ciudad, le hacen daño. Tenemos que reaccionar, organizarnos en defensa de los intereses de la ciudad. Los problemas de ciudad hay que tratarlos de frente a la ciudad no a sus espaldas.

Cordialmente,
Jorge Vergara C


4

Mi amigo, Ricardo Rocha, quien estuvo hace poco en Barranquilla y en la Región Caribe, intervino, escribiendo:

From: palemon70@yahoo.com
To: red@redcaribe.org
Subject: Re: [Red Caribe] Fwd: BARRANQUILLA HUELE A MIERDA
Date: Sat, 20 Jun 2009 16:48:20 -0700

Muchachos, pienso que esta sesión de flagelación que hoy está en marcha tiene unos meses de atraso porque ya paso la Semana Santa que es la época en que los penitentes de Santo Tomas se dan latigazos a si mismos. Ese diagnostico del articulo referido ha sido expuesto a la ciudad y a su gente hace más de 30 años y la verdad es que nadie ha levantado un dedo para mejorar las condiciones.
De tal suerte que esto me parece otro de esos ejercicios en el vacio.

Cuando Ricardo Varela Consuegra era concejal se debatían estas mismas cosas, Juan Slebi en una manifestación pública en el Paseo Bolívar prometió encarcelar a los contrabandistas y todos a una decían las mismas cosas que hoy escuchamos. No dudo que tales situaciones llamen a la indignación pero Pedro Lara sabe que esto ha sido así por mucho tiempo. Entonces lo que necesitamos no es que nos digan que Barranquilla o la Costa Caribe huele -y no precisamente a magnolias- porque eso ya lo sabemos, lo que tienen que contarnos cual es el camino para salir de ese valle de malos aromas.
Ricardo Rocha.
...

Y Daniel Castro expresó lo siguiente, anotando que no todo está perdido y le apostó al alcalde Char y a otras situaciones que se han mejorado:

5
From: Daniel Castro Pe
To: Red Caribe
Sent: Saturday, June 20, 2009 7:22:30 PM
Subject: Re: [Red Caribe] Fwd: BARRANQUILLA HUELE A MIERDA

Pedro.

Ese olor fétido chutado en la columna exclusivamente a nuestra ínclita ciudad de Barranquilla, por antonomasia "Capital del Caribe, si me lo permite el autor lo hago extensivo desde Punta Gallinas (La Guajira) hasta San Antonio (Amazonas), es decir, a todo el territorio nacional.

La corrupción y otros demonios de antaño son elementos de juicio de una conducta generalizada, aunque con características especificas en cada zona o región del país. Pero el germen contaminante es el mismo, del que se deriva algo así como una especie de estereotipo, no menos que un rotulo que pesa sobre el ser colombiano; como hablar del chile mejicano, de las habichuelas dominicanas, las masitas de puerco de los
cubanos, los chicharrones de la Isla del Encanto; en fin, hoy el
término corrupción, en sintonía con otros países latinoamericanos que no escapan a esta pandemia, se le cuelga fácil al cuello de cualquier coterráneo.

Un cubano locuaz me decía: "Chico, no hay boricua inteligente ni
colombiano honrado". A lo que, motivado por un sentimiento de Patria, replique con gesto enjuto: "Y no hay cubano que no hable mierda". Como podemos apreciar, la "mierda" tiene connotaciones ensanchadas al contexto de Latinoamérica y el Caribe.

Abramos los ojos. Barranquilla parece que comienza a hacer "las cosas bien". El alcalde Char, incluso, ha sido aclamado por la colonia barranquillera y colombiana residente en esta ciudad del Sur de la Florida. Solo puedo expresar bienaventuranzas a su gestión por lo que he leído en los medios. Más, si alguien tiene augurios distintos me gustaría conocer sus motivaciones, pues, tal vez, algunos colegas las tengan basados en hechos desconocidos por el grueso de la opinión pública.

Mi único reparo ante la columna del blogista residenciado en Bogota es que no satanicemos a la ciudad en momentos complejos desatados a partir de las 'chuzadas' que, se quiera o no, han desestabilizado los cimientos de una Barranquilla empecinada en reivindicar los valores conculcados por los 'barones' de la política burda.

La sal es ideal para sazonar la carne que ingerimos, pero la otra, la alta en yodo de algunos congéneres periodistas, es muy perjudicial para las heridas abiertas en la anatomía política de la ciudad.

Saludos.
Daniel Castro Penaloza


6
Un colega que cree en Barranquilla, Raimundo Alvarado, tiene muchos elementos para escribir lo que se está presentando en Barranquilla:

From: RAIMUNDO ALVARADO OSORIO
To: Red Caribe
Sent: Saturday, June 20, 2009 10:29:01 PM
Subject: [Red Caribe] BARRANQUILLA HUELE A MIERDA


Profesor Rocha, no estoy de acuerdo con su afirmación categórica de que "nadie ha levantado un dedo para mejorar las condiciones" de Barranquilla en los últimos 30 años.

Si ha habido y hay. Bastantes. Falta mucho por hacer, desde luego, pero de que los hay los hay. Barranquilla, por ello, pasa por uno de sus mejores momentos en la historia como receptora de inversiones privadas y publicas, con avances en el ordenamiento de sus finanzas, mejoras importantes en desarrollo humano, creciente oferta educativa superior, reordenamiento en sus sistema de salud, en vías de convertirse en cluster internacional de salud, etc. Hay problemas gravísimos como una tendencia hacia la terciarización de su economía y demoras en emprender formas más democráticas de gobierno que faciliten la inserción del ciudadano en los procesos políticos y administrativos. Hay pobreza, desigualdad y una masa de desplazados insuficientemente atendida. No funcionan bien los planes de cultura ciudadana ni la desconcentración administrativa. En fin, se puede hacer un listado de problemas.

El discurso de que aquí nadie sirve es funcional a los políticos tradicionales y las mafias que quieren apoderarse de todos los poderes, incluyendo los mediáticos, donde han logrado importantes avances. Es también, como dice el propio blog de donde procede el texto cuya lectura nos recomendó Pedro Lara, un discurso de anarquistas. Obvio que hay que renovar liderazgos, no solo en Barranquilla sino en toda la Costa Caribe Colombiana, como ya lo he venido diciendo, pero eso no puede ser porque no hay nada de donde construir. Por el contrario, como ha habido avances, hay que seguir construyendo. En mi opinión, y en ello vengo trabajando durante ya varios años, la estrategia debería ser un proyecto de alianza publico-privada donde la academia y la sociedad civil sean actores también de primera línea.

Por favor, profesor Rocha, eche para acá, no se sume al discurso de los políticos tradicionales de Barranquilla y de sus mafias.

El discurso correcto es: tenemos unos avances, hay que consolidarlos y hay que seguir avanzando. Las próximas elecciones son una oportunidad. Y las siguientes, las territoriales, otra.

Un abrazo, Raimundo

7

From: palemon70@yahoo.com
To: red@redcaribe.org
Subject: Re: [Red Caribe] BARRANQUILLA HUELE A MIERDA
Date: Sat, 20 Jun 2009 19:41:06 -0700
Si, Ray, tienes razón, la afirmación puede ser injusta porque en verdad he visto algunos asomos de mejoría y ojalá se mantenga con una mayor participación ciudadana de tal modo que las decisiones y el reclutamiento del nuevo liderazgo mantengan lo que ya se ha iniciado. Nota bene.
Ricardo Rocha

No quería quedar callado, porque siempre he sido optimista.
Confío mucho en el futuro y le apuesto al mejoramiento de nuestra gente, la región y el país. Moriré con esa.
No creo en los malos. Ellos, al final, se confiesan y se arrepienten. Sobre todo, cuando están mayores y se convencen que el dinero no es todo. Mi pensamiento:

8

From: Luis Emilio Rada
To: Red Caribe
Sent: Saturday, June 20, 2009 11:16:40 PM
Subject: [Red Caribe] RADAR: BARRANQUILLA HUELE

De verdad que si hemos avanzado. No como quisiéramos, pero si lo hemos logrado.
Ricardo, el 26... la próxima semana, tendremos la oportunidad de tener en Barranquilla a Jhon Kao. Un experto en innovación. Empresario, creativo que ha puesto a funcionar muchas empresas. Asesor de los chilenos, que lo trajeron el último trimestre del año pasado. Y ahora, la Cámara de Comercio lo presentará en el Jumbo del Country.
Y la próxima jornada de la institución será con este premio nobel: 2008 Paul Krugman por "sus aportaciones a la teoría de la Economía Internacional y la Geografía Económica"

Ayer, en Cartagena, en el Congreso de Minería, Petróleo y Energía, tuve la oportunidad de conversar con Guillermo Heins, el presidente de Probarranquilla y me comentó que sus amigos empresarios de Bogotá y de otras ciudades, le están preguntando qué están los barranquilleros para traer esos personajes tan interesantes.

Hemos avanzado en eso y en muchas otras cosas y el propósito es que no desmayemos, a pesar de todo.

El 24 estará el presidente Alvaro Uribe, en el macro proyecto Villas de San Pablo, que lidera la Fundación Mario Santo Domingo -miles de casas para los ciudadanos-. Y eso también es un avance.

Los presidentes, los ministros vienen permanentemente a Barranquilla. Y eso antes era muy difícil. Para que Barco, Gaviria, Belisario se animaran a asomarse, caramba...

Las luchas que se mantenían para mantener el canal navegable eran duras, y los ministros de transporte aparecían como nuestros enemigos, porque tenían una prepotencia inigualable. Eso también cambió.

Han cambiado muchos asuntos. Y aunque algunos periodistas se atrevan a decir que solamente pavimentando algunas vías, el sistema de transporte hubiera cambiado, porque no han sopesado la importancia de Transmetro, tengo que comentar que conversando con algunos inversionistas del Centro Comercial UNICO, me decía hace unos días, que cuando empiece a funcionar el sistema, sus ventas se dispararán.

Lo que viene para Barranquilla no serán olores malolientes, al contrario...

RADAR

RADAR ECONÓMICO
Un Cuarto de SIGLO
Narrando la historia

LUIS EMILIO RADA CONRADO
Director
www.radareconomicointernacional.blogspot.com/
301 7273 633/311 803 4305

9
Red Caribe] RADAR: BARRANQUILLA HUELE‏
De: servidor@redcaribe.org en nombre de Ricardo Rocha (palemon70@yahoo.com)
Enviado: domingo, 21 de junio de 2009 06:30:26 a.m.
Para: Red Caribe (red@redcaribe.org)

Hola Luis Emilio

Eso es interesante que el sector privado tenga una actividad intensa y extensa, porque en sana lógica nos dice que si la actividad económica se mantiene creciente eventualmente habrá puestos de trabajo para la gente. Los empresarios barranquilleros de manera sostenida se han preocupado por estar en la cabeza de la innovación aunque no la adopten de inmediato; y eso esta bien porque la información es siempre valiosa.

Mi punto de discrepancia es cuando se nos dice que la ciudad huele a cualquier cosa como si ese tipo de situaciones se dieran por generación espontánea. Es en lo publico en donde los barranquilleros hasta muy recientemente habíamos fracasado, porque la indolencia cívica permitió el acceso de chisgarabies cuyo propósito fue servirse a si mismos y a los amigos que financiaban las campanas.


Y cierro con dos reflexiones muy valiosas: Humberto Mendieta y Horacio Brieva. Ambos han estado vinculados a El Heraldo y tienen unas plumas respetables... ellos saben escribir.

Lerc:

10

[Red Caribe] El fondo del problema‏
De: servidor@redcaribe.org en nombre de Horacio Brieva (horabm@gmail.com)
Enviado: domingo, 21 de junio de 2009 08:30:57 a.m.
Para: Red Caribe (red@redcaribe.org)
Camarada Pedro

Como siempre, un saludo de hermano.

No cabe, no puede caber en los estrechos límite de una columna de opinión, el extenso análisis, complejo además, que hay que hacer sobre las causas de la crisis ética que atraviesa Barranquilla. Mi hipótesis de la tensión histórica entre políticos y gremios económicos no tiene porque conducirnos necesariamente a una categorización simplista entre buenos y malos. José Luis Aranguren, el notable pensador ibérico, creía, con razón, que en las sociedades no hay malos sin mezcla de bien, ni buenos con mezcla de mal y que delimitar los bandos no es tarea fácil. Significa esto que yo no creo tampoco que en el empresariado y los gremios estén químicamente las virtudes que no solemos hallar en los políticos. A mi me parece que, de un lado, más bien, nosotros hemos carecido de una clase política competente y de ahí las acumulaciones estructurales que padecemos: extendida pobreza, marginalidad galopante, que han derivado en destrucción del tejido social con sus implicaciones en prostitución, pandillas, delincuencia, drogadicción, alcoholismo, pandemias frente a las cuales el Distrito sólo cuenta con una débil Secretaría de Gestión Social. Entre tanto, cada día avanzamos en ese proceso destructivo. Gobiernos visionarios, buenos y decentes, conducidos por políticos serios le habrían evitado a la ciudad esta tragedia o, por lo menos, la habrían atenuado. La necesidad de buenos políticos sigue siendo un requerimiento no sólo de Barranquilla sino de la región y el país porque son los políticos a quienes corresponde gobernar - en nombre del interés general - y no al empresariado, es decir, a la burguesía cuyo lugar son los negocios y los espacios corporativos, gremiales. Pero lo de Barranquilla no encaja en este modelo racionalmente ideal: aquí sectores de la burguesía tradicional, daré un ejemplo, los Gerlein, han sido políticos con un fuerte y largo dominio, y a la vez han sido poderosos contratistas de obras públicas. Y así podrían añadirse otros ejemplos. Seguramente la delimitación de roles de la que hablo habría sido posible si, como lo ven algunos analistas, hubiésemos contado con una burguesía industrial altamente desarrollada que al tiempo hubiese ido de la mano de una clase política apta para gobernar. Tenemos, por el contrario, una clase política cuestionable, y unos gremios económicos débiles que han mantenido una cíclica tensión con ésta sin que llegasen a tener la posibilidad de frenar o reversar sus decisiones. Aún más, en ocasiones optaron por el agache y por un transitorio silencio temeroso como cuando en los gobiernos del Movimiento Ciudadano empezaron a repartirse importantes rentas pública s a agentes privados con consistentes entronques políticos, caso David Char en el sonado contrato de Los Angeles. Más aún, los políticos han tratado de debilitar los cuestionamientos de los gremios esgrimiendo que éstos tienen concesiones como el Zoológico y el Carnaval, que, como sabe todo el que ha estudiado estas materias, son, perdónenme el término, una pichurria, frente a las llamadas onerosas. Mi planteo implicaría que la ciudad tendría que buscar a futuro un escenario en el que los roles de políticos y privados se precisen y demarquen con claridad, y que su concurrencia sea posible en función del bienestar público. De lo contrario, vamos a seguir, apreciado camarada, en esta interminable gazapera parroquial. En el fondo, ese es mi sueño.

Un fuerte abrazo,

Horacio Brieva

11.
From: humberme@yahoo.com
To: red@redcaribe.org
Subject: [Red Caribe] La venganza en la Red
Date: Sun, 21 Jun 2009 08:42:13 -0700
Estimados amigos de la Red:
Qué buenos los debates, pero qué malas las constantes retaliaciones cargadas de rabia de uno y otro bando. A veces parecen disparos provocados por una vendetta, disparos que hacen blanco inclusive en el propio tirador.
Bien sabemos todos que en el Caribe esas mismas conversaciones frente a frente no se darían en esos tonos. Serían charlas entre amigos con risas y con argumentos.
Por esa razón, y contrariando lo dispuesto en esta red para algunos casos, decido enviarles esta reflexión sobre los resultados de la venganza:
"José fue a cazar osos y al encontrarse con un pequeño oso de color marrón le disparó.
Entonces sintió un golpecito sobre su hombro y al darse vuelta, vio un gran oso negro que le dijo: 'Tienes dos opciones: O te golpeo hasta la muerte o nos entendemos con sexo'. José decidió agacharse.
Aunque se sintió dolido por dos semanas, rápidamente se recuperó y juró venganza. Por lo que inició otro viaje para encontrar al Oso Negro y cuando por fin lo encontró le disparó.
De nuevo sintió otro golpecito en el hombro.
Esta vez un enorme Oso Grisáceo estaba a su derecha. Era más grande que el Oso Negro y le dijo: 'Esto te va a doler más a ti que a mí pero tienes dos opciones; o te golpeo hasta la muerte o nos entendemos con sexo'.

Otra vez José pensó que era mejor perder su dignidad que su vida Aunque sobrevivió, pasaron muchos meses hasta que logró recuperarse. Ultrajado, se dirigió de nuevo al bosque con una sola meta: ¡Venganza!
Logró encontrar la pista del Oso Grisáceo, lo ubicó y le disparó. Otra vez sitió el golpecito en el hombro, giró y vio un gigantesco Oso Polar que mirándolo fijamente le dijo: 'Admítelo José, tu no vienes a cazar.'

MORALEJA:
La gente vengativa se vuelve MARICA!

12.

RADAR. Humberto. La venganza en la Red‏
De: servidor@redcaribe.org en nombre de Luis Emilio Rada (radareconomico@hotmail.com)
Enviado: domingo, 21 de junio de 2009 01:10:42 p.m.
Para: Red Caribe (red@redcaribe.org)

Ja, ja, ja, ja... “del putas” Humberto.

De verdad es así...

Nosotros de maricas, le estamos haciendo el "mandao" a los más avispados.
Increíble que nosotros, los periodistas, los comunicadores estemos en una lucha pendeja, mientras los malitos. Digo malitos, porque tampoco es que sean unas lumbreras, se estén gozando esta vaina, para después negociar la ciudad y quedarse con los contratos.

Una de las llaves dijo: ¨estos señores, serán capaces de ponernos las caras ahora que los entrevistemos?"... O algo así: "¿los entrevistaremos?"

Y yo le pregunto a él y a los colegas: "¿Ustedes tendrán la berraquera de seguir entrevistando a Name, a Gerleín, a los concejales tremendos, a los dirigentes que ustedes saben que están haciendo cruces?... ". Me voy a gozar una campaña política sin propagandas, para que gane la opinión de la gente buena.
Gente buena que debería empezar a estudiar un poco las hojas de vida de estos pobres políticos, que ni estudian, ni quieren a la ciudad, sino que llegan a los puestecitos porque tienen la herencia de sus padres, de sus tíos que han políticos tradicionales que han considerado que Barranquilla es de ellos.

Si ahora que vienen las elecciones, permitimos que con unas cuñitas se ganen el corazón de la prensa, estaremos jodidos. Y ni Barranquilla, ni la Región Caribe, saldrán del atraso.
Como dije en un correo anterior: hemos avanzado, pero estamos muy lejos de lo que pretendemos.

Humberto, chévere. Me gustó esta reflexión. Reí bastante, pero me sirvió para reflexionar.

No nos dejemos. Tenemos una hermosa oportunidad para votar con libertad. Barranquilla no puede volver a las manos de los políticos tradicionales. Es un mal negocio. Ellos ya tuvieron su cuarto de hora. Se la gozaron y morirán derrotados y tristes. A menos que se confiesen y se arrepientan, porque mi DIOS regala perdones a tutiplén. Y los barranquilleros, también le podemos perdonar sus errores. Pero que no jodan y que nos dejen a una Curramba funcionando bien. Nos merecemos eso, de verdad...

El dinero no es lo más importante. Hay otros valores, que vale la pena fortalecer y cultivar...

Un abrazo para todos y especialmente para Humberto. El cierre es bacano: ..."Logró encontrar la pista del Oso Grisáceo, lo ubicó y le disparó. Otra vez sitió el golpecito en el hombro, giró y vio un gigantesco Oso Polar que mirándolo fijamente le dijo: 'Admítelo José, tu no vienes a cazar.'
MORALEJA:
La gente vengativa se vuelve MARICA!, ja, ja, ja... del carajo. Te felicito.

Luis Emilio Rada C.

RADAR ECONÓMICO
Un Cuarto de SIGLO
Narrando la historia

LUIS EMILIO RADA CONRADO
Director
www.radareconomicointernacional.blogspot.com/
301 7273 633/311 803 4305
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