lunes, 5 de septiembre de 2016

Fallece en accidente el empresario Fernando Arteta. Por: Alison Nikol Guerrero y Jesús Blanquicett

Hoy estuvimos acompañando a Fernando en el cementerio... 
Fueron muchos los amigos y conocidos que le acompañamos... Lo vamos a recordar siempre.

En el RADAR lo vimos crecer y desarrollarse como un excelente empresario. Veloz, inteligente, preciso en sus planteamientos. Exitoso...

Nos duele su partida y oraremos por su alma.

Vamos a registrar este trabajo de los colegas de El Heraldo, donde se expresan varios amigos que estuvieron con él muchos años en su trajín diario.

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EL HERALDO

Fallece en accidente el empresario Fernando Arteta

EL HERALDO
Fernando Arteta García.
Foto: EL HERALDO

Fallece en accidente el empresario Fernando Arteta

Por: Alison Nikol Guerrero y Jesús Blanquicett


Sufrió un trauma craneoencefálico severo tras recibir un golpe en la cabeza en el sector de Boca Ratón, jurisdicción de Tubará. Se desempeñó como directivo gremial. 
Amigos lamentan su partida.


El empresario barranquillero Fernando Mario Arteta García, de 59 años, falleció por un golpe que sufrió en la cabeza al volcarse en un vehículo, en el sector Boca Ratón, jurisdicción del municipio de Tubará.


El parte médico dado a conocer por las autoridades en la Clínica Portoazul, adonde Arteta fue llevado por sus familiares, indicó que sufrió de “un trauma craneoencefálico severo que le produjo la muerte en el lugar”.


El accidente ocurrió este domingo, a las 3:30 de la tarde, en un predio privado.

El cuerpo de Arteta fue trasladado anoche a Medicina Legal.

El gobernador de Atlántico, Eduardo Verano De la Rosa, dijo que arribó a las 4:30 al centro asistencial ubicado entre la Vía al Mar y el Corredor Universitario, al norte de Barranquilla.

“Estaba con sus hijos y su esposa cuando ocurrió el accidente. Todos estamos aquí en la clínica con él, lo estamos acompañando”, comentó por teléfono.

Verano detalló que en un principio Arteta García compartía con su familia en su cabaña; luego, se fue para la playa y sufrió el accidente.

El empresario estaba casado con Margarita Heilbron. Tenía dos hijos: Fernando Mario, de 33 años, y Juan Sebastián, de 28 años. Era hijo de Tomás Arteta (fallecido) y Marina García; y sobrino de los dirigentes de izquierda Ariel y Juan B. Arteta (fallecido).


Estudió y se graduó bachiller en el colegio Liceo de Cervantes, para luego formarse como ingeniero civil en la Universidad del Norte.

En su trayectoria profesional se destacó en la presidencia del Comité Intergremial del Atlántico, la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) y la Sociedad Portuaria de Barranquilla. Fue además miembro de juntas directivas de empresas como Electrocosta, Electricaribe, Surtigas y Terpel.

Arteta era columnista de EL HERALDO, cuyo espacio de los sábados giraban en torno a temas de ciudad y nacionales. Su última columna, publicada hace dos ediciones, se llamó Releyendo. En ella trató los diversos comentarios en torno al proceso de paz y concluyó que no se iba a pronunciar sobre la orientación de su voto para no contribuir a la polarización del país.




Eduardo Rosado, se hizo presente...




Reconocimiento

Arteta ejerció su profesión de ingeniero civil en la firma Parrish y Cia., desde 1976 a 1980; fue gerente de proyectos, desde 1980 a 1985 en Finicondor; fue presidente en Terpel del Norte desde 1985 hasta mayo del 2000.

En el Comité Intergremial del Atlántico fue Presidente a partir de 1993 hasta 2001, y en la Sociedad Portuaria, tuvo el mismo cargo desde el 2002 hasta el 2013. 

A principios de ese año, la Alcaldía de Barranquilla exaltó sus 20 años de labor empresarial con la entrega de la medalla ‘Ciudad de Barranquilla’.

Mediante el decreto 0295, distinguieron su contribución al desarrollo del puerto de la ciudad, a través de sus 20 años en la Sociedad Portuaria Regional, desde su Junta Directiva, así como el aporte de sus conocimientos y su experticia en otras importantes Juntas de este Distrito, como lo son Carbocoque, Aeropuerto del Caribe, Aeropuerto de Barranquilla y Exportadora de Café Cóndor.
 
El alcalde, Alejandro Char, estuvo despidiendo a Fernando Arteta...
Reacciones

El ingeniero fue recordado por sus amigos como un hombre de negocios, líder, humilde, visionario, inteligente y arriesgado.


La directora del Departamento de Prosperidad Social (DPS), Tatyana Orozco, conversó con este medio con la voz entrecortada. “Fernando era un amigo incondicional”, aseguró.

El presidente de Fedegan, José Félix Lafaurie, se unió a las voces de duelo al expresar: “Sus amigos y compañeros de colegio estamos abatidos por la absurda muerte de Fernando Arteta. Acabo de salir de la clínica. Dios lo guarde”.


La presidenta de la Cámara de Comercio de Barranquilla, María José Vengoechea, lamentó el deceso de Arteta, a quien calificó “un empresario muy importante para la ciudad en su participación en la parte gremial”.


El sentimiento fue compartido por el presidente del Intergremial, Edgardo Sojo. “Era un empresario inigualable, con una visión de ciudad grandísima”. Además, destacó que “la Sociedad Portuaria es lo que es por su gestión; lo recordamos liderando proyectos importantes”.

Sojo anotó que Arteta dio orden de uso de las dragas para evitar la paralización del puerto, lo que “demostraba su compromiso y trabajo incansable para posicionar a Barranquilla como puerto a nivel nacional”.


El dirigente gremial César Lorduy recordó su etapa laboral junto al empresario, cuando dirigió la Sociedad Portuaria. “Desde cada uno de los lugares donde estuvo aportó a la región Caribe”.


“Oramos por el eterno descanso del empresario. Dios brinde consuelo a sus familiares y seres queridos”, escribió la Arquidiósis de Barranquilla en su cuenta de Twitter. 



Encuentre aquí todas sus columnas publicadas en EL HERALDO.


Sí y solo Sí. Por: César Lorduy

De acuerdo con César, Sí y solo Sí. 

Es la mejor opción.

No más guerra.
No más muertos injustificadamente.

Si después de leer esta columna de César Lorduy, usted dice NO, usted no es un colombiano confiable...
 
¡Qué viva la vida!, aunque uno de nuestros buenos amigos, FERNANDO ARTETA, muriera ayer domingo. 
Estuvimos en el cementerio acompañándolo... Lástima...

RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1

Sábado 03 de Septiembre de 2016 - 12:00am

Sí y solo Sí

Por: César Lorduy
El título del proyecto de ley por medio del cual se regula estatutariamente el plebiscito, aprobado por el Senado y por la Cámara; el del comunicado por medio del cual la Corte Constitucional da a conocer un resumen de la Sentencia C-379 de 2016 que lo aprueba; el de la Ley 1806 del 24 de agosto de 2016 luego de que esa Corte lo aprobara; el del Decreto 1391 del 30 de agosto de 2016, por el cual se convoca a votar, y el del documento final acordado entre el Gobierno y las Farc tienen en común que sus títulos son iguales.

El título común, “Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera” –al que la Corte en su sentencia resume como el “Acuerdo Final”–, es igual a la pregunta que los colombianos debemos responder el próximo 2 de octubre.

Pero antes de responder esa única pregunta sería bueno que nos decidamos sobre lo siguiente:

¿Apoya usted que el país continúe invirtiendo $22 billones anuales para sostener un conflicto armado?

¿Apoya usted que el  3,4% del PIB se destine al gasto en defensa por el conflicto armado?

¿Apoya usted que el 70% del presupuesto de funcionamiento de la Nación se destine a la guerra?
¿Apoya usted que el desplazamiento aumente el desempleo en un 35,5%?

¿Apoya usted la pérdida de 6.210.000 hectáreas de bosque como consecuencia del conflicto armado?
¿Apoya usted que las inversiones para sostener ese conflicto tengan origen en los impuestos que usted paga?

¿Apoya usted que la agricultura, la industria, el turismo, etc. no se desarrollen ni crezcan por esa guerra?
¿Apoya usted que en Colombia la cifra de 7.844.527 víctimas del conflicto siga creciendo?

¿Apoya usted el negocio lucrativo de venta y compra de balas a un costo de 33 centavos a dos o tres dólares cada una, sin importar el costo en vida y bienes materiales y morales destruidos?
¿Apoya usted que una guerra se acabe con otra guerra?

¿Apoya usted que los colombianos tengan como parte de su diario vivir los operativos militares, la militarización de barrios, veredas y ataques a la infraestructura petrolera y energética como si fueran hechos normales?
¿Apoya usted que las montañas, nevados, mares y ríos no puedan ser conocidos por los habitantes de este país?

¿Apoya usted que nos sigamos sintiendo orgullosos de tener el Ejército más grande de América Latina, pero no los mejores servicios y beneficios sociales?
¿Apoya usted que sigamos aumentando los asesinatos, los heridos, el terror, el miedo  y las víctimas por culpa de un conflicto?

¿Apoya usted que sus hijos, o parientes jóvenes, combatan en una guerra que ellos no han creado?

¿Apoya usted que a 2.700.000 niñas, niños y adolescentes, como víctimas del conflicto, se les haya arrebatado su futuro, sus sueños y el derecho a ser felices?

Ilusionado, aunque después haya que desilusionarse, si es que hay lugar a ello, que en todo caso es mejor que reservarse un as debajo de la manga para ver qué pasa, y seguro de que a todo lo anterior usted le ha dicho que no, no hay otro camino que decir Sí y solo Sí a la siguiente pregunta:

¿Apoya usted el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera?

@clorduym
clorduym@gmail.com

MÁS TIEMPO CON LA FAMILIA Por Mabel del Carmen Rada C

Este es un relato que les puede cambiar la vida...
Lo escribió mi hermana menor, Mabel, sustentado por lo que ha sido su vida familiar y profesional. Sugiere no repetir su historia.

Ella lo recomienda, ustedes toman la decisión de tomarlo como consejo o...

RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1 

Miércoles, 31 de agosto de 2016

MÁS TIEMPO CON LA FAMILIA 

Por Mabel del Carmen Rada C 


¿Qué tal este invento? ¿El cuento es no salir de la oficina? Fotografía tomada de la página Outgrow.me

4:00 am y ya me había despertado, pero decidí cerrar los ojos para no perder la costumbre de “otros minuticos más” en la cama, cuando abrieron la puerta de mi cuarto.  Era mi mamá. Sonrió y me dijo: "Vine a que me vieras".  Me dio risa y le dije:  "Ay mami y por qué dices eso?".  “Es que no quiero que se te olvide mi cara”, respondió.

Me dio mucha tristeza escuchar a mi mamá decir eso.  Trabajaba en la Alcaldía de Barranquilla y fue la época de los damnificados por el invierno.  Salía muy temprano de la casa (mi mamá estaba dormida), compartía unos minutos con mi papá quien también era madrugador y solo regresaba hasta la noche.  Normalmente también me recibía mi papá, quien siempre estaba pegado al televisor.  Mi mamá ya estaba dormida y me acercaba a darle un beso en la frente.

Cuando uno está joven no mide las consecuencias del exceso de trabajo y solo piensa en ser responsable y cumplir con las metas propuestas. Disfrutaba mi trabajo realmente. Lo hacía con amor, pero no estaba pensando en los momentos que perdía al no compartir con mi familia. 

Ya me había pasado cuando trabajé en televisión.  Salía a las 6:30 am para el RADAR, el noticiero de radio que dirige mi hermano Luis Emilio, desayunábamos juntos al terminar y luego me iba para el noticiero de televisión.  Allí estaba todo el día y llegaba a casa a las 10:30 pm u 11:00 pm.  Encontraba a mi novio dormido y yo era quien lo visitaba (vivíamos cerca), porque a él le daba pena esperar en mi casa hasta esa hora.  Luego me acompañaba hasta mi casa.

Cuando volví a trabajar en televisión, ocurrió lo mismo.  Me perdía muchas reuniones familiares (o llegaba tarde), trabajaba fines de semana, festivos y hasta altas horas de la noche.  Cuando me encontraba con algunos amigos me decían: Le preguntamos a tu hermano por ti y dijo:  “Vayan a buscarla a la oficina. Nada más le falta llevarse la cama”.

No aprendí ni siquiera porque sabía la historia de mi papá cuando mi hermano mayor no había cumplido el año de nacido.  Trabajaba tanto que mi hermano no quería que lo cargara y se ponía a llorar, porque es que prácticamente no lo conocía!  Lo dejaba dormido en las mañanas y lo encontraba dormido en las noches.  Por esa razón decidió montar un negocio en la casa.  Qué decisión tan sabia la de mi papá.
A estas alturas de mi vida, vivo las consecuencias del estrés al que me enfrenté, de excederme en horas de trabajo, de dormir poco, alimentarme con lo que encontrara en el camino y en el horario que sea y de no reposar los malestares (que son el grito del cuerpo pidiendo descanso).

No cometan mis errores.  Se pagan caro.

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