domingo, 12 de julio de 2015

Europa se aproxima al acuerdo con Grecia



El NO de los griegos del domingo pasado, se volvió un SÍ este fin de semana.
Obviamente, nadie se atreve a decirle al pueblo que es así, porque su “mandato” quedaría si piso. Sin embargo, eso es lo que realmente está pasando.

El primer ministro Alexis Tsipras no tiene otra salida, si pretende que los acreedores le sigan apoyando y le presenten el dinero que necesita para que su nación siga funcionando.

Los griegos no pueden cumplir con sus compromisos. Se gastaron hasta la plata que no tienen. Y para remate, se les acusa de corrupción y evasión.

Si el Fondo Monetario Internacional estaba incómodo por el incumplimiento del pago por 1.500 millones de euros, se pueden imaginar lo que deben sentir los otros acreedores…

Sigamos con la historia griega…

RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1



Europa se aproxima al acuerdo con Grecia
El Eurogrupo eleva a 86.000 millones la necesidad de financiación de Atenas


Europa decretó este domingo nuevas dosis de dureza para Grecia; una pequeña venganza tras el referéndum de hace ocho días, que en Bruselas se interpretó como una afrenta. Los socios exigen a Atenas que apruebe leyes en las próximas 48 horas, obligan a endurecer las medidas prioritarias ofrecidas a cambio del rescate —unos 50.000 millones en tres años— y reclaman crear un fondo de venta de activos públicos bajo la tutela de la UE. Atenas aceptaría, según fuentes diplomáticas y comunitarias, prácticamente el 100% de las exigencias. Europa y Grecia acarician el acuerdo, que incluiría medidas para paliar las necesidades más urgentes y para reabrir los bancos cuanto antes.

La reestructuración de la deuda llega a la mesa de los líderes
A cambio de ceder en cuestiones sensibles, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, ha logrado que su reiterada petición de aliviar la deuda figure por primera vez en los documentos de negociación para un nuevo rescate a Grecia. El borrador del Eurogrupo, sujeto a la decisión de los jefes de Estado y de Gobierno, plantea suavizar más —ya se ha hecho varias veces— los pagos del pasivo griego, con posibles periodos de gracia en esos desembolsos. La medida está condicionada, eso sí, a que Grecia cumpla sus promesas.
Las cuatro páginas de conclusiones del Eurogrupo mencionan también la polémica quita (es decir, perdonar una parte de la deuda) que pide Grecia. Pero lo hacen para recalcar que no se puede adoptar tal medida, aunque el hecho de que la palabra nominal, referida a la quita, figurase entre corchetes en el borrador sugiere que hay debate al respecto. Alemania ha marcado la hipotética quita de deuda como línea roja.
Aun así, la evaluación que han realizado la Comisión Europea y el Banco Central Europeo sobre el rescate arroja “seria preocupación” sobre la sostenibilidad de la deuda griega.
El berenjenal de angustias, la montaña rusa de vanidades en la que se ha convertido la saga griega, toca a su fin: la banca helena está a un paso del colapso y eso hace imprescindibles medidas de urgencia. Los líderes de los países de la eurozona y el primer ministro griego, Alexis Tsipras, están muy cerca de un acuerdo sobre el tercer rescate. El Eurogrupo, la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la zona euro, allanó el camino para la cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno con un documento directamente inspirado en las tesis alemanas, de apenas cuatro páginas y que funciona como baremo implacable para juzgar las exigencias de Europa. Que son muchas: los socios mencionaron anoche incluso la salida de Grecia del euro, que ha dejado de ser tabú. Finalmente, ese escenario queda completamente descartado a cambio de otras concesiones por parte de Grecia: en primer lugar, el citado fondo de privatizaciones.

Los acreedores quieren que Atenas apruebe leyes de urgencia, en 48 horas. Reclaman endurecer las reformas y recortes que planeaba hacer Grecia en su petición de rescate (entre ellas, en pensiones y mercado laboral). Y plantean incluso la puesta en marcha de un fondo de venta de activos públicos por 50.000 millones (aunque la cifra está aún por ver), bajo tutela de la UE, para forzar a Grecia a ir devolviendo la deuda a medida que vaya haciendo caja. Ingeniería financiera al servicio del rescate de Grecia: de esa manera cuadran los números relativos a la sostenibilidad de la deuda, esenciales para que el FMI siga a bordo y para que Europa dé el visto bueno para negociar el nuevo programa. La impulsora de esa idea y de la amenaza del Grexit, la canciller Angela Merkel, dijo a su entrada a la cumbre que en ningún caso habría “un acuerdo a cualquier precio”.

Más información
El precio que pone Alemania a ese tercer rescate, según las fuentes consultadas, será difícil de tragar en Grecia. Pero Atenas se ha quedado sin bazas: “No hay economías capaces de aguantar varias semanas con los bancos cerrados. Grecia necesita imperiosamente un acuerdo, que está prácticamente hecho”, explicaron a este diario fuentes del Eurogrupo. Los griegos trataban anoche de acordar una versión suave del fondo de privatizaciones —que ni siquiera convence a las instituciones de la antigua troika—, garantizándose el control de ese mecanismo pese a la supervisión europea. Pero se han visto obligados a hacer concesiones para evitar una bancarrota que podía llevarse por delante al país entero. El volumen de ese fondo también genera dudas. El FMI ha considerado esta mañana irreal atribuir a ese instrumento la capacidad de aglutinar más de 7.000 millones de euros.
Grecia, en fin, acepta la parte del león de las condiciones europeas. Pero aun así no está claro que los fondos de emergencia puedan llegar a tiempo para garantizar las necesidades inmediatas de financiación en Atenas: básicamente, un pago al BCE el próximo día 20, y una recapitalización rápida de los bancos para volver a abrirlos cuanto antes. Los líderes del euro tenían previsto dar una señal política en la madrugada de hoy, para evitar que el Eurobanco desenchufe a las entidades financieras griegas de las líneas de liquidez de emergencia. Pero queda aún por delante un reguero de reuniones y condiciones por cumplir. Uno: Grecia tiene que aprobar en las próximas 48 horas las primeras medidas, por decreto-ley. Dos: el Eurogrupo, una vez el Parlamento griego haya acordado eso, dará el miércoles un mandato al mecanismo de rescate (Mede) para inciar las negociaciones. Tres: en medio de ese proceso, el BCE tiene que mantener la liquidez a la banca. Y cuatro: las instituciones y el Mede deben acordar con Grecia el Memorando de Entendimiento, con las condiciones asociadas al rescate durante los tres próximos años, y el importe definitivo del rescate. Las fuentes consultadas explican que por lo general ese proceso dura un mínimo de seis semanas, pero que todo está a punto para que esta vez ese proceso se ventile en apenas 15 días.

Bancos con problemas
El acuerdo, aun así, proporciona una baza al dirigente heleno. Por primera vez desde noviembre de 2012, el Eurogrupo reconoce abiertamente la necesidad de reestructurar la deuda pública, que pesa como una losa sobre los análisis de sostenibilidad de las maltrechas finanzas griegas. Europa está dispuesta a ceder en ese punto. Europa descarta definitivamente una quita. Pero no un alivio de la deuda. Antes, eso sí, quiere ver leyes aprobadas y medidas drásticas por parte del Ejecutivo griego.
En una crisis que ha echado por la borda todos y cada uno de los ultimátums y fechas límite, la banca griega es la nueva frontera del miedo: la huida de capitales no ha cesado en los últimos meses, y el corralito —que podría ampliarse un par de semanas— y los controles de capitales han hecho un daño sensacional a la economía griega. "Las necesidades financieras crecen por momentos", decía esta madrugada una fuente involucrada en la negociación: el último cálculo de las instituciones las eleva hasta los 86.000 millones; de esa cifra, 25.000 millones serán para los bancos.



Contraloría llama a rendir cuentas a Electricaribe

“Problema con un cable que conecta Termoflores con la Subestación Oasis”… Estamos hablando de la alimentación necesaria para que Electricaribe pueda distribuir su energía a la comunidad.
Ya no es el distribuidor, es el generador el del problema… Pero en este negocio, generalmente todos le apuestan a la empresa más popular.

Carlos Pantoja, quien preside ACIEM, la Asociación Colombiana de Ingenieros Eléctricos, Mecánicos y Afines en el Departamento  del Atlántico, decía esta semana, en reunión con periodistas, que “esa reparación de ese cable debilita en cierta forma las condiciones del sistema”.

Cuento eso, porque el Contralor General de la República, Edgardo Maya Villazón, le está apostando a Electricaribe. ¿Sí tendrá en cuenta estos daticos que le estamos dando…?

El análisis del sistema eléctrico regional debería hacerse integralmente…

RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1
Contraloría llama a rendir cuentas a Electricaribe

La primera Actuación Especial cobija a Electricaribe y a los Fondos Públicos del Sector Eléctrico: el Programa de Normalización de Redes Eléctricas (Prone) y el Fondo de Apoyo Financiero para la energización de las Zonas Rurales Interconectadas (Faer).
Además, el órgano de control fiscal ha solicitado información al Ministerio de Minas y Energía sobre los recursos destinados a Electricaribe por parte del Fondo de Energía Social (Foes). 
La empresa Electricaribe está bajo la lupa de los órganos de control que comenzaron sus actuaciones frente a dicha compañía por el deficiente servicio de energía eléctrica que actualmente presta en el Magdalena y el resto del Caribe colombiano.

La Contraloría General de la República dijo esta semana comenzó dos Actuaciones Especiales sobre Electricaribe y en una de ellas se evaluará la eficacia y pertinencia de las obras eléctricas para la debida atención y prestación del servicio de energía en la región Caribe. 
“Vamos a mirar este tema, dentro del marco de implementación de la política pública de los Fondos de Apoyo del sector eléctrico, a fin de determinar si las obras están o no en puesta productiva”, explicó el Contralor General de la República, Edgardo Maya Villazón. 
La primera Actuación Especial se ejecutará en Electricaribe y los fondos Programa de Normalización de Redes Eléctricas y Fondo de Apoyo Financiero para la Energización de las Zonas Rurales Interconectadas. 
Y la Segunda Actuación Especial se hará al Ministerio de Minas, específicamente al Fondo de Energía Social (FOES), centrándose en los recursos destinados a Electricaribe. 
“Unos de los temas a evaluar es la prestación del servicio de energía eléctrica en la Costa”, anunció el Contralor Edgardo Maya Villazón. 
El pasado 29 de junio, la Contraloría General de la República solicitó al Ministerio de Minas y Energía toda la información relacionada con los citados fondos.

¿Qué se revisará y qué se evaluará? 
“Queremos hacer especial énfasis en revisar la debida adjudicación y ejecución de los recursos del Programa de Normalización de Redes Eléctricas y el Fondo de Apoyo Financiero para la Energización de las Zonas Rurales Interconectadas, desde que se implementaron hasta la fecha”, precisó el Contralor Maya Villazón. 
Para este efecto, se ha solicitado al Ministerio información detallada que incluye una relación con fecha, número y cuantía, así como una copia de las actas de adjudicación de los recursos del Prone y del Faer. 
La Contraloría General de la República evaluará además el desempeño de los recursos públicos de cada uno de los contratos que se derivan de los convenios suscritos para la ejecución de los fondos, para lo cual analizará en detalle las resoluciones que asignan recursos del Prone y del Faer a Electricaribe. 
La información contractual que reporte el Ministerio de Minas y Energía deberá venir discriminada por Fondo y Convenio, precisando datos como contrato, municipio donde se ejecuta, usuarios beneficiados, valor del proyecto, estado actual del contrato, porcentaje de obra, interventor y estado del contrato de interventoría, valor pagado y valor final, entre otros. 
Una vez se recopile esta información, la Contraloría Delegada de Minas y Energía integrara los equipos de auditores que en las gerencias departamentales de la Contraloría General de la República en la región Caribe, y desde esta misma Delegada, se encargarán de adelantar estas dos Actuaciones Especiales sobre Electricaribe. 

¿Cómo está el manejo de subsidios a los usuarios? 
Con respecto al Fondo de Energía Social, la Contraloría auditará las conciliaciones con vigencia trimestral y las validaciones efectuadas por el Ministerio de Minas y Energía a Electricaribe, para los años anteriores, de acuerdo con la información que esta empresa reporta al Fondo de Solidaridad y redistribución del ingreso que administra el mismo Minminas. 
El procedimiento anterior permitirá a los auditores revisar el manejo de los subsidios asignados a los usuarios del servicio de energía eléctrica en la región Caribe, indicó finalmente el Contralor Edgardo Maya Villazón.

sábado, 11 de julio de 2015

8 preguntas para entender lo que ocurre en Grecia. Consecuencias. BBC Mundo

¿Ustedes quieren saber lo que está pasando en Grecia?
Pues, entonces, lean con calma este artículo de nuestros colegas de BBC Mundo, donde retratan la situación.
Son 8 preguntas básicas claves de lo que está ocurriendo y sus consecuencias...
Siempre es bueno saber lo que está pasando a nivel mundial.

RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1



8 preguntas básicas para entender lo que pasa en Grecia… y sus consecuencias
Redacción BBC Mundo
 
El gobierno griego les propuso a sus acreedores internacionales un plan de recortes que incluya una fuerte subida de impuestos y recortes de pensiones para asegurar un nuevo rescate financiero de más de 53.000 millones de euros.
La propuesta, que será sometida a una cumbre de la Unión Europea el domingo, llega después del rechazo en referendo a la de la "Troika" conformada por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea.
Con 100% de los votos contados, el 61% de los electores en Grecia votaron por el "No" a los ajustes exigidos por la Troika.
Pero después de varios días de conversaciones con sus socios de la eurozona, el gobierno de Alexis Tsipras ahora parece dispuesto a ceder.
Nada, sin embargo, está definido aún.
Con el futuro de Grecia todavía en la balanza, BBC Mundo les presenta esta guía entender la crisis griega a través de ocho preguntas fundamentales.


1. ¿Cuál es la causa de la crisis griega?
La base de la crisis griega es una deuda de aproximadamente 320.000 millones de euros (unos US$358.000 millones), que el país simplemente no está en condiciones de pagar.
La explicación más simple para la misma es que durante muchos años el país estuvo gastando más dinero del que producía y financiando ese gasto a través de préstamos.

Grecia ya hacía eso antes de adoptar el euro. Y la llegada de la moneda común en 2001 no cambió las cosas, como en teoría debía suceder.
El gasto público, por ejemplo, aumentó un 50% entre 1999 y 2007, mucho más que en otros países de la eurozona.
Y sumado a problemas de corrupción y evasión fiscal, reconocidos por la propia Grecia, esto terminó provocando un déficit muy superior al 3% del PIB contemplado en las reglas de moneda común.
Préstamos no declarados a la eurozona, por su parte, también llevaron a que la deuda excediera significativamente el 60% acordado como límite por los países de la eurozona: actualmente se estima en 177% del PIB.
El problema, sin embargo, solo se volvió urgente cuando la crisis financiera global limitó el acceso griego al crédito, lo que motivó la intervención de los otros países de la eurozona temerosos del impacto de una cesación de pagos o default.
Aunque, para muchos economistas, las medidas de austeridad impuestas como condición para financiar un rescate financiero terminaron agravando la situación.
2. ¿Qué se ha estado haciendo para salir de la crisis?
El primer paquete de ayuda financiera a Grecia fue aprobado por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional en mayo de 2010.
En ese momento se pusieron a disposición del gobierno griego 110.000 millones de euros (unos US$120.000 millones) para que honrara sus compromisos con sus acreedores, en ese momento en su mayoría bancos privados de la región.
Pronto, sin embargo, se hizo evidente que ese monto no sería suficiente, por lo que un segundo rescate elevó la cifra total a 240.000 millones de euros.
Y, en ambos casos, como condición para facilitar el dinero se identificaron una serie de medidas de austeridad.
Estas han incluido drásticos recortes del gasto público, mayores impuestos y reformas al sistema de pensiones y el mercado laboral.
Pero el actual gobierno griego, que llegó al poder a inicios de año con una plataforma anti-austeridad, estuvo intentado renegociar algunas de esas condiciones de cara a un nuevo paquete de rescate financiero.
En su momento esto puso en crisis las negociaciones, las que llegaron a interrumpirse momentáneamente.
 
Pero en este momento Grecia parece dispuesta a aceptar la mayor parte de las condiciones de sus acreedores a cambio de unos 53.500 millones de euros adicionales y una reestructuración de su deuda original.
3. ¿Cuál ha sido el impacto de las medidas anticrisis? ¿Han funcionado?
Para saber si las medidas asociadas al rescate financiero han funcionado, primero hay que ponerse de acuerdo sobre el principal objetivo del mismo.
Si lo que se buscaba era proteger el euro, por ejemplo, entonces parecen estar funcionado. Aunque sólo sea por el momento.
Efectivamente, los préstamos coordinados por el FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo han ayudado a reducir el impacto de la crisis griega sobre la moneda común.
Pero economistas de la talla de Paul Krugman y Joseph Stiglitz –ganadores del premio Nobel en 2008 y 2001, respectivamente– consideran que las medidas no han hecho nada por mejorar la situación o las perspectivas de Grecia.
De hecho, se estima que la economía griega se ha reducido en un 25% desde el inicio de los programas de austeridad, lo que ha acentuado su dependencia en créditos externos.
 
Y el impacto de las medidas sobre el pueblo griego ha sido brutal: su tasa de desempleo del 26% es la más alta de toda la Unión Europea y entre los jóvenes ya supera el 60%.
Ya son millones los ciudadanos griegos que están viviendo bajo la línea de pobreza.


Esta situación fue, de hecho, lo que llevó al poder a Syriza, el partido que mejor supo recoger el descontento generado por las medidas de austeridad.
Y fueron los intentos del actual gobierno de izquierda por renegociar las condiciones los que llevaron la crisis a lo que parece ser –con el perdón de la redundancia– su momento más crítico.
O, al menos, a un momento de definición que podría tener importantes consecuencias para el futuro de la moneda común.
 
4. ¿Cuál es la situación actual?
El escenario más temido al inicio de la crisis –una cesación de pagos– empezó a hacerse realidad el pasado 30 de junio por la noche, cuando Grecia no hizo efectivos 1.500 millones de euros (US$1.780 millones aproximadamente) adeudados al FMI.
Grecia se convirtió así en el primer país desarrollado en entrar en mora con el FMI. Su impago ha sido el más grande en la historia del organismo multilateral, aunque técnicamente todavía no ha sido declarada en default.
Y el mismo martes 30, también se venció el programa de ayuda financiera, luego de que el gobierno griego no aceptara la última serie de condiciones de la Troika por considerarla "humillante".
Aunque ya antes el gobierno de Alexis Tsipras había anunciado que dejaría la decisión final en manos de la ciudadanía, para lo que convocó al referendo.
La mayoría de los griegos –un 61% de los votantes– rechazó más medidas de austeridad.
Pero para evitar una descapitalización mayor de sus bancos el gobierno tuvo que imponer un "corralito financiero" que limita los retiros bancarios a un máximo de 60 euros diarios.
Y con el dinero a punto de acabarse, Grecia le terminó presentando a sus acreedores un nuevo plan de rescate que contempla la mayoría de las demandas rechazadas por la población.
Dicho plan pasará este viernes al parlamento griego para su votación. El sábado será estudiado por los ministros de Economía de la eurozona y el domingo será sometido a la cumbre de la Unión Europea.
 
5. ¿Cuáles son los puntos más contenciosos?
Originalmente, el gobierno griego solicitaba más tiempo para implementar la reforma del sistema de pensiones –una de las principales exigencias de sus acreedores– y pedía mantener excepciones para el cobro del IVA en sus islas, que son uno de los principales destinos turísticos del país.
Pero en su contrapropuesta del jueves 9 de julio, Tsipras terminó aceptando la mayoría de las condiciones de sus acreedores. Aunque también pide más.
Así las cosas, el principal punto de contención en estos momentos parece ser la solicitud de reestructuración de la deuda hecha por Grecia.
Y muchos países también han dado a entender que no confían en la voluntad política del actual gobierno para implementar las reformas que demandan Bruselas y Berlín.
De hecho, para muchos las principales diferencias ya no son tanto técnicas sino políticas.
Antes del referendo algunos acusaban a los principales líderes de la eurozona de querer botar al gobierno de Tsipras para evitar que su postura antiausteridad contagie a otros países del bloque.
Y la voluntad para usar a Grecia como ejemplo para otros parece seguir dominando la negociación.

6. Y entonces, ¿sobre qué votaron los griegos?
La pregunta sometida a referendo fue tremendamente específica, redactada en un lenguaje bastante técnico, no particularmente fácil de comprender.
..
"¿Debe ser aceptado el acuerdo propuesto, que fue presentado por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional en el Eurogrupo del 25.06.2015 y consiste de dos partes, las que constituyen su propuesta unificada?", se leía en la boleta, en la que luego se especificaban los títulos de los documentos en cuestión.
Y luego se ofrecían dos simples opciones: Sí o No.
Los puntos centrales de la propuesta ahora rechazada eran una ampliación de la base del IVA y una reducción drástica del número de personas que pueden optar a un retiro anticipado.
Y los acreedores también demandaban más acciones para reducir la evasión fiscal y acabar con la corrupción.
El gobierno griego, por su parte, sostenía que las demandas específicas de la troika además de poco efectivas eran humillantes y por lo tanto inaceptables.
Y para ellos la cuestión era mucho más simple: si los griegos debían seguir padeciendo más medidas de austeridad o no.
Tsipras advirtió además que en caso de victoria del "Sí" respetaría la decisión de los griegos pero no se quedaría para implementar la propuesta del Eurogrupo.
Y la victoria del "No" no impidió la renuncia del ministro de Finanzas, Yanis Varufakis, quien dimitió para facilitar una nueva negociación.
Por su parte, los líderes europeos, empezando por Merkel, insistían en que la pregunta era otra, aunque igualmente sencilla.
Afirmaban que lo que los griegos debían decidir era si querían que su país siguiera siendo parte del euro o no.
 
7. ¿Es inevitable una salida del euro con la victoria del "No"?
Las concesiones que Tsipras está dispuesto a hacer a pesar de su victoria son la mejor prueba de que el gobierno griego no quiere abandonar la eurozona. Aunque las negociaciones todavía podrían fracasar.
Y, la verdad es que nadie sabe con certeza que pasaría en esa situación.
No existe ningún precedente de retiro de la moneda común y el mismo vicepresidente del Banco Central Europeo, Vitor Constancio, dijo en abril pasado que no había ninguna ley que ordenara la expulsión de la eurozona en caso de default.
Y en su momento el gobierno griego insinuó que podría iniciar procesos legales en caso de que los otros países de la eurozona intenten expulsarlo del club.
Sin embargo, si no existe voluntad política para mantener a Grecia en el euro, lo que digan las actuales leyes y reglamentos de la Unión Europea podría no importar.
Efectivamente, si el Banco Central Europeo decide detener completamente el crédito hacia Atenas, las autoridades griegas no tendrían más opción que empezar a imprimir su propia moneda para intentar mantener su economía funcionando.
Y el "Grexit", como se ha dado en llamar a la salida de Grecia del euro, sería una realidad.

8. ¿Cuáles serían las consecuencias de una salida griega del euro?
La UE ha estado trabajando duro para intentar aislar al euro y la eurozona de los problemas de Grecia y de una eventual salida de la moneda común.
En el fondo, casi todo depende de la voluntad política de los líderes europeos.
Pero el mismo FMI advirtió que "los riesgos y vulnerabilidades aún no han desaparecido" y es difícil predecir el comportamiento de los mercados si el escenario más temido por todos se hace realidad.
Una posibilidad es que los compradores de bonos de las naciones de la eurozona con más problemas empiecen a exigir pagos más altos para compensar los riesgos de su inversión.
Eso afectaría negativamente a la moneda europea y aumentaría la inestabilidad en países con un peso mayor en la economía global.

Y una Grecia insolvente implicaría importantes pérdidas de dinero para varios países europeos.

Además, también está el riesgo de un contagio político.
Efectivamente, si la salida del euro se muestra como una opción viable –e incluso beneficiosa para Grecia– otras naciones podrían verse tentadas a seguir el ejemplo.
Y eso podría poner en riesgo a la misma Unión Europea, que ha puesto a la moneda común en el centro de su proyecto de integración.
La salida del euro podría además forzar la salida de Grecia de la UE.
Pero, como sucede con muchos de los otros escenarios, todo dependerá de la voluntad política e imaginación que muestren los líderes europeos.
Este artículo fue escrito originalmente el 1ro de julio y modificado por última vez el 10 del mismo mes.