sábado, 11 de abril de 2026

Impulsar competencias y empleo, claves para reactivar crecimiento económico: OCDE

  • Reformas estructurales integrales refuerzan políticas públicas, dice informe de la OCDE “Fundamentos para el Crecimiento y la Competitividad”
  • Deben aprovecharse las oportunidades de las nuevas tecnologías

Si algo afecta el crecimiento económico a nivel mundial son las tensiones geopolíticas que se han convertido en una amenaza para el crecimiento de la productividad, la inversión empresarial, el bajo dinamismo, la falta de competencias y el envejecimiento de la población.

De acuerdo con un informe reciente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos- OCDE -, es urgente reavivar el impulso de las reformas, adoptando medidas que reactiven los motores estructurales del crecimiento y aseguren la competitividad y resiliencia de las economías en un contexto global de rápida transformación.

El informe Fundamentos para el Crecimiento y la Competitividad, presentado en París en este mes de abril, ofrece a los países una herramienta basada en datos empíricos, para ayudarlos a poner en marcha reformas estructurales que mejoren la productividad.

Para la OCDE, los países deben dar prioridad a tres áreas, en materia de reformas estructurales:

  • Factores habilitantes, como el capital humano, la gobernanza, la infraestructura y la política macroeconómica,
  • Incentivos de mercado y asignación eficiente de recursos en ámbitos como la fiscalidad, la regulación de los mercados de productos y de trabajo, el comercio y la inversión extranjera directa.
  • Medidas específicas y sectores, que favorezcan la innovación y la seguridad energética.

El informe de la OCDE facilita datos sobre el desempeño de estar áreas en 48 países y se nutre de una nueva base de datos de la organización, que incluye indicadores de marcos de políticas estructurales que favorecen el crecimiento. También notas específicas que ofrecen a los responsables políticos y demás partes interesadas, un análisis detallado sobre la situación de sus países. Lo anterior facilita la identificación de los principales obstáculos de crecimiento y el diseño de paquetes de reformas coherentes, respaldados por datos y adaptados a las circunstancias de cada país.

Mathias Cormann, secretario general de la OCDE, dice que “es fundamental revertir la trayectoria descendente del crecimiento económico registrada durante las últimas tres décadas para asegurar y mantener unos avances significativos en los ingresos de los hogares y en los niveles de vida. Cormann agrega que “las prioridades son claras: mejorar el entorno empresarial, impulsar la innovación e invertir en competencias y empleo. Una aplicación eficaz de estas medidas impulsará el crecimiento y la competitividad, ayudará a amortiguar las presiones fiscales derivadas del envejecimiento de la población y permitirá a los países aprovechar plenamente el potencial de la inteligencia artificial y otras tecnologías transformadoras”.

Con relación a las reformas estructurales, la OCDE considera que funcionan mejor cuando son integrales y refuerzan distintos ámbitos de políticas públicas. Eso conlleva crear condiciones sólidas y favorable como capital humano de calidad, instituciones robustas, gobernanza eficaz, infraestructuras seguras y estabilidad macroeconómica.

También recomienda dar respuesta a una demanda de competencias en rápida evolución para aprovecha el potencial de la digitalización y la inteligencia artificial. Señala que uno de los principales obstáculos para la adopción productiva de la IA es la escasez de trabajadores con las competencias adecuadas. El análisis de la OCDE sugiere que la IA podría aumentar el crecimiento anual de la productividad laboral en los países de la organización, entre 0.7% y 1.2% anual durante la próxima década, dependiendo de la velocidad de su adopción.

Un tema clave, abordado en el estudio, es el de la agenda en materia de competencias, La organización sugiere que debe centrarse en adaptar los planes de estudios de la educación académica y de la formación profesional, al tiempo que se amplía el acceso al aprendizaje permanente y sr refuerzan vínculos entre las universidades y el mercado laboral.

Al referirse a la movilidad laboral y el empleo, y hacer frente a los impactos económicos, sociales y fiscales del envejecimiento de la población, el informe Fundamentos para el Crecimiento y la Competitividad  de la OCDE dice que es fundamental reducir las barreras a la participación —sobre todo para las mujeres, los trabajadores de más edad y otros colectivos infrarrepresentados—, reforzando los incentivos para trabajar más horas y ampliando el acceso a servicios asequibles de cuidado infantil. La adopción de unas políticas de vivienda que faciliten la movilidad y unos sistemas tributarios que amplíen la base impositiva al tiempo que limiten las distorsiones podrá mejorar aún más la eficiencia en la asignación de recursos”.

Los gobiernos pueden implantar con mayor eficacia sus estrategias económicas, con las condiciones adecuadas, dice la OCDE. Si se tienen en cuenta las políticas de innovación, seguridad energética y transición hacia energía verdes, los países podrán abordar las deficiencias del mercado y alinear el crecimiento con los objetivos sociales a largo plazo. También podrían impulsar más las mejorar en la productividad, si combinan ayudas públicas a la investigación y el desarrollo con un capital humano sólido y unos mercados competitivos. Por último, la adopción de reformas en el mercado energético que reduzcan las barreras de entrada y fomenten la inversión en energías renovables y la eficiencia reforzarían tanto la resiliencia como la competitividad.

Fuente: Blog OCDE