Daniella Álvarez Vásquez, es la Reina de Colombia.
Estaba representando al Departamento del Atántico.
Ahora es la reina de todos los colombianos.
¡¡¡FELICITACIONES!!!
LuisEmilioRadaC
Pd: reina de Colombia
lunes, 14 de noviembre de 2011
Pachito, el electrocutador, por Lola Salcedo
13 de
Noviembre de 2011
Pachito, el electrocutador
Vuelvo sobre el poder de las redes sociales para divulgar información y
emitir opinión, y hago invitación a quienes están por fuera de Twitter para que
lo usen (es gratis), y como mínimo se diviertan con las descargas de malaleche
de cualquiera o se enteren de lo que acaba de suceder, en vivo, desde el lugar
del evento.
Segundo a segundo, sobre tu pantalla pasa la voz desconocida (hasta ahora)
del pueblo colombiano, la inaudible en los medios tradicionales, la real y
auténtica esencia del pensamiento libre. Y por ese medio llegué al video de
Pacho Santos donde lamenta el desuso de instrumentos eléctricos para reprimir a
los estudiantes.
Su desparpajo verbal con esquiva mirada a la cámara me retrotrajo recuerdos
infantiles de embarque de ganado, a punta de tábano, un dispositivo con
corrientazo de voltaje regulado para controlar a las vacas. De adolescente supe
que las dictaduras militares del Sur lo llamaban picana, y lo usaban para
torturar a los opositores de aquella barbarie.
Desagradable reencuentro con un medio tan abyecto como el uso del voltaje
para someter a terceros, y con la mentalidad derechista de los fundamentalistas
colombianos. Esto último es lo que no borrará la solicitud de perdón público del
exvicepresidente y director de noticias de RCN: le conocimos el alma, ese íntimo
parecer que refleja su esencia, eso que suelen ocultarnos a las graderías para
conciliar el pensamiento democrático y seguir mandando en sociedad.
Y en ese instante, ‘peló el cobre’, como lo hace el expresidente Uribe,
impertérrito, en su dedicación a criticar el gobierno Santos como si fuese
continuación o bis del suyo.
Y todo este sambenito se armó gracias a las redes sociales virtuales que
permiten a cualquiera expresarse, comunicarse y juntarse en asociación valedera
para hacerse oír y capacidad de movilizar a miles virtualmente.
Pacho Santos se desbocó en su videoblog y la factura le llegó en cuestión de
minutos, bajo el código de Twitter #PachitoElElectrocutador (HT: tema señalado)
y en 24 horas los tuiteros indignados lo convertimos en TT (tópico candente No.
1), es decir, es el tema más encendido entre miles de personas conscientes,
librepensadoras, generadoras de opinión. Ahí está el truco para seguir esa red
social: la mayoría de nosotros tiene algo que decir: que guste o no, es harina
de otro costal.
El lenguaje es pleno, coloquial e irónico, con uso de la sátira para
describir a los personajes públicos y sus acciones. Vuelvo a sugerir este medio
alternativo de comunicación, donde uno escoge qué tópico sigue y alimenta, y se
siente escuchado con respuesta inmediata, aún de los mismos que son
criticados.
Si no existieran estas redes y medios virtuales para cobrar identidad frente
a los sucesos del país y el mundo no sabríamos del facha que lleva dentro
Pachito, ni que hay en Colombia gente políticamente correcta dispuesta a
defender los derechos democráticos de la mayoría cuando a algún sector se lo
quieren escamotear, como es el caso del paro y las pacíficas marchas de los
estudiantes en protesta por la reforma educativa impuesta por el Gobierno, que
es un tremendo paño de agua tibia a las severas y añejas dolencias de la
educación pública.
losalcas@hotmail.com
losalcas@hotmail.com
Mejor ahogado que achicharrado, por Amado Ucrós
La narración que nos hace don Antonio Celia Cozzarelli, nos enseña que los milagros existen y que debemos estar agradecidos con Dios, porque nos permite estar en este mundo.
Don Antonio es uno de los sobrevivientes del hundimiento e incendio del buque El Orazio y él mismo lo cuenta en la tertulia que nos presenta el colega Amado Ucrós por nuestro blog.
Una buena historia...
LuisEmilioRadaC
Pd: Mejor ahogado que...

Don Antonio es uno de los sobrevivientes del hundimiento e incendio del buque El Orazio y él mismo lo cuenta en la tertulia que nos presenta el colega Amado Ucrós por nuestro blog.
Una buena historia...
LuisEmilioRadaC
Pd: Mejor ahogado que...
En Tertulia
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MEJOR
AHOGADO QUE ACHICHARRADO
Por: Amado
de J. Ucrós
Narrando el incendio y hundimiento del
barco Italiano EL ORAZIO, aquello
parecía la descripción de una película
de suspenso. Fueron dos horas de tensión
y distención al mismo tiempo. A los ocho
años de edad pensaba que era mejor morir
ahogado que achicharrado. Antonio Celia Cozzarelli.
Aquí
extracto apartes de la Tertulia “De Abuelos a Nietos”. Los oficios de los
inmigrantes para el cual fue invitado especial don Antonio Celia por parte de
la Fundación Jardines de la Memoria, charla que se llevó a cabo en el centro Industrial Marisol de la vía 40, en Barranquilla, la
semana anterior.
Conversador nato el Ítalo –
Barranquillero, don Antonio fue el
encargado de contar sobre los primeros Italianos que ingresaron al país por
Barranquilla, entre los que estuvo su padre Antonio Celia Vitola, oriundo de Morano Cálabro, provincia de
Cosenza – Italia.
Morano hoy es una comuna que no pasa al parecer de 8 mil habitantes, edificada sobre
las laderas del Monte Pollino en donde está construido el Castillo Normando,
considerado por la Unesco, como de gran atractivo turístico.
Don Antonio Celia interactuó en la
conversación con William Salgado,
quién hizo de moderador y reportero al mismo tiempo, pues era el encargado que
el tertuliante ahondara más en unos temas que en otros.
Apartes
breves, pero muy breves a excepción de la película de suspenso “INCENDIO DEL ORAZIO” que ampliaremos
un poco más, será lo que comentaremos de la amena charla.
Dijo el señor Celia, que su padre del
que lleva su mismo nombre, salió de
Italia a la edad de 15 años junto a otros jóvenes de su misma edad, solo con el
propósito de descubrir nuevos mundos en la América.
A mi padre, como a los demás, le tocó hacer de todo. “Se desempeñó de mesero, vendió lotería, frutas etc.
Se le medían a todo lo que fuere trabajo honrado, con el ánimo de conseguir
plata”.
COSA CURIOSA:
Generalmente los jóvenes se van de casa, cuando están mal económicamente, ó en
conflicto, pero en el caso de don Antonio papá, las cosas fueron diferentes.
Sus padres eran campesinos con recursos pues tenían fincas de higo, de árboles
frutales, de uvas, de olivo y además exportaban higo seco a los Estados Unidos.
Es decir los viejos más viejos tenían plata. No había necesidad de puyar el burro.
Comenta el expositor “que su papá se
vino sin el permiso de sus progenitores, pero lo hacían más por
ese espíritu aventurero del Italiano
por descubrir nuevos mundos”. Pregúntenselo a Cristóbal Colón, digo yo acá.
Don Antonio el original de Morano Cálabro entró a Colombia por Barranquilla proveniente de
Buenos Aires a donde había llegado procedente de Italia. Después pasó a
Montevideo, Santos y Porto Alegre, Brasil.
Aquí en Barranquilla se embarcó para Ciénaga – Magdalena en donde ya tenía dos hermanos. Cienaga
para la época era más importante que
Barranquilla, tenía la frutera de Sevilla y pagaban en doblones de oro, ni
siquiera en dollares, acotó Celia Cozzarelli.
En Ciénaga los Celia montaron su negocio y 100 años después todavía subsiste una placa en
bronce sobre una puerta pintada de verde que pesa como dos toneladas que dice Celia Hermanos.
Antonio Celia Vitola vivió en Ciénaga
por espacio de once años. Casi se
volvió un Ítalo – Cienaguero, aficionado al sancocho de pescado, comenta su
hijo. Sus dos hermanos regresaron a Italia, un poco afectados por el clima
húmedo de Ciénaga.
Don
Antonio el original, solo en Ciénaga, busca y se asocia con Don Blas Barletta,
un holandés que compra en Barranquilla una fábrica de zapatos sin ser zapatero
ni conocer de zapatería. Dios proveerá le dijo Barletta a Celia, cuando este lo
interrogó sobra la inversión.
La fábrica de zapatos fue comprada al abuelo de don Roberto Echeverría. Esta fue ampliada y
se conformó lo que se llamó la fábrica de zapatos FAITALA, que funcionó hasta
hace poco. Yo trabajé ahí dos años, dice Antonio Celia Cozzarelli.
APORTE AL TRABAJO
La
fabrica Faitala, comenzó produciendo cuatro mil pares de zapatos mensuales.
Hubo obreros que fueron traídos directamente de Italia. Estos le enseñaron a
los barranquilleros, los que después sobrepasaron a los italianos en la
fabricación del calzado.
El aporte de los Inmigrantes Italianos y
Europeos en la economía de la ciudad
es y fue muy importante en esa época dice Antonio Celia, hijo.
“Todo
entraba por Barranquilla. Aquí estaba la Fca. de Textiles Marysol. El Hotel
Astoria. Las artes y la culinaria también jugaron un papel importantes. Todo
entraba por vía marítima a Barranquilla y de aquí para el interior del país.
LA COMIDA ITALIANA:
Hablar
de los Italianos en Barranquilla, es hablar de los Celia. Todos ellos le han
hecho su aporte a la ciudad desde donde les ha tocado actuar o trabajar. Han
echado raíces en Curramba.
William Salgado, quién ofició de moderador y periodista, con la venia
del tertuliante le preguntó a Carla Celia sobre la herencia culinaria en el
restaurante de la familia. Se llama Nonna
Rosa. Lo administra junto con un hermano.
“Nonna Rosa era mi mamá dice Carla. Las recetas eran de ella que la tercera generación las prepara aún, con otras recetas más actualizadas de hoy. Comemos pasta tres veces a la semana. Lunes, viernes y Domingos. La pasta es sagrada en Italia, allá se come todos los días. Hacia el norte es el rizzoto lo que se consume”.
Después del interviú con Carla, el
moderador regreso la palabra a Don
Antonio hijo, quién tiene en su haber
ser columnista de tema libre en el periódico EL HERALDO.
¿CÓMO NACIÓ ESA COLUMNA?
¿CÓMO NACIÓ ESA COLUMNA?
Cualquier
día a don Antonio hijo que tiene más cara de cura que de otra cosa se le dio por
Ir a cine a ver la película LA COSA MAS
DULCE, que según él es la película más obscena que ha visto. “Vulgaridades
que no se pueden repetir. Eso me dio tanta rabia porque la censura era para
niños de 12 años. Escribí un articulito y se lo mandé a Juan B. Fernández me lo
publicó y me dice: Oye!, pero escribes
bien, a lo que Celia respondió, qué, que voy a saber yo.
Juan
B. Insistió y don Antonio comenzó a escribir su columna mensualmente, después, cada quince días y
ahora semanal. Lleva ocho años y dice distraerse y ejercitar la memoria, pero
él aclara que no es un escritor, sino un dilectante,
es decir no un experto, ni diestro, sino un amateur.
La
columna pasa por un cedazo muy rígido, su señora esposa quién la revisa, sí
ella no le da el visto bueno, es probable que vaya a parar al cesto ó
definitivamente se haga de nuevo.
El
santo de la familia se llama San Antonio de Padua. Ese fue el Santo al cual se
encomendó don Antonio Celia Cozzarelli, cuando apenas tenía ocho años de edad,
salvando su vida y el resto de la parentela al salir ileso del incendio
del barco Orazio con el resto de la
familia. El milagro se había consumado.
San Antonio, santo Franciscano de origen
Portugués, sacerdote y doctor de la
Iglesia, que ejerció en el norte de Italia
por allá por el año 1219. Su especialidad era hacer milagro.
Don Antonio a los tertulianos narró esa
odisea con lujo de detalles, como si
hubiese sido ayer, haciendo visible una memoria absolutamente prodigiosa para
recordar acontecimientos.
Sin puntos ni comas don Antonio comenzó. “Fue por allá en el año 39 o 40. Viajamos a Italia mi
papá, mamá, mi hermana y yo. De regreso
y, a los dos días de viaje estalló un incendio en el barco. Era de madrugada y dormíamos. Para no
alarmarnos pensaron que podían apagar el incendio, en vez de agua salía humo”.
“Abrimos la puerta del camarote y el
único sitio por donde podíamos salir
estaba en llamas. Nos tocó atravesar la escalera ardiendo, llegamos al salón
comedor, y ese barco se bamboleaba por las olas y el piano rodaba de un lado a
otro escuchándose un estrepitoso y ensordecedor ruido, como en la colosal
película del Titanic. Estuvimos perdidos en el barco ORAZIO que era grandísimo por
espacio de 24 horas”.
“El telegrafista murió ahí carbonizado
mandando mensajes. Desde luego no había
las comunicaciones de hoy. Era pleno invierno, había neblina, no nos localizábamos
unos a otros. Eso era tremendo. Hubo alrededor de 200 muertos”.
Efectivamente el periódico ABC, de
España del 24 de enero de 1.940 titulaba: MÁS DE CIEN VICTIMAS EN EL INCENDIO
DEL ORAZIO. Eran 47 pasajeros y 60 tripulantes, dándole crédito a una información suministrada por la agencia EFE que recogía
un informe de la compañía TIRRENIA, propietario del Orazio”. Al parecer más
gente quemada siguió muriendo en los días siguientes.
“Afortunadamente, gracias a Dios y san Antonio que es nuestro santo nos salvamos la familia
completa, dijo Antonio Celia. Me acuerdo perfectamente, eso no se me puede
olvidar. Hubo gente que se suicido. Cosa dantesca”.
“Un
padre Andrade oriundo del interior se le
quemó la sotana, murió calcinado. Los que portaban salvavidas salieron mal librados
ya que eran de corcho y se incendiaban rápidamente.
Un amigo nuestro Giovanni Masantí que el papá es de acá se dedicó a salvar
vidas”. Este se salvo.
EL MILAGRO
Llegó un momento, cuenta en su relato Celia Cozzarelli, que empezaron
a bajar a la gente. Cuando me van a bajar a mí amarrado con una cabuya, antes
de ir yo, llevaban en un canasto a un recién
nacido y en ese preciso momento, el barco se ladeó y el pequeño murió quemado.
Fue la cosa más horrible. Celia niño, apenas con ocho años de edad, dijo para
sí, mejor no me bajo. Alcanzó a reflexionar
en su desesperación, mejor muero ahogado que achicharrado, y se retiró del
lugar cerca a unas cenizas a calentarse y esperar la muerte.
Celia Cozzarelli dice que ya se “había despedido de su padre, se puso a rezar, a rezar y pedirle a dios que lo
iluminara. De pronto esperando la muerte, se levanto y se puso las de Villadiego.
Dios lo había iluminado y puyo el burro en busca de su hermana y su papá para
que lo volvieran a bajar. Cuenta que no podía abrir los ojos, pues el
combustible era de nafta y ardía mucho en los ojos, por lo que se puso a gritar
el nombre de Angellina su hermana hasta que lo encontraron y prácticamente lo
bajaron a la fuerza”.
Don Antonio hoy, un pibe ayer de solo
ocho años, una vez rescatado rompió a
llorar y llorar, allí solo en un camarote. Cuenta que “cuatro horas después
apareció su hermana, pero su papá ni su mamá aparecían, por lo que se dedicó
con su hermana a voltear los cadáveres de los rescatados para ver si
encontraban a sus progenitores. Era de noche. El resultado negativo. Era un buque inmenso”.
Al día siguiente apareció el viejo Antonio
el de Morano, en el mismo barco donde
estaban ellos. Ya eran tres dice Celia Cozarelli, pero no aparecía doña
Rossina. Habían pasado seis días y la daban por muerta. Todos estaban de luto.
Estando
en ese trance tan angustioso, dice don Antonio Celia Cozzarelli, porque Toño Celia,
el magnate y viajero empedernido no estaba ni en proyecto para la época del siniestro,
que les “avisaron que venía un acorazado
Francés que había recogido unos cuantos náufragos y los había llevado a
Marsella. De Marsella llegaron a Génova. Fuimos al muelle, cuando vimos a mi
mamá que viene también de luto de
nosotros con dos marineros que la traían semi cargada y medio ciega por la
humareda recibida en los ojos”. “Bueno se imaginan uds ese encuentro. Ella nos daba por muertos y nosotros a ella
también. Ese fue el final feliz”. Aplausos extensos. Estaban muertos pero
de la alegría, de la felicidad al verse todos sanos y salvos, gracias a dios y
san Antonio que metieron la mano. Don Antonio, el columnista con 79 años a cuesta. Reza todos los días dos padres
nuestros al acostarse y levantarse a este santo milagroso. Lo mismo hizo su
padre y lo mismo hace la tercera generación. Santo franciscano de quién
heredaron el nombre.
A MANERA DE CONCLUSION.-
Don Antonio Celia Cozzarelli, 71 años
después de ocurrida esa tragedia y
que vivió en carne propia siendo un niño hizo vivir a los tertulianos
asistentes, momentos de tensión, expectativa y distracción dado lo ameno con
que narró los acontecimientos, pero sobre todo la claridad mental que tiene a
sus años.
Comparando aspectos de su narrativa, con
la publicación de los hechos del
momento por la prensa de la época encontramos verdadera coincidencia. Por
ejemplo, el ABC, de Madrid, tituló los NAUFRAGOS LLEGAN A GENOVA. La mayor
parte de los náufragos del Orazio han llegado a Génova a bordo del “Recca”, “ConteBiancamano”
y el “Colombo”.
“Durante el desembarco se han producido
escenas de gran emoción. Las
autoridades locales han recibido con toda clase de consideraciones a los
salvados. Algunos heridos de gravedad han sido hospitalizados. Según declaraciones
de algunos náufragos parece que el incendio se debió a la explosión a un depósito de mazut.
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