martes, 27 de julio de 2010

Atlántico, obras de prevención por ola invernal: $120.000 millones


El gobernador Eduardo Verano, en el Departamento del Atlantico, al norte de Colombia, preparando el terreno para evitar desastres por la ola invernal.
LuisEmilioRadaC

Pd:


Atlántico, obras de prevención por ola invernal: $120.000 millones

Barranquilla, 27 de Julio de 2010.
Con recursos propios y del nivel central del gobierno nacional, la Gobernación del Atlántico ha conseguido cerca de 120 mil millones de pesos para adelantar obras de prevención de desastres por el invierno en el departamento.
Sin incluir Soledad, donde se invertirán 37 mil millones para resolver el problema del Salao y Platanal, obras que comenzarán dentro de tres meses, los otros dineros ya fueron utilizados en diferentes obras como construcción y reforzamiento de muros, casetas de rebombeo y limpieza y canalización de arroyos.

Así lo confirmó el gobernador, Eduardo Verano De la Rosa, durante el recorrido que hizo en compañía del subsecretario de Prevención del Riesgo, Evaristo Martínez, a las obras preventivas adelantadas en Villa Rosa, Luruaco, Usiacurí, Baraoa y Galapa.
A los cerca de 8 mil millones de pesos que con recursos propios ha invertido el Departamento en este frente durante los dos años y medio que lleva la administración Verano, se le suman los aportes de Cormagdalena, Acción Social y Prevención Nacional de Atención del Riesgo.


PROYECCIÓN del AÑO
En lo que resta del presente año la Gobernación del Atlántico proyecta concretar acciones de prevención en diferentes municipios por cuantía de 1600 millones de pesos.
“En el tema de prevención hemos avanzado significativamente, tenemos un departamento blindado de posibles inundaciones del río Magdalena, hemos canalizado arroyos, construido Box Colverts e instalado casetas que han evitado que la presente ola invernal afecte a miles de familias como ocurrió hace dos años”
, expresó el mandatario seccional.
Verano agregó: “los recursos jalonados para trabajos de prevención no tienen antecedentes en la historia del departamento. Nunca antes se había invertido tanto en prevención. Hoy, zonas como Molinero, que siempre se inundaba porque había un arroyo que se desviaba y pasaba por la mitad de la población, en este momento no hay tienen problemas, gracias al proceso de canalización de ese arroyo, dándole la vuelta a ese corregimiento. Lo mismo ocurre en La Peña y otras zonas del departamento”.
Le apostamos a eso, dijo el administrador: “lo que estamos haciendo es precisamente eso, blindar, blindar cada uno de los sitios vulnerables al invierno en el Atlántico”.

El recorrido
Durante el recorrido fue inspeccionado en el municipio de Galapa el Box Colvert que une La Cordialidad con la urbanización Mundo Feliz; en Baranoa un Box Colvert y la canalización por los lados de una calle, con inversiones conjuntas entre el Departamento y el municipio.
En Usiacurí un muro de contención con una altura de aproximadamente cinco metros; en Luruaco la canalización de un arroyo y en Villa Rosa, Repelón
un dique de 800 metros de longitud.
El RADAR ha estado en algunos de esos recorridos… son tareas en las que se ha empeñado la Administración con mucho juicio…

El Caribe se expresa por este medio virtual


El caribe se expresa en este medio virtual.
LuisEmilioRadaC
Pd:

Papel y lápiz por favor, por Alberto Salcedo Ramos


Para mi es un placer leer a Alberto Salcedo...
LuisEmilioRadaC
Pd:

Papel y lápiz, por favor
Por Alberto Salcedo Ramos


Me contó Jaime García Márquez que en cierta ocasión iba
paseando en coche por el Centro de Cartagena con su célebre
hermano mayor.
De pronto vieron a una mujer bella caminando
por el andén. Gabo quiso decirle algo y por eso pidió que el coche se detuviera.

Los dos hermanos descendieron raudamente del
vehículo. Y entonces, ¡oh, sorpresa!: la mujer ya no
se encontraba en el lugar en el cual la habían visto
segundos antes. Intrigados, emprendieron un barrido
meticuloso por la cuadra, convencidos de que tarde o
temprano la hallarían.
Pero sus esfuerzos fueron vanos.

A partir de aquel momento Gabo empezó a fantasear
con el destino que pudo haber tenido la mujer. Su
imaginación delirante tramaba numerosas conjeturas
sobre la misteriosa desaparición. Cada vez que se encontraba
con Jaime añadía nuevas teorías, nuevos desenlaces
posibles.
Así, las conversaciones sobre el tema se convertían
en un divertimento maravilloso.

Un día sucedió el milagro
: Jaime iba caminando por la misma
calle del Centro de Cartagena cuando vio a la mujer. Habló
con ella, le pidió sus datos personales.En seguida buscó un teléfono
para llamar a Gabo a su casa de México y darle la buena
noticia. La respuesta que recibió desde el otro lado de la
línea lo dejó de una sola pieza:

¡Pero qué pendejo eres!: me acabas de dañar el cuento.

De ese modo, Jaime confirmó que para su hermano mayor
nada es tan importante como la literatura. Ni siquiera el
hallazgo de la mujer más bella de la tierra.

II: Aquella noche de 1955, cuando apenas contaba
ocho años, Paul Auster venía saliendo del estadio
después de haber visto el partido de su novena favorita,
Los Gigantes de Nueva York. De repente se topó con
Willie Mays
, la estrella del equipo. Sin pensarlo dos
veces, Auster le pidió un autógrafo.

“Claro, niño, claro”, le respondió Mays. “¿Tienes un lápiz?” Desde luego, el niño no tenía un lápiz, y tampoco su padre, ni su madre, ni ninguno de los otros adultos que estaban abandonando el parque
de béisbol. Mays se encogió de hombros, dijo que lo lamentaba mucho y se alejó. Paul Auster lo acompañó con la mirada hasta
cuando se perdió de vista. Triste, frustrado. Esa misma noche juró
que nunca más andaría por la vida sin un lápiz en el bolsillo.

Al cabo de los años llegó a la siguiente conclusión: “Si hay un lápiz en tu bolsillo, existe una buena posibilidad de que algún día te sientas tentado a usarlo. Me gusta decir que así fue como me
convertí en escritor”.


Tanto la mujer misteriosa del primer relato como el lápiz en el
bolsillo del segundo son testimonios fehacientes de la pasión
por el oficio narrativo.

Conviene mirarse más a menudo en el espejo de estos escritores que siempre encuentran pretextos de sobra para trabajar, en lugar
de encontrarlos para seguir anclados en los cafés explicándoles a los
contertulios por qué no pudieron hacer la novela de sus sueños

o por qué las musas conspiraron contra ellos.

Balzac lo expresaba de manera más ruda: “Lo único que
importa es poner el trasero en la silla cuantas veces sea
necesario”. La moraleja es inquietante: a cualquiera le dan
ganas de ser escritor: lo jodido es sentarse a escribir.