domingo, 13 de marzo de 2011

El Voto Caribe, ahora la meta es la Región como Entidad Territorial -RET-

¿La Región Caribe podrá lograr sus pretensiones?
¿El presidente Juan Manuel Santos apoyará la regionalización?
¿El Voto Caribe funcionó?

Mañana se cumplirá el año de esa movilización... Ahora se debe trabajar por la Región como Entidad Territorial -RET-, los analistas lo revisan con El Heraldo...

LuisEmilioRadaC
Pd: Voto Caribe ya cumple un año
 13 de Marzo de 2011 - 08:45 pm

El Voto Caribe, ahora la meta es la RET

Archivo
Un año después de que los costeños dijeron Sí a la regionalización a través del voto popular, la aspiración continúa siendo la conformación de la Región como Entidad Territorial –RET-.Esa es la meta de la Región Caribe luego de pronunciarse en las urnas, con 2 millones 502 mil 726 votos.
Politólogos y académicos consultados por EL HERALDO, coinciden en señalar que la iniciativa debe pasar de la palabra a los hechos.
En opinión de Alexandra García, politóloga de Uninorte, la clase política de la región tiene una deuda con la población del Caribe y esta solo podrá subsanarse mediante la adopción de los mecanismos que permitan la organización de la región como entidad territorial, lo cual debe lograrse a partir de una Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial (Loot) aceptada por la misma región.
En esencia, el propósito es lograr una Región competitiva, con estructura propia y autonomía para decidir sobre su desarrollo armónico, tal como lo visionó la Constitución del 91, en sus artículos 306 y 307.
Según el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, el tema de la RET ha pasado desapercibido para el Gobierno Central y el Congreso de la República en cuanto al Plan Nacional de Desarrollo y el proyecto de la Loot, que en estos momentos cursa en el Senado.
En el PND ni siquiera el tema es abordado, sino, por el contrario, le entrega a la Región Central el papel de motor de desarrollo, desarticulando aún más el futuro del país.
Y en el proyecto Loot el tema apenas pasa por la conformación de las Regiones Administrativas de Planificación (RAP) y establece sus competencias como primer paso para luego avanzar hacía las Regiones como Entidades Territoriales, en cuyo evento se requeriría un nuevo trámite legislativo y de convocatoria ciudadana para su aprobación, lo cual significa una gran frustración a todo el proceso que ya se ha dado.
Los gobernadores de la Costa coinciden en que después de 19 años de infructuosos intentos para aprobar una Loot, no se puede desaprovechar esta oportunidad para incluir en ella tanto las RAP como las RET, sin que esto signifique que deban entrar a operar al mismo tiempo. Hoy se emitirá por Telecaribe un programa sobre el Voto Caribe. La transmisión será en vivo y en directo desde las 8:30 p.m.
Región debe exigir la Loot
En opinión de Alexandra García, politóloga de la Universidad del Norte, el impacto del Voto Caribe refleja la paradoja del voto como tal. “Por un lado, es a partir de las votaciones que damos legitimidad a una representación como es la de los congresistas, pero por otro, pareciera que 2,5 millones de votos no son suficientes para legitimar una petición ciudadana. La manifestación popular expresada el pasado 14 de marzo no ha tenido mayor impacto en la transformación de la realidad objetiva que nos rodea. Ha servido para aumentar las esperanzas de un cambio de organización territorial y de un cambio en la distribución del poder (competencias y recursos), pero no ha servido para que esto se materialice.
Pareciera que la expresión de la voluntad popular no fuese suficiente para garantizar su realización. La región Caribe debe exigir de sus representantes y demás factores reales de poder que “apoyaron” el Voto Caribe, que presionen al gobierno, en el proceso de expedición de la Loot”.

“Hizo visible el centralismo”
Por primera vez en el país se expresó un sentimiento regional a partir del voto Caribe y se pasó del discurso de los políticos clientelistas y oportunistas a la expresión de una necesidad ciudadana y regional. Ello, en opinión de Édgar Rey Sinning, sociólogo, fue una demostración de inconformidad por el abandono y el olvido regional.
El Voto Caribe sirvió para llegar a grandes conglomerados humanos (colegios, universidad y poblaciones apartadas) donde el ciudadano no participaba. Pero lo más importante es que el Voto Caribe hizo visible el centralismo reinante. Este voto evidenció a la Colombia que se expresa en la actitud despectiva de quienes manejan el poder central.
Si todo el país emulara el 14 de marzo del año pasado, donde más de dos millones de caribeños dejaron palpable el sueño de una región autónoma, muchas cosas cambiarían. Por ello propongo que en estas elecciones haya una papeleta más donde el país exprese si quiere regiones autónomas.


Se debe pasar a los hechos
Para el académico y docente de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) Montería, Jairo Torres, la iniciativa de la región Caribe debe pasar de las palabras a los hechos, en el marco del desarrollo global.
“Esta iniciativa tenemos que seguir manteniéndola, independiente a que le den vida legal o no, es necesario que desde el Caribe iniciemos nuestro propio proceso de integración desde los aspectos comunes, como lo han hecho otras regiones del mundo y del país”, indicó el catedrático.
Sostiene Torres que por las características de la Costa (puertos, turismo, biodiversidad, posición estratégica, minería) se hace imperioso e inaplazable que exista un acuerdo en la construcción de la región, como un escenario de desarrollo y competitividad.
Agrega que quizás un obstáculo en lo que se ha querido hacer con el Caribe es que en Colombia ha prevalecido históricamente una visión centralista del desarrollo y que se refleja en lo político, económico, social y cultural, e incluso, en lo fiscal.
Más expectativa que realidad
Para el expresidente de la Asamblea de Sucre y analista político Jesús Barrios Acosta, el Voto Caribe fue más expectativa que realidad, pero admite que fue un buen ejercicio democrático que “midió el sentimiento costeño por tener un ente territorial capaz de acortar la desigualdad social que hay entre nuestros pueblos y el resto del país”.
Considera que la expresión materializada en las urnas puede frustrarse por la falta de voluntad política del Gobierno nacional y El Congreso para sacar adelante la Ley de Ordenamiento Territorial (Loot). Barrios asegura que el presidente Juan Manuel Santos, no es amigo de la regionalización tal como lo demostró cuando fue Ministro de Hacienda con el recorte de las transferencias regionales. Dijo además que el Voto Caribe, si bien fue un gran sentimiento regional expresado en las urnas, debe tener el acompañamiento de otras regiones de Colombia, lo anterior lo explicó diciendo que “los parlamentarios de otras zonas del país, no tienen la voluntad de crear solo una región”.

Sentimiento de unidad regional
El filósofo y académico cesarense Simón Martínez Ubarnez, consideró de importancia los logros alcanzados con el Voto Caribe.
“En primer lugar demostró un sentimiento de unidad regional, la Costa Norte se unió por un propósito en común. Los dos millones 500 mil votos que se depositaron, es un reflejo de esto, es algo que ningún candidato ha podido lograr; además es un llamado de atención para lo que significa un reordenamiento del territorio, es una forma de decirle a la clase dirigente del país y de sensibilizarla de lo que debe legislarse para evitar el mismo esquema obsoleto que ha traÍdo el atraso a nuestros pueblos”. Para Martínez, el voto Caribe es sin duda una manifestación de resistencia, donde el pueblo está convencido de que con su autonomía puede generar las condiciones de desarrollo negadas y evidenciadas con tantos años de centralismo, a la vez es un rechazo al poco interés de la clase dirigente de propiciar espacios para que se den las alternativas de cambio.

Es un derecho constitucional
En opinión de Milton Cabrera, director del programa de Comunicación Social de la Universidad de Cartagena, el Voto Caribe ha sido un contundente mensaje regional de unidad. Es como una especie de ‘estartazo’ con el que se dio inicio al conjunto de esfuerzos que serán necesarios para hacer realidad el derecho constitucional de la regionalización. “En cada una de las ciudades de la región, el Voto Caribe ha servido para iniciar acciones desde diversos escenarios (académicos, institucionales y políticos) encaminadas a propiciar el ambiente idóneo para que el camino hacia la regionalización nos lleve más temprano que tarde a ese anhelo de incrustar nuestra capacidad de decisión en los programas de inversión del Estado y actuar como protagonistas de nuestro desarrollo. No obstante, esas acciones parecen haber dependido casi exclusivamente de un grupo reducido de actores, como los gobernadores, entusiastas funcionarios, académicos y periodistas de la región que han abanderado el proyecto”.

Por Redacción Regional


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