sábado, 30 de marzo de 2013

BID 2013. Una visita por el Casco Antiguo de Panamá



El RADAR en la Asamblea No. 54 del BID en Panamá. Recorrido, comentarios y algunas fotografías dicientes de lo que sucederá en esa ciudad centroamericana, con su Casco Antiguo, uno de los más visitados, después del Canal de Panamá.

Luis Emilio Rada Conrado
Una VISITA por el Casco Antiguo de Panamá
RADAR. PANAMÁ. BID 2013. Un recorrido por el Casco Antiguo. Eso podría quedar como Cartagena, en Colombia. 
 
¿Cuánto vale ahora ese Casco... y cuánto costará en unos cuantos años? 
Buena pregunta, cierto... 
Y los pobres que viven ahora allí, ¿para dónde se irán? 
¿Habrá equidad en esas negociaciones? 
Ricardo Martinelli, presidente de Panamá y su equipo de gobierno, definirán ese futuro. 
¿Lo harán bien?. 
La historia nos lo narrará, en cualquier momento. 
 
RADAR,luisemilioradaconrado


 
PANAMÁ. BID 2013. En el Casco Antiguo, en una caminata de varias horas. 
Será reconstruido. Los pobres desaparecerán del panorama... Se están negociando esos cambios. 
 
¿Habrá justicia? 
Es bueno que revisemos el tema. Para eso funciona el RADAR, para narrar la historia... 
 
RADAR,luisemilioradaconrado
  • Luis Emilio Rada Conrado Esmeralda un abrazo. LURA
  • Rafael Alberto Rada Conrado El órgano informativo panameño Capital Financiero, en su edición no. 632, dice entre otras cosas lo siguiente: "Cuando existe un sitio cuyas edificaciones resistieron el paso del tiempo y aún es posible disfrutarlas, se obtiene una gran riqueza. 
    Esa riqueza cultural se transforma en negocios rentables, a través de comercios destinados a satisfacer las necesidades de quienes visitan el área para disfrutar de sus maravillas arquitectónicas y del desarrollo de bienes raíces que aprovechan la aspiración de algunos acaudalados de vivir en un lugar histórico. 
    Esa es la realidad del Casco Viejo de la ciudad de Panamá"...no se diga más, los pobres serán sacados de taquito.
     

La nueva reforma de salud en Colombia, por Enrique Robledo


La Reforma a la salud en Colombia.
Lo que nos presenta en este video el senador Jorge Enrique Robledo Castillo, ¡asusta!
Y asusta porque, de acuerdo a sus comentarios, en vez de mejor la situación de los colombianos, el negocio será peor. Bueno para unos cuantos. Pero la mayoría tendrá problemas.

Robledo, acusa al presidente Santos y a los ministros de Salud, Gaviria. Y al de hacienda, Cárdenas, de apoyar una reforma negativa para muchos ciudadanos. Golpeará la tutela, que ha servido mucho para recuperar derechos perdidos… y nos presenta Siete Respuestas sobre la Reforma. Lean el asunto y opinen. 

RADAR,luisemilioradaconrado. 

Pd: ¿me joderán a mí, que estoy en Salud Total y no tengo privilegios?



La nueva reforma de Salud en Colombia.
Por Enrique Robledo

Supervisión Municipal, por Rudolf Hommes

El ex ministro de hacienda de Colombia, Rudolf Hommes nos llama la atención a todos los colombianos para que esta nación tenga mejores servicios públicos.

Alcaldes ineficientes hacen de este país, un territorio donde pareciera que no hubiera respeto por la comunidad. 
Alcaldes, que pasarán la historia como unos tristes mandatarios a quienes nadie quisiera recordar...

Bien por Hommes. Bien por Raimundo, que envía la información y a los colegas que han estado atentos a la situación.

¿Podríamos cambiar esa historia?
Hhhhuuuummmmm, si sabemos que a algunos NO les interesa ese cambio. Para ellos, el negocio es otro. 

RADAR,luisemilioradaconrado
Pd: jajajaja... y tú los encuentras en los templos "orando". No olvidan que DIOS los está observando... L

Supervisión municipal

Marzo 25 de 2013 - 8:54 pm


Rudolf Hommes R.
Exministro de Hacienda


Los paros, las demostraciones extremas de indignación ciudadana, como la que se presentó en Yopal porque no funciona el acueducto, se deben a que no hay nadie prestándoles atención a los problemas que no se solucionan o se resuelven mal a nivel local.

El caso de Yopal es especialmente indignante por tratarse de uno de los municipios más ricos del país. Pero no es el único.
Hay muchos otros, quizás no tan extremos, en los que el municipio o la gobernación les fallan a los ciudadanos y no hay mecanismos para prevenir o sancionar a los funcionarios culpables del descuido y la negligencia en el cargo.

La función principal de un alcalde es proveer los servicios básicos a su población. Si no hace por lo menos eso, no está cumpliendo con su deber y alguien debería tener la autoridad para suspenderlo o removerlo. Cuando se instauró la descentralización, los que la propiciaron y defendieron, creían que con ello se empoderaría a la ciudadanía para que controlara más efectivamente a sus gobernantes para que cumplieran cabalmente con su deber.
En general, ha sucedido lo contrario y, en vez de buen gobierno, lo que se promovió fue el clientelismo de la peor clase y el despilfarro. Al principio, surgieron casos alentadores como los de Bogotá, durante las alcaldías de Peñalosa y Mockus, que nos llenaron de esperanza sobre el futuro de los gobiernos locales. Este efecto de demostración duró poco en la capital, donde la ciudadanía procedió a desechar a los que gobernaron bien y a elegir a los que han hecho lo contrario. En Medellín, después de una alcaldía estelar de Sergio Fajardo, se consiguió preservar el buen camino por dos periodos más, y por eso es hoy la ciudad para mostrar en muchos frentes, excepto el de seguridad. En Barranquilla, con Alex Char y la actual Alcaldesa se ha producido un cambio muy positivo, y en Cali se cuenta ahora, por fin, con un buen alcalde.

Estos éxitos, que son ejemplos de lo que se puede hacer con una buena mezcla de sentido común, administración y responsabilidad, son, lamentablemente, las excepciones en un universo plagado de malas administraciones locales en manos de incapaces, clientelistas, irresponsables, guerrilleros o mafiosos.

Son numerosos los municipios que carecen de servicios básicos, y se destacan entre ellos los que han recibido cuantiosos recursos de las regalías, que muestran un desempeño muy inferior a los de municipios comparables que no han tenido acceso a ese beneficio.

No se puede continuar tolerando que los gobernantes locales no funcionen. Varias veces se ha propuesto crear una Superintendencia de Gobiernos Locales que ejerza la función de control y vigilancia de los alcaldes y gobernadores.

Hace falta volver a pensar en ese instrumento y en que el Ministerio del Interior y el Departamento Nacional de Planeación ejerzan presión sobre los alcaldes para que cumplan.

Rudolf Hommes R.
Exministro de Hacienda