miércoles, 17 de agosto de 2011

EVITEMOS los frenos FISCALES. Pueden dañar la RECUPERACIÓN: FMI

Christine Lagarde, FMI.
El Fondo Monetario Internacional les envió un mensaje clarísimo a los mercados y a los personajes que definen el entorno económico mundial. El texto es largo, pero quiero resaltar algunas cosas: Tasas de interés bajas, acabar con los bancos débiles, las economías avanzadas tienen la necesidad inequívoca de restablecer la sostenibilidad fiscal mediante planes de consolidación creíbles…


El grupo del Fondo confía en que todo mejorará… Si Dios lo permite, el RADAR estará en Washington, en las Asambleas del FMI y el Banco Mundial y desde allí les contaremos lo que ocurrirá en uno de los eventos económicos más importante del planeta.


1. Es el momento de reavivar ese espíritu, no solo para evitar el riesgo de una doble recesión, sino también para que el mundo retome la senda de un crecimiento vigoroso, sostenido y equilibrado.


2. La situación actual es diferente de la de 2008.


3. No hay respuestas fáciles. Pero esto no significa que no haya opciones. Las economías avanzadas tienen la necesidad inequívoca de restablecer la sostenibilidad fiscal mediante planes de consolidación creíbles. Al mismo tiempo, sabemos que apretar los frenos con demasiada rapidez dañará la recuperación y empeorará las perspectivas de empleo. Por lo tanto, el ajuste fiscal debe resolver el dilema de no ser demasiado rápido ni demasiado lento.


4. Adoptar una política monetaria correcta— las tasas de interés deberían mantenerse en un nivel bajo en la mayor parte de las economías avanzadas, y los bancos centrales en las principales economías deberían estar preparados para navegar una vez más por mares desconocidos en caso de que sea necesario.


5. Cerrar los bancos débiles y la aplicación de medidas para solucionar la falta de transparencia que existe en los mercados financieros.


6. Por último, las reformas estructurales tardarán un tiempo en dar fruto, pero los esfuerzos para estimular la productividad, el crecimiento y el empleo deben comenzar hoy.


7. Si la recuperación mundial decae, las repercusiones se sentirán a diestra y siniestra. Si las autoridades económicas pueden actuar enérgicamente, juntas y ahora mismo en estos frentes, se podrá restablecer la confianza y mantener la recuperación.


El mundo financiero y económico debe tener claro que si la economía norteamericana se complica, nos complicamos todos.


LuisEmilioRadaC


No dejemos que los frenos fiscales dañen la recuperación


Comentario de Christine Lagarde, Directora Gerente, Fondo Monetario Internacional


Publicado originalmente en el Financial Times


16 de agosto de 2011


La turbulencia actual en los mercados, caracterizada por un profundo aumento de la incertidumbre, ha sacudido la confianza en toda la economía mundial y ha llevado a muchos a concluir que se han agotado todas las opciones de política. Esta impresión es incorrecta y podría provocar una parálisis


Después de desencadenarse la crisis a finales de 2008, las autoridades económicas mundiales aunaron esfuerzos para actuar con un propósito común. Estos esfuerzos nos salvaron de una segunda Gran Depresión, al respaldar el crecimiento, combatir la esclerosis de las arterias financieras, rechazar el proteccionismo y proporcionar recursos al Fondo Monetario Internacional.


Ahora es el momento de reavivar ese espíritu, no solo para evitar el riesgo de una doble recesión, sino también para que el mundo retome la senda de un crecimiento vigoroso, sostenido y equilibrado.

La situación actual es diferente de la de 2008.


En esos momentos, la incertidumbre se derivaba de la mala salud de las instituciones financieras. Ahora, se deriva de las dudas que plantea la salud de los deudores soberanos y la espinosa interacción negativa con los bancos. Entonces, la respuesta fue una orientación acomodaticia sin precedentes de la política monetaria, respaldo directo al sector financiero y una dosis de estímulo fiscal. Ahora la política monetaria está más limitada, nuevamente deberán abordarse problemas bancarios y la crisis ha dejado un legado de deuda pública que, en promedio, es aproximadamente 30 puntos porcentuales mayor, como proporción del producto interno bruto, en los países avanzados.


No hay respuestas fáciles. Pero esto no significa que no haya opciones. Las economías avanzadas tienen la necesidad inequívoca de restablecer la sostenibilidad fiscal mediante planes de consolidación creíbles. Al mismo tiempo, sabemos que apretar los frenos con demasiada rapidez dañará la recuperación y empeorará las perspectivas de empleo. Por lo tanto, el ajuste fiscal debe resolver el dilema de no ser demasiado rápido ni demasiado lento.


El factor tiempo es esencial para implementar la consolidación fiscal ideal para cada circunstancia. Lo que se necesita es un enfoque dual de consolidación a mediano plazo y apoyo a corto plazo para el crecimiento y la creación de empleo. Este planteamiento puede parecer contradictorio, pero ambos aspectos se refuerzan mutuamente. Las decisiones sobre la consolidación futura, para abordar las cuestiones que permitirán mejorar la situación fiscal de manera sostenida, crean margen a corto plazo para adoptar medidas que respalden el crecimiento y el empleo.
Del mismo modo, el apoyo a corto plazo para el crecimiento es esencial para garantizar la credibilidad de todo acuerdo en materia de consolidación.


En definitiva, ¿quién se creerá que los compromisos sobre recortes sobrevivirán a un largo estancamiento con alto y prolongado desempleo y malestar social?


¿Les parecerá creíble este enfoque a los mercados?


En algunos países, parecen estar pidiendo fuertes ajustes fiscales. Y algunas autoridades económicas han decidido que este es el camino a seguir. Pero en muchos países adoptar un enfoque a corto plazo sería incorrecto. Debemos recordar que los mercados pueden tener dos opiniones: aunque no les gustan los altos niveles de deuda pública —y pueden celebrar una profunda consolidación fiscal—, como observamos la semana pasada les gusta menos aún un crecimiento bajo o negativo.


Obviamente, el margen para adoptar medidas de política fiscal a corto plazo difiere de un país a otro. Los países con altos niveles de endeudamiento que están sujetos a presiones del mercado tendrán poco margen, y deberán continuar la consolidación fiscal. Pero en otros hay margen para adoptar un ritmo más lento de consolidación y combinarlas con políticas que estimulen el crecimiento.


Las estrategias de reducción de la deuda deben basarse en compromisos concretos y sustanciales —no solo en palabras— pero el impacto en la economía puede demorarse. Las medidas de política pueden centrarse en ámbitos en que la presión se intensificará mañana, aunque tengan pocos efectos en la demanda actual, como la reforma de las prestaciones sociales o la reestructuración del sistema tributario. Al mismo tiempo, las medidas a corto plazo deben favorecer el crecimiento, aunque también deben resultar económicas en términos de su impacto en la sostenibilidad fiscal, y pueden incluir medidas de política orientadas a estimular la creación de empleo, desarrollar la infraestructura planificada y facilitar el ajuste de los mercados inmobiliarios.


La solución tampoco está en centrarse solamente en los gastos —también deben incrementarse los ingresos públicos, y la primera opción deben ser medidas que tengan el menor efecto en la demanda. Por supuesto, esto no será suficiente para desentrañar el dilema de la consolidación fiscal, incluida la adopción de una política monetaria correcta— las tasas de interés deberían mantenerse en un nivel bajo en la mayor parte de las economías avanzadas, y los bancos centrales en las principales economías deberían estar preparados para navegar una vez más por mares desconocidos en caso de que sea necesario. Reparar el sector financiero también sigue siendo esencial: la recapitalización y reestructuración de los bancos sanos, el cierre de los bancos débiles y la aplicación de medidas para solucionar la falta de transparencia que existe en los mercados financieros. Por último, las reformas estructurales tardarán un tiempo en dar fruto, pero los esfuerzos para estimular la productividad, el crecimiento y el empleo deben comenzar hoy.


¿Es posible hacer todo esto?


La idea de que la coyuntura mundial actual nos deja sin opciones de política es incorrecta.


Como en 2009, hemos llegado a un punto en que las medidas que apliquen todos los países, haciendo todo lo que puedan, tendrán un efecto mucho más poderoso que las que adopten unos pocos. Las prioridades son claras: consolidación fiscal creíble a mediano plazo, combinada con exploración audaz de las distintas medidas que podrían ser efectivas para apoyar el crecimiento a corto plazo.


Si la recuperación mundial decae, las repercusiones se sentirán a diestra y siniestra. Si las autoridades económicas pueden actuar enérgicamente, juntas y ahora mismo en estos frentes, se podrá restablecer la confianza y mantener la recuperación.

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martes, 16 de agosto de 2011

Patán de moda, por María Jimena Duzán

"El Bolillo" morirá arrepentido de haberle pegado a una mujer. Tremendo rollo en el que se metió este señor.
Creo que nunca se imaginó lo que le está ocurriendo... se está jugando el partido más complicado.
Esta columna de María Jimena, retrata una parte de la historia.
Esta mañana, los periodistas de la W decían: "El Bolillo dividió al país"... y es verdad... Enredó a Colombia, porque nos hemos desgastado y bastante...

LuisEmilioRadaC


Patán de moda

Por María Jimena Duzán

OPINIÓN, en SEMANA
Sería un deleite para los muchachos de la selección que la senadora los ilustrara sobre esa tesis según la cual cuando un varón nos pega es porque nos está educando.


Sábado 13 Agosto 2011

Los señores miembros de la Federación Colombiana de Fútbol acaban de dar un parte de tranquilidad a los millones de hinchas que hay en el país al insinuar, tras bambalinas, que no le van a aceptar la renuncia al Bolillo Gómez como director técnico de la selección de mayores: de ahora en adelante ellos también pueden darles en la jeta a sus mujeres sin que tengan el temor de ser sancionados ni denunciados. Y si corren con suerte, pueden salir hasta reencauchados, como ha sucedido con el Bolillo: la alta consejera para la Mujer, Cristina Plazas, quiere contratarlo para que protagonice una campaña gubernamental en contra del maltrato a la mujer. Me temo que poner al Bolillo en esos menesteres es lo mismo que poner a un cura pederasta a cuidar un internado de niños, pero allá ella.

Sin embargo, ya entrados en gastos, le propongo a la alta consejera que de una vez contrate también al presidente del Partido Conservador, José Darío Salazar. Con el conocimiento que debe haber ganado en el tema de los moteles -un familiar suyo aparece como depositario de la DNE de una casa de lenocinio, incautada a los narcos-, podría serle muy útil al país en el campo de la (doble) moral y las buenas costumbres.


Otra infaltable sería la senadora conservadora Liliana Rendón en representación de la mujer-femenina, que no feminista, según la definición que ella hizo de sí misma en la radio. ¿Y cómo es esa mujer femenina que ella representa? Ah, pues es aquella que se deja pegar en silencio, a sabiendas de que ese es un castigo que se merece, por haber desatado la ira de su amo, como bien lo resaltó en su enjundiosa entrevista con Yamid Amat de la semana pasada. Cuando un hombre le pega a una mujer, "hay que mirar qué desató la reacción", dijo la senadora. "Hay una conducta que es patología de la mujer, que incita, provoca e induce a reacciones como la del Bolillo", fue una de sus frases cumbres. Sería un deleite para los muchachos de la selección, los mismos que firmaron la carta en solidaridad con el Bolillo a instancias de Barrabás, su hermano, otra joya de las buenas costumbres y del buen trato, que la senadora fuera a darles una conferencia y los ilustrara un poco más sobre esa tesis según la cual cada vez que un varón nos pega es porque nos está educando y porque quiere hacer de nosotras una mejor mujer.

Más allá del cinismo que suscita este episodio, me ha sorprendido la forma como la Federación ha justificado su decisión. Para ellos, el proceso que venía adelantando el Bolillo al frente de la selección ha sido exitoso y no hay razón para abortarlo por cuenta de un momento de debilidad, que lo llevó a cometer un "error". Dan a entender que bastante tiene con la perorata que debe padecer en la casa con su mujer, quien lo debe tener entre ojos por haber salido de juerga con otra, para que encima de eso quede en la calle, desempleado. "Eso ya es bastante castigo", han dicho varios locutores en la radio. Otros se han atrevido a decir que si se acepta la renuncia del Bolillo, eso desmoralizaría a los jugadores y podría afectar incluso el rendimiento de la selección Sub-20. ¿Y la moral de la mujer a la que golpeó el Bolillo a nadie le importa en la Federación?

Con una Federación así, lo más probable es que el Bolillo entre en hombros a la cancha de El Campín, como si fuera el hijo pródigo.


Hay otros que han cerrado sus filas en defensa del director técnico porque piensan que se trata de un linchamiento de la prensa bogotana contra un pobre hombre paisa. Las redes sociales están atravesadas por esas recriminaciones y hasta un político como Sergio Fajardo, a quien yo consideraba más o menos moderno en los temas de género, salió a decir en su blog que el Bolillo no debía renunciar, con el argumento, por cierto bastante cantinflesco, de que si lo hacía "nadie iba a volver a recordar que una de cada tres mujeres en Colombia ha sido víctima de la violencia masculina y que cada cuatro días muere una mujer víctima de la violencia de género". Con todo respeto, candidato Fajardo: ¿no sería más aleccionador para una sociedad que maltrata a las mujeres que el Bolillo fuera retirado de la selección por haberle pegado a la mujer?

Tal como vamos, a la mujer agredida le va a tocar ofrecerle disculpas al Bolillo y él se va a convertir en el patán de moda.





Fitch ratifica calificación ‘AAA’ de Estados Unidos


Fitch ratifica calificación ‘AAA’ de Estados Unidos



Reuters


Nueva York. La agencia ratificó la calificación crediticia del país, dándole un alivio después de que la deuda fue rebajada por Standard and Poor's hace poco más de una semana. Fitch dijo que el panorama de la calificación era estable.

Fitch dijo que el panorama de la calificación era estable, luego de que hace menos de dos semanas S&P rebajara la nota de Estados Unidos a "AA+" con panorama negativo.

Fitch dijo, sin embargo, que revisará su decisión a fines de año. La agencia amenazó con cambiar a panorama negativo para esa fecha, si los legisladores fracasan en implementar los ahorros por 2,1 billones de dólares que fueron acordados a comienzos de este mes o si la economía se deteriora de forma significativa.
La enconada batalla política que precedió al acuerdo de la deuda en Washington -y que llevó al país al borde de la moratoria en el pago de deuda- fue una de las principales razones por la cual S&P decidió rebajar la calificación de Estados Unidos el 5 de agosto.

Pero Fitch afirmó que el acuerdo, cuyas medidas específicas de reducción del déficit necesitan ser acordadas por una comisión bipartidista del Congreso, mostró que los legisladores pueden lograr el suficiente consenso político para abordar los problemas de la deuda de la nación.
Serán necesarios más ahorros para estabilizar los ratios de deuda de Estados Unidos, pero el jurado todavía está deliberando sobre si el Congreso será capaz de alcanzar un acuerdo, explicó David Riley, el principal analista de Fitch para Estados Unidos.


"En lo que respecta a la comisión conjunta para la reducción del déficit, para qué prejuzgar el resultado de eso cuando sabremos los resultados en un periodo de tres o cuatro meses", dijo Riley a Reuters en una entrevista.

Si los legisladores logran un consenso sobre las medidas, esto probará que Fitch está en lo correcto al creer en que "el apoyo público y político en Estados Unidos para la reducción del déficit puede ser traducido en acción", agregó.


Fitch estimó que la deuda soberana de Estados Unidos refleja el hecho de que los pilares fundamentales de la solvencia excepcional de Estados Unidos se mantienen intactos: su rol fundamental en el sistema financiero global y una flexible, diversificada y rica economía que provee su base de ingresos.


"La flexibilidad monetaria y cambiaria fortalece aún más la capacidad de la economía para absorber y ajustarse a los 'shocks' financiero", agregó la agencia en un comunicado.

"S&P tenía un motivo bastante específico para su preocupación, que consistía en que no había un plan a largo plazo para el control del presupuesto". indicó Pierre Ellis, economista senior en Decision Economics en Nueva York.
 "Ciertamente Fitch está en lo correcto con respecto a la amplitud de las fuentes de ingreso potenciales de Estados Unidos (...) Está poniendo un poco más de fe al sentido común del Congreso y de la administración en lo que respecta al control de la situación presupuestaria", agregó.

Los mercados financieros casi no reaccionaron a la noticia, que coincidió con la publicación de los datos sobre producción industrial en Estados Unidos.