lunes, 29 de abril de 2024

No combatir el hambre y la malnutrición tiene un costo superior al de las soluciones: FAO, CEPAL, WFP e IICA

  • De acuerdo con un nuevo reporte especial realizado por las agencias, el costo de la inacción frente al hambre y la inseguridad alimentaria representa en promedio un 6,4% del PIB de los países estudiados.
  • Urge fomentar políticas públicas inclusivas, para garantizar que más personas tengan acceso a la canasta básica de alimentos

El nuevo informe Financiamiento para la seguridad alimentaria y la nutrición en América Latina y el Caribe , realizado en conjunto por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), advierte que los costos de no combatir el hambre y la malnutrición pueden llegar a ser más altos que los de las soluciones para garantizar la seguridad alimentaria y una mejor nutrición.

Según el reporte, se estima que el gasto producido por la inacción ante el impacto del hambre y la malnutrición representa en promedio un 6,4% del PIB de los países estudiados.

En contraste, el promedio del costo de trabajar para cerrar la brecha de ingresos con transferencias para el acceso a dietas saludables es 1,5% del PIB, sin incluir costos de gestión e implementación.

El informe identifica diferentes tipos de financiamiento para la seguridad alimentaria y la nutrición en América Latina y el Caribe y su relación en el PIB regional: el financiamiento del consumo y la producción de alimentos, el gasto público relacionado a gastos agropecuarios y de protección social, los flujos internacionales de desarrollo, y  el financiamiento proveniente del sistema bancario y los mercados de capitales. 

La publicación destaca la importancia de invertir en la agricultura y la necesidad de realizar otras intervenciones para reducir la inseguridad alimentaria y la malnutrición, evidenciando que el problema principal no proviene de la escasez de alimentos, sino de la falta de acceso físico y económico, especialmente en zonas rurales pobres y con poblaciones vulnerables.

El documento realza la necesidad de hacer una estimación de los costos asociados a la implementación de políticas, programas e intervenciones como elemento previo al análisis del financiamiento de la seguridad alimentaria y la nutrición. También destaca la importancia de mejorar la recopilación de información sobre los distintos flujos de financiamiento.

“Alinear las políticas sociales, económicas y comerciales y los objetivos de mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición en América Latina y el Caribe es fundamental, más aún cuando el gasto en alimentos representa el 22% del PIB regional”, señaló Mario Lubetkin, subdirector general y representante regional de la FAO para América Latina y el Caribe.

Lubetkin enfatizó, además, que las intervenciones integrales que aborden los ingresos y el acceso a alimentos nutritivos, las preferencias de los consumidores y las regulaciones sobre etiquetado frontal nutricional de alimentos, así como el apoyo a la agricultura familiar mediante sistemas de compras públicas pueden contribuir a fortalecer los sistemas agroalimentarios y el acceso equitativo a dietas saludables.

Por su parte, el secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, indicó que “la incidencia de la pobreza extrema en la región fue de 11,4% en 2023, según estimaciones de la CEPAL, lo que significa que más de 70 millones de personas en la región no tienen ingresos suficientes para adquirir una canasta básica de alimentos”.

 “Esa incidencia es más más alta entre las mujeres, la población indígena y las personas que viven en zonas rurales. Por ello, es imperativo fomentar políticas públicas inclusivas y promover una mejor focalización del gasto público, capaz de impactar directamente a las poblaciones en situación de vulnerabilidad. En la actualidad, más de la mitad del total de las transferencias monetarias en América Latina y el Caribe se destina a hogares con ingresos per cápita superiores a la línea de pobreza”, destacó Salazar-Xirinachs.

“La falta de ingresos para acceder a una dieta saludable y nutritiva está entre las principales causas del hambre y la inseguridad alimentaria en América Latina y el Caribe. De hecho, esta región tiene la dieta saludable más cara del mundo”, aseguró Lola Castro, directora regional de WFP para América Latina y el Caribe, agregando que “es inaceptable que las poblaciones más vulnerables sigan pagando un costo tan alto por cuenta de la desnutrición, sobrepeso y obesidad o doble carga de la malnutrición, cuando el continente produce suficientes alimentos para alimentar a toda su población”.

A su vez, el Director General del IICA, Manuel Otero, indicó que "la tarea que tenemos por delante ahora es realizar a nivel de país análisis similares en el contexto de planes y programas integrales para el fortalecimiento y mejora de los sistemas alimentarios, operacionalizando los objetivos, instrumentos e institucionalidad, con una clara estimación de costos y, por supuesto, su financiamiento, tomando una visión amplia de los seis flujos financieros principales, como se plantea en el documento”.

viernes, 26 de abril de 2024

Colombia Tech Week, oportunidades de negocios para las startups

  • Se esperan preacuerdos e inversiones por US$2 millones, del 26 al 30 de agosto en Bogotá. 

Colombia se consolida como líder mundial en el ámbito del emprendimiento y las startups, al desempeñar un papel fundamental en la transformación de su economía y su proyección a nivel internacional. Según los últimos hallazgos del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2023-2024, Colombia ha obtenido una destacada calificación de 23.6 en la Tasa de Actividad Emprendedora (TEA), situándose en el séptimo lugar entre 46 economías a nivel global.

Sin embargo, aún existen desafíos por delante. La tasa de negocios establecidos (EBO) revela que Colombia, aunque es un semillero de emprendedores, enfrenta obstáculos en la consolidación de sus empresas en el mercado. Según este indicador, el país ocupa el puesto  44 de 46 economías, y se destaca la necesidad de medidas adicionales para fortalecer la sostenibilidad y el crecimiento de las startups.

A pesar de esto, las startups colombianas recaudaron un total de US$4.621 millones en el período 2013-2023 consolidando al país como el tercer destino más importante para el capital emprendedor en Latinoamérica.
Este contexto brinda una oportunidad excepcional para fortalecer las iniciativas enfocadas en el desarrollo del ecosistema de startups del país, tal como Colombia Tech Week. Este evento se presenta como una plataforma diseñada para generar oportunidades significativas y promover el crecimiento y la colaboración dentro del panorama empresarial colombiano.

El evento que se realizará del 26 al 30 de agosto en Bogotá, tiene como objetivo conectar a fundadores con otros emprendedores, talentos tecnológicos, inversionistas globales, líderes empresariales y autoridades gubernamentales. Asimismo, espera generar preacuerdos e inversiones por US$2 millones.

"Colombia Tech Week será un catalizador para fortalecer nuestro ecosistema al nivel que lo hacen países como México y Brasil. Las startups nacionales han logrado números que en otro momento parecían imposibles y crear eventos con una mirada internacional, que garanticen la tracción de inversionistas extranjeros de todas las latitudes, es clave para seguir posicionando a Colombia como epicentro tecnológico en la región", afirmó Nicolás Cruz co-fundador del evento.

En su primera edición, este evento acogerá a más de 20.000 asistentes y más de 150 fondos de inversión de capital de EEUU, Brasil, México, Chile, Perú, Argentina, Ecuador y Venezuela. Además, promete una agenda internacional inspirada en las diferentes tech weeks que ya se realizan en Miami, Los Ángeles, Londres y Nueva York.  

Durante 7 días las personas podrán asistir a espacios deportivos, sociales, ruedas de negocios, actividades de conexión con corporativos, bolsas de empleo, espacios de networking como torneos de pádel, fútbol, almuerzos y cócteles en diferentes puntos de Bogotá.

Grandes empresas, entidades globales y fondos de inversión extranjeros como Bunker, Cámara de Comercio de Cali, BBVA Spark, Kaszek, y la Cámara de Comercio de Bogotá, ya se sumaron a esta iniciativa.

La Inteligencia Artificial llegó a las empresas de cobranza

Uno de los principales desafíos que tienen las empresas en Colombia y el mundo en general, es la transformación digital para modernizar sus procesos, beneficiar la productividad y contar con más y mejores herramientas que permitan ofrecer un buen servicio a los clientes.

Las empresas de cobranza, que no son vistas con buenos ojos, tienen el panorama bien claro y no han dudado en adoptar medidas innovadoras en materia tecnológica, para ir dejando atrás el trabajo análogo.  Su propósito es mejorar el servicio que entregan a sus clientes y atender de mejor forma las necesidades de las personas a quienes cobran, trabajo nada fácil de hacer.

“Hemos implementado tecnologías avanzadas aprovechando las herramientas que nos entrega la Inteligencia Artificial (AI) para desarrollar soluciones clave en diferentes áreas de nuestra empresa, desde la atención al cliente hasta temas de carácter más administrativo”, explica Pablo Retamales, gerente de Tecnología e Innovación Corporativo de RECSA, empresa que ha logrado posicionarse dentro del rubro de las empresas de cobranza en la región de América Latina. 

Dentro de estas tecnologías destaca la creación de servicios habilitadores como voicebots, mesas digitales omnicanales, chatbots, entre otros. Son herramientas que han permitido implementar una gestión de cobranza más integral y respetuosa con las personas a quienes deben cobrarles, comprendiendo que cada una tiene necesidades diferentes que requieren de una solución única. Esta visión de trabajo les ha permitido colaborar con algunos de los clientes más importantes dentro de la región y brindar servicios que están a niveles corporativos en cada uno de los países donde estos mantienen operaciones. 

Retamales dice que estos avances han sido gracias al uso de la Inteligencia Artificial, tecnología que se puede considerar como uno de los grandes aliados para las empresas de cobranza. Desde RECSA han implementado la IA en cuatro áreas: 

Gestión de clientes: Cuentan con robots capaces de interactuar con los clientes, escuchar sus necesidades y proporcionar soluciones adecuadas. Estos robots están diseñados para funcionar en diversas etapas de la estrategia y contribuir a diferentes objetivos operacionales. 

Fortalecer la gestión del conocimiento: Construyeron un motor interno de gestión del conocimiento que integra todos los procesos operativos y los requisitos de los clientes, así como las políticas y directrices de seguridad de la información y protección de datos. Este sistema, basado en un modelo de ChatGPT, permite que los agentes accedan fácilmente al conocimiento necesario para una gestión eficiente.

Automatización procesos internos: En el back-office (áreas administrativas que están detrás de la operación de una empresa: legal, financiera), incrementaron el uso de robots para tareas repetitivas, asegurando resultados consistentes y de alta calidad. Eso permite reasignar personal a tareas de mayor valor, centradas en el cliente, utilizando RPA (automatización robótica de procesos) y desarrollos internos.

Transición empresarial: El objetivo de RECSA es convertirse en una empresa completamente basada en datos, para lo cual desarrolla modelos predictivos de comportamiento que fundamentan las estrategias de gestión. 

Esas medidas han contribuido a que RECSA se posicione en el mercado colombiano, que es bastante exigente y de un crecimiento acelerado, pero al que la empresa ha sabido adaptar sus plataformas, asegurando el cumplimiento de las regulaciones de cobranza y protección de datos existentes en el país. “Nuestro objetivo es crear la mejor combinación de procesos, personas y tecnologías para mantener nuestras ventajas competitivas en Latinoamérica. Continuaremos digitalizando, automatizando, estandarizando y añadiendo inteligencia a cada acción que realizamos. Esto beneficiará al cliente final con mejores resultados y una relación mutuamente beneficiosa”, destaca Pablo Retamales.