domingo, 10 de enero de 2016

ALCALDIA: BALANCE Y PERSPECTIVAS Por: Jairo Parada

Barranquilla va bien. Pero debería ir mejor. 
Jairo Parada, en esta columna de el diario el Heraldo, hace unas recomendaciones para que el Distrito, dirigido ahora por el alcalde Alejandro Char, mejore su institucionalidad.
Es bueno revisar esos comentarios.

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ALCALDIA: BALANCE Y PERSPECTIVAS
Por: Jairo Parada
 
-- Hacía rato deseaba  conocer algunas obras de la Administración Distrital, por lo que me pareció interesante el recorrido que organizó la Alcaldía el pasado jueves, previo a la rendición de cuentas realizada en la plaza de San Roque. La visita al Centro de Exposiciones y Eventos nos ilustró la magnitud de la obra, con una ventana al río Magdalena, lo cual ayuda a acercarnos lentamente al escondido río para los barranquilleros. Recuperar el río para los ciudadanos es un propósito estratégico que la ciudad comparte. 
 
Posteriormente, visitamos el Camino Adelita de Char, antiguo Hospital Pediátrico, el cual representa un desarrollo hospitalario de un nivel avanzado para los ciudadanos del régimen subsidiado. El panorama de la salud en la ciudad, a pesar de sus problemas, registra un nivel de servicios que nos aleja del manejo desastroso en otros departamentos de la Región Caribe.
Se palpaba la limpieza y el orden en sus instalaciones. Luego la visita se trasladó al Centro de Desarrollo Infantil de la Ciudadela 20 de Julio, observando los avances en el programa de desarrollo infantil de cero a cinco años.

Después, quedamos gratamente impresionados con la escuela del barrio San José, con su programa de bilingüismo y magníficas instalaciones. Escuchar a los jóvenes de este sector hablar un magnífico inglés nos llena de esperanzas. Por último, el recuperado Parque de Las Nieves, con su CAI blindado, nos indica que una política de recuperación de parques funciona, siempre que se acompañe de institucionalidad para su cuidado permanente y de seguridad.  
En cada frente, estos casos apenas son una muestra de lo que se ha hecho en la ciudad, de ahí la sensación de optimismo de los barranquilleros  que registran las encuestas de Barranquilla Cómo Vamos.  Falta mucho por hacer, lo sabemos todos, pero se avanza en medio de las dificultades y muchas cosas se hacen bien. El balance es positivo.

Hay aspectos en los que la ciudad necesita mejorar mucho en materia de equidad e inclusión. Sin embargo, como la misma alcaldesa lo reconoció, el tema de la seguridad no le fue favorable. Allí falta todavía una estrategia integral que no se limita al voluntarismo de llamar al Ejército. Es un tema complejo causado por la presencia de organizaciones criminales por toda la ciudad, y que azota más a los ciudadanos más pobres, aunque nadie está a salvo.


Uno entiende que la continuidad en el nuevo Gobierno es clave, pues la gestión pública es algo que no es fácil de aprender, y tener equipos de gobierno experimentados es fundamental. Ello, sin embargo, no impide examinar ciertas áreas en las que la ciudad necesita también fuertes redireccionamientos. El caso de los Fondos de Desarrollo Local con las Juntas Administradoras Locales no se puede seguir posponiendo. Igualmente, una reforma del Distrito no debe limitarse a lo del Damab, sino que debe cubrir temas como el fortalecimiento de la Secretaría de Planeación, ante un POT complejo que exige el manejo de cuestiones muy técnicas.
Similarmente, además de una secretaría de Riesgos, y otra de Seguridad, debe pensarse seriamente en el tema del Transmetro y el transporte masivo. La movilidad colapsa en la ciudad y tampoco se puede seguir aplazando este tema. En síntesis, nuestro Distrito necesita un mayor desarrollo institucional. 

Jairo Parada Corrales
Economista, Ph.D.
Barranquilla-Colombia

Así fue como nos quedamos sin gas y sin agua para la energía. Por: Juan Gossaín

A cuidar el medio ambiente. Agua, gas, energía se están subiendo, aunque la gasolina subió y después bajó en medio de las críticas de los minoristas de combustible que dicen que perdieron plata con ese movimiento del Ministerio de Minas y Energía.
Juan Gossaín, habla de los impuestos que se nos vienen encima con la reforma tributaria que están en ciernes...  
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Una rueda y un palito Por: Antonio Celia C.

Los juegos que ya hemos ido sacando de nuestras vidas, pero que fueron las fantasías y las alegrías de esos hermosos años, los recuerda don Antonio en esta columna...

¡Cómo me goce esos momentos, cuando era un adolescente...!

Vamos a recordarlos con ese estilo sencillo de este columnista con quien me encontré hace poco en un supermercado de Barranquilla.

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Una rueda y un palito

Por: Antonio Celia C.
2016-01-08 

Empujándola con un palito, el niño recorría las calles del vecindario, guiando la rueda de caucho que le había regalado el llantero. Eran los aros de las llantas ya inservibles que dejaban los clientes en los talleres. Con éste y otros juegos similares se divertían  todos los chicos por igual, sin distingo de clases sociales, ya que los juguetes eran sencillos y al alcance de todos los bolsillos, lo cual fomentaba la diversión en conjunto, algo que hoy se ha perdido. 
¿Quién no podía tener un trompo, un yoyó, una carrucha, una bola é trapo, bolitas de uñita, una patineta de madera o un carrito hecho con una caja de jabones con ruedas de balineras usadas, para jugar con sus compañeros sin necesidad de tantos juegos sofisticados  y costosos como son los de ahora? 
 
Con esta forma descomplicada de divertirse había más integración entre los niños, pues la mayoría de las actividades las hacían con los vecinos de la cuadra y al aire libre en los andenes o hasta en mitad de la calle, en aquella ciudad tranquila de antes, por cuyas calles transitaban pocos vehículos, ¿Cuántas veces un conductor no debía detener su vehículo y esperar pacientemente que los chicos apartaran de la vía las porterías del partido de fútbol que estaban jugando? 
 
Porterías que eran un par de piedras grandes ¿O un pedazo de tabla o de cartón que usaban como “home” para el partido de “chequita”, que cada tarde jugaban al llegar del colegio, en mitad de la vía? La mayoría de los juegos modernos de los niños son hoy de otra índole: más personales y excluyentes. Con esto se ha perdido el sentido de  compañerismo y hermandad que reinaba en cada cuadra, en cada barrio de la ciudad, por el aislamiento que está causando ésta nueva forma de diversión.
 
Antonioacelia32@hotmail.com