jueves, 9 de mayo de 2013

Amenazas a periodistas. El presidente no puede ser indiferente, dice El Heraldo



A raíz de las amenazas que se están presentando en Valledupar en contra de los periodistas y comunicadores que han estado denunciando situaciones, el diario El Heraldo, le llama la atención al presidente Juan Manuel Santos en un editorial que se titula: “El presidente no puede ser indiferente”.

El diario recuerda la muerte de varios colegas que estuvieron con nosotros caminando por las calles de la Región Caribe y las balas asesinas acabaron con ellos.

¡Esto no es un juego!

Estamos hablando de la vida de seres humanos, que le han servido a esta nación…

RADAR,luisemilioradaconrado

El Presidente no puede ser indiferente

Amenazar periodistas en Valledupar, aun cuando pudiera ser desestimable, el procedimiento al no tener antecedentes de la organización que se atribuye la acción terrorista, es motivo para sembrar temores: dos de sus mejores exponentes, Amparo Jiménez y Guzmán Quintero, fueron asesinados a fines de los noventa después de haber sido conminados, como ahora está ocurriendo con ocho de sus colegas, a salir de la ciudad. 

 

Con el tiempo se sabría que los crímenes fueron cometidos en combinación de fuerzas oficiales con paramilitares.


Esta vez la amenaza, que llegó a través de panfletos a medios de comunicación de la capital del Cesar, dice provenir de grupos armados ilegales que se oponen a la política nacional de restitución de tierras y, por la gravedad que le atribuye la Policía, han sido tomadas una serie de medidas de prevención y protección de los afectados para garantizar su integridad, y habrá comunicación con la dirección nacional de la Policía y el Ministerio del Interior.


En Valledupar hay ya otros casos en que existen esquemas de protección para algunos periodistas, luego, como estos procedimientos se aplican tras la comprobación rigurosa de los riesgos y por entidades idóneas, la situación se vuelve preocupante para el ejercicio del periodismo con libertad.
En otras capitales del Caribe, especialmente en Montería, Barranquilla y Santa Marta, también hay zozobra en el gremio por amenazas similares y sin que las autoridades hayan cerrado las investigaciones, materializándose así la impunidad.



Por tratarse en su mayoría de corresponsales con alto potencial de difusión, la amenaza está directamente dirigida al periodismo que se puede practicar en el Cesar al servicio de todo el país. Fue la misma situación que se vivió en los momentos aciagos de las amenazas y luego ataques armados contra Guzmán y Amparo, época en que otros colegas también fueron obligados a huir. Algunos lo hicieron y les tocó llorar en el exilio la fatalidad de los dos amigos.


El periodismo es para ejercerlo allí en el lugar que corresponde, y no pueden ser los irregulares quienes definan quién lo hace y dónde. Cierto que en Colombia han disminuido las agresiones contra periodistas, si se compara con lo que ocurría hasta hace diez años, pero han aumentado otros ataques a la libertad de expresión, como el acoso judicial y, últimamente, las amenazas colectivas.
El caso de Valledupar, por lo tanto, compromete en grado sumo las capacidades de las autoridades para garantizar el ejercicio del derecho a la comunicación, y para eso es necesario que, además de las acciones de prevención y protección tomadas, haya respuestas institucionales creíbles.

No se debe perder de vista que la oposición armada a la restitución de tierras no es asunto menor sino gravísima amenaza en todo el Caribe colombiano y que será mayor a medida que avancen los procesos. Se han dado ataques contra los líderes comunitarios en Córdoba y otros departamentos.
De manera que la ofensiva que estamos rechazando con toda decisión en defensa de la libertad de expresión debe mirarla el Estado, y en particular la Presidencia de la República, como ofensa también a la política nacional de restitución de tierras.
Así lo ha entendido el Presidente de la República, quien, para el caso de los periodistas de Valledupar, designó a un general de la Policía para que se apersone de la situación y le rinda informe de las investigaciones.
Si en el Cesar prosperan quienes hostigan a periodistas por difundir de manera responsable hechos relativos a la restitución de tierras, estaríamos asistiendo al más pernicioso de los mensajes en una nación que cifra su futuro en la justicia a las víctimas y en un posconflicto de reconciliación.

Transporte masivo, presente y futuro, en Barranquilla, por Horacio Brieva



Foro para que Barranquilla sea una ciudad amigable con el medio ambiente…Es una buena apuesta.

Todavía no somos conscientes de lo que ocurrirá con nuestras vidas en el futuro, si no cuidamos nuestro entorno.

Hawking, lo ha dicho. Lo está pronosticando, pero nuestra ignorancia es tan grande que NO entenderemos, sino cuando esto esté al "rojo vivo". Y allí no habrá nada que hacer.

Los empresarios del transporte en Barranquilla, que se opusieron a que Transmetro se moviera con gas, dirán, en el más allá: "nos equivocamos". Pero, repito, nada podrán hacer.

RADAR,luisemilioradaconrado

Transporte masivo, presente y futuro

Por Horacio Brieva
En la perspectiva de una Barranquilla ambientalmente sostenible, de la cual estamos muy lejos, el contar con un sistema de transporte masivo integrado tiene que ser central en la agenda de la ciudad.
Barranquilla tiene que contribuir a la salud del planeta sobre cuyo futuro el gran físico teórico Stephen Hawking ha hecho el vaticinio de que la Tierra será invivible en menos de 1.000 años y recomienda al hombre buscar opciones en el espacio.
 
Es una ratificación de lo que escribió en su libro El universo en una cáscara de nuez: “si el crecimiento de población y el consumo de electricidad siguen al ritmo actual, en el año 2600 la población mundial se estará tocando hombro con hombro, y el consumo de electricidad hará que la Tierra se ponga al rojo vivo”.
Esto no es un asunto estratosférico que no nos concierna. Es nada menos que la aseveración de quien está considerado como el sucesor de Newton y Einstein.
De modo que son grandes los retos que tiene la ciudad. Por eso no hay que creer que los compromisos que se han suscrito para mejorar la operación del Transmetro es lo de fondo y lo único que hay que hacer.
El gran pacto ambiental que tiene que hacer Barranquilla –de cara al futuro– pasa por asegurar un sistema de transporte masivo integrado que funcione con combustibles limpios; por desestimular el uso del automóvil particular, reduciéndolo drásticamente, como ya lo vienen haciendo varias ciudades en el mundo; por masificar los transportes ecológicos como la bicicleta, lo que tiene que ir acompañado de una recuperación decidida del espacio público; por proteger valientemente nuestras fuentes de agua; por hacer de los caños unos cuerpos de agua límpidos y atractivos para el turismo; por reducir las emisiones de CO2, y por incrementar exponencialmente las áreas verdes lo que significa más y mejores parques y canchas deportivas.
 
El pacto que se ha firmado entre Transmetro, sus operadores y los gobiernos Nacional y Distrital se inscribe, por lo tanto, dentro de lo pertinente en términos de corto plazo. Pero es hora de que ambientalmente a Barranquilla empecemos a pensarla y a intervenirla en función del largo plazo.
Ello implica avanzar, a ritmo de guepardo, en el fortalecimiento de un organismo como el Damab, que, a pesar de haber normalizado los pagos de nómina y de deuda, y optimizado su perfil institucional con sus manuales de contratación, de funciones, su plan anticorrupción y de atención al ciudadano, y sus operativos contra algunos infractores ambientales, es aún muy endeble, frágil, y el desafío de los próximos años tiene que ser convertirlo en un aparato potente, muy fuerte, con recursos suficientes para cumplir la vasta tarea ambiental que demanda una ciudad en crecimiento como Barranquilla. (Por eso me parece incomprensible que sea el Damab el que esté haciendo los operativos para imponer el comparendo ambiental y que la plata vaya a la Secretaría de Gobierno).
 
Por supuesto, los paliativos contenidos en el acuerdo para enderezar el Transmetro son importantes, urgentes y necesarios. Para contribuir a que este pacto se fortalezca, la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Fundación Protransparencia y V.L. Noticias vamos a realizar un foro el viernes 24 de mayo en Combarranquilla Country, entre las 8 de la mañana y las 2 de la tarde, con la alcaldesa Elsa Noguera, los actores del sistema y expertos.
Confiamos en que asista la ministra de Transporte, Cecilia Álvarez-Correa. El foro se titula: “Transporte masivo, presente y futuro”.
En la perspectiva de una Barranquilla ambientalmente sostenible, de la cual estamos muy lejos, el contar con un sistema de transporte masivo integrado tiene que ser central en la agenda de la ciudad.
 
Barranquilla tiene que contribuir a la salud del planeta sobre cuyo futuro el gran físico teórico Stephen Hawking ha hecho el vaticinio de que la Tierra será invivible en menos de 1.000 años y recomienda al hombre buscar opciones en el espacio. Es una ratificación de lo que escribió en su libro El universo en una cáscara de nuez: “si el crecimiento de población y el consumo de electricidad siguen al ritmo actual, en el año 2600 la población mundial se estará tocando hombro con hombro, y el consumo de electricidad hará que la Tierra se ponga al rojo vivo”. 
 
Esto no es un asunto estratosférico que no nos concierna. Es nada menos que la aseveración de quien está considerado como el sucesor de Newton y Einstein.
De modo que son grandes los retos que tiene la ciudad. Por eso no hay que creer que los compromisos que se han suscrito para mejorar la operación del Transmetro es lo de fondo y lo único que hay que hacer.
El gran pacto ambiental que tiene que hacer Barranquilla –de cara al futuro– pasa por asegurar un sistema de transporte masivo integrado que funcione con combustibles limpios; por desestimular el uso del automóvil particular, reduciéndolo drásticamente, como ya lo vienen haciendo varias ciudades en el mundo; por masificar los transportes ecológicos como la bicicleta, lo que tiene que ir acompañado de una recuperación decidida del espacio público; por proteger valientemente nuestras fuentes de agua; por hacer de los caños unos cuerpos de agua límpidos y atractivos para el turismo; por reducir las emisiones de CO2, y por incrementar exponencialmente las áreas verdes lo que significa más y mejores parques y canchas deportivas. 
 
El pacto que se ha firmado entre Transmetro, sus operadores y los gobiernos Nacional y Distrital se inscribe, por lo tanto, dentro de lo pertinente en términos de corto plazo. Pero es hora de que ambientalmente a Barranquilla empecemos a pensarla y a intervenirla en función del largo plazo. Ello implica avanzar, a ritmo de guepardo, en el fortalecimiento de un organismo como el Damab, que, a pesar de haber normalizado los pagos de nómina y de deuda, y optimizado su perfil institucional con sus manuales de contratación, de funciones, su plan anticorrupción y de atención al ciudadano, y sus operativos contra algunos infractores ambientales, es aún muy endeble, frágil, y el desafío de los próximos años tiene que ser convertirlo en un aparato potente, muy fuerte, con recursos suficientes para cumplir la vasta tarea ambiental que demanda una ciudad en crecimiento como Barranquilla. (Por eso me parece incomprensible que sea el Damab el que esté haciendo los operativos para imponer el comparendo ambiental y que la plata vaya a la Secretaría de Gobierno).
  
Por supuesto, los paliativos contenidos en el acuerdo para enderezar el Transmetro son importantes, urgentes y necesarios. Para contribuir a que este pacto se fortalezca, la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Fundación Protransparencia y V.L. Noticias vamos a realizar un foro el viernes 24 de mayo en Combarranquilla Country, entre las 8 de la mañana y las 2 de la tarde, con la alcaldesa Elsa Noguera, los actores del sistema y expertos. Confiamos en que asista la ministra de Transporte, Cecilia Álvarez-Correa. El foro se titula: “Transporte masivo, presente y futuro”. 

@HoracioBrieva

miércoles, 8 de mayo de 2013

Colombia. Producción de petróleo: se supera el millón de barriles diarios



Colombia va bien con la producción de petróleo.
Hoy el ministro de minas, Federico Renjifo, quiso resaltar ese logro ante los medios de comunicación
Marzo y abril, dos meses donde las sonrisas se mantienen a punta de petróleo…
RADAR,luisemilioradaconrado

Por segundo mes consecutivo se supera el millón de barriles
El ministro de Minas y Energía, Federico Renjifo, dio a conocer los resultados de la producción de petróleo en abril. Se debe destacar que por segundo mes consecutivo el país supera el millón de barriles extraídos.
 
Al finalizar el cuarto mes de este año, se sacaron en promedio 1.006.000 barriles de crudo al día, lo cual hizo que la producción subiera un 5,31% frente al mismo mes de 2012.
El 30 de abril se alcanzó una cifra de 1.028.000 barriles.
En lo corrido del año, según confirmó Renjifo, se han extraído en promedio 1.006.000 barriles diarios.