viernes, 4 de enero de 2013

Vernon puede leer*, por Ricardo Rocha


Vernon puede leer*
Por Ricardo Rocha
Es el verano de 1955 y el joven Vernon Jordan regresa a su ciudad natal, Atlanta (Georgia), para hacer internado en una compañía de seguros. No lo dejan pasar de la recepción cuando se dan cuenta de que el estudiante contratado en Chicago es negro. Su madre, que tiene un negocio de Catering y una clientela de blancos, lo conecta con la familia Maddox, cuyo patriarca, Robert, de 82 años, necesita que alguien ocupe el puesto de su chofer-mayordomo por un mes mientras el titular toma vacaciones. 
Después de almuerzo Mr. Maddox solía tomar una siesta larga. Pero un día la acortó y halló al jovencito leyendo en la biblioteca de la mansión. Este es un fragmento de su libro de memoria: Vernon  puede leer (Vernon Can Read).
“Una tarde, mientras leía, Maddox bajó hasta la biblioteca y se quedó sorprendido al verme allí.
 
--¿Que estás haciendo en mi biblioteca?
--Estoy leyendo, Mr. Maddox.
--¿Leyendo?  Nunca he tenido un negro que trabaje para mí que pueda leer.
--Mr. Maddox, puedo leer. Voy a la Universidad.
-- ¿Tú haces qué? ¿Vas a esas universidades para gente de color?
--No, señor. Voy a De Pauw University en Greencastle, Indiana.
--¿Muchachos blancos van a esa universidad?
--Si señor.
--¿Jóvenes blancas van a esa escuela?
--Sí señor.
--¿Estas estudiando para ser predicador o maestro?
--En realidad voy a ser abogado, Mr.Maddox.
--Los negros no están supuestos a ser abogados.
--Yo voy a ser abogado, Mr.Maddox.
--Humm. ¿No sabes que hay allá abajo un lugar para que todos Uds. se sienten y hagan lo que quieran?
--Sí, lo sé. Pero no pienso que a Ud. le gustaría que llevara estos libros para allá abajo. Ellos deben estar en la biblioteca.
 
Miró a su alrededor y finalmente dijo: “okey, léelos, sigue adelante”.
Se regresó por donde vino y pensé que era capítulo cerrado. Pronto descubriría que no era así.
Sus hijos vinieron con sus esposas para la cena esa noche, lo cual era común. Mientras yo me movía sirviendo sopa con mi chaqueta blanca y una servilleta doblada sobre mi brazo, Maddox dijo: “Tengo un anuncio que hacer”.
--Sí, papá- dijo uno de sus hijos.
Silencio. Y entonces añadió:
-Vernon puede leer.
Más silencio. Maddox añadió entonces:
--Y él va a la escuela con jóvenes blancos.
Nadie rompió el silencio. Finalmente, con mucha emoción afirmó: “Sabía que todo esto vendría. Pero estoy contento que cuando eso suceda yo no estaré aquí”.
 
La verdad es que sus invitados estaban avergonzados por esta demostración porque ya ellos sabían que yo podía leer. Sabían que era estudiante universitario porque fueron sus hijos quienes me contrataron a través de mi madre. Mi habilidad de leer fue algo que ellos consideraron que no tenían que mencionarla ante él. ¿Porqué debían hacerlo?.
*Vernon Can Read, by Vernon Jordan, Basic Civitas Books (Perseus Books Group), pags. 6 y 7.
N del T: El propósito de traducir esta sección del libro de Jordan es mostrar a los potenciales electores que toda situación por difícil que sea tiene solución si se lucha con ahínco para cambiarla. De esa sociedad en la que no se concebía que un negro supiera leer y menos que fuera abogado pasamos a una en la que el Presidente es precisamente un negro.
Mi mensaje es que tenemos que atrevernos a cosas grandes porque es la única manera en que se reciben beneficios en grande. De mi afición a la pesca he aprendido también que si quieres atrapar un buen pez no puedes usar un anzuelo de mosca. El futuro está allí para la Región Caribe. Solo es necesario que nosotros emprendamos la tarea para apropiárnoslo sin esperar el permiso de nadie.


Barney Frank, yo quiero ser senador

Los que saben, dicen que Frank es uno de los expertos en asuntos financieros nacionales norteamericano. Y aunque pensaba que se retiraba, pidió ahora llegar al senado.

Él es el mismo ciudadano norteamericano que tuvo las agallas para casarse con una pareja del mismo sexo y logró que la sociedad lo aceptara. 
En esta nota, no se habla tema, pero yo quise recordarlo, porque siento que cada uno tiene derecho a definir su propio futuro. En el caso de Barney Frank, si es senador, ayudará para que el futuro de los norteamericanos sea mejor…
RADAR,luisemilioradaconrado
 
Yo quiero ser senador, por Barney Frank

Barney Frank, pasó más de 30 años en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos en representación de uno de los distritos electorales del Estado de Massachusetts.
Frank es Demócrata, sumamente combativo, con puntos de vista liberales y no ha sido ajeno a las controversias con sus pares del partido Republicano.
 
Frank se retiró la semana pasada de la Cámara de Representantes. Antes había sido consultado sobre si le interesaba la designación de senador para reemplazar a John Kerry y su respuesta fue no.

Pero esta semana ha cambiado de opinión y le ha pedido al gobernador de Massachusetts que le designe para la silla que dejaría vacante John Kerry en caso de ser nombrado y confirmado Secretario de Estado.
En tal evento se llena la vacante mientras se hacen las elecciones que tomarán unos seis meses en realizarse.

¿La razón para que Barney Frank haya cambiado de opinión?
Según su declaración esta mañana en la TV, lo que lo impulsa son las negociaciones que se vendrán en los meses de Febrero, Marzo y Abril para desarrollar los compromisos adquiridos para evitar el "abismo fiscal". 
 
Barney, quien fue jefe del Comité de Servicios Financieros de la Cámara dijo que "estos tres meses son cruciales y serán los más importantes en la historia financiera de este país".
Precisamente los asuntos financieros son su especialidad y quienes lo conocen hablan de su capacidad en ese campo. El mismo reconoce que es un poco arrogante pedirle al gobernador que lo designe a ese cargo.

Créditos de Bancóldex superaron los $2.7 billones informó el ministro Díaz-Granados



Uno de los defensores de su trabajo en Colombia es el samario Sergio Díaz-Granados. Tiene como cómplice a una excelente periodista y han hecho un buen trabajo y lo promocionan. En el RADAR los acompañamos, porque siento que la “camellan”.

Es bueno contarle a los colombianos y a los ciudadanos del mundo lo que está ocurriendo en Colombia. Y ellos lo hacen muy bien.


RADAR,luisemilioradaconrado

Resultados de la política industrial colombiana

Créditos de Bancóldex superaron los $2,7 billones

El ministerio de Comercio aseguró que de ese monto se destinaron $1,41 billones para las Mipymes en 2012.

El ministerio de Comercio, Industria y Turismo presentó un balance sobre los principales logros que el país alcanzó el año pasado en campos como crédito financiero, estímulos a la industria vía reforma arancelaria y exenciones, promoción y fomento, apoyo a las Mipyme, y alcances en general de iniciativas como el Programa de Transformación Productiva (PTP), Compre Colombiano entre otros.

Por ejemplo, “los créditos a empresarios por parte de Bancóldex superaron los $2,7 billones, de los cuales $1,41 billones fueron para Mipymes”, informó la cartera económica, quien recalcó que “iNNpulsa MiPyme llega a 91 proyectos cofinanciados por $25.935 millones”, y que “74.200 usuarios industriales ahorrarán $500 mil millones por exención de sobretasa de energía”.
 
El ministro Sergio Díaz–Granados recordó que “ 2012 fue un año récord en financiación de comercio exterior, ya que se desembolsó $1 billón a empresas exportadoras, de las cuales la mitad son Mipymes, fenómeno que evidencia cómo los empresarios están aprovechando los acuerdos comerciales que viene suscribiendo el país”.
El año pasado fueron atendidos en los distintos canales de información 58.000 microempresarios con 16.300 créditos de menos de $1 millón de pesos. El monto más bajo fue de $87 mil y en los programas gratuitos de formación se capacitaron 8.436 empresarios en 49 ciudades.
 
Díaz-Granados apuntó que “las mayores importaciones de materias primas y bienes de capital para la industria favorecen directamente las actividades manufactureras, ya que se trata de insumos con 0% de arancel, incluidos en la norma que se expidió para hacer efectiva la reforma arancelaria”. Y concluyó que los empresarios, tanto del sector industrial como agrícola, reducen así sus costos de producción y se hacen más competitivo