domingo, 11 de septiembre de 2011

El Gobierno colombiano ofrecerá bono de referencia a 15 años en pesos

El Gobierno colombiano ofrecerá bono de referencia a 15 años a los inversionistas en pesos


Ministro Juan C Echeverry
Colprensa


Bogotá. El Ministerio de Hacienda anunció la intención de realizar una operación en el manejo de deuda interna, que busca canjear Títulos de Tesorería TES con vencimiento en 2012, 2013, y 2014 por TES con vencimiento en 2015, 2018 y en 2026.


Con la operación, la Nación busca ofrecer un nuevo bono de referencia a 15 años a los inversionistas en pesos, que tiene vencimiento en agosto 26 de 2026.


El objeto de este intercambio es el de mejorar el perfil de la deuda, disminuyendo las amortizaciones de la Nación en los próximos tres años.

Todos los inversionistas interesados en participar podrán hacerlo por intermedio de las siguientes entidades: Davivienda, Bancolombia, Banco GNB Sudameris, Bbva Colombia, Citibank Colombia, Banco Agrario, Banco de Bogotá Corporacion Financiera Colombiana, Interbolsa y Banco Santander.

jueves, 8 de septiembre de 2011

OPPENHEIMER: El fin del idilio con China.

OPPENHEIMER: El fin del idilio con China



Mucha gente se queja de los negocios con China.
Se quejan de la mala calidad de los productos que fabrican estos señores orientales.
Se quejan también que sus ejecutivos no son confiables... y ahora nos llegó esta información que nos envía nuestro colega Ricardo Rocha, nuestro colaborador en Estados Unidos, quien está atento a los acontecimientos mundiales, firmada por Andrés Oppenheimer, quien antes de escribir, entrevistó a algunas fuentes que nos indican que negociar con China y con los chinos, parece que se está convirtiendo en un mal negocio.
Oppenheimer tituló su columna: " OPPENHEIMER: El fin del idilio con China.
LuisEmilioRadaC
Después de varios años de exportaciones latinoamericanas récord a China —que ayudaron a la región a crecer significativamente pese a la recesión global— hay signos de que esa luna de miel podría estar a punto de terminar.


Cada vez más empresarios y expertos en comercio latinoamericanos se están quejando de que China le compra a la región casi exclusivamente materias primas, y se niega a comprar productos latinoamericanos más sofisticados —y costosos—, impidiéndole así a los países de la región tener economías más diversificadas. Además, las empresas chinas están introduciendo en la región dudosas prácticas comerciales, explotando a los trabajadores y destruyendo el medio ambiente, según dicen.


Una columna reciente del ex diplomático brasileño Rubens Barbosa publicada en el diario O Estado de Sao Paulo, dice que junto con un aumento del comercio y de las inversiones, las empresas chinas están llevando a los países en desarrollo “una cultura del vale-todo, que incluye hasta la violencia física en las relaciones laborales”.


Citando un artículo de la revista The Economist sobre las inversiones chinas en Africa, Barbosa dice que China “está destruyendo parques y bosques en busca de recursos minerales y agrícolas, y viola las reglas más rudimentarias de seguridad laboral. Los caminos y hospitales construidos por los chinos están mal terminados, entre otras cosas porque sus empresas constructoras sobornan a los funcionarios locales”.


Hasta ahora, las empresas chinas tenían una enorme ventaja sobre las firmas estadounidenses y europeas con una larga historia de inversiones en los países en desarrollo: su presencia no era considerada con suspicacia ni con hostilidad. Pero eso está cambiando, dice Barbosa.


Barbosa, ex embajador en Washington durante el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, y ahora director del consejo de comercio exterior de la poderosa Federación de Industriales de Sao Paulo, FIESP, dijo que los ejecutivos brasileños que trabajan para empresas nacionales también se quejan de “largas jornadas de trabajo, frecuentes horas extras, teleconferencias a la madrugada, vigilancia constante de los jefes, y metas de producción que no son realistas ni negociables”.


Como resultado, el 42 por ciento de los ejecutivos brasileños que trabajan para empresas chinas abandonan sus empleos durante el primer año, dijo, citando un artículo del diario Folha de Sao Paulo. Barbosa concluyó que las costumbres comerciales chinas “debían ser observadas con atención” por las autoridades, los sindicatos y asociaciones empresariales brasileñas.

Casi simultáneamente, un nuevo estudio de la Comisión Económica Para America Latina y El Caribe de las Naciones Unidas, CEPAL, titulado “Panorama de la inserción internacional”, revela que el 87 por ciento de las exportaciones latinoamericanas a Asia —principalmente a China— son materias primas, y sólo el 13 por ciento son productos manufacturados.


En comparación, el 60 por ciento de las exportaciones latinoamericanas a Estados Unidos son productos manufacturados, y el restante 40 por ciento son materias primas, dice el estudio. Una de las principales asignaturas pendientes de América Latina es diversificar sus exportaciones a China, para no ser vulnerables en el caso de una repentina caída de los precios, agrega el informe.

 
“La demanda de China por productos básicos va a continuar, aunque a un ritmo menor, porque China se está desacelerando”, me dijo Alicia Barcena, la secretaria ejecutiva de la CEPAL. “Hay que procurar que las exportaciones vayan más allá de las materias primas”.

Arturo Valenzuela, el hasta hace poco encargado de asuntos latinoamericanos del Departamento de Estado de Estados Unidos, me dijo en otra entrevista que muchos países latinoamericanos están empezando a ver a Estados Unidos como un socio comercial más promisorio que China.


“China está dispuesta a comprar materias primas, pero no a comprar productos más sofisticados, como la soja procesada”, dijo Valenzuela. “Y simultáneamente, China quiere venderle a la región productos sofisticados. Esa asimetría está complicando la situación en Latinoamérica”.


Agregó: “Estados Unidos está en otra cosa: en formar cadenas de producción, cadenas de tecnología, cadenas de valor, donde todos se benefician, como ocurre con la industria automotriz en México, Estados Unidos y Canadá. Y los que se benefician son las sociedades, porque estas cadenas requieren mejor educación. Así van a progresar los países, y no vendiendo materias primas”.

Mi opinión: La aparición de China como principal comprador de materias primas latinoamericanas; sobre todo sudamericanas, ha sido una bendición para la región, pero también se ha convertido en un problema. Ha distraído a los países de la tarea urgente de diversificar sus exportaciones y fabricar productos más sofisticados.


Desafortunadamente, varios gobiernos sudamericanos están engañando a su población afirmando que su reciente crecimiento se debió a un supuesto novedoso modelo económico, más que a una ola de compras chinas que podría no durar para siempre. Ojala que una visión más realista ayude a que estos países procuren intercambios comerciales más maduros con China, que beneficiarían aún más a la región.


Twitter: @oppenheimera



miércoles, 7 de septiembre de 2011

"Si fracasa el euro, fracasa Europa": Ángela Merkel, cancillera alemana

"Si fracasa el euro, fracasa Europa": Ángela Merkel
Bloomberg
Berlín. La cancillera alemana hizo hoy una defensa del euro y de Europa y aseguró que la “misión central” es sacar al continente de la crisis, en un discurso ante la Cámara baja del Parlamento en Berlín (Bundestag).


El discurso coincidió con el fallo del Tribunal Constitucional, que avaló la participación alemana en los rescates europeos y rechazó los recursos presentados contra las ayudas, indicó la agencia de noticias DPA.


“La historia nos demuestra que los países con una moneda común no libraron nunca una guerra entre sí, y por eso el euro es mucho, mucho más que una moneda común”, dijo Merkel, y remarcó: “Si fracasa el euro, fracasa Europa”.


La canciller volvió a rechazar la posibilidad de emitir eurobonos, pero defendió políticas económicas más vinculantes en Europa, incluso aunque eso implique una reforma del Tratado de Lisboa.


“Si coincidimos en que necesitamos más Europa, una Europa en la dirección correcta, una Europa con futuro, una Europa más fuerte, entonces la modificación del Tratado no debe ser un tabú”, explicó.


Por otra parte, aseguró que no hay “ningún indicio de recesión” y que Alemania “vuelve a ser la locomotora del crecimiento en la Unión Europea, y saldrá de la crisis más fuerte que cuando entró”.


Los diputados de la coalición formada por la Unión Cristianodemócrata de Merkel (CDU) y el Partido Liberal (FDP) aplaudieron durante varios minutos el discurso, enmarcado en el debate sobre el presupuesto de 2012.


Sin embargo, según los analistas no está claro que esos mismos diputados apoyen el punto clave del debate: la reforma del Fondo Europeo de Estabilización Económica (EFSF), aprobada en julio por los jefes de Estado y de gobierno de la zona euro.


Se da por hecho que el Bundestag aprobará la participación alemana el 29 de septiembre, pero varios diputados de la coalición podrían votar en contra o abstenerse y dejar al gobierno sin mayoría propia para sacarla adelante.
 
NOTA:


El Tratado de Lisboa, firmado por los representantes de todos los estados miembros de la Unión Europea (UE) en Lisboa el 13 de diciembre de 2007 es el que sustituye a la Constitución para Europa tras el fracasado tratado constitucional de 2004.1 Con este tratado, la UE tiene personalidad jurídica propia para firmar acuerdos internacionales a nivel comunitario.


Se diseñó para mejorar el funcionamiento de la Unión Europea (UE) mediante la modificación del Tratado de la Unión Europea (Maastricht) y el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea (Roma).2 Algunas de las reformas más importantes que introduce el Tratado de Lisboa son la reducción de las posibilidades de estancamiento en el Consejo de la Unión Europea mediante el voto por mayoría cualificada, un Parlamento Europeo con mayor peso mediante la extensión del procedimiento de decisión conjunta con el Consejo de la UE, la eliminación de los tres pilares de la Unión Europea, y la creación de las figuras de Presidente del Consejo Europeo y Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad para dotar de una mayor coherencia y continuidad a las políticas de la UE.3 El Tratado de Lisboa también hace que la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea sea vinculante jurídicamente.3


Las negociaciones para lograr esta reforma de la UE se han venido desarrollando desde el año 2001 con el fallido intento de creación de una Constitución Europea.4 El Tratado se firmó en Lisboa (dado que Portugal ostentaba la Presidencia del Consejo de la UE a la sazón), y habría sido ratificado por todos los Estados miembro para finales de 2008, a tiempo para las Elecciones al Parlamento Europeo de 2009. Sin embargo, esto no fue posible debido al rechazo inicial del Tratado por parte del electorado de Irlanda en junio de 2008, por lo que el texto no entró en vigor hasta el 1 de diciembre de 2009.5


Algunos detractores del texto aseguran que este promociona la desregulación del mercado y no favorece la intervención del Estado para lograr objetivos sociales así como por ser, en esencia, el mismo tratado que fue rechazado por Francia y Holanda en 2004, la Constitución Europea. Por su parte, algunos partidarios del tratado consideran que hará a la UE más eficaz y democrática.6