miércoles, 23 de abril de 2025

BBVA destina más recursos para cuidar biodiversidad en Colombia

  • BBVA es distinguido con el premio sobre Deuda Sostenible 2025 de Environmental Finance

BBVA puso a disposición US$45 millones en Colombia para desarrollar proyectos con impacto en la biodiversidad.

Estos recursos corresponden al segundo tramo del bono de biodiversidad que la entidad bancaria emitió en conjunto con BID Invest e IFC, del Grupo Mundial.

En abril de 2024 BBVA destinó US$70 millones a proyectos para conservar la biodiversidad: fueron desembolsados en el transcurso de seis meses a 29 empresas de diferentes sectores como el agro, que canalizaron estos recursos para uso productivo de la tierra, producción de cultivos y comercio de productos certificados en buenas prácticas para conservar la biodiversidad.

Parte de esos recursos se destinaron a la restauración y conservación de los ecosistemas, con el fin de garantizar la disponibilidad de agua, materias primas y captación de carbono, entre otros beneficios ambientales.

También se financió un proyecto de restauración en el municipio de Gachalá y Gama en Cundinamarca, donde se restaurarán 30.500 metros cuadrados de bosque natural, lo que generará importantes impactos ambientales como la regulación del agua, captura y almacenamiento de carbono, asi como la generación de empleo local.

Departamentos como Antioquia, Caldas, Cundinamarca, Valle del Cauca, Boyacá y Magdalena, se beneficiaron con el respaldo de la expansión de cultivos sostenible. Con ello se garantiza que las comunidades puedan beneficiarse económicamente sin comprometer sus recursos naturales.

Mario Pardo, presidente de BBVA en Colombia, dijo: “Es para mí un orgullo anunciar que nuevamente IFC ha confiado en nosotros y en los colombianos y por eso haremos una nueva emisión de 45 millones de dólares para promover y apoyar más empresas y proyectos que beneficien a los ecosistemas nacionales y protejan la biodiversidad”.

Premio Bono Verde del año: Sustainable Debt Awards 2025

Como resultado de esta gestión y de la emisión del primer bono de biodiversidad en el mundo, la entidad fue reconocida en los premios de Sustainable Debt Awards 2025, entregados por Environmental Finance, entidad especialista en analizar los instrumentos financieros con impacto en el medio ambiente.

"Me gusta mucho el énfasis y la estructura únicos de este bono. La implicación de varias partes internacionales y la clara solidez de su marco son una fortaleza muy evidente", afirmó un miembro del jurado de los Premios de Finanzas Ambientales.

Los Sustainable Debt Awards premian las principales operaciones de bonos y préstamos verdes, sociales, sostenibles y vinculados a la sostenibilidad, y reconocen las innovaciones del mercado.

"Un bono verde pionero que apoya la biodiversidad y las comunidades locales. Me gusta la participación activa de muchos actores y socios internacionales", se añade en el informe del reconocimiento.

lunes, 21 de abril de 2025

Día Internacional de la Tierra

 


Calor extremo, incendios forestales e inundaciones, son algunos de los eventos climáticos con los que la Madre Tierra reclama a gritos que la cuidemos.

El cambio climático, provocado por el hombre en la naturaleza y los crímenes en contra de la biodiversidad (deforestación, cambio de uso del suelo, producción agrícola y ganadera intensiva, entre otros) han acelerado el deterioro del planeta tierra.

Son millones de personas alrededor del mundo afectadas porque, por muchos años nos olvidamos de la importancia de cuidar “la casa” en la que vivimos y nos concentramos en producir todo tipo de objetos que, si bien son necesarios en esta vida moderna, le restan años de vida a la Tierra.

Este 22 de abril se conmemora el Día de la Tierra y es una invitación para que reflexionemos sobre el impacto de nuestras acciones en el planeta y la necesidad de unir fuerzas para luchar contra la crisis climática.

Naciones Unidas invita a recuperar los ecosistemas que sustentan todas las formas de vida de la tierra.  De la salud de los ecosistemas depende directamente la salud de nuestro planeta y sus habitantes. Por ello, restaurar aquellos que están dañados, ayudará a acabar con la pobreza, combatir el cambio climático y prevenir una extinción masiva.

¿Qué debemos hacer para cuidar la Tierra?

Una de las acciones importantes es hacer el cambio hacia una economía más sostenible, que funcione tanto para las personas como para el planeta.

En 2025, el lema oficial de esta conmemoración es “Nuestro poder, nuestro planeta”, un llamado urgente a acelerar la transición hacia energías limpias y renovables, como respuesta al cambio climático.

De acuerdo con Naciones Unidas, “el enfoque de este año busca triplicar la generación de energía renovable para 2030, reducir drásticamente la dependencia de los combustibles fósiles y fortalecer las políticas públicas que impulsen un futuro energético más saludable, asequible y sostenible”.

EarthDay.org, iniciativa que promueve el cuidado del planeta a nivel mundial, dice que se necesita un cambio colectivo: gobiernos, empresas y ciudadanos deben trabajar en conjunto para lograr una transición energética justa e inclusiva.

Acciones de la comunidad

La responsabilidad frente al cambio climático es mundial, pero son importantes las acciones locales. Por eso, la comunidad debe involucrarse de maneral real y estas son algunas formas de hacerlo:

  • Infórmate y comparte: Educarse sobre energías renovables es el primer paso.
  • Reduce tu consumo energético: Usa bombillas LED, apaga electrodomésticos innecesarios y considera instalar paneles solares si es posible.
  • Apoya iniciativas verdes: Participa en jornadas comunitarias de limpieza, siembra de árboles o ferias ecológicas.
  • Exige políticas limpias: Contacta a tus representantes locales y apoya legislaciones que favorezcan la energía solar, eólica y otras tecnologías limpias.

El Día Internacional de la Tierra representa una oportunidad vital para informarse, alzar la voz y tomar acción.

Cómo contrarrestar la crisis climática

sábado, 12 de abril de 2025

Más voluntad política y trabajo conjunto para fortalecer al sector de gas natural: presidente consejo directivo de Naturgas

Un llamado a trabajar unidos y encontrar soluciones en torno al futuro del gas natural y la transición energética de Colombia, hizo Juan Manuel Rojas, presidente del Consejo Directivo de Naturgas, durante la clausura del Congreso de la Asociación Colombiana de Gas Natural, realizado en Barranquilla del 9 al 11 de abril.

Rojas se dirigió a todos los colombianos, pero en especial al ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, quien no estuvo presente en el cierre del evento, por problemas de agenda y a quien le reconoció su amplio conocimiento de la problemática del sector energético hasta llegar al ministerio.

Estos son apartes del discurso del presidente del Consejo Directivo de Naturgas:

Hablemos y pongámonos de acuerdo en lo que nos une, porque la energía y la transición energética no deben dividirnos ni polarizarnos; sino, por el contrario, permitirnos trabajar de manera conjunta en los cinco objetivos fundamentales que desde Naturgas, estamos convencidos serán claves para, como un solo equipo, buscar siempre el bienestar de todos.

Estos son:

1. Primero, seguir expandiendo el servicio público que hoy permite que más de 11 millones de hogares —más de 36 millones de colombianos— cocinen con el energético más económico, reduciendo significativamente la pobreza energética.

2. Segundo, garantizar un servicio confiable y asequible, que llegue a hogares, comercios e industrias, sin interrupciones ni incrementos excesivos en el costo.

3. Tercero, hacer del sector energético una ventaja para Colombia, especialmente en un contexto de tensiones geopolíticas y comerciales que han resaltado la importancia de la autosuficiencia y competitividad energética.

4. Cuarto, aportar al país en ingresos fiscales, a través de impuestos, regalías y sobre todo empleos de calidad. Por ejemplo, solo en 2023 el sector del gas representó en impuestos nacionales y regalías casi $3 billones de pesos; recursos indispensables para cerrar las brechas sociales que aún persisten.

5. Y, quinto, avanzar en la descarbonización de la matriz energética, donde el gas natural es un aliado clave: complementa las renovables, estabiliza la red y facilita la transición en sectores como el transporte pesado y marítimo.

Estamos en crisis

Sin embargo, no podemos trabajar en equipo si no empezamos mirándonos al espejo, y ese es mi llamado e invitación también el día de hoy.

La industria de servicios públicos de gas natural atraviesa una coyuntura compleja. Muchos coinciden en que es la más delicada desde el racionamiento eléctrico de 1991. No es un fenómeno pasajero o aislado. Es una crisis estructural, visible en la necesidad de importar gas natural no solo para respaldo térmico, sino también para cubrir la demanda esencial.

La infraestructura es insuficiente: contamos solo con una planta de regasificación en el Caribe, mientras que la del Pacífico, a pesar de lo anunciado hoy por Ecopetrol, sigue sin materializarse. Además, los cuellos de botella en la red de transporte impiden movilizar eficientemente el gas hacia los centros de consumo en el interior del país.

A este panorama debemos sumar el estrés financiero que genera al ecosistema el retraso en el pago de los subsidios por parte del Gobierno Nacional. Esta situación afecta la liquidez de las empresas, compromete su operación y pone en riesgo la continuidad del servicio a millones de usuarios: la gente.

Proteger al consumidor requiere actuar con responsabilidad. Operar al límite genera consecuencias: interrupciones en el servicio, mayor costo para los usuarios, menor capacidad de conexión de nuevos hogares, y un retroceso ambiental al aumentar el uso de energéticos como el carbón, GLP o leña. También hay efectos sobre la economía popular y el empleo, producto de la parálisis en exploración y producción.

Parte de esta situación obedece a decisiones de política pública que, aunque orientadas a acelerar la transición energética, se han implementado sin el balance necesario entre seguridad, asequibilidad y sostenibilidad.

El trilema energético está comprometido en sus tres dimensiones: hemos perdido seguridad y soberanía energética al depender cada vez más de las importaciones; los costos del servicio se han elevado por el cambio en la composición de la canasta, afectando a hogares y sectores productivos; y, en lugar de avanzar en la descarbonización, se observa una preocupante “recarbonización” de la matriz energética.

Y a ese trilema clásico debemos sumar un “trilema colombiano”: altos costos de capital, incertidumbre jurídica y bajos incentivos para la inversión. Estos factores amenazan la competitividad energética que tanto trabajo nos ha costado construir. Confiamos en la electrificación de la matriz energética pero también en el rol que el gas tiene en la misma.

Llamado a la acción

Pero ¿cómo salimos de esta crisis? Sabemos que no hay soluciones únicas ni sencillas. Pero sí hay medidas concretas, posibles, y urgentes:

Primero: acciones regulatorias rápidas que permitan la contratación a largo plazo de gas importado para mitigar la volatilidad del mercado spot; y brindar señales claras para expandir la capacidad de transporte y resolver los cuellos de botella logísticos.

 

Segundo: acelerar el pago de subsidios por parte del Ministerio de Hacienda, aliviando la carga financiera de las empresas y permitiendo continuar con la expansión de redes y conexiones a nuevos hogares.

 

Y, tercero: promover la oferta nacional, acelerando permisos, licencias y consultas que permitan desarrollar los campos costa afuera, en la Guajira; y en tierra en Magdalena, Córdoba, Sucre, Atlántico, Cesar y el piedemonte llanero. Promover la oferta de gas es nuestra mejor póliza de competitividad energética.

 

No cabe duda de que tenemos los recursos naturales, el conocimiento técnico, el capital humano y la voluntad de inversionistas para seguir apostándole a Colombia, nuestro país; pero sin duda alguna necesitamos mayor voluntad política y más trabajo en conjunto.

Por eso, hoy le proponemos al Ministerio conformar mesas técnicas y operativas, con participación del Gobierno, el regulador y la industria, para trabajar articuladamente en la implementación de estas medidas y en la resolución de los obstáculos que enfrentamos.

El costo de no actuar es muy alto. Estamos deteniendo la reducción de la pobreza energética, retrocediendo en sostenibilidad, y arriesgando la competitividad del país.

Este sector está representado por más de 80 mil trabajadores, directos e indirectos, que creen en un sector fuerte, dinámico y generador de oportunidades. Valoramos su experiencia y confiamos en su liderazgo para que juntos fortalezcamos la seguridad energética de Colombia.

El llamado es claro: es momento de actuar con urgencia, con sensatez, pero también con visión de largo plazo. Como lo ha manifestado el ministro, no debemos hablar de apagones, sino de soluciones.