viernes, 29 de noviembre de 2024

La palma de aceite, una apuesta con futuro

Laura Peña, economista de BBVA Research
Análisis económico de BBVA Research

Por: Laura Katherine Peña y Alejandro Reyes, economistas de BBVA Research

A medida que los países se desarrollan, las actividades primarias tienden a perder peso en la economía. Esto no es ajeno a Colombia, cuyo sector agropecuario ha mostrado un debilitamiento estructural, pasando de representar más del 25% del PIB en 1990 a 6,7% en 2023, una caída algo mayor a la observada en otros países de la región.

Esto puede deberse a carencias en infraestructura o inversión en el sector, o a la baja productividad y competitividad de algunos de sus productos. Sin embargo, existen algunos productos agropecuarios con alto potencial, como la palma de aceite, que deben impulsarse para que sean ejes de desarrollo económico, social y regional.

En las últimas dos décadas el cultivo de palma de aceite en Colombia ha crecido cerca de 6,3% promedio anual, alcanzando una producción de 2 millones de toneladas de aceite en 2023, ubicando al país en el cuarto lugar a nivel global y el primero en América.

Pero ¿Qué hace tan especial a este producto? 

Primero, su producción se concentra en la zona del trópico, posicionando a Colombia en un lugar privilegiado para potencializar su expansión. Segundo, la productividad del cultivo es muy alta, con 2,6 toneladas de aceite por hectárea, versus otras oleaginosas que logran apenas 0,6 toneladas. Esto ha posicionado al aceite de palma como el principal aceite de origen vegetal en el consumo mundial, con cerca del 42% de la demanda global. Quizás es en su versatilidad en donde se encuentra mayor beneficio, pues se emplea en un número amplio de productos como las margarinas, el helado, los cosméticos, los biocombustibles, por nombrar unos pocos. Esto le permite contar con una demanda creciente y constante.

En materia social, los beneficios de la palma de aceite son múltiples. Este cultivo se ha convertido en un polo de desarrollo en varias regiones, contribuyendo al empleo formal y de calidad. Además, Colombia ha logrado una expansión del cultivo con limitados efectos en deforestación y avanza en la certificación ambiental de su área cultivada. La palma de aceite cuenta con gran potencial de expansión, apalancando el desarrollo rural y fortaleciendo la posición del país en su comercio mundial.

Puede escuchar esta columna en el siguiente enlace:

La palma de aceite una apuesta con futuro

Fuente: Comunicaciones BBVA 


jueves, 28 de noviembre de 2024

Palma de aceite, un cultivo de alta producción que ubica a Colombia en el cuarto lugar a nivel mundial

Informe sobre la palma de aceite. Parte de la serie "Sembrando el futuro: sector agropecuario colombiano", de BBVA Research

Alejandro Reyes, economista de BBVA Research
Colombia es el cuarto productor de aceite de palma en el mundo y el primero de América Latina, gracias al clima tropical de la región. Malasia, Indonesia y Tailandia le anteceden, siendo los dos primeros,  responsables del 85% de la producción mundial.

En la actualidad, en Colombia se producen 2.6 toneladas de aceite de palma por hectárea sembrada, con una eficiencia comprobada cuatro veces mayor por hectárea en comparación con otro tipo de aceites vegetales.

Este alto potencial en el cultivo de palma de aceite quedó demostrado en el análisis sobre el sector, realizado por BBVA Research, que está presentando en Colombia una serie de informes denominados “Sembrando el futuro: sector agropecuario”.

En la más reciente entrega de informes, destaca la palma de aceite como uno de los principales productos agroindustriales del país, teniendo en cuenta el panorama positivo que muestran variables como precio, rendimiento de la producción y mayor consumo.

Durante la presentación del informe que estuvo a cargo de Alejandro Reyes, economista de BBVA Research, coautor del documento, quedó claro que la cadena productiva ha mostrado un crecimiento notorio en Colombia y es el departamento del Meta, el que tiene casi el 30% de la producción nacional.  Le sigue el departamento del Cesar, ubicado en la región Caribe colombiana.

La producción ha crecido 6.3% en la última década y teniendo en cuenta el aporte que hacen a esa estadística, por zonas, primero destaca la zona oriental, le sigue el centro y luego el norte del país. El oriente y centro de Colombia aportaron el 77.4% de la producción en 2023. La zona que presenta más dificultad en producción es la de los Llanos, por la problemática del suelo: pasan 8 meses del año inundados y los otros cuatro meses experimentan una gran sequía.

Para junio de 2024 se reflejó una reducción de la producción en el oriente y centro del país, mientras que la zona norte mostró mejor rendimiento. Reyes dijo que “El alto rendimiento de la zona norte se explica por las características de esta: alta fertilidad de sus tierras, suelos planos y profundos y alta luminosidad; sin embargo, la intensidad del verano es una limitante para la producción”.

Cosecha de palma de aceite. Tomada de 
https://agriculturadelasamericas.com/
Consumo del aceite de palma

El informe, reseña que en el mundo el consumo de aceite vegetal creció en promedio 3,3% en la última década y en 2023 alcanzó un crecimiento del 4%. Además, el consumo de aceite de palma superó al de soya desde 2007 y se posiciona con un crecimiento superior en los últimos años como el aceite vegetal de mayor consumo mundial.

“Para 2023, el aceite de palma y palmiste significó el 41,8% del consumo total de aceite de origen vegetal, seguido del aceite de soya (30,3%), del de canola (12,2%) y del de girasol (7,9%). En el mundo, el aceite de palma representa el 34,5% del uso de aceites vegetales para consumo alimentario y el 49,6% de estos para uso industrial”, revela el estudio de BBVA.

Mirando el caso de Colombia, con datos a 2023, el aceite de palma destaca frente a sus competidores participando con un 77% en el consumo colombiano de aceite vegetal. Además, muestra un crecimiento promedio superior en el último lustro, con crecimientos positivos, mientras sus pares exhibieron decrecimientos.

“El consumo de aceite de palma para uso industrial creció más en Colombia que en el mundo. En 2023, el consumo industrial significó el 54% de la demanda”, comentó Laura Katherine Peña, economista de BBVA Research y coautora del informe.

Según los economistas, la demanda de aceite de palma se mantendrá de forma moderada en 2024, pero tendrá una recuperación el próximo año. Esto se debe a varios factores contrapuestos: por un lado, la industria de elaboración de aceites y grasas tendrá una dinámica negativa en 2024, junto con la industria de molinería, con mejoras en las dos para el 2025. Mientras tanto el transporte terrestre tendrá un buen comportamiento tanto para cierre del 2024 como para 2025.

¿Quiénes venden y quiénes compran en el mundo?

Los principales exportadores de aceite de palma son Indonesia y Malasia. En el top 10, Colombia fue el que más aumentó sus exportaciones en la última década. Por su parte, los principales importadores de aceite de palma son India, China, la Unión Europea y Pakistán, comprando el 49% del total exportado en el mundo.

Según datos oficiales, en Colombia, las exportaciones de aceite de palma alcanzaron los 592 millones de dólares en 2023, es decir, un 2,8% del total de las no tradicionales. “En la última década, la demanda externa ha ganado participación dentro de la producción nacional. En los últimos años, las exportaciones se moderaron en respuesta a la mejora en precios locales de aceite, que generaron un efecto sustitución”, precisó Peña.

Cultivos sostenibles, certificados y sanidad

De acuerdo con el informe, la tendencia es tener cultivos sostenible en la palma de aceite: En 2023, el 30,6% de áreas en Colombia tenían certificaciones ambientales lo que hace que el país sea el segundo país de América Latina con mayor producción certificada. Esta iniciativa es de suma importancia dada la mayor exigencia desde los principales compradores en torno a una cadena que respete el medio ambiente.

En Colombia, la mayor área certificada está en las zonas oriental y norte. En 2023, el 35% del área productiva y el 30% del total de la producción, contaban con certificación.

Por otra parte, el cultivo de la palma de aceite es susceptible a varias enfermedades, entre ellas la marchitez letal, el anillo rojo o la pudrición de cogollo. Estas enfermedades afectan de manera significativa la producción y en algunos casos causan la muerte del cultivo. Por esta razón, los procesos sanitarios en los cultivos de palma son tan importantes y las mejores prácticas en su manejo son centrales para mantener la productividad y salud de los cultivos.

El futuro del sector de palma de aceite

El cultivo de palma de aceite logra mayor productividad en torno al trópico, por lo que Colombia tiene una ubicación privilegiada para su desarrollo. Adicionalmente, es un cultivo con alta resiliencia a efectos climáticos, lo que lo hace apropiado para el clima característico de la geografía colombiana. Sin embargo, uno de los factores que lo potencializa es su alta productividad. Esta mayor productividad, con un cultivo bien manejado, brinda ventajas comparativas para el establecimiento del producto.

Por otra parte, la intensidad de uso de mano de obra es mayor que la que destinan otros cultivos, con una base de empleo más formal lo que contribuye a su vez al desarrollo social de las regiones donde se establecen estos cultivos.

Finalmente, en un contexto de transición energética, la utilización de biocombustibles, con menor contaminación, resulta central para alcanzar las metas y objetivos trazados.  En este frente, la alta productividad del aceite de palma crea una oportunidad singular para la expansión de su uso en biocombustibles, tanto a nivel nacional como internacional.

sábado, 23 de noviembre de 2024

Resultados operativos y financieros positivos reporta Promigas

  • Datos del tercer trimestre de 2024
  • La compañía trabaja en su posicionamiento como agente estratégico de la matriz energética en Colombia

Promigas avanza estratégicamente en el fortalecimiento de sus negocios core, impulsa nuevos negocios generadores de valor en el largo plazo, prioriza el crecimiento sostenible, la diversificación de negocios y geografías, y cumple con las metas y objetivos trazados para lograr una transición energética justa y responsable.

En materia de distribución de gas natural y energía eléctrica, al 30 de septiembre de 2024, se impactaron a 1,2 millones de personas con la conexión de 322.408 nuevos clientes. Con estos resultados, se alcanzaron los 7,1 millones de usuarios conectados, lo que representa cerca de 25 millones de personas que todos los días reciben los servicios de Promigas y empresas, mejorando su calidad de vida con la llegada de este energético.

En el negocio inclusivo de financiación no bancaria BRILLA, hasta el 3er trimestre, otorgaron 388.352 nuevos créditos para una colocación de $994.898 millones. 94% de los créditos fueron tomados por familias de estratos 1, 2 y 3. Hasta la fecha, y desde el inicio del programa en 2007, se han otorgado 5,9 millones de créditos.

En materia de transporte de gas natural, a septiembre de 2024, Promigas y su portafolio de compañías de transporte en Colombia lograron un volumen de gas natural transportado de 574 MPCD, lo que permitió cubrir el 57% de la demanda de gas nacional.

Por su parte, SPEC LNG, alcanzó cifras récord de regasificación con corte a septiembre del 2024, al recibir 2,4 millones de metros cúbicos de GNL adquiridos por las térmicas en el mercado internacional, acumulando 101 barcos recibidos desde el inicio de su operación a finales de 2016. Asimismo, SPEC LNG alcanzó los 91 días continuos de regasificación durante el 3er trimestre.

En cuanto a soluciones energéticas, de enero a septiembre 2024 ampliaron el portafolio hasta alcanzar 130,6 MW dentro de los cuales 82,5 MW corresponden a capacidad solar (39,46 MW operativos, 30,67 MW en construcción, 12,37 MW en cierre comercial).

En cuanto a resultados económicos, Promigas alcanzó una utilidad neta acumulada a nivel consolidado de $852.382 millones, ejecutó al 113% lo presupuestado (+13% vs. 2023), producto de la ejecución responsable de sus costos y gastos, y mejores resultados de las compañías filiales con respecto a 2023.

Asimismo, logró un EBITDA destacable, alcanzando los $1.905.829 millones (+12% vs. 2023) con una ejecución presupuestal del 110%.

En cuanto a ingresos consolidados, Promigas alcanzó un valor de $5.248.695 millones (+11% vs. 2023), correspondiente a una ejecución presupuestal del 100%. Lo anterior, principalmente por mayores ingresos por volúmenes transportados por Promigas y por regasificación registrados en SPEC, así como por la contratación de capacidad adicional de su infraestructura con el Grupo Térmico.

A nivel individual, Promigas reportó una utilidad neta de $854.704 millones, un EBITDA de $1.159.202 millones y unos ingresos de $899.291 millones, correspondientes a una ejecución presupuestal del 113%, 113% y 97%, respectivamente.

De esta forma Promigas ratifica su compromiso de seguir robusteciendo su oferta de valor a través de un crecimiento ordenado, responsable y sostenible. La empresa que está cumpliendo 50 años de operación, y su grupo de compañías, se destaca en la región de América Latina por ofrecer servicios confiables, eficientes e innovadores. De esta forma impulsa el progreso en Colombia y Perú, mejorando la vida a sus usuarios. 

Fuente: Comunicaciones Promigas