jueves, 1 de mayo de 2025

Banco de la República bajó tasa de interés de política monetaria

  • Tasa de interés de política monetaria quedó en 9,25%
  • La decisión fue tomada por unanimidad

En reunión de este 30 de abril, la Junta Directiva del Banco de la República de Colombia decidió por unanimidad reducir en 25 puntos básicos (pbs) la tasa de interés de política monetaria a 9,25%.

Leonardo Villar Gómez, gerente general del banco emisor, informó que los miembros de junta tuvieron en cuenta los siguientes elementos, para tomar la decisión:

  1. La inflación anual retomó su tendencia decreciente al pasar de 5,3% a 5,1% entre febrero y marzo. La inflación básica sin alimentos ni regulados mantuvo su tendencia descendente al pasar de 4,9% a 4,8%. Las expectativas de inflación provenientes del mercado de deuda disminuyeron, en tanto que aquellas obtenidas de las encuestas permanecieron estables.
  2. Las cifras disponibles de actividad económica para el primer trimestre sugieren que la economía habría crecido a una tasa anual del 2,5%. Este dinamismo habría obedecido al fortalecimiento de la demanda interna jalonada por la expansión del consumo privado y de la inversión. El equipo técnico ajustó su pronóstico de crecimiento a 2,6% para 2025 y a 3,0% para 2026, teniendo en cuenta la desaceleración prevista de la economía global.
  3. Las condiciones de financiamiento externo del país se han tornado más restrictivas, en un entorno de tensiones comerciales globales, alta volatilidad e incertidumbre en el mercado financiero internacional y presiones al alza sobre la prima de riesgo de Colombia. Las mayores barreras al comercio implican choques negativos sobre la demanda externa del país y sobre los precios de algunos de los productos básicos exportados.
  4. En el contexto de las condiciones externas anotadas y de incertidumbre sobre la situación fiscal a nivel local, la prima de riesgo de Colombia se ha incrementado.

La decisión adoptada por la Junta Directiva en su sesión de hoy mantiene una postura cautelosa de la política monetaria, al tiempo que continúa apoyando la recuperación de la actividad económica sin poner en riesgo la convergencia de la inflación a la meta. Nuevas decisiones dependerán de la información disponible.

El anuncio fue hecho después de la polémica generada a raíz de la opinión del presidente de la república, Gustavo Petro, quien expresó que el gasto público en Colombia era en parte provocado por el banco emisor por la alta tasa de interés. Petro dijo en su cuenta de la red social X: “Es la deuda interna la que aumenta como gasto público, y ésta está determinada por la tasa de interés que impone el Banco de la República. Por eso no la bajan. No permiten desahogar financieramente al gobierno y paralizan la economía nacional. Es simplemente una posición política”.

En desacuerdo con el mandatario, José Manuel Restrepo, exministro de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, dijo que la inflación la genera el exceso de demanda (incluido el gasto público) sobre la oferta y esa es la razón por la que el Banco de la República no había bajado la tasa de interés de política monetaria, para controlar el aumento de precios.

Restrepo señaló que “cargarle al Banco la responsabilidad del gasto público es una forma de eludir el debate de fondo: la sostenibilidad fiscal y el respeto por las decisiones técnicas que velan por la estabilidad de precios”.


miércoles, 30 de abril de 2025

Restauración de zonas deforestadas, gran apuesta de Banco de Bogotá

  • Junto a comunidades locales, Banco de Bogotá ha sembrado más de 143.000 árboles para restaurar bosques en diferentes regiones del país

Dentro de su compromiso con la protección ambiental y el desarrollo sostenible, Banco de Bogotá, ha restaurado 133 hectáreas que estaban deforestadas y ha alcanzado una captura potencial de 69 mil toneladas de CO₂ en Colombia.

El 60% de las siembras han sido lideradas por mujeres locales, impulsando la equidad de género

El programa de reforestación en reservas de Cundinamarca, Antioquia, Bolívar y la Amazonía colombiana- en los departamentos de Guainía y Vaupés suma, a  la fecha, más de 143.000 árboles sembrados, restaurando una superficie comparable a 184 campos de fútbol profesional.

En alianza con la Fundación Saving the Amazon, y a través de la tarjeta débito Amazonía, la primera “tarjeta verde” del país, se han plantado 97.036 árboles en la selva amazónica (Vaupés y Guainía) y 8.837 mangles en el Caribe colombiano, ecosistemas clave para la regulación climática y la conservación de la biodiversidad.

La entidad ha sembrado 37.540 especies nativas adicionales en Cundinamarca y Antioquia, con el respaldo de sus colaboradores. De esta manera refuerzan la conectividad ecológica regional. En total, el programa proyecta una captura potencial de 69 mil toneladas de CO₂, equivalente a las emisiones anuales de más de 14.000 vehículos.

El programa también incorpora un sólido componente social: 23 comunidades indígenas y 316 familias reciben capacitación, ingresos y herramientas que impulsan su desarrollo y contribuyen a la superación de la pobreza. Destaca, además, su enfoque de género: el 60 % de las jornadas de siembra están lideradas por mujeres, quienes se empoderan como gestoras y primeras beneficiarias de los productos y servicios ecosistémicos generados por los árboles nativos que protegen cada día.

“En el Banco de Bogotá asumimos la sostenibilidad como una de nuestras mayores apuestas: sabemos que, sumando esfuerzos, podemos proteger el capital natural y mejorar el bienestar de la sociedad. Con nuestro programa de reforestación restauramos ecosistemas estratégicos y, al mismo tiempo, creamos oportunidades sociales en los territorios. Así fortalecemos un modelo de negocio que genera valor ambiental y social de manera tangible”, afirmó Diana Barón, directora de Finanzas Sostenibles del Banco de Bogotá.

Con esta iniciativa, Banco de Bogotá contribuye a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible —entre ellos Acción por el Clima (ODS 13), Vida de Ecosistemas Terrestres (ODS 15), Fin de la Pobreza (ODS 1), Trabajo Decente (ODS 8), Hambre Cero (ODS 2) y Equidad de Género (ODS 5)—, y reafirma su compromiso con el planeta y con las generaciones presentes y futuras.

jueves, 24 de abril de 2025

América Latina y el Caribe debe repensar sus estrategias económicas ante la incertidumbre global

  •  América Latina será la región de menor crecimiento a nivel global, dice reporte del Banco Mundial

William Maloney, economista del Banco Mundial para LATAM
En medio de la creciente volatilidad económica mundial, los países de América Latina y el Caribe deben adaptar sus estrategias económicas para afrontar la incertidumbre, de acuerdo con un anticipo del “Reporte Económico de América Latina y el Caribe” (LACER, por sus siglas en inglés), del Banco Mundial.

El informe pronostica un crecimiento del 2,1 por ciento en 2025 y del 2,4 por ciento en 2026, lo que la convierte en la región de menor crecimiento a nivel global. La baja inversión, el endeudamiento elevado y un entorno externo cambiante constituyen importantes obstáculos para el desarrollo de la región.

“El panorama económico mundial ha cambiado drásticamente, marcado por mayores niveles de incertidumbre”, afirmó Carlos Felipe Jaramillo, vicepresidente para América Latina y el Caribe del Banco Mundial. “Los países deben recalibrar sus estrategias e impulsar reformas audaces y prácticas que impulsen la productividad y la competitividad, a la vez que abordan las brechas persistentes en infraestructura, educación, comercio y gobernanza para garantizar la creación de empleo y mejores oportunidades para las empresas y los ciudadanos”.

Panorama regional

A pesar de ciertos avances en el control de la inflación, los déficits fiscales siguen siendo preocupantes, y se prevé que la proporción de deuda sobre PIB alcance el 63,3 por ciento en 2024, frente al 59,4 por ciento de 2019.

La rápida evolución del entorno económico mundial añade presión, ya que la inflación persistente en las economías avanzadas podría retrasar los recortes de las tasas de interés y limitar las opciones en materia de política monetaria. La preocupación por las restricciones comerciales globales genera incertidumbre en torno a la relocalización de empresas (nearshoring) y el acceso a los mercados, lo que contribuye a un entorno económico y empresarial más cauteloso. La desaceleración del crecimiento en China y los recortes en la ayuda exterior para el desarrollo también contribuyen a este panorama.

“El acceso a la tecnología y el aprovechamiento de las economías de escala determinan que el comercio y la inversión extranjera directa (IED) sigan siendo esenciales para acelerar el crecimiento en América Latina y el Caribe, incluso en tiempos de incertidumbre. Diversificar los destinos comerciales, expandir las exportaciones de servicios y explorar nichos potenciales de nearshoring ofrecen buenas oportunidades, pero requerirán aumentar tanto la productividad como la agilidad. Esto, a su vez, requiere avanzar en reformas largamente esperadas en el ámbito internacional, en el entorno empresarial, el capital humano y la innovación”, afirmó William Maloney, Economista Jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial.

Fuente: Comunicado de prensa del Banco Mundial