lunes, 17 de junio de 2024

Convocatoria de proyectos de investigación para repensar el desarrollo sostenible de América Latina y el Caribe

  • Fechas de la convocatoria de CAF: junio 17 a julio 21 de 2024
  • Pueden participar jóvenes de todas las nacionalidades

Para fortalecer el diálogo intergeneracional y profundizar la discusión sobre el desarrollo e integración regional, CAF -banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, la Universidad Autónoma Metropolitana y la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, en alianza con la red académica Young Scholar Initiative, presentan la convocatoria "Repensar el desarrollo de América Latina y el Caribe desde México" dirigida a jóvenes de cualquier nacionalidad que deseen presentar investigaciones en diversas dimensiones del desarrollo de la región: comercio internacional, macroeconomía y financiamiento al desarrollo, especialización productiva y dinámica productividad, desigualdad y pobreza, sustentabilidad ambiental.

Este llamado es parte de los esfuerzos que las instituciones organizadoras han decidido orientar a la promoción de espacios de reflexión y diagnóstico de los problemas estructurales que enfrenta América Latina y el Caribe, una región marcada por una brecha externa que limita su capacidad de crecimiento, una brecha social que se refleja en el insuficiente crecimiento de los empleos de calidad y sus consiguientes efectos sobre la pobreza, y una brecha ambiental en la que, en el marco de la doble asimetría de los efectos del cambio climático, se destruyen ecosistemas y se deterioran las condiciones ambientales.

Entre las temáticas priorizadas para la elaboración de los proyectos se encuentran las políticas de crecimiento, estabilización y gobernabilidad; integración, comercio y producción; productivismo, mercado y desarrollo; desarrollo sostenible; especialización productiva, tecnología e inversión. Al poner el foco en estos temas se busca contribuir a la formulación de políticas económicas, sociales y ambientales para la región, desde la región.

La convocatoria estará abierta desde el 17 de junio hasta el 21 de julio de 2024 y recibirá proyectos de estudiantes de doctorado con un avance superior al 75% de su tesis o de jóvenes doctores que están iniciando su carrera como investigadores. Se ofrecerán estipendios parciales para viaje y alojamiento a un máximo de 9 personas seleccionadas. Los autores de los trabajos seleccionados viajarán a Ciudad de México para presentar sus proyectos en una mesa especial del Seminario Internacional “Repensar el desarrollo de América Latina y el Caribe desde México”, que tendrá lugar del 9 al 11 de septiembre de 2024.

En esa instancia de socialización, se espera que los jóvenes seleccionados contribuyan a nutrir un grupo de trabajo entre referentes académicos con experiencia en la gestión pública. El objetivo de dicho grupo será poner en marcha el análisis y debate sobre temas específicos del desarrollo de la región en sus dimensiones macroeconómica, productiva, social y ambiental.




viernes, 14 de junio de 2024

Transición energética: se necesita la base estable y confiable de las fuentes convencionales

Foto cortesía Ecopetrol
La transición hacia energías renovables es esencial para cumplir con los objetivos climáticos, pero debe ser gestionada de manera que no comprometa la seguridad energética. Ese es el concepto del Centro de Estudios Económicos, ANIF, plasmado en la última edición de su publicación “Comentario Económico”, en el que resalta que es fundamental que las energías renovables tomen gradualmente un rol más prominente, mientras que las fuentes convencionales aseguran una base estable y confiable.

Según ANIF, en la actual coyuntura global, la política climática y la seguridad energética se entrelazan como prioridades igualmente cruciales. El desafío de equilibrar estas dos metas ha cobrado relevancia a medida que los países intentan reducir sus emisiones de carbono sin comprometer la estabilidad de su suministro energético.

“A pesar del notable crecimiento en el sector de las energías renovables, el petróleo y el gas siguen siendo componentes esenciales de la matriz energética mundial, proporcionando más de la mitad de la energía global”, dice el centro de investigaciones, al tiempo que señala que para Colombia, los retos son particularmente apremiantes debido a sus limitadas reservas de hidrocarburos, pues aunque el país es rico en recursos naturales, sus reservas de petróleo y gas están disminuyendo a un ritmo preocupante.

En los últimos años, las reservas probadas tanto de gas natural como de petróleo han experimentado una caída significativa, lo que subraya la necesidad urgente de identificar nuevas fuentes y desarrollar infraestructura adecuada para su extracción y distribución.

En términos de gas natural, en el contexto internacional, se anticipa un crecimiento en la demanda en 2024, impulsado principalmente por los mercados asiáticos. Tanto el sector industrial como el residencial son motores clave de esta demanda. Además, se espera que la generación de electricidad a partir de gas aumente ligeramente, debido a la menor disponibilidad de energía hidroeléctrica en regiones como China, India y América Latina. La demanda creciente contrasta con una oferta que, aunque se incrementa ligeramente, está rodeada de incertidumbre debido a factores geopolíticos y logísticos.

En la matriz energética de Colombia, el gas natural juega un papel crucial, aportando una combinación óptima de fiabilidad y menor contaminación en comparación con otros combustibles fósiles. De hecho, entre 2020 y 2022 el gas natural fue la principal fuente de energía térmica en el país, representando el 55% del consumo total en este segmento. Su versatilidad y menor impacto ambiental lo posicionan como un componente esencial en la transición hacia una matriz energética más limpia.

A pesar de lo anterior, Colombia enfrenta un desafío significativo en términos de abastecimiento de gas natural. En 2023, estas reservas disminuyeron 1,1 años frente a 2022, reduciendo el nivel de reservas a 6,1 años. Esta caída se agrava al considerar que las reservas han disminuido rápidamente en la última década, con una reducción de más del doble, equivalente a 54,5%, desde 2012. Este contexto destaca la necesidad de implementar estrategias sostenibles para la gestión de recursos energéticos a corto y largo plazo, garantizando al mismo tiempo la seguridad energética actual.

El petróleo

En cuanto al petróleo, el escenario global muestra una disminución en la demanda para 2024, influenciada en gran medida por la dinámica del crudo en Europa. Por su parte, la oferta aumentaría debido a una mayor producción en países no miembros de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), que estaría parcialmente compensada por una ligera reducción en la producción de los países OPEP que mantienen sus recortes voluntarios.

Esta combinación ha llevado a una disminución en los precios del crudo Brent y a un aumento en los inventarios globales de petróleo. En Colombia, la producción de petróleo ha mostrado una ligera caída hasta febrero de 2024, reflejando los desafíos continuos en el sector. Esta reducción, atribuida a problemas en los pozos del Meta y a una disminución general en la actividad industrial, subraya la volatilidad y la vulnerabilidad de la industria petrolera colombiana. Además, las reservas probadas de petróleo mostraron una leve disminución en 2023 hasta 7,1 años, luego de dos años de aumentos en que se mantuvieron alrededor de 7,5 años.

Lo anterior, de acuerdo con ANIF, lleva a la necesidad crítica de explorar nuevas fuentes y optimizar la eficiencia en la extracción. “El petróleo no solo es vital para el suministro energético de Colombia, sino que también juega un papel crucial en la economía del país, contribuyendo significativamente a los ingresos fiscales y a las exportaciones”, dice ANIF. Sin embargo, la reciente disminución en la inversión extranjera en el sector refleja la incertidumbre regulatoria y la decisión de no continuar con la exploración de nuevas reservas, incluyendo la explotación a través de técnicas como el fracking.

El Centro de Estudios Económios, ANIF, destaca al final de “Comentario Económico” que “la transición hacia energías renovables es inevitable y necesaria para cumplir con los objetivos climáticos globales. Sin embargo, esta transición debe ser gestionada cuidadosamente para asegurar que no se comprometa la seguridad energética del país”. Agrega que la diversificación de la matriz energética y la inversión en tecnologías que mejoren la eficiencia en la extracción y el uso de combustibles fósiles seguirán siendo cruciales durante este proceso de cambio. Para Colombia, esto significa no solo apostar por el desarrollo de energías renovables, sino también optimizar el uso de sus recursos actuales de petróleo y gas. La meta es lograr un equilibrio donde las energías renovables puedan gradualmente tomar un rol más prominente, mientras que las fuentes convencionales aseguran una base estable y confiable.

jueves, 13 de junio de 2024

Recuperación sostenida de economía colombiana se verá en la segunda mitad de este año: BBVA

  • A finales del año, las edificaciones no residenciales se reactivarán gracias a la baja vacancia comercial. Luego, las mejores ventas de vivienda de este año impulsarán la construcción de las mismas en 2025.
  • Para este año, se espera una inflación de 5,4% en diciembre y de 3,8% para el próximo año.
  • BBVA Research espera una devaluación del peso en la segunda parte del año, para estabilizarse por debajo de los 4.200 pesos en 2025.

Juana Tellez, economista BBVA Research
La economía colombiana iniciará su recuperación más sostenida en la segunda mitad del año. Según el más reciente informe de Situación Colombia, realizado por el equipo de BBVA Research, se está pedaleando la reactivación económica y se espera un crecimiento del PIB de 1,8% en 2024 y de 2,8% para el próximo año. “El ciclo de moderación del crecimiento, que inició a mediados de 2022, tendrá un punto de inflexión en el segundo semestre de este año”, asegura el informe económico.

Para consolidar la reactivación será clave activar la inversión en maquinaria y equipo, las exportaciones y la construcción, tanto a nivel nacional como regional. Con estas inversiones, se allanará el terreno para que la economía pedalee mejor la recuperación económica y la cuesta no sea tan elevada.

Además, unas políticas enfocadas a las regiones tendrán dos efectos complementarios: ayudará a la recuperación económica del país y promoverá la convergencia regional. Según los datos del DANE, analizados por el equipo de economistas de BBVA, el 60,3% del PIB nacional se concentra en cinco regiones con grandes heterogeneidades entre los departamentos del país.

Asimismo, el crecimiento anual seguirá acelerándose hasta variaciones superiores al 3% en al menos dos trimestres de 2025. Para llegar a estos resultados, además de la progresiva aceleración del consumo de bienes y la inversión, la economía se favorecerá de algunos efectos base (bajo crecimiento de años anteriores) y los mayores inventarios de vivienda que se formarán durante 2025.

“El comportamiento de la demanda externa neta será determinante en los resultados del crecimiento. En 2024, cuando la demanda interna esté débil todavía, contribuirá positivamente al PIB. En 2025, el impulso de la demanda interna a las importaciones llevará a un aporte negativo del saldo exterior neto”, aseguró Juana Téllez, economista jefe de BBVA Research.

En cuanto al comportamiento del gasto de los hogares, se acelerará hacia los bienes (mientras que se moderará en los servicios). Es decir, el liderazgo en el consumo de los hogares pasará a los bienes, mientras que entre 2022 y 2023, el gasto estuvo impulsado por los servicios. Las menores tasas de inflación y de interés apoyarán estos gastos.

“La inversión tendrá tres momentos. A corto plazo, las obras civiles seguirán en terreno positivo y el mejor consumo de bienes impulsará la producción industrial y el gasto en maquinaria. A finales del año, las edificaciones no residenciales se reactivarán gracias a la baja vacancia comercial. Luego, las mejores ventas de vivienda de este año impulsarán la construcción de las mismas en 2025”, explicó Mauricio Hernández, economista de BBVA Research.

En este contexto, el empleo tendrá un deterioro adicional en 2024, para empezar a recuperarse en 2025. Los retrocesos más marcados se darán en los sectores de hoteles y restaurantes, en línea con la desaceleración del consumo de servicios, y en agro, un sector que consideramos tuvo una aceleración temporal al inicio del año y moderará su dinámica a lo largo de los siguientes trimestres.

El informe de Situación Colombia prevé que, en 2024, el gasto público liderará el crecimiento, mientras que el entretenimiento, aunque desacelerándose, seguirá teniendo un resultado favorable. De otro lado, la construcción mostrará alguna recuperación, pero aún en terreno levemente negativo durante 2024.

Por su parte, en 2025, los sectores de industria y de construcción acelerarán su recuperación, liderando el crecimiento junto con el Gobierno. La minería pasará a positivo gracias a la demanda desde la construcción, pero moderada por un menor crecimiento del sector petrolero. Los sectores de servicios, excepto el entretenimiento, se acelerarán respecto a 2024. Finalmente, los servicios públicos destacarán durante 2024 y 2025.

En cuanto al gasto del Gobierno se mantendrá elevado, condición que no se ha revertido, y con un alto componente inflexible. Se requieren medidas de flexibilización de gasto, más estructurales, que eviten tener que recurrir a la inversión como variable de ajuste del gasto.

Inflación, tasa de interés y tipo de cambio

La inflación seguirá retrocediendo, con menos ímpetu en los próximos meses, por efectos base en alimentos y persistencia en los servicios. Según Alejandro Reyes, economista principal de BBVA Research, “se esperan algunas presiones al alza en los alimentos por efectos base y por factores climáticos en 2024 y una dinámica más estable en 2025. Además, el aumento esperado en el precio del diésel tendrá efectos directos sobre el transporte e indirectos sobre el precio de los bienes”.

En la canasta de servicios se espera una alta persistencia en su inflación, pero con una moderación paulatina en lo que resta de 2024 y en 2025. Así, para este año, se espera una inflación de 5,4% en diciembre y de 3,8% para el próximo año.

Bajo este panorama, el Banco Central, que ya inició su recorte de tasas desde diciembre de 2023, podría hacer nuevos ajustes a la baja. Hoy el Banco de la República acumula 150 puntos básicos de recortes, con 50 puntos en cada una de las dos últimas reuniones. “La postura de la Junta sigue siendo altamente restrictiva, pues la tasa de interés real se ubica en sus máximos históricos”, dice el informe.

“A pesar del lento ajuste de tasas del Emisor, las tasas del mercado han mostrado una reducción más temprana y mayor como consecuencia de una menor presión de temas regulatorios, mayor liquidez del sector público en el mercado financiero y menor presión desde el crecimiento del crédito”, concluye Reyes.

La tasa de política monetaria alcanzará un 8,5% al cierre de 2024 y se aproximará a su nivel neutral en 2025 en torno al 6,0%.

Finalmente, en cuanto a la tasa de cambio, en lo corrido del año la volatilidad ha estado asociada principalmente a factores globales (expectativas sobre tasas de la FED). Así, el equipo de BBVA Research espera una devaluación del peso en la segunda parte del año, para estabilizarse por debajo de los 4.200 pesos en 2025.