Miami (8 de abril de 2020).- El informe de la Sociedad Interamericana
de Prensa sobre libertad de prensa en Estados Unidos (EE.UU.) destacó que por
primera vez en la historia, un presidente demandó a medios de comunicación y,
al mismo tiempo, continúa con su actitud de estigmatizar a la prensa y sus
críticos.
El equipo de campaña del presidente Donald Trump demandó por difamación
a los diarios The New York Times y The Washington
Post y a la cadena televisiva CNN.
La cobertura del COVID-19 ha estado marcada por momentos de tensión en
las conferencias de prensa y comentarios críticos por parte del presidente
Donald Trump en contra de la prensa. En los primeros estadios de la pandemia,
el presidente culpaba a los medios de exagerar sobre el coronavirus.
"Mientras el presidente Donald J. Trump hace campaña para la
reelección, continúan sus ataques verbales contra los medios de comunicación.
Su campaña presentó recientemente tres demandas por difamación contra
organizaciones de noticias (The New York Times, The Washington Post y CNN).
Esto es algo sin precedentes, nunca ocurrido en la historia del país.

El gobierno ha negado en ocasiones el acceso a medios específicos cuya
cobertura el presidente Trump percibe como negativa, y la Casa Blanca estuvo
más de un año sin convocar una conferencia de prensa.
Además, las reglas del
Senado recientemente adoptadas obstaculizaron la capacidad de los medios de
noticias para informar en tiempo real sobre el juicio histórico de
destitución del presidente.
Contra este telón de fondo, los periodistas
también han enfrentado hostilidad al interactuar con funcionarios de aduanas,
legisladores estatales, oficiales de policía y miembros del público.
El desprecio del presidente Trump a los medios de comunicación, tanto
en Twitter como durante sus apariciones públicas, ha proseguido mientras hace
campaña por la reelección. Ha criticado a los medios de comunicación y a los
reporteros por su nombre, atacando el New York Times y la
red de noticias por cable CNN. En un tweet de noviembre de 2019, proclamó:
"¡La prensa es tan deshonesta que ya no tenemos Libertad de
Prensa!"

En un mitin de campaña, el mismo mes, afirmó incorrectamente que CNN
había dejado de transmitir el mitin en vivo en respuesta a sus comentarios
negativos sobre el medio, afirmando falsamente que había visto apagarse la
luz de la cámara de televisión de CNN cuando comenzó a criticarla. Más
recientemente, en respuesta a los temores que rodearon el reciente brote de
coronavirus, culpó a los medios por supuestamente exagerar la gravedad del
virus para dañar su reputación.
Muchos han expresado su preocupación de que la retórica contra la
prensa podría incitar a la violencia contra sus miembros. Estos temores se
intensificaron en octubre de 2019, cuando un video gráfico se volvió viral,
mostrando al presidente Trump disparando, apuñalando y agrediendo a miembros
de los medios de comunicación, así como a sus opositores políticos. El video
fue exhibido en una reunión con sus seguidores. El presidente no estuvo
presente y declaró que "condenaba enérgicamente" el video.
Los funcionarios del gobierno a escala estatal también se han dirigido
a medios de noticias específicos. Haciéndose eco del lenguaje utilizado por
el presidente, representantes en la legislatura del estado de Tennessee
presentaron un proyecto de ley que declara que The Washington Post y
CNN son "noticias falsas", formalmente "condenándolos por
denigrar a nuestros ciudadanos".
Según informes, los funcionarios de Aduanas y Protección Fronteriza de
los Estados Unidos han hostigado a periodistas o hecho comentarios
politizados. En octubre de 2019 un funcionario retuvo el pasaporte de un
periodista en un aeropuerto y le preguntó repetidamente: "Escribes
propaganda, ¿verdad?".
El funcionario se negó a devolver el pasaporte hasta que el periodista
respondió afirmativamente. A principios de 2019, los funcionarios de Aduanas
y Protección Fronteriza le preguntaron a un periodista si formaba parte de
los medios de "noticias falsas"; le dijeron que debería
"alinearse" junto al presidente e interrogaron a un periodista
sobre los "informes políticos" de su medio de comunicación.
Aunque sin relación con lo anteriormente descrito, un tribunal federal
de primera instancia en Boston emitió un fallo en noviembre de 2019 con
implicaciones positivas para los periodistas que trabajan en la frontera.
Este dictaminó que los agentes federales no pueden realizar búsquedas de
dispositivos electrónicos de viajeros en la frontera sin sospecha razonable
de que contenga contrabando.
Dos periodistas fueron arrestados en los últimos meses. En noviembre de
2019 un juez en el estado de Arkansas interpuso un incidente de desacato a la
corte a una periodista de radiodifusión por violar una prohibición de
grabación de audio en su sala. Aunque la periodista explicó que no estaba al
tanto de esa regla, el juez la sentenció a cumplir tres días en la cárcel,
pero posteriormente redujo su sentencia, y permitió su liberación después de
unas pocas horas. En febrero de 2020, un foto-reportero que documentaba el
arresto de un individuo en la ciudad de Nueva York fue arrestado y retenido
durante varias horas. Fue acusado de conducta desordenada, supuestamente por
"negarse a cumplir con las repetidas solicitudes de retroceder"
mientras filmaba el arresto.
En un gesto sin precedentes, la campaña de reelección del presidente
Trump presentó recientemente demandas por difamación contra varios medios de
comunicación. Hasta la fecha, ha demandado a The New York Times, The
Washington Post y CNN. La campaña demandó a los tres medios por
artículos editoriales de opinión, los cuales abordaron la interferencia rusa
en las elecciones presidenciales de 2016 y la posibilidad de que el entonces
candidato Trump haya solicitado ayuda al gobierno ruso. Devin Nunes, un
congresista de California, también presentó numerosas demandas por difamación
contra medios de comunicación en 2019, entre ellos CNN, el periodista Ryan
Lizza, Hearst (editor de la revista Esquire) y McClatchy (empresa
matriz del periódico The Fresno Bee). Los críticos han advertido
de que tales demandas son frívolas, señalando que la ley protege las
opiniones basadas en hechos y que esto sienta un precedente peligroso.
En octubre de 2019, la ciudad de Fullerton, California, demandó a un
blog de noticias de la comunidad, por supuestamente violar la Ley de Abuso y
Fraude Informático, así como las leyes de fraude informático del estado de
California, al acceder a archivos que la ciudad almacenaba en una carpeta
Dropbox, disponible de manera pública, que no estaba protegida por
contraseña. El caso en curso provocó alarma entre los defensores de la
libertad de prensa porque el acceso a documentos, disponibles públicamente a
través de Internet, no califica como piratería, que es lo que estas leyes
pretenden penalizar.
En otro giro inquietante, la ciudad obtuvo una
restricción previa que impedía que el blog publicara la información que había
obtenido de la carpeta Dropbox. Afortunadamente, un tribunal de apelaciones
revocó rápidamente tal decisión.
Los ataques físicos contra periodistas continuaron en los últimos
meses. Estos incluyeron acoso sexual, agresiones físicas y daños a equipos,
en al menos un caso a manos de un funcionario del gobierno. En septiembre de
2019, un senador estatal de Carolina del Norte arrebató el teléfono de la
mano de un reportero que filmaba el pasillo del edificio legislativo estatal,
lo tiró al suelo y le causó daños irreparables.
El Departamento de Justicia continuó su ofensiva contra empleados
federales o contratistas que comparten secretos con periodistas, procesando a
otras tres personas en 2019. En octubre, el gobierno aseguró una acusación
del gran jurado contra Henry Kyle Frese, analista antiterrorista de la
Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa, por supuesta filtración
de documentos clasificados. Frese es la octava persona procesada durante el
mandato de Trump por cargos de filtrar documentos a la prensa.
La acusación contra Julian Assange en mayo de 2019, que incluyó
múltiples cargos -conspirar y participar con Manning en el robo de documentos
del gobierno, entre otros- bajo la Ley de Espionaje, sigue siendo motivo de
preocupación para los defensores de la libertad de prensa en el país.
Actualmente, el gobierno está intentando extraditar a Assange del Reino
Unido.
A los reporteros se les sigue negando el acceso a la información en los
niveles más altos del gobierno federal. La Casa Blanca no realizó ninguna
conferencia de prensa durante más de un año (desde el 11 de marzo de 2019
hasta el 14 de marzo de 2020). Además, restringió el acceso de los medios al
histórico juicio político del presidente en enero de 2020. Las reglas
impuestas por los funcionarios del Senado requieren que los reporteros
permanezcan en "corrales de prensa" fuera de la cámara del Senado,
evitando que se muevan libremente para hablar con los senadores, incluso
cuando están fuera de cámara.
Solo se permitieron cámaras controladas por el
Senado dentro de la cámara.
Además, algunas agencias federales han excluido a periodistas y medios
específicos de ciertos eventos y oportunidades de viaje. En septiembre de
2019, el Departamento de Seguridad Nacional cursó una invitación — y luego la
retiró sin más explicaciones— a un reportero de BuzzFeed News para una gira
de prensa por la frontera sur del país. En enero de 2020, luego de una
entrevista con un presentador de National Public Radio (NPR) en la que una
periodista hizo preguntas sobre el ex embajador de Estados Unidos en Ucrania,
el secretario de Estado Mike Pompeo, la reprendió verbalmente, y luego la
retó a encontrar a Ucrania en un mapa sin marcar.
Posteriormente, Pompeo emitió
una declaración oficial en la que acusó a la periodista de mentir e insinuó
que no pudo localizar a Ucrania en el mapa. Días después, en lo que parecía
ser una represalia por este incidente, el Departamento de Estado se negó a
permitir que otro periodista de la NPR viajara con el grupo de prensa del
Secretario de Estado en un avión del gobierno.
Los funcionarios gubernamentales también excluyeron a ciertos medios en
algunos eventos. El presidente Trump excluyó a CNN de un almuerzo
extraoficial celebrado con presentadores de noticias antes de su discurso
sobre el estado de la Unión el 4 de febrero de 2020.
Luego de presentar una
demanda por difamación contra la empresa matriz del periódico, el
representante Nunes prohibió a los periodistas de The Fresno Bee asistir
a un evento donde intervino."
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