martes, 23 de marzo de 2010

Japón solidario con Haití y Chile, en la Asamblea del BID


La solidaridad se sintió en la Asamblea del BID...

Los japoneses han luchado mucho porque la naturaleza les ha puesto muchas pruebas.
La Segunda Guerra Mundial, le enseñó que es mejor estar en paz.
Me cuentan que cuando terminó el combate, el gobierno japonés dijo: “Vamos a construir un país tan hermoso, que si se llega a presentar una nueva guerra, el mundo entero cuide a Japón”.

Y empezaron a construir uno de los países más desarrollados del globo terráqueo.

Por eso no me sorprende que el señor Rintaro Tamaki, gobernador suplente temporal por Japón en esta asamblea, iniciara su intervención recordando los desastres que se han venido presentando por los terremotos que han golpeado a Haití y a Chile.
Estas dos naciones serán apoyadas por todos los socios del BID, donde está Colombia en primera fila.

Las palabras de Rintaro Tomaki, las tenemos aquí.

LuisEmilioRadaC

PD:

AB-2738
CII/AB-1216
22 marzo 2010
Original: inglés
Discurso del Gobernador Suplente Temporal por el Japón en la segunda sesión plenaria

Rintaro Tamaki

I. Introducción
1. Es para mí un honor tener la oportunidad de hablar ante la Quincuagésima Primera Reunión Anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Vigésima Quinta Reunión Anual de la Corporación Interamericana de Inversiones (CII) en representación del Gobierno de Japón.

2. Quisiera comenzar expresando mi sincero agradecimiento por la cálida bienvenida que nos ha brindado el gobierno del país anfitrión, México, y la población de Cancún.

II. Lecciones aprendidas de los recientes terremotos que causaron tragedias en Haití y Chile, y prevención de desastres naturales en la región de América Latina y el Caribe

3. En primer lugar, en nombre del Gobierno de Japón, quisiera ofrecer nuestras más sentidas condolencias a los pueblos de la República de Haití y de la República de Chile, que han sufrido grandes pérdidas de vidas humanas y serios daños debido a los terremotos y al tsunami.

4. Debemos reconocer nuevamente que la región de América Latina y el Caribe enfrenta un alto grado de riesgos de desastres naturales. No obstante, en el reciente terremoto que golpeó a Chile, pese a su magnitud, hasta ahora los daños han sido relativamente limitados. Esto puede atribuirse a los esfuerzos continuos que desplegó dicho país para fortalecer su capacidad de resistencia a los sismos, dado que aprendió mucho de la trágica experiencia de haber padecido el terremoto más grande del mundo en 1960, con una magnitud de 9,5. Ese megasismo sacudió al sur del país, generando uno de los tsunamis más destructivos. El maremoto atravesó el océano Pacífico y llegó hasta las costas de Japón, provocando allí una extensa destrucción y la pérdida de 142 vidas. Nos asombró el hecho de que el tsunami hubiera recorrido la mitad del planeta causando tantos daños en mi país. A raíz de ello, Japón creó un sistema de alerta de tsunamis que se originan en lugares lejanos, el cual ha funcionado muy bien en esta ocasión, en 2010. Espero que Japón, al utilizar plenamente esas tecnologías avanzadas para prevenir y responder a los desastres naturales, pueda ampliar y fortalecer su asociación con el BID y de esa manera ayudar a la región de América Latina y el Caribe a desarrollar sus capacidades de prevención de desastres naturales.

5. La comunidad internacional debe colaborar y ofrecer asistencia con prontitud para apoyar la reconstrucción de Haití tras los serios daños que ha sufrido dicho país. En este contexto, Japón está firmemente a favor de que se condone la deuda que Haití tiene con el BID.

III. Repaso de la crisis actual y de cara al futuro
6. A continuación voy a hacer una breve referencia a la actual crisis económica y financiera.

7. La economía de América Latina y el Caribe ha padecido varias crisis económicas y financieras en el pasado pero, hasta ahora, el impacto de la crisis actual ha sido relativamente limitado. El nivel de créditos concedidos por bancos extranjeros en la región se ha mantenido relativamente estable durante la crisis en comparación con lo que sucede en Europa Central y Oriental, aunque en ambas regiones existen economías emergentes. Los analistas han atribuido esta situación a la elevada proporción de ahorro nacional en fondos de esos bancos extranjeros así como al volumen de préstamos denominados en monedas locales en relación con los denominados en divisas. Según las proyecciones más recientes, este año el aumento del PIB será de 3,7% en América Latina y el Caribe, y continúa la afluencia de capital en las economías emergentes de la región a medida que la contracción del crédito a nivel mundial va cediendo.

8. Con todo, no debemos ser excesivamente optimistas. Se han suscitado debates en distintos foros internacionales con respecto a las estrategias de salida de la etapa de respuesta a la crisis. Dado que son muchos los países desarrollados que están considerando la modalidad de salida, es menester analizar cuidadosamente qué impacto tendría ello en los flujos financieros y en la estabilidad económica de América Latina y el Caribe, y de qué manera podrían responder mejor los países de la región, sobre todo las economías emergentes.

9. El BID publicó un informe titulado “No todo lo que brilla es oro” que envió una señal de alerta a los encargados de formular las políticas en América Latina y el Caribe, instándolos a prepararse para crisis futuras, incluso antes de que surgiera la crisis actual. El Banco también desempeñó un papel activo e importante para mitigar las repercusiones de esta crisis, brindando apoyo presupuestario de emergencia y otros tipos de asistencia a los países miembros regionales. De cara al futuro, quisiera exhortar al BID a que analice cuidadosamente en qué medida una salida más acelerada de la economía mundial con respecto a la modalidad de crisis podría afectar los flujos financieros que recibe la región de América Latina y el Caribe, y a que proporcione el asesoramiento adecuado en materia de políticas así como la asistencia necesaria a los países miembros regionales de manera eficaz y eficiente.

IV. El Noveno Aumento General de Capital
10. Si bien encomio decididamente la labor crucial que ha desempeñado el BID durante la crisis, quisiera subrayar que la respuesta a la crisis no debe tener lugar a expensas de los esfuerzos de reducción de la pobreza. El BID, para cumplir debidamente su mandato, tiene que mantener una situación financiera firme y asegurar el nivel necesario de financiamiento. En este sentido, Japón, por ser el país extraregional que más contribuye al Banco, desea apoyar el Noveno Aumento General de Capital. Me complace muchísimo que los Gobernadores hayan acordado un proyecto de Declaración de Cancún que incluye los temas del aumento general de capital, la reposición de recursos del FOE para condonar la deuda de Haití y el programa de reformas. Aplaudo entusiastamente los esfuerzos realizados por la Silla precedente y la flexibilidad que han puesto de manifiesto los colegas Gobernadores. También me complace constatar el importante avance logrado en relación con el nuevo marco de suficiencia de capital y otras medidas encaminadas a fortalecer la gestión del riesgo financiero, temas a los cuales Japón ha asignado la más alta prioridad.

V. Palabras finales: Cooperación entre Japón y el BID

11. Japón y la región de América Latina y el Caribe tienen una historia de más de 100 años de intercambios culturales y de personas, que incluye la migración. Esa relación se ha vuelto muy estable y ha madurado en el curso de muchos años y, en ese período, el BID ha sido uno de los canales más importantes de cooperación entre Japón y esta región. En noviembre del año pasado, como parte de la celebración del cincuentenario del BID, se llevó a cabo un seminario en Japón con el fin de dar a conocer y comprender mejor en Asia los países de América Latina y el Caribe y las actividades del BID. Durante el seminario se intercambiaron puntos de vista sobre la cooperación para el desarrollo y el refuerzo de los vínculos económicos entre Asia y la región de América Latina y el Caribe. En ambas regiones es cada vez mayor la población de ingreso medio está en constante crecimiento, y no cabe duda de que sus respectivos mercados cobrarán mutuamente más importancia. Tengo la firme esperanza de que los países asiáticos y los de esta región continúen su tendencia de crecimiento sostenible porque de esa manera han de contribuir a estabilizar y expandir la economía mundial.
12. Pienso que, con toda seguridad, Japón y el BID pueden ampliar aún más su cooperación para hacer frente a los nuevos retos mundiales que vayan surgiendo. Huelga decir que entre los retos más acuciantes figura el de consolidar nuestros esfuerzos en lo que respecta al medio ambiente. Japón ya ha expresado su compromiso de brindar apoyo activo a los países en desarrollo que luchen contra el recalentamiento del planeta, y el BID es uno de los socios más importantes para que mi país cumpla con este compromiso. Es esencial movilizar plenamente recursos y tecnologías del sector privado en nuestras iniciativas para combatir el recalentamiento mundial. En este sentido, estamos tomando medidas para ampliar las funciones del Banco Japonés de Cooperación Internacional (JBIC), la institución oficial japonesa de financiamiento más idónea para este fin. Espero que realmente se fortalezca la cooperación entre el BID y el JBIC en este importante ámbito.

13. Japón y los países de América Latina y el Caribe son viejos amigos. Japón, desde el otro lado del mundo, siempre mantiene gran interés en esta región. Deseo y espero que el BID siga siendo el vínculo más fiable de unión entre mi país y América Latina y el Caribe.

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