- Principal razón: servicios públicos y bienes
- Proyectan variación mensual del IPC de 0,83%
El
departamento de investigaciones de BBVA presentó su análisis y proyección sobre
la inflación para marzo de 2026 en Colombia:
Durante este mes, la división de alojamiento y servicios públicos continuaría presionando al alza la inflación. Esto no solo por el comportamiento de los arriendos —cuya variación mensual estimamos en 0,45%, en línea con lo observado en los dos primeros meses del año, aunque aún por encima del promedio prepandemia—, sino también por incrementos adicionales en la administración de propiedades horizontales, en línea con el aumento del salario mínimo. Asimismo, prevemos un repunte relevante en los servicios públicos, especialmente en electricidad, cuya tarifa aumentó 13% en Bogotá durante el mes, tras tres meses consecutivos de reducciones.
Por
su parte, la división de alimentos seguiría ejerciendo presiones alcistas sobre
la inflación, como efecto de la ola invernal, particularmente en los alimentos
perecederos. De igual forma, la división de restaurantes y hoteles continuaría
aportando al incremento de los precios, también como consecuencia del aumento
del salario mínimo, aunque a un ritmo menor que el observado en enero y
febrero. En contraste, el principal alivio provendría de la división de
transporte, debido a la reducción de 500 pesos en el precio de la gasolina. Con
ello, la inflación anual se ubicaría en 5,62% en marzo.
Sin
embargo, tenemos un sesgo a la baja frente a nuestro pronóstico de marzo,
asociado a un posible menor impacto del incremento del salario mínimo en los
rubros más afectados por este —como comidas fuera del hogar, administración de
propiedades horizontales y servicio doméstico—. Esto se alinea con las
expectativas de los analistas, que anticipan una variación mensual inferior.
Mantenemos
nuestra proyección de que la inflación total cerrará 2026 en 6,5%. A las
presiones ya identificadas —incremento del salario mínimo, efectos de la ola
invernal, ajustes en arriendos, aumento en el precio del gas y persistencia de
la demanda interna— se suman riesgos adicionales, como el conflicto en Medio
Oriente y una mayor probabilidad de fenómeno de El Niño en la segunda mitad del
año. No obstante, revisamos a la baja nuestra proyección de inflación sin
alimentos para el cierre de 2026, que pasa de 6,7% a 6,5%. Asimismo,
proyectamos que tanto la inflación total como la inflación sin alimentos
convergerán a 5,0% en 2027.
Analistas proyectan una variación mensual del IPC de 0,68% en marzo, lo que llevaría la inflación anual a 5,46%
En
cuanto a las expectativas de inflación total para el cierre de 2026, estas se
han mantenido relativamente estables entre febrero y marzo alrededor de 6,3%,
lo que representa una leve disminución frente a enero (6,4%). Para el cierre de
2027, permanecen ancladas en torno a 4,8%.
En
el caso de la inflación sin alimentos, las expectativas han mostrado una
tendencia descendente, pasando de 6,6% en enero a 6,4% en febrero y a 6,1% en
marzo. Para 2027, se mantienen estables alrededor de 4,8%.
Fuente: Comunicado de prensa BBVA Research

No hay comentarios:
Publicar un comentario