martes, 12 de marzo de 2019

En el tercer lugar del ranking de las firmas con las utilidades más altas del sector durante el año pasado se ubicó RCI Colombia

Financiar a los otros no es tan fácil.
Las compañías que lo hacen, también tienen sus tropiezos.

Revisando las cifras, una de las que lo hace bien es Serfinansa.
Sus resultados fueron: 1. 2016: $23.231, 2. 2017: $24.031 y 3. 2018: $25.347.

Las otras tienen resultados desconcertantes.
Ejemplo, Giros & Finanzas. 
Le fue muy bien en 2016: $49.842
En 2017: $9.328.
Y se mejora en 2018: $13.727.

Es bueno revisar el ranking, para saber cómo estamos en Colombia, en torno a ese sector.

RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1

En el tercer lugar del ranking de las firmas con las utilidades más altas del sector durante el año pasado se ubicó RCI Colombia
Heidy Monterrosa - hmonterrosa@larepublica.com.co
Después de dos años en los que los resultados no fueron los mejores debido al contexto económico por el que atravesaba el país, 2018 fue un año de recuperación para las compañías de financiamiento.
De acuerdo con los resultados del sistema financiero del año pasado, publicados por la Superintendencia Financiera, Serfinansa, Tuya y RCI Colombia fueron las compañías de financiamiento que registraron las mayores ganancias.
Serfinansa: La primera obtuvo $25.347,2 millones; 
Tuya: la segunda, $21.712,5 millones, 
RCI: y la tercera, $17.623,3 millones.
Vale la pena mencionar que Serfinansa se incluye en la lista porque el añopasado seguía siendo una compañía de financiamiento, ya que su operación como banco la iniciará el próximo primero de abril.
El conjunto de las compañías de financiamiento que tienen presencia en el país sumaron $56.509,2 millones en ganancias. De estos, $31.886,6 millones fueron de empresas nacionales, mientras que $24.622,6 millones de extranjeras. La cifra de 2018 es superior a las registradas en 2016 y 2017, cuando se obtuvieron $41.632,5 millones y $30.092,6 millones respectivamente.

Para Alfredo Barragán, experto en banca de la Universidad de Los Andes, el panorama de este sector es prometedor, ya que no solo presentaron, en general, resultados positivos, sino que tienen potencial para seguir creciendo.
“Estas empresas nacen enfocadas, tienen productos específicos para su público objetivo. Esto de ser de nicho y ser especializadas les da para seguir creciendo porque conocen a su consumidor financiero”, dijo.
A pesar de que al sector le fue bien y de que ninguna de las compañías de financiamiento extranjeras presentaron pérdidas, Financiera Dann Regional, Financiera Juriscoop y Coltefinanciera sí registraron resultados negativos. Aunque en el caso de las dos primeras fueron menores a las de los dos años anteriores.

Piero Celia, presidente de Serfinansa:“Nuestros clientes son de estratos que los bancos tradicionales no atienden”

Le ha ido bien a Serfinansa y a su presidente, Gian Piero Celia.

La compañía sube y sube y los clientes, cada vez más, van creciendo.

Algo bien importante, y lo dice Celia, es que la compañía atiende a un grupo de clientes a los que los otros gerentes y colaboradores desechan.

Serfinansa, obviamente, no deja de trabajar, apostándole a obtener mejores cifras y creyendo en los habitantes de la región Caribe.

RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1

Piero Celia, presidente de Serfinansa:



Esto es lo que dice, Gian Piero Celia Martínez-Aparicio, cuando habla del tema: el avance de Serfinansa en el sector financiero colombiano.
Si nada falla, la compañía será banco este mes que viene.
Heidy Monterrosa, periodista del diario La República, conversó con Celia y aquí registramos esa charla:
Serfinansa, la empresa de servicios financieros que fue adquirida en 2015 por la familia Char de manos del Grupo Santo Domingo y que actualmente tiene activos por $1,78 billones, obtuvo el aval de la Superintendencia Financiera para convertirse en banco. Gian Piero Celia, presidente de la entidad, dijo a LR que el primero de abril inicia la nueva operación que busca tener 1,5 millones de clientes a 2023.
¿Desde hace cuánto y por qué se tomó la decisión del cambio?
Lo habíamos venido planeando desde hace más de cuatro años. En el plan estratégico se decidió que queríamos darles una oferta completa a nuestros clientes. Nuestros usuarios en personas naturales son de estratos medios bajos y creemos que hay una oportunidad de llevar todo el portafolio bancario a ese tipo de clientes, que no necesariamente los bancos tradicionales atienden. Nosotros los atendemos a través de las Supertiendas Olímpica, que es nuestro principal accionista.
¿Cuántas oficinas tienen y cómo será el crecimiento de estas ahora que son banco?
Hoy tenemos 20 sucursales en las principales ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, Pereira, Armenia, Ibagué, Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Montería, Sincelejo y Valledupar, como oficinas al público tradicional. Además, estamos en 30 sitios más del país, que son poblaciones medianas y pequeñas a través de Olímpica. Actualmente, 60% de nuestro negocio está en la costa Caribe y 40% en el interior. Aspiramos a llegar a 50 municipios del país en el plan estratégico de los próximos tres años, a través de oficina abierta al público o de las tiendas Olímpica.

¿Cuáles son las ventajas de este cambio?
A nuestros clientes lo que les estamos dando es un portafolio más amplio. Por lo menos, el primer producto financiero de 30% de nuestros clientes lo compra con Serfinansa. Lo que queremos es darle acceso a la gente y bancarizar a las personas de bajos ingresos. Para nosotros como organización es dar un paso a ser una compañía más robusta.
¿Con qué nuevos productos ampliarán el portafolio?
Para las personas hoy tenemos crédito de libre inversión, crédito rotativo, seguros y tarjetas de crédito. Vamos a lanzar el primero de abril, que es cuando ya abrimos todo el banco, un plan de ahorros que se puede transar en Olímpica; una cuenta de ahorros que funcionará con una tarjeta débito Mastercard y una cuenta corriente. En el mediano plazo, incursionaremos en otros productos que son el crédito hipotecario y el crédito en moneda extranjera.


¿Mantendrán las tarjetas Olímpica y los créditos para pagar los abonos del Junior?
Sí, todo el portafolio actual se mantiene, tanto los que mencioné antes como los créditos para electrodomésticos y para los abonos del Junior.
¿Cómo ha sido el crecimiento de sus colocaciones de crédito y a qué le apuntarán como banco?
Hoy somos el octavo emisor de tarjetas de crédito en Colombia. 
Tenemos 250.000 clientes con Mastercard, y para estas tarjetas ya tenemos la autorización para convertirlas en ‘contactless’ y tenemos en el mercado en prueba todo el tema de manillas y aditamentos diferentes a la tarjeta tradicional. En el crédito de consumo hemos crecido el doble de lo que viene creciendo la industria, a ritmos de 20% anual y aspiramos a que, en cinco años, por nuestra conversión en banco y por los nuevos productos, se duplique la cartera.

El FMI confía en el crecimiento de la economía Colombiana


Desde que arrancó el RADAR, he estado escuchando leyendo y conversando sobre el papel de organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Igual, cuando se habla del BID, el Banco Interamericano de Desarrollo.

El RADAR ECONÓMICO ha estado en las Asambleas del Fondo Monetario y Banco Mundial desde 1989 y en esos escenarios, el nombre de Colombia siempre ha sido respetado y admirado.

Lo que nos han dicho los especialistas es que los gobiernos colombianos han hecho bien su tarea.

Los ministros de haciendo son apreciados por sus pares. Y eso llena de orgullo a cualquier mortal… que hablen bien de su país.

Eso nos ha ocurrido todo el tiempo.

Esta vez, el FMI considera que seguimos bien. Y que la economía en 2019 crecerá. 

Esa es la confianza que tiene el organismo.

Esperemos que los resultados nos indiquen que el Fondo tenía razón.

RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1


La banca multilateral ve con buenos ojos el rumbo de la economía colombiana para este año, pero no deja de recomendar que aún está pendiente un nuevo ajuste de impuestos

EditorialLR


Es poco frecuente que la banca multilateral revise al alza el rumbo de una economía, tal como lo ha hecho el Fondo Monetario Internacional con Colombia. 
A su juicio, la economía colombiana mantiene una fuerte recuperación y este año lograría una expansión de 3,5% y de 3,6% para 2020. El pasado enero la institución dirigida por Christine Lagarde había situado el crecimiento en 3,3%, pero al revisar lo que está ocurriendo en el transcurso de este primer trimestre las cosas cambiaron a favor de las cuentas nacionales que institucionalmente debe reforzar reformas y animar a los inversionistas para que no bajen la guardia en apurar proyectos estratégicos para el país en sectores neurálgicos como la infraestructura y la agroindustria. 
El FMI también ve con buenos ojos la dinámica del consumo privado y anuncia la llegada de la recuperación de la inversión empresarial como consecuencia del apoyo que siguen ofreciendo las políticas; comentario que se basa en la naturaleza de la última reforma tributaria denominada como Ley de Financiamiento y que buscaba que las empresas aliviaran su carga impositiva para que reactiven las inversiones. Dice la Banca que, “hay tres cosas por resaltar del país: primero hay una fuerte recuperación en la inversión; segundo, Colombia tiene unos efectos macro por la migración y el tercero, resaltamos las políticas macro que apoyan todo este proceso, incluyendo el impulso fiscal que hemos visto este año”. Con estas palabras refuerza algo que desde un comienzo anunciamos en La República y es el llamado “dividendo Venezuela”, un crecimiento que viene de la mano de la ola de migración de venezolanos a Colombia, pues de momento se ve con preocupación domestica, pero a mediano plazo se convertirá en un foco de crecimiento en lo que tiene que ver con el consumo, la ampliación del mercado y la transferencia de mano de obra joven y en muchos casos mejor calificada. 
No sobran los comentarios constructivos que al mismo tiempo encienden las alarmas: “el crecimiento para este año será impulsado por la demanda, los desequilibrios externos se están ampliando, sobre todo lo relacionado con el déficit de cuenta corriente, que cerraría 2019 en 3,9% del PIB (…) el país pasa por unos costos fiscales relacionados con la migración que resultan mayores o más persistentes que lo esperado (…) Si el Gobierno considera flexibilizar la regla fiscal debería hacerlo de una forma bien definida, en términos de por qué hacerlo, que tan largo puede ser la desviación y por cuánto tiempo, y cómo se volvería al camino original (…) Hay que considerar medidas estructurales con respecto a los ingresos como al gasto”, comentario final que le abre la puerta a una nueva reforma tributaria para ir ajustando las necesidades de recursos para aumentar la inversión social.
Está claro que la economía colombiana no puede seguir siendo la misma de hace una década, han pasado cosas como la resurrección de los precios del petróleo, la creciente migración de venezolanos y la indiscutible caída en el conflicto interno. Todas variables que han beneficiado las expectativas de crecimiento, pero que al mismo tiempo imponen una nueva cartilla económica más basaba en el desarrollo del sector privado, el desarrollo del recurso humano y el avance de las empresas multilatinas en los mercados regionales.