Es bueno sentarse para conversar con los
que saben.
Y en Colombia hay un señor que conoce
muchísimo nuestra nación cuando se habla de ese sector económico.
Fue fundador de Fedesarrollo y ha
transitado por todos los escenarios más importantes de ese renglón clave para
el desarrollo del país, que es el económico: Rodrigo Botero.
Por eso es bueno leer este trabajo que
realizaron los colegas del diario La República, quienes tuvieron el privilegio
de sentarse un rato largo con el señor Botero y revisaron lo que está pasando,
lo que se espera en la economía del país y las repercusiones que tendrán las
decisiones que tomará el nuevo gobierno norteamericano, una vez Donald Trump se
siente en la silla presidencial.
Leamos ese trabajo, que nos puede servir a
todos para entender un poco más a Colombia y a su economía.
RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1
“La aprobación de
la reforma tributaria es prioritaria para Colombia”: Rodrigo Botero, exministro
de hacienda y fundador de Fedesarrollo
En tiempos de toma de
decisiones importantes para el futuro económico de Colombia, la opinión de
expertos y de quienes hayan estado en los zapatos de los ministros se hace
valiosa. Rodrigo Botero exministro de Hacienda y fundador de Fedesarrollo habló
con LR sobre el futuro de la economía, exportaciones y Banco de la República.
Para Botero aprobar la reforma tributaria es prioridad.
¿Cuál es su
visión del crecimiento económico del año 2016 y de las perspectivas para 2017?
Con
base en los datos del tercer trimestre del año, puede esperarse que el
crecimiento del PIB de 2016 sea del orden de 2%. Esa cifra es menor que la de
2015 y es inferior al potencial de crecimiento de la economía. Tomada de manera
escueta, podría considerarse decepcionante. Si se coloca dentro del contexto
internacional, en particular el de América Latina, y se tiene en cuenta la
magnitud de los choques que ha recibido la economía del país, ese desempeño
puede considerarse aceptable, si no satisfactorio. El país ha tenido que hacer
un fuerte ajuste al deterioro de los términos de intercambio por concepto de la
caída de los precios de los commodities, además de asimilar los choques
originados en el fenómeno del Niño y otros. El ajuste se tradujo en la
reducción del ritmo de actividad económica, el aumento de la tasa de cambio y
en el nivel general de precios, así como en la reducción del gasto público.
Como aspecto positivo, el ajuste se ha logrado hacer sin causarle un grave daño
al consumo de los hogares o al nivel de empleo. Tal como sucede con la forma
como la guadua responde a un vendaval sin romperse, la mezcla de resistencia y
flexibilidad le ha permitido a la economía colombiana sortear situaciones
adversas. En este caso, la tasa de cambio flexible, la política fiscal y la
política monetaria han contribuido a inducir el ajuste sin mayores
traumatismos. A su turno, el sector productivo ha sabido adaptarse a las nuevas
circunstancias.

Para el año 2017, es previsible que ocurra
una ligera reactivación económica, impulsada por las obras civiles, la puesta
en marcha de los programas de inversión de los gobiernos sub-nacionales, la
mejoría en los términos de intercambio del país, la agricultura y la industria.
El ritmo de crecimiento esperado puede estar en un rango entre 2.5% y 3%. Esto
presupone que no se presentarán grandes desequilibrios macroeconómicos, que se
mantendrá la disciplina fiscal y monetaria, que el país conservará el grado de
inversión y que seguirá teniendo acceso al financiamiento externo, en
condiciones razonables. Por lo tanto, considero que la aprobación de la reforma
tributaria puesta a la consideración del Congreso Nacional por el Ministro de
Hacienda, es una cuestión de importancia prioritaria.
¿El Banco de la
República debe bajar la tasa de interés?
Estoy de acuerdo con empezar a reducir la tasa de interés de intervención, pero
no de inmediato. Ése es un tema para el año 2017. La prioridad debe seguir
siendo colocar la trayectoria de inflación dentro de un rango entre 2% y 4%
anual. Todavía falta recorrer un trecho para que las expectativas de inflación
se sitúen en la proximidad de 3% anual. A pesar de la moderación registrada en
los precios de los alimentos, la inflación central está en 6% anual. La
inflación de 5.5% anual, esperada para el 2016, supera con creces la parte
superior del rango meta. La forma como el Banco de la República contribuye al
crecimiento sostenible, al empleo y al bienestar social es cumpliendo con el
propósito de mantener una inflación baja y estable.
¿El estancamiento
de las exportaciones de manufacturas es atribuible al fracaso del aparato
industrial?
Estoy en desacuerdo con las manifestaciones de pesimismo exportador y de
deterioro industrial que han surgido a raíz de la falta de dinamismo de las
exportaciones de manufacturas. La imagen de un aparato industrial raquítico,
sin posibilidades de competir internacionalmente, debe rectificarse antes de
que se incorpore a la sabiduría convencional. Un diagnóstico deficiente puede
dar lugar a recomendaciones de política equivocadas. El análisis del esfuerzo
exportador debe hacerse teniendo en cuenta los cambios que ha producido la
inserción del país en la economía internacional. El sector empresarial moderno
colombiano ha incursionado con notable éxito en los mercados externos, pero lo
ha hecho de una manera diferente a la de los años sesenta, cuando el objetivo
era estimular la exportación de bienes distintos del café. El enfoque exclusivo
sobre la cantidad de cosas tangibles que se exportan desde el país es
incompleto. Omite formas novedosas de conquistar mercados externos y hace
caso omiso de la exportación de servicios, que está adquiriendo importancia
creciente.

Se acaba de publicar el libro Bitácora de
una Multilatina, cuyos autores, Carlos Enrique Piedrahita, Mauricio Reina y
Amira Abdultaif explican la forma como Nutresa incrementó sus ventas en el
exterior de US$ 44.5 millones en el año 2000,(4% de las ventas totales), a US$
1098 millones en el 2015, (38 % de las ventas totales), estableciendo
plataformas productivas en el exterior y vendiendo alimentos procesados en
Estados Unidos, Chile, Perú, Centroamérica y Malasia. Ése no es un caso
aislado. Argos se ha convertido en el cuarto productor de cemento y el tercer
productor de concreto de Estados Unidos. Ejemplos similares en el exterior
pueden citarse para las plantas de cerámica del Grupo Corona, de papeles suaves
de Familia y la planta de yogur de Alpina en Nueva York, entre otros. Esas ventas
en el exterior son cuantiosas y responden a un esfuerzo empresarial vigoroso.
Los ingresos provenientes de esas inversiones no se registran en la balanza
comercial, sino en la cuenta de servicios y en la cuenta de capital.
Las adquisiciones en el exterior no se
limitan a la producción de bienes. El Grupo Sura tiene una presencia
significativa en América Latina en los sectores de administración de pensiones
y de seguros. Bancolombia, Banco de Bogotá y Davivienda tienen una posición
destacada en el sistema financiero de Centroamérica. ISA, EPM y Celsia tienen
actividades de transmisión y generación de energía eléctrica en el exterior. En
algunos de estos ejemplos, lo que se está exportando son servicios técnicos,
servicios financieros, capacidad de gestión y conocimiento, ítems escasos y
bien remunerados. Indisa, merecedora del premio al mejor exportador el año
pasado, es una firma con filiales en el exterior que exporta servicios de
ingeniería de diseño industrial. La atención médica y odontológica de pacientes
extranjeros es una exportación de servicios de alto valor. El turismo
internacional debe generar ingresos por unos US$ 4.000 millones este año. Todo
esto refleja capacidad exportadora, así no aparezca en las estadísticas de
comercio exterior.
Dentro de este orden de ideas, discrepo del
comentario de un académico latinoamericano de que el enorme perjuicio causado
al tejido industrial por el dólar a 1800 pesos destruyó la capacidad para
aprovechar la tasa de cambio actual. Allegro ma non troppo. El dólar barato
obligó a las industrias a reducir costos y elevar productividad para competir
con las importaciones, pero no las destruyó. El peso fuerte les permitió a las
empresas adquirir tecnología, modernizar sus equipos y comprar activos
productivos valiosos en el exterior. La propensidad a importar que indujo el
dólar barato se está revirtiendo ahora. Las empresas están acudiendo a
proveedores nacionales para adquirir insumos y piezas que antes se importaban.
La sustitución de importaciones resultante está impulsando la actividad
manufacturera. El sector industrial está atendiendo las necesidades del mercado
interno antes de enfatizar la actividad exportadora.

¿Cuáles son las
perspectivas del TLC con Estados Unidos en el gobierno de Donald Trump?
Considero poco probable que el nuevo gobierno quiera modificar el TLC con
Colombia. La relación comercial de Estados Unidos con Colombia es
complementaria, más bien que conflictiva. Conlleva ventajas para ambos países.
Colombia representa un mercado atractivo para las exportaciones estadounidenses
de cereales de soya, de manufacturas y bienes de capital. Las exportaciones
colombianas a Estados Unidos no desplazan producción local. Las inversiones
colombianas en los sectores de materiales de construcción y alimentos procesados
generan empleo en Estados Unidos. Entidades financieras con influencia en
Washington, como J.P.Morgan y Goldman Sachs, tienen relaciones cordiales con el
sector empresarial colombiano y con el gobierno. Hay abundantes razones que
llevarán al nuevo gobierno a concluir que, desde el punto de vista del interés
nacional, a Estados Unidos le conviene mantener el TLC vigente y seguir
fortaleciendo los vínculos económicos con Colombia.

¿Quién cree que
puede ser el sucesor de José Darío Uribe en el Banco de la República?
La elección del próximo gerente general, prevista para el 12 de diciembre, es
la decisión más importante que tomará la Junta Directiva del Banco de la
República este año. El Banco desempeña un papel crucial para la estabilidad
macroeconómica del país. Quien lo dirige influye directa o indirectamente sobre
los lineamientos de la política económica nacional. En compañía del Ministro de
Hacienda, representa a Colombia ante los organismos internacionales de crédito,
la comunidad financiera y los inversionistas extranjeros. Si bien el
nombramiento es por cuatro años, lo normal es que se le reelija por los dos
períodos adicionales permitidos. Por lo tanto, es previsible que el próximo
gerente represente al Banco durante los doce años siguientes.
Dicho esto, en
vez de referirme a nombres de personas, prefiero señalar las características
que debe reunir el próximo gerente del Banco:
1. Ortodoxia.
Entiendo por ortodoxia el compromiso firme con la defensa de la moneda sana, es
decir, con el objetivo de tener una inflación baja y estable. Lo cual lleva
implícito el compromiso de defender a toda costa la independencia del Banco de
la República. Los intentos de los gobiernos de algunos países latinoamericanos
de promover el desarrollo o financiar el gasto público con emisión, han
terminado en desastres. Colombia debe abstenerse de imitarlos.
2. Familiaridad
con la Junta Directiva y los cuadros técnicos del Banco. La forma colegiada de
toma de decisiones y la naturaleza de la interacción con el equipo técnico privilegian
a candidatos que no sean percibidos como extraños a la institución. La
tecnocracia del Banco tiene sus peculiaridades y su manera de entender la
autoridad. Resiente la perspectiva de verse dirigida por un paracaidista.
3. Prestigio
y reconocimiento nacional, así como facilidad de expresión. Se sobrentiende que
el candidato seleccionado debe ser un buen técnico, con las debidas
credenciales académicas, estudios de posgrado en el exterior y dominio del
inglés.
Ésos son requisitos indispensables.
Pero no son suficientes.
El gerente del Banco debe
desempeñarse con esmero ante las comisiones económicas del Congreso,
interactuar con el alto gobierno y tener un trato fluido con la comunidad
financiera internacional. Sus presentaciones formales, lo mismo que sus
intervenciones en foros académicos o gremiales, suministran elementos de juicio
a los agentes económicos y a la opinión pública. Sin necesidad de tener
experiencia política, debe tener la habilidad, o si se quiere, la cancha, para
saber sortear las celadas que le tienden a veces los periodistas nacionales o
extranjeros.