Análisis y críticas de lo que está pasando en
Barranquilla, por el economista Jairo Parada.
Es bueno revisar ese análisis del profesor
Parada.
La misma administración debe hacerlo.
Y lo bueno, adoptarlo.
Lo importante para
todos, es que Barranquilla y sus habitantes, tengan un mejor futuro.
RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1
¿Belleza tropical?
Por Jairo Parada
El título de esta columna se lo debo a un amable lector
abrumado por las buenas noticias que aparecen en los medios locales todos los
días sobre Barranquilla, en todos los frentes.
Con el gasto elevado en publicidad que practica la
Alcaldía, el barranquillero termina por creer todo lo que se dice de esta
maravillosa ciudad y su exitoso alcalde, con un 90% de aprobación. Ya hasta nos
lo proponen como candidato presidencial, aunque él mismo recibe con modestia,
ojalá auténtica, estos halagos.
Uno se pregunta hasta dónde la dialéctica del concreto da
para ser un líder de talla nacional en un país tan complejo. Hasta el momento
no se le ha escuchado un discurso de contenido, para ello, cuando el grupo
político que lo sostiene a nivel local, coincide con el grupo económico más
poderoso de la ciudad y del Caribe. Este grupo se ha caracterizado por la
estrategia del “acomodo” al poder central: fue uribista en el pasado, después
santista y comprometido con el proceso de paz, y ahora duquista-uribista, lo
cual le ha traído serios problemas con el líder de Cambio Radical.

Los barranquilleros estamos asistiendo a una
concentración de poder económico, político y cultural nunca antes visto, donde
se decide en sus más estrechos círculos, mediante el mecanismo del “dedazo”
como en el PRI de México, quién va a ser el alcalde y hasta el gobernador. Los
viejos grupos liberales y conservadores, así como los de la U, se van
debilitando ante el peso de enroque tan poderoso. Ya hasta los estadios tienen
los colores del grupo económico en sus graderías y en el Carnaval el peso
corporativo de la marca es aplastante.

Sin duda, la gestión pública del grupo en cuestión, ha
sido exitosa en muchas áreas como arroyos, malecón, algunas vías, parques,
salud y educación. Pero la historia de la ciudad no comenzó en 2008. Hubo
esfuerzos previos, duros y complejos, como cuando se pavimentó la calle 17, se
despejó la Calle 30, se empezó la circunvalar. Sin duda hubo errores, pero
también avances. En el sepelio del Lic. Jorge De las Salas, antiguo secretario
de Educación e ignorado por el actual gobierno distrital, se reconoció su labor
de incorporación de más de 30.000 niños que estaban por fuera del sistema, a
pesar de las precariedades fiscales.
Sería bueno que los ciudadanos leyeran el libro
Barranquilla: Política, Economía y Sociedad, editado por Luis F. Trejos y
Carlos Guzmán, de la Universidad del Norte, para ver la ciudad en sus diversos
ángulos. Poco avanzamos en descentralización local, medio ambiente, movilidad,
riesgo climático y Transmetro.
En el Área atracan de 15 a 20 buses diarios.
La verdad es que algunos discursos oficiales no
convencen. Es cierto que la ciudad tuvo la inversión per cápita más alta del
país en 2018, pero obviamente falta ver con qué endeudamiento se logró tal
hazaña, incluyendo las vigencias futuras hasta 2034.
Hace un mes la Secretaría de Hacienda señalaba el exitoso
desempeño de los ingresos del Distrito en 2018, con un crecimiento del 18%, lo
cual no sorprende a nadie al reajustarse muchos avalúos prediales en más del
20%. La vivienda se desplomó desde 2016, pasando de 5.300 viviendas No-VIS
anuales a apenas 2.070 en enero de 2019. Edificios con oficinas siguen
vacíos.
¿Belleza tropical?