jueves, 9 de abril de 2026

BBVA prevé aumento de inflación para marzo en Colombia

Foto tomada de Freepik

  • Principal razón: servicios públicos y bienes
  • Proyectan variación mensual del IPC de 0,83% 

El departamento de investigaciones de BBVA presentó su análisis y proyección sobre la inflación para marzo de 2026 en Colombia:

Durante este mes, la división de alojamiento y servicios públicos continuaría presionando al alza la inflación. Esto no solo por el comportamiento de los arriendos —cuya variación mensual estimamos en 0,45%, en línea con lo observado en los dos primeros meses del año, aunque aún por encima del promedio prepandemia—, sino también por incrementos adicionales en la administración de propiedades horizontales, en línea con el aumento del salario mínimo. Asimismo, prevemos un repunte relevante en los servicios públicos, especialmente en electricidad, cuya tarifa aumentó 13% en Bogotá durante el mes, tras tres meses consecutivos de reducciones.

Por su parte, la división de alimentos seguiría ejerciendo presiones alcistas sobre la inflación, como efecto de la ola invernal, particularmente en los alimentos perecederos. De igual forma, la división de restaurantes y hoteles continuaría aportando al incremento de los precios, también como consecuencia del aumento del salario mínimo, aunque a un ritmo menor que el observado en enero y febrero. En contraste, el principal alivio provendría de la división de transporte, debido a la reducción de 500 pesos en el precio de la gasolina. Con ello, la inflación anual se ubicaría en 5,62% en marzo.

Sin embargo, tenemos un sesgo a la baja frente a nuestro pronóstico de marzo, asociado a un posible menor impacto del incremento del salario mínimo en los rubros más afectados por este —como comidas fuera del hogar, administración de propiedades horizontales y servicio doméstico—. Esto se alinea con las expectativas de los analistas, que anticipan una variación mensual inferior.

Mantenemos nuestra proyección de que la inflación total cerrará 2026 en 6,5%. A las presiones ya identificadas —incremento del salario mínimo, efectos de la ola invernal, ajustes en arriendos, aumento en el precio del gas y persistencia de la demanda interna— se suman riesgos adicionales, como el conflicto en Medio Oriente y una mayor probabilidad de fenómeno de El Niño en la segunda mitad del año. No obstante, revisamos a la baja nuestra proyección de inflación sin alimentos para el cierre de 2026, que pasa de 6,7% a 6,5%. Asimismo, proyectamos que tanto la inflación total como la inflación sin alimentos convergerán a 5,0% en 2027.

Analistas proyectan una variación mensual del IPC de 0,68% en marzo, lo que llevaría la inflación anual a 5,46%

En cuanto a las expectativas de inflación total para el cierre de 2026, estas se han mantenido relativamente estables entre febrero y marzo alrededor de 6,3%, lo que representa una leve disminución frente a enero (6,4%). Para el cierre de 2027, permanecen ancladas en torno a 4,8%.

En el caso de la inflación sin alimentos, las expectativas han mostrado una tendencia descendente, pasando de 6,6% en enero a 6,4% en febrero y a 6,1% en marzo. Para 2027, se mantienen estables alrededor de 4,8%.

Fuente: Comunicado de prensa BBVA Research

miércoles, 1 de abril de 2026

Banco de la República de Colombia aumentó tasa de interes de política monetaria en 100 pbs

Junta directiva Banco de la República de Colombia

  • A partir de marzo 30 de 2026, la tasa de interés es de 11,25%
  • La decisión se tomó por mayoría en la junta directiva

La junta directiva del Banco de la República de Colombia sustentó la decisión de aumento en 100 puntos básicos (pbs) en la siguiente información:

  • La inflación total en enero y febrero se situó en 5,4% y 5,3% respectivamente, por encima del nivel observado al cierre de 2025 (5,1%). Algo similar ocurrió con la inflación básica sin alimentos ni regulados que aumentó a 5,4% y 5,5% en esos mismos meses, superando su registro de diciembre (5,0%). La moderación de la inflación total en febrero obedeció a la caída de la inflación de regulados.
  • Las expectativas de inflación total continúan elevadas, aunque muestran un descenso marginal. En el caso de los analistas, para fin de 2026 se redujeron en la mediana de la muestra de 6,4% a 6,3% entre las encuestas de enero y marzo, mientras que para fin de 2027 se mantienen en 4,8%. Las expectativas de inflación a diferentes plazos implícitas en el mercado de deuda mostraron ligeras reducciones en marzo, pero permanecen cercanas al 7,0%.
  • Las cifras del DANE en su serie desestacionalizada mostraron un crecimiento del PIB de 2,2% en el cuarto trimestre del año pasado. Para todo el año 2025 el crecimiento económico fue de 2,6%, inferior al 2,9% previsto por el equipo técnico.
  • La guerra en Irán compromete el crecimiento y la estabilidad de la economía mundial. Sus efectos para la economía colombiana serían mixtos. De una parte, mejoraría los términos de intercambio gracias al aumento de los precios del petróleo. De otra, encarecería bienes básicos como gas y fertilizantes que el país requiere importar en montos significativos. Esto podría acentuar las presiones inflacionarias para el presente año.

La decisión adoptada por la mayoría de los miembros de la Junta Directiva está encaminada a que la inflación retome una senda decreciente. Las decisiones futuras dependerán de la nueva información disponible.

Fuente: Comunicado de prensa Banco de la República de Colombia


martes, 24 de marzo de 2026

MiPymes cerraron cuarto trimestre 2025 con actividad productiva desacelerada: ACOPI

Laura Carrasquilla, asesora en Derecho Empresarial y
Rosmery Quintero, directora de ACOPI Atlántico. 

  • Resultados de Encuesta de Desempeño Empresarial
  • Muchas empresas se han estancado para no correr riesgos

La Encuesta de Desempeño Empresarial (EDE) de la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, ACOPI, arrojó cifras preocupantes para el último trimestre del año anterior.

De acuerdo con el reporte entregado por Rosmery Quintero, directora de ACOPI Atlántico, los indicadores fundamentales sufrieron un deterioro significativo:

  • El nivel de producción bajó 47,3%
  • Las ventas cayeron 50,4%
  • El nivel de inversión cayó 53,3%

Al comparar estas cifras con las del 4T de 2024, cuando las ventas registraron mejora, la inversión mostró tendencia positiva y hubo una recuperación progresiva en la demanda de bienes y servicios, entre otros datos, la EDE del 4T de 2025 muestra un retroceso, que refleja un debilitamiento en la dinámica empresarial del país.

La directora de ACOPI Atlántico explicó que, aunque la economía colombiana registró un crecimiento de 2,3% a finales de 2025, debido al desempeño del sector servicios, actividades productivas como la industria manufacturera y la construcción, presentaron contracciones. Esto se traduce en un crecimiento económico con bajo impacto en la base productiva del país.

“En materia de demanda, se identifica una dinámica preocupante.  El consumo de los hogares ha sido impulsado principalmente por el crédito, cuyo crecimiento supera el 30%, lo que indica que el gasto no está sustentado en una mejora estructural de los ingresos, sino en el endeudamiento”, dice el comunicado de prensa de ACOPI, sobre la EDE de final de año de 2025.

El comunicado se refiere igualmente a cifras de la Superintendencia Financiera de Colombia que indican que “el crédito de consumo ha mantenido un crecimiento elevado y se proyecta que alcance cerca de $116 billones en 2026, en un contexto de tasas de interés aún altas, lo que incrementa la carga financiera de los hogares”.

El problema con lo anterior, dice ACOPI, es que hay riesgos sobre la sostenibilidad del consumo en el mediano plazo, porque ese mayor endeudamiento, junto con el encarecimiento del crédito, puede terminar en una desaceleración o ajuste del consumo, cuando se agote la capacidad de financiamiento de los hogares.

Empleo

“Aunque el nivel de desempleo llegó a un dígito, podemos decir que la informalidad en el empleo sigue aumentando y el contrato ha ido cambiando significativamente”, aseguró Rosmery Quintero, quien agregó que “el contrato que más se está utilizando y ha crecido es el contrato por obra o labor (que es por corto tiempo), que pasó de 12.1% en diciembre de 2024 a 21.7% en diciembre de 2025”.

Sobre este tema, Laura Carrasquilla, asesora en Derecho Empresarial de la Universidad de la Costa, CUC, y quien participa en el análisis de la EDE de ACOPI, explicó que cuando concluye un contrato a término indefinido, el trabajador recibe una indemnización, mientras que con el contrato por obra o labor, no hay indemnización ni estabilidad laboral.

Con relación al contrato de aprendiz o pasante, ACOPI indica que pasó de 4.8% de contratación a 2.4%, porque el empresario ha dejado de vincular a estudiantes del Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, y está utilizando la cuota de monetización, que es el pago mensual que realizan al SENA las empresas con 15 o más trabajadores, cuando deciden no contratar aprendices. De esta forma no se exponen a situaciones especiales como una licencia de maternidad, por ejemplo, que obligaría a mantener al pasante por más tiempo.

Vale la pena recordar que la Ley 2466 de 2025 (Reforma Laboral) convirtió el contrato de aprendizaje del SENA en un contrato laboral especial a término fijo. Esta reforma incluyó cambios como el aumento en la remuneración, pago de prestaciones sociales y seguridad social completa desde el primer día.

La directora de ACOPI dice que el aprendiz del SENA prácticamente debe tener un experto en el área de trabajo, que lo acompañe en el proceso y por eso desde el Observatorio Nacional de la MiPyme insisten en que la naturaleza propia del contrato de aprendiz y la filosofía con la que se creó es complementar en el sector real, la educación de un aula o un laboratorio. Añadió que “se está perdiendo mucha oportunidad para nuestra juventud, porque incluso, parte de esos aprendices, una vez terminado el contrato de aprendizaje, quedaban vinculados laboralmente a la empresa”.

Seguridad ciudadana, corrupción e inversión

Sobre la inseguridad, el 83,4% de los empresarios consultados durante la Encuesta de Desempeño Empresarial, manifestó que afecta el desempeño de sus empresas. Mientras tanto, el 81,4% considera que la corrupción limita el crecimiento y la competitividad.

Son factores que incrementan los costos operativos, afectan la confianza y reducen la capacidad de expansión empresarial.

Laura Carrasquilla, la asesora en Derecho Empresarial, explicó que los empresarios dudan en arriesgarse a crecer, se frenan un poco, analizan cómo reorganizan sus recursos y por ello muchas empresas se han estacando. La mayoría decide ser más cauteloso a raíz de la incertidumbre para invertir.

La EDE muestra, como uno de los hallazgos más relevantes, la caída en la inversión: “La formación bruta de capital registró una contracción del -9,3% en línea con la percepción empresarial. Este resultado está asociado a las altas tasas de interés y a la incertidumbre política, que el 50,7% de los empresarios considera determinante en sus decisiones de inversión”.

ACOPI dice finalmente que el país enfrenta el desafío de transitar hacia un crecimiento económico más equilibrado, en el que la productividad, la inversión y la participación de las MiPymes sean pilares fundamentales del desarrollo.