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Laura Carrasquilla, asesora en Derecho Empresarial y Rosmery Quintero, directora de ACOPI Atlántico. |
- Resultados de
Encuesta de Desempeño Empresarial
- Muchas empresas se
han estancado para no correr riesgos
La Encuesta de Desempeño
Empresarial (EDE) de la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas
Empresas, ACOPI, arrojó cifras preocupantes para el último trimestre del año
anterior.
De acuerdo con el reporte
entregado por Rosmery Quintero, directora de ACOPI Atlántico, los indicadores
fundamentales sufrieron un deterioro significativo:
- El nivel de producción bajó 47,3%
- Las ventas cayeron 50,4%
- El nivel de inversión cayó 53,3%
Al comparar estas cifras con las
del 4T de 2024, cuando las ventas registraron mejora, la inversión mostró
tendencia positiva y hubo una recuperación progresiva en la demanda de bienes y
servicios, entre otros datos, la EDE del 4T de 2025 muestra un retroceso, que
refleja un debilitamiento en la dinámica empresarial del país.
La directora de ACOPI Atlántico explicó
que, aunque la economía colombiana registró un crecimiento de 2,3% a finales de
2025, debido al desempeño del sector servicios, actividades productivas como la
industria manufacturera y la construcción, presentaron contracciones. Esto se
traduce en un crecimiento económico con bajo impacto en la base productiva del
país.
“En materia de demanda, se identifica una dinámica preocupante. El consumo de los hogares ha sido impulsado
principalmente por el crédito, cuyo crecimiento supera el 30%, lo que indica
que el gasto no está sustentado en una mejora estructural de los ingresos,
sino en el endeudamiento”, dice el comunicado
de prensa de ACOPI, sobre la EDE de final de año de 2025.
El comunicado se refiere
igualmente a cifras de la Superintendencia Financiera de Colombia que indican
que “el crédito de consumo ha mantenido
un crecimiento elevado y se proyecta que alcance cerca de $116 billones en
2026, en un contexto de tasas de interés aún altas, lo que incrementa la carga
financiera de los hogares”.
El problema con lo anterior, dice
ACOPI, es que hay riesgos sobre la sostenibilidad del consumo en el mediano
plazo, porque ese mayor endeudamiento, junto con el encarecimiento del crédito,
puede terminar en una desaceleración o ajuste del consumo, cuando se agote la
capacidad de financiamiento de los hogares.
Empleo
“Aunque el nivel de desempleo llegó a un dígito, podemos decir que la
informalidad en el empleo sigue aumentando y el contrato ha ido cambiando
significativamente”, aseguró Rosmery
Quintero, quien agregó que “el contrato
que más se está utilizando y ha crecido es el contrato por obra o labor (que es
por corto tiempo), que pasó de 12.1% en diciembre de 2024 a 21.7% en diciembre
de 2025”.
Sobre este tema, Laura
Carrasquilla, asesora en Derecho Empresarial de la Universidad de la Costa,
CUC, y quien participa en el análisis de la EDE de ACOPI, explicó que cuando
concluye un contrato a término indefinido, el trabajador recibe una
indemnización, mientras que con el contrato por obra o labor, no hay
indemnización ni estabilidad laboral.
Con relación al contrato de
aprendiz o pasante, ACOPI indica que pasó de 4.8% de contratación a 2.4%,
porque el empresario ha dejado de vincular a estudiantes del Servicio Nacional
de Aprendizaje, SENA, y está utilizando la cuota de monetización, que es el
pago mensual que realizan al SENA las empresas con 15 o más trabajadores,
cuando deciden no contratar aprendices. De esta forma no se exponen a
situaciones especiales como una licencia de maternidad, por ejemplo, que obligaría a mantener al pasante por más tiempo.
Vale la pena recordar que la Ley 2466 de 2025 (Reforma Laboral) convirtió el contrato de aprendizaje del SENA en un contrato laboral especial a término fijo. Esta reforma incluyó cambios como el aumento en la remuneración, pago de prestaciones sociales y seguridad social completa desde el primer día.
La directora de ACOPI dice que el
aprendiz del SENA prácticamente debe tener un experto en el área de trabajo,
que lo acompañe en el proceso y por eso desde el Observatorio Nacional de la
MiPyme insisten en que la naturaleza propia del contrato de aprendiz y la
filosofía con la que se creó es complementar en el sector real, la educación de
un aula o un laboratorio. Añadió que “se está perdiendo mucha oportunidad para nuestra juventud, porque
incluso, parte de esos aprendices, una vez terminado el contrato de
aprendizaje, quedaban vinculados laboralmente a la empresa”.
Seguridad ciudadana,
corrupción e inversión
Sobre la inseguridad, el 83,4% de
los empresarios consultados durante la Encuesta de Desempeño Empresarial,
manifestó que afecta el desempeño de sus empresas. Mientras tanto, el 81,4%
considera que la corrupción limita el crecimiento y la competitividad.
Son factores que incrementan los
costos operativos, afectan la confianza y reducen la capacidad de expansión
empresarial.
Laura Carrasquilla, la asesora en
Derecho Empresarial, explicó que los empresarios dudan en arriesgarse a crecer, se frenan un poco, analizan cómo reorganizan sus recursos y por
ello muchas empresas se han estacando. La mayoría decide ser más cauteloso a
raíz de la incertidumbre para invertir.
La
EDE muestra, como uno de los hallazgos más relevantes, la caída en la
inversión: “La formación bruta de capital
registró una contracción del -9,3% en línea con la percepción empresarial. Este
resultado está asociado a las altas tasas de interés y a la incertidumbre
política, que el 50,7% de los empresarios considera determinante en sus
decisiones de inversión”.
ACOPI dice finalmente que el país enfrenta el desafío de transitar hacia un crecimiento económico más equilibrado, en el que la productividad, la inversión y la participación de las MiPymes sean pilares fundamentales del desarrollo.