martes, 15 de septiembre de 2026

Acelerar decisiones es clave para enfrentar déficit de gas en Colombia: INFOGAS 2026

El Informe del Sector Gas Natural de Colombia presentado por Promigas, advierte que la caída sostenida de la producción y las reservas, convirtió el déficit de gas nacional en una realidad estructural. Para enfrentarlo, propone cinco decisiones prioritarias que permitirán fortalecer el abastecimiento, recuperar la oferta nacional, ampliar la infraestructura, fortalecer la institucionalidad técnica y preservar la competitividad del gas natural en el país.

El informe destaca que el déficit ya no es una coyuntura, teniendo en cuenta que en 2025 la producción fiscalizada cayó 12% y acumuló una reducción de 31% frente a 2021. En ese mismo periodo, las reservas probadas pasaron de 3.164 Gpc a 1.717 Gpc, limitando progresivamente la capacidad de la oferta nacional para atender la demanda.

Por lo anterior, aumentó la participación de las importaciones. Los volúmenes regasificados por SPEC LNG pasaron de un promedio anual de 5 MPCD en 2021 a 174 MPCD en 2025. En lo corrido de 2026, el gas importado representó 28% del suministro total y, en agosto, alcanzó 34%.

Ante esta necesidad, Promigas adelantó para octubre de 2026, mediante una solución temporal, la ampliación de SPEC LNG prevista inicialmente para septiembre de 2027. La terminal adicionará 58 MPCD y alcanzará una capacidad total de regasificación de 533 MPCD, fortaleciendo la capacidad del país para responder a las necesidades de abastecimiento del sistema energético.

Menor holgura, mayor impacto para el país

La combinación de menor producción nacional, mayor utilización de la infraestructura de importación y ausencia de señales regulatorias para desarrollar infraestructura que dé mayor confiabilidad al sistema de transporte de gas, redujo los márgenes operativos de la cadena de abastecimiento. En estas condiciones, una reducción inesperada en la producción de un campo o la indisponibilidad de un activo crítico puede afectar distintos segmentos del mercado.

Entre enero y agosto de 2026, la demanda no térmica disminuyó 58 GBTUD, equivalente a una caída de 7% frente al mismo periodo de 2025. El segmento industrial registró la mayor reducción, con una caída de 23%, seguido por los sectores de gas natural vehicular y petrolero.

La señal es clara: un suministro insuficiente, costoso o incierto puede llevar a los consumidores a reducir su actividad o migrar hacia energéticos de mayores emisiones y, en algunos casos, mayores costos, con efectos sobre la competitividad, la calidad del aire, la salud y los objetivos de descarbonización. 

Aunque en las últimas semanas se han adoptado medidas que contribuyen a atender las necesidades más inmediatas del sistema, el desafío de Colombia es avanzar hacia una respuesta integral y sostenible. Esto implica atender simultáneamente los requerimientos de abastecimiento de corto plazo y las soluciones estructurales necesarias para recuperar la confiabilidad y competitividad del sector.

Con base en este diagnóstico, InfoGas 2026 plantea cinco decisiones prioritarias para fortalecer la seguridad energética y garantizar un  suministro de gas natural confiable, diversificado y competitivo para el país.

La hoja de ruta propuesta por InfoGas 2026

1. Asegurar y diversificar las importaciones: Materializar nueva infraestructura de importación, ampliar las alternativas de contratación y establecer reglas claras para trasladar eficientemente los costos de suministro, regasificación y almacenamiento. La eventual importación desde Venezuela puede complementar y diversificar la oferta, siempre que sea confiable y no cree una nueva dependencia para el país.

2. Recuperar la oferta nacional: Retomar la exploración, acelerar la conversión de recursos contingentes en reservas, facilitar proyectos estratégicos como Sirius y definir una ruta para el aprovechamiento de los yacimientos no convencionales, con mayor agilidad en licenciamiento ambiental y consulta previa, seguridad jurídica y condiciones tributarias competitivas.

3. Fortalecer el transporte y la confiabilidad: Ampliar la capacidad para movilizar gas hacia los centros de consumo y desarrollar infraestructura que otorgue mayor flexibilidad y respaldo al sistema. La conexión VIM-Interior (Jobo-Vasconia) podría habilitar hasta 400 MPCD, mejorar la confiabilidad de la red y conectar mejor los sistemas de la costa y el interior, con esquemas regulatorios que reconozcan las inversiones y la capacidad de respaldo.

4. Recuperar la estabilidad regulatoria: Preservar la capacidad técnica de la CREG y la UPME, aprobar con agilidad los proyectos priorizados en el Plan de Abastecimiento de Gas Natural y resolver las actualizaciones tarifarias pendientes, mediante señales oportunas, previsibles y consistentes.

5. Proteger la competitividad y a los consumidores: Evitar que las restricciones de oferta y los mayores costos aceleren la pérdida de demanda o la sustitución por energéticos de mayores emisiones. También se requiere el giro oportuno y una mejor focalización de los subsidios para proteger a los hogares vulnerables sin comprometer la sostenibilidad financiera de las empresas prestadoras.

El gas natural, estratégico para la seguridad energética

InfoGas 2026 concluye que Colombia no debe elegir entre gas nacional o importado. El desafío es garantizar un abastecimiento diversificado, confiable y competitivo en un mercado con una holgura cada vez menor.

Las decisiones que se adopten serán determinantes para consolidar al gas natural como motor de transformación para Colombia, respaldo fundamental del sistema eléctrico y aliado de una matriz energética más diversificada, resiliente y sostenible. Su firmeza y flexibilidad serán cada vez más relevantes para responder a la variabilidad hidrológica, complementar la creciente participación de fuentes renovables, impulsar la competitividad y el desarrollo productivo, y mejorar la calidad de vida de los hogares.

Fuente: Comunicado de Prensa Promigas

martes, 7 de julio de 2026

Mercados laborales de la OCDE mantienen solidez, pero los salarios reales siguen rezagados

El empleo en el conjunto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos -OCDE- ha alcanzado un máximo histórico y se prevé que continúe creciendo este año y el próximo. Sin embargo, los salarios reales siguen por debajo de los niveles de hace cinco años en aproximadamente un tercio de los países de la OCDE, y se prevé que la crisis energética de este año intensifique la presión sobre los salarios, según un nuevo informe de la OCDE.

El informe Perspectivas del empleo de la OCDE 2026 indica que el empleo en el conjunto de la OCDE, que alcanzó los 670 millones en mayo de 2026 —un 26 % más que en 2001—, crecerá previsiblemente un 0,3 % en 2026 y un 0,6 % en 2027. Tras mantenerse en el 5,0 % o por debajo de ese umbral durante más de cuatro años, la tasa de desempleo en el conjunto de la OCDE se situó en el 4,9 % en mayo de 2026 y se espera que permanezca cerca de ese nivel, históricamente bajo, durante 2027.

“Los mercados laborales de la OCDE se han mostrado fuertes y resistentes: el empleo ha alcanzado máximos históricos y las tasas de desempleo se encuentran cerca de mínimos históricos”, afirmó el Secretario General de la OCDE, Mathias Cormann. “Sin embargo, el poder adquisitivo de los trabajadores no está avanzando al mismo ritmo. La respuesta pasa por impulsar la productividad laboral mediante mejores políticas educativas, oportunidades de formación para adultos, una mayor movilidad laboral y la adopción de nuevas tecnologías”.

El crecimiento de los salarios reales ha perdido impulso y, ante las renovadas presiones inflacionistas vinculadas al aumento de los costos energéticos, se prevé que siga moderándose. Los salarios de los trabajadores con remuneraciones más bajas han resistido mejor el impacto de la inflación que los de la mayoría de los trabajadores, gracias a las subidas del salario mínimo.

Las tasas de desempleo han aumentado entre los jóvenes. Además de los recién graduados, los jóvenes sin estudios universitarios han comenzado a registrar aumentos de sus tasas de desempleo en algunos países. Según el informe, hasta ahora la evidencia sobre el impacto de la inteligencia artificial en los trabajadores más jóvenes sigue siendo limitada. Los factores cíclicos y los cambios a largo plazo en la demanda de competencias desempeñan un papel más relevante.

La edición de este año del informe Perspectivas de empleo, también pone de manifiesto importantes diferencias regionales en los indicadores de los mercados laborales y muestra que el lugar de residencia condiciona tanto las perspectivas de empleo como las oportunidades de progresar en la escala de ingresos. Las tasas de desempleo son, de media, más del doble en las regiones que se encuentran entre el 20 % con peor desempeño del mercado laboral que en aquellas situadas entre el 20 % con mejor desempeño; en Bélgica, Canadá, Italia y la República Eslovaca llegan a ser más de cuatro veces superiores. Las personas que viven en regiones con menores ingresos también tienen menos posibilidades de progresar en la escala de ingresos con el paso del tiempo que quienes viven en regiones con mayores ingresos.

El informe pone de manifiesto que el comercio y los cambios tecnológicos afectan de manera muy distinta a los mercados laborales locales en función de su estructura industrial. Aunque, en última instancia, el cambio estructural favorece la creación neta de empleo en general, el ajuste se produce principalmente a través de la incorporación y la salida de personas del mercado laboral, más que mediante la movilidad entre sectores o regiones, lo que hace que algunos trabajadores y comunidades sufran dificultades persistentes.

Para ayudar a las regiones a adaptarse al cambio estructural, los gobiernos deben combinar la inversión en bienes públicos locales —como transporte, vivienda, servicios de cuidado infantil, infraestructura digital, educación y servicios de salud— con políticas específicas en materia de empleo, competencias e industria. Esto implica fomentar la colaboración entre empresas, servicios públicos de empleo, universidades, centros de formación y autoridades locales para potenciar las fortalezas de cada región y resolver los cuellos de botella; ayudar a los trabajadores en riesgo de perder su empleo mediante la intervención temprana, la recapacitación, y medidas de apoyo económico y de acceso al empleo; y promover la diversificación para que las economías locales dependan menos de un único sector.

Para fomentar la movilidad geográfica y laboral, también entre los hogares desfavorecidos, los gobiernos deben abordar cuestiones como el acceso a la vivienda, el cuidado infantil, los condicionantes familiares, la transferibilidad de los derechos y el acceso a los servicios locales. Sin embargo, dado que para muchas personas la movilidad no es una opción viable, estas medidas deben complementarse con iniciativas destinadas a ampliar las oportunidades de acceder a empleos de calidad allí donde ya viven.

viernes, 3 de julio de 2026

Uniatlántico aprueba inversiones históricas por $34.333 millones para fortalecer sedes regionales y ampliar cobertura educativa

Por primera vez, el 55% de los recursos del Plan de Fomento a la Calidad (PFC) se destina a las sedes de Suan y Sabanalarga de la Universidad del Atlántico. Esta cifra sin precedentes es superior al porcentaje mínimo exigido por el Ministerio de Educación y ratifica la gran apuesta institucional por la regionalización.

Durante la más reciente sesión del Consejo Superior Universitario (CSU) fueron aprobados, en primer debate, tres planes estratégicos que, en conjunto, representan inversiones por $34.333 millones destinados a mejorar la infraestructura, ampliar la cobertura y fortalecer la permanencia estudiantil. Los tres planes estratégicos serán financiados con recursos transferidos por el Gobierno Nacional.

El primero es el Plan de Fomento a la Calidad (PFC) 2026, una estrategia del Ministerio de Educación Nacional orientada a financiar proyectos que mejoren las condiciones académicas, de bienestar e infraestructura de las instituciones públicas de educación superior. Para esta vigencia, el plan contempla una inversión de $6.490 millones.

Uno de los aspectos más relevantes es que el 55 % de estos recursos será destinado a las sedes regionales de Suan y Sabanalarga, porcentaje que supera el mínimo establecido por el Ministerio de Educación Nacional para este tipo de inversiones y marca un precedente en el proceso de descentralización de la institución.

Rafael Castillo Pacheco, rector de la Universidad del Atlántico, destacó que estas inversiones demuestran el compromiso institucional con una regionalización que se traduce en mejores condiciones para los estudiantes y mayores oportunidades de acceso.

"Estamos destinando recursos históricos para fortalecer nuestras sedes regionales, mejorar la infraestructura, ampliar la cobertura y garantizar que más jóvenes puedan acceder a una educación superior pública de calidad sin tener que abandonar sus territorios", afirmó.

La inyección presupuestal permitirá ejecutar proyectos que se enfocan en la modernización de la planta física y de los ambientes de aprendizaje en las sedes regionales. Entre las iniciativas previstas se encuentran la climatización del comedor de la sede Suan, adecuación de biblioteca, construcción de zonas de esparcimiento y desarrollo de las primeras fases para nuevos escenarios deportivos. Estas intervenciones mejorarán las condiciones académicas y de bienestar para toda la comunidad universitaria.

La representante de la Presidencia de la República ante el CSU, Melissa Obregón, destacó que esta asignación representa un avance significativo para la regionalización de la educación superior pública.

"En la Universidad del Atlántico superamos la meta establecida por el Ministerio de Educación Nacional. Al destinar el 55 % de los recursos del Plan de Fomento a la Calidad a las sedes regionales, aseguramos espacios físicos más dignos y adecuados para nuestros estudiantes de Suan y Sabanalarga", señaló la consejera.

Durante la misma sesión también fueron anunciados avances en el Plan Integral de Cobertura Convencional (PIC-CO) 2026, estrategia que destina $24.233 millones para impulsar el acceso y la permanencia estudiantil. Entre sus principales acciones se encuentra la entrega de apoyos económicos de sostenimiento por $1.500.000, otorgados por una única vez a estudiantes beneficiarios del proyecto Juventud Atlántico a la UA.

El paquete de inversiones incluye además el Plan Integral de Cobertura con Enfoque Territorial (PIC-ET) 2026, dotado con $3.610 millones, el cual financia siete proyectos en los que la institución llevará su oferta académica a instituciones educativas oficiales de municipios como Juan de Acosta, Luruaco, Calamar, Mahates, San Juan Nepomuceno y Remolino, además del corregimiento de La Playa, en Barranquilla.

Con una inversión total de $34.333 millones, Uniatlántico consolida una de las apuestas más importantes por la regionalización en su historia reciente, que fortalece la infraestructura de sus sedes y acerca nuevas oportunidades de formación a los municipios y zonas rurales del Caribe colombiano.