Por
lo menos somos capaces de reconocer que estamos atrasados.
Que
no estamos al día con lo que está pasando en el mundo.
Que
hay mucha injusticia.
Mucha
informalidad.
Que
debemos mejorar esa situación tan precaria…
Eso
es parte del Diagnóstico del mercado laboral colombiano.
El
experto mexicano Santiago Levy comentó algunos aspectos de la presentación de un
estudio que nos indica cómo va Colombia:
“En
medio de la presentación, organizada por el Departamento Nacional de Planeación
(DNP) y el Ministerio de Trabajo, Levy explicó que uno de los problemas está en
que la mayoría de empresas en el país son pequeñas empresas, y que en
estas el 59% de los trabajadores tienen un papel precario, pues el 97% de las empresas
del país tienen de 1 a 3 empleados y el 81% son informales.
“La
legislación laboral y la legislación de seguridad social colombianas tienen un
papel protagónico en los resultados que estamos viendo”, dijo el experto, quien mencionó que en
el sistema pensional nacional en el cual coexisten tres regímenes (RAIS, Prima
Media y Beps), alrededor de dos tercios de los trabajadores que están
contribuyendo no van a cumplir los requisitos para acceder a una pensión”.
Santiago
Levy, ex subsecretario de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de México
y el arquitecto principal del programa antipobreza Progresa-Oportunidades, se
dedica principalmente a las políticas económicas y sociales para aliviar la
pobreza.
Profesor
de Economía del Instituto Tecnológico Autónomo de México.
Muy
reconocido a nivel internacional y con quien nos encontramos muchas veces en
las Asambleas del Banco Interamericano de Desarrollo…
®rada®luisemilioradaconrado
@radareconomico1
Diagnóstico
del mercado laboral colombiano
Estudio
revisó las falencias del sistema laboral colombiano, que señala la necesidad de
una visión a futuro del mercado y de reformas consistentes.

Los resultados de la Misión de Empleo que encargó el
gobierno en julio de 2020, para hacer frente al deterioro del mercado laboral
acentuado por el impacto de la pandemia, se dieron a conocer este miércoles 12 de enero es este año.
El documento, liderado por el economista Santiago
Levy y el académico Darío Maldonado, hizo un diagnóstico sobre la estructura
laboral y el sistema colombiano, y revisó sus cuellos de botella,
especialmente relacionados con el sistema de seguridad social, el nivel de
los salarios y la normativa actual.
“El mercado laboral en Colombia funciona mal y como
resultado la mayoría de los trabajadores recibe protección social deficiente, y
tiene empleos precarios, con pocas posibilidades de mejora durante su carrera
laboral”.
Esta fue una de las primeras conclusiones que
mencionó Levy, quien aseguró que la disfuncionalidad del mercado laboral genera
exclusión social, castiga el crecimiento y la productividad y genera tasas de
desempleo persistentemente altas.
Entre las causas de ese mal funcionamiento, según la
misión, están malos incentivos de la protección social asociados a la forma en
que se financia, y a la calidad y reglas de acceso a sus beneficios;
deficiencias en los mecanismos para proteger a trabajadores contra el
despido; un salario mínimo muy alto relativo a la distribución salarial;
un sistema de formación para el trabajo que no conecta con las demandas del
sector productivo; y debilidad en los mecanismos de fiscalización e
impartición de justicia laboral.
En medio de la presentación, organizada por el
Departamento Nacional de Planeación (DNP) y el Ministerio de Trabajo, Levy
explicó que uno de los problemas está en que la mayoría de empresas en el país
son pequeñas empresas, y que en estas el 59% de los trabajadores tienen un
papel precario, pues el 97% de las empresas del país tienen de 1 a 3 empleados
y el 81% son informales.
“La legislación laboral y la legislación de
seguridad social colombiana tienen un papel protagónico en los resultados que
estamos viendo”, dijo el experto, quien mencionó que en el
sistema pensional nacional en el cual coexisten tres regímenes (RAIS, Prima
Media y Beps), alrededor de dos tercios de los trabajadores que están
contribuyendo no van a cumplir los requisitos para acceder a una pensión.

Por el lado del salario, la misión destacó así mismo
que este tiene dos roles dentro del sistema, como piso de ingresos de los
trabajadores dependientes, y como un umbral para las cotizaciones de los
trabajadores por cuenta propia al Régimen Contributivo, monto mínimo de
pensión, y determinante de acceso a Régimen Subsidiado.
Allí, según Levy, el país “tiene uno de los
niveles más altos de Latinoamérica respecto de la mediana de la distribución
salarial, con independencia de su nivel respecto al costo de una canasta de
consumo”, y esto implica que al menos 50% de los trabajadores urbanos y más
del 75% de los rurales tienen ingresos inferiores a un salario mínimo, y que,
ante ello, las empresas limitan la contratación en relaciones de dependencia.

LA
IMPLEMENTACIÓN
Ahora, una vez puestos a consideración del Gobierno
estos resultados, la tarea está en implementar los cambios, pero el análisis de
la misión no solo cumple las veces de diagnóstico, sino que establece que, a
futuro, Colombia requiere construir una visión objetivo que amplíe y mejore
la protección social en el contexto de un mercado laboral menos segmentado y
más favorable a la productividad, y diseñar un proceso de reformas
consistente para alcanzar esa visión.
“El mensaje de la misión es que el problema laboral
en Colombia requiere de una revisión completa sobre los principios
fundamentales que deben estar detrás del diseño de la política. El problema no
se resuelve con ajustes puntuales, poner una tuerca aquí o allá para mejorar
todo. No hemos puesto suficiente atención a unos principios básicos de cómo se
debe hacer la política pública, que tiene que ver con primero, alinear los usos
y las fuentes de financiamiento”, mencionó Maldonado.
El académico dijo que también se requiere revisar
las políticas para apoyar las necesidades de los trabajadores -protección
contra el despido y formación- para asegurar que cubren a todos los
trabajadores incluyendo los que hoy están en la informalidad.
Por su parte, Levy mencionó que este análisis “no
implica reformar todo al mismo tiempo, y tampoco diseñar ni implementar
reformas aisladas, pero sí requiere cambios legislativos que pueden llevarse a
cabo por diversas rutas siempre y cuando se mantenga la consistencia global”.

Algunas voces como la de María Claudia Lacouture,
directora de la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia,
señalaron que “es urgente que las propuestas de la Misión de Empleo
pasen del diagnóstico a la realidad. Tenemos muchos diagnósticos y recetas para
este y todos los males que aquejan a Colombia, pero casi siempre se quedan en
papel, en el discurso. Los resultados de la Misión presentan propuestas importantes
que debemos comenzar a desarrollar y ejecutar con políticas efectivas y las
reformas necesarias”, dijo.
LAURA
LUCÍA BECERRA ELEJALDE