El Fondo Monetario Internacional
se la está jugando con la nación suramericana.
Lo preocupante es que son muchos
los analistas que consideran que el gobierno Macri no podrá cumplir con los
compromisos que se hizo con el organismo.
Hay mucho pesimismo en el ambiente...
RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1
En cuanto a lo fiscal sucede algo
parecido. En la primera situación, el déficit primario baja de 2,7% del PBI a
1,3% del PBI en 2018-2019. En el ‘escenario adverso’, el staff imagina un ajuste
más severo: el déficit fiscal en 2019 debería ser 0,9% del PBI como
consecuencia de que la economía crece menos. “Desafortunadamente -presentaron
los técnicos del Fondo al Board-, bajo este escenario la falta de
financiamiento hace inevitablemente las políticas pro-cíclicas”.
¿Qué quiere
decir ‘pro-cíclico? Que si la economía cae más de lo esperado, el ajuste fiscal
necesario para ‘cerrar el modelo’ y el financiamiento será mayor que si la
economía se expande y hay más recursos fiscales. Esto que menciona el staff del
FMI es lo contrario al concepto ‘anti-cíclico’: utilizar la política fiscal
para suavizar los vaivenes en la actividad y amortiguar el impacto en el
empleo. Pero Argentina está en una situación tan vulnerable, que no tiene la
opción contra-cíclica al alcance de la mano y de ahí que haya recurrido al FMI.
Sigamos, ¿qué pasa si Argentina
hace los deberes, esto es, cumple con muchos de los compromisos acordados con Washington-política
monetaria, cambiaria, etcétera, pero no llega a la meta del 1,3% del PBI (1,5%
suponiendo los mayores gastos sociales)?
Las restricciones a la inversión
pública, la eventual reducción de transferencias a las provincias y una
recesión mayor a la esperada, podrían complicar la situación política y la
recaudación que Nicolás Dujovne precisa. Morgan Stanley, en un informe a sus
clientes esta semana, estima que el rojo el año que viene será 1,8%. Muchos
economistas creen que se trata de un escenario que no habría que descartar.
Si esto ocurre, especulan, la
confianza de los mercados con la Argentina se recupera en parte y el país
‘rolloveará’ menos vencimientos. Además, si la economía crece menos de lo
esperado, el cumplimiento de la meta fiscal se volverá más exigente: la
recaudación se resentirá y ajustar el gasto se dificultará.
¿Es muy lejano algo así? Fiel anticipa
tres trimestres más de contracción en la actividad. Y la consultora Orlando
Ferreres & Asociados pronostica recién para el segundo trimestre de 2019 un
aumento del producto en relación al año anterior. Fausto Spotorno, economista
jefe de OF&A, calcula que el PBI se contrajo 2,2% en el segundo trimestre
del año y espera caídas de 2,6% y 2,2% en el tercer y cuarto trimestre
respectivamente. “Este año la economía caerá 1,3%, a fin de año se empezaría a pegar
la vuelta en términos desestacionalizados”.
El desafío de Cambiemos se
agigantará también en el Congreso bajo el escenario en el que el Gobierno vaya
“por el rumbo indicado pero sin alcanzarle para cumplir las metas”: necesitará
del apoyo de la oposición para aprobar el Presupuesto 2019. ¿Llegará? “Mientras
pensamos que este año el Gobierno sobrecumplirá la meta fiscal de 2,7% del PBI,
vemos que es mucho más desafiante llegar al 1,3% del PBI”, dice Morgan Stanley.
Por último. Luis Caputo lanzó su
pronóstico: 2% promedio mensual de inflación en julio-septiembre. Gabriel Zelpo,
economista jefe de Elypsis, lo ve ahí. “Estimamos 2,2% promedio”. Ecolatina,
por su parte, estima la inflación para el año “en torno a 31,5%”. En ese caso
el Gobierno deberá acudir al Directorio del FMI.