Aunque en Colombia, no hemos logrado entender
que el gas natural es una de las mejores alternativas para vivir mejor, poco a
poco, los empresarios y los gobiernos han ido asimilando el asunto.
Igual los periodistas, comunicadores y los medios de comunicación que existen en el mercado.
Cartagena, Medellín, Bogotá, Palmira, Cali y
ahorita Barranquilla, le empezaron a apostarle a ese cambio. En el Congreso
Nacional de NATURGAS, en una reunión con periodistas, los expertos de Promigas,
nos informaron cómo va esa ruta limpia
de la compañía en torno a ese tema.
RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1
GAS
NATURAL VEHICULAR, LA ALTERNATIVA IDEAL PARA UNA MEJOR CALIDAD DEL AIRE EN
COLOMBIA
En los últimos años se ha dado inicio a la sustitución del diésel en los
segmentos de transporte de carga, así como masivo de pasajeros en las ciudades,
con vehículos diseñados de fábrica para operar a gas natural, con las marcas
más reconocidas en el sector automotor. A finales de 2019 más de 1.500
vehículos dedicados a gas natural estarán operando en el país, entre ellos
buses, compactadoras de basura, volquetas y tractocamiones de 52 toneladas.
En cuanto a los Sistemas
de Transporte Urbano de Pasajeros, se ha logrado:
o Medellín tomó la decisión de migrar a
tecnologías limpias con gas natural desde 2011 para el sistema Metroplús.
o En Palmira desde 2015 opera el sistema
con vehículos dedicados a gas natural con 50 buses en el sistema Tupal y 15 en
recorridos intermunicipales.
o En Bogotá se tomó la decisión de
incluir 740 buses a gas natural de 1.400, más del 50% de la nueva flota del
sistema Transmilenio.
o Pronto operarán 40 buses dedicados a
gas natural en Barranquilla.
o En Cali, se incorporarán 21 buses a la
flota del sistema MIO.
Pero la oportunidad de
continuar contribuyendo al medio ambiente es aún más grande. Los Sistemas
de Transporte en varias ciudades del país se encuentran en proceso de
renovación y/o ampliación de flotas.
Cali, Barranquilla,
Sincelejo y Montería pueden contribuir a un mejor aire para sus habitantes al exigir
la operación exclusiva de vehículos amigables con el medio ambiente en sus
flotas de transporte, o al favorecer con puntos adicionales en los procesos
licitatorios a aquellos proponentes que opten por alternativas limpias como el
gas natural. La decisión sobre el combustible con el que operarán más de
2.000 buses está en juego.

GNV, UN COMBUSTIBLE LIMPIO Y COSTO EFICIENTE
Un estudio de Económica
Consultores para diferentes tipos de buses confirma que el gas natural es más
limpio que el diésel y más barato que el eléctrico con beneficios en calidad
del aire similares a este último. Si se considera el menor valor de las
externalidades en la opción eléctrica (valoración económica del impacto en la
salud pública), su utilización tendría implicaciones significativas en la
tarifa al pasajero o en el sistema que lo subsidie, debido a que el costo de
operación por kilómetros en el eléctrico puede ser cerca de 20% superior al del
gas natural vehicular.
A lo anterior se suma la
incertidumbre con relación a la duración, costo de recambio e impacto ambiental
de disposición final de las baterías de los sistemas eléctricos. Aunque,
seguramente, en varios años, se evolucione a un contexto de mejores condiciones
para la masificación de la tecnología eléctrica, hoy la mejor alternativa costo
eficiente es el gas natural vehicular.

TRANSPORTE DE CARGA
COMPETITIVO
Por otro lado, en el
segmento de transporte de carga, Promigas ha incentivado el uso de
tractocamiones dedicados a GNV al ofrecer el primer servicio de transporte
limpio en el país a través de una alianza entre sus compañías vinculadas, GdO y
Surtigas, con OPL carga, donde se adquirieron 5 vehículos para operar desde el
Suroccidente e interior del país hacia la Costa. Los vehículos no solo han
demostrado un desempeño igual al de un vehículo diésel en las topografías más
exigentes, sino que han generado ahorros en costo del combustible que superan
el 30% y que permiten al transportador adquirir un nuevo vehículo con el ahorro
generado por 10 de ellos en un solo año
Para lograr un mayor
aprovechamiento de los combustibles limpios disponibles en el país, se requiere un
Plan de Movilidad Sostenible que contenga estándares más exigentes para pasar
de emisiones de Euro IV a Euro V para nuevos buses y camiones, renovación de
flotas de transporte masivo y carga. Así se alcanzarían grandes logros,
especialmente en términos de reducción de material particulado y que las
administraciones municipales decidan avanzar en el uso de tecnologías limpias
como el GNV.
COMPROMISO CON EL MEDIO
AMBIENTE
De acuerdo con el
Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero de 2017, el sector
transporte en Colombia genera más de 20 millones de toneladas de CO2
(equivalentes), 11% del total nacional, el segundo impacto más importante
después del relacionado con los cambios en el uso del suelo (deforestación de
la Amazonía y la Orinoquía principalmente - IDEAM 2017).
Si sigue la tendencia
actual, Colombia podría incrementar sus emisiones totales en 50% al 2030, 335
millones de toneladas de CO2 equivalentes, de acuerdo con las proyecciones del
Acuerdo de París (COP21). El compromiso que hizo Colombia con COP21 y la
OCDE en esta materia fue el de reducir sus emisiones en un 20% con relación a
las proyectadas a 2030, es decir, en 67 millones de toneladas de CO2 equivalentes.
El impacto del sector transporte dentro de ese compromiso es del 32%.
Colombia cuenta con un
aliado importante en este esfuerzo, gracias a la industria del Gas Natural
Vehicular (GNV). Actualmente en el país circulan 230.000 vehículos con gas natural
atendidos por más de 700 Estaciones de Servicio (EDS) y 150 talleres de
conversión y de mantenimiento autorizados. Este esfuerzo ha ubicado al país
como el octavo más importante a nivel mundial en su uso.
El impacto positivo no
se limita a la reducción en un 30% de las emisiones de CO2 para mitigar el
cambio climático, también reduce en más de un 90% el material particulado y las
consecuentes enfermedades respiratorias que le cuestan al país $12.2 billones
de pesos al año según del Departamento Nacional de Planeación.