De Germán a Roberto.
El timón aeronáutico quedó en manos de
Roberto, de acuerdo a la negociación que se cerró el fin de semana.
Roberto Kriete, es el nuevo presidente de
Avianca.
Germán Efromovich, no pudo cumplir algunos
compromisos y debió entregar su aerolínea.
Hace unos meses, Efromovich estuvo en
Barranquilla, “negociando” con los barranquilleros para evitar que un vuelo que
sale por la capital del Atlántico a las 3:00 de la mañana, cambie su horario… al
final se negoció para ese cambio y en unas semanas deberá ser efectivo…
Me imagino que él no pensaba, en ese momento, que la ruta de su vida terminaría de esa manera: sin sus aviones…
RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1
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Nuevo control accionario entregado por la estadounidense United
a Kingsland es el quinto cambio de dueño que ha tenido Avianca en 100 años de
operación
Lilian Mariño Espinosa - lmarino@larepublica.com.co
Cinco meses antes de que se cumpliera una
década del matrimonio empresarial entre Germán Efromovich y Roberto Kriete, la
relación entre los dos magnates de la industria aérea llegó a su fin. Hace 10
años, los empresarios celebraban la decisión de unir las operaciones de Avianca
y Taca bajo una misma compañía, que convirtió al empresario colombo-boliviano
en el dueño de lo que en su momento era la aerolínea más grande de América
Latina.
Ahora, el fruto de este trato terminó siendo
el punto de quiebre de la relación, luego de que Efromovich perdiera el control
de la aerolínea, que logró sacar de la quiebra en 2004, y que desde hoy estará
bajo la administración del salvadoreño Kriete.
Esto se dio después de que United Airlines,
una compañía estadounidense de 93 años de operación, iniciara ayer formalmente
los trámites para quedarse con las acciones de la colombiana Avianca Holdings,
que pertenecían en 51,5% a BRW Aviation, empresa del Grupo Sinergy, propiedad
del empresario Germán Efromovich (ver gráfico).
Esta acción la pudo realizar después de que
se dieran unos incumplimientos al contrato entre United y BRW, lo cual le
permitía tomar como garantía las acciones de la empresa en Avianca (51,5%).
Debido a que la estadounidense tiene unos
acuerdos laborales que no le permiten tomar control de otra aerolínea
directamente, la empresa decidió entregarle este control al propio Roberto Kriete, quien en 2010 tras la fusión de su
empresa Taca con Avianca se había quedado con 14,4% de la propiedad de la Holding,
a través de Kingsland, el grupo de inversión que dirige.
Esta movida sería uno de los
mayores cambios de la industria aérea local desde la misma llegada de
Efromovich a Colombia en 2004, cuando con US$64 millones
recuperó a Avianca que había entrado, bajo el control del Grupo Santo Domingo,
en el capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos.
En su momento, ese era el cuarto dueño
principal que había sumado la aerolínea después de haber pasado por las manos
de sus fundadores, la Sociedad Colombo Alemana de Transporte Aéreo (Scadta) en
1919; la PanAmericaAirways al término de la Segunda Guerra Mundial; y después
por más de 20 años en manos de varios inversionistas, que fueron vendiendo
hasta que el Grupo Santo Domingo se hizo con la mayoría.
Cuando llegó Efromovich, la inversión se
redobló ese mismo año y la segunda aerolínea más antigua del mundo empezó a
crecer al punto de que hoy opera 6.000 vuelos semanales con 189 aeronaves a 208
destinos y es la segunda que más mueve pasajeros en la región.
El inicio de este nuevo capítulo fue conocido
por los medios por primera vez el 1 de marzo de 2017, cuando la misma Kingsland
demandó a Efromovich, Avianca y a United por estar negociando un préstamo y una
asociación estratégica para conseguir liquidez para la aerolínea colombiana,
que desde hace años estaba teniendo problemas financieros por préstamos que hoy
llegan a cerca de US$1.500 millones con sus acreedores.

Sin embargo, ese round lo ganó Efromovich,
que desmintió el 7 de marzo de ese año que estuviera negociando préstamos para
Avianca. En ese momento, explicó que las negociaciones buscaban conseguir
dinero para su holding de inversiones, Sinergy, ya que las otras aerolíneas del
grupo en Brasil y Argentina, OceanAir y Avian Líneas Aéreas, que operan bajo el
nombre de Avianca Brasil y Avianca Argentina por un acuerdo de préstamo de
marca, y algunos negocios fallidos en energía del grupo Sinergy, tenían a
Efromovich contra las cuerdas, por un préstamo que había pedido a Elliot
Management Group, y que posiblemente iba a incumplir.
Hasta el 29 de noviembre de 2017 no se
conocía muy bien qué era lo que estaba negociando Efromovich, sin embargo, en
esa fecha los accionistas mayoritarios retiraron las demandas al señalar que se
habían interpuesto de manera precipitada.
El capítulo volvió a coger impulso en
noviembre de 2018 cuando Avianca Holdings (compañía independiente de las otras
aerolíneas de la región) firmó un acuerdo comercial con Copa y United que no
implicaba cambios o ventas de acciones, sino una alianza comercial. Sin
embargo, el mismo día se conoció la carta que tenía Efromovich para solventar
su situación financiera. En esa fecha, se informó al mercado que United le
hacía un préstamo a Sinergy por US$456 millones, para cumplir con sus otras
obligaciones, sin embargo, como garantía de este préstamo estaban las acciones
del Grupo en Avianca Holdings.
Hasta ahí todo parecía que iba a funcionar,
aunque sea por unos años, ya que la empresa de Efromovich tenía que empezar a
pagar el préstamo en noviembre de 2021; sin embargo, en el acuerdo, que conoció
LR hace unas semanas, también se incluían algunas condiciones financieras que
la empresa, cuyas acciones estaban en garantía, debía cumplir, situación que no
sé logró como señaló en abril el revisor fiscal Kpmg como nota en los estados
financieros de la empresa.
Según explicaron fuentes cercanas a la
operación a LR, el concepto por el que hubo un incumplimiento englobaba
factores como el valor de la acción, los índices de ingresos, el market share,
nivel de liquidez y endeudamiento; requisitos que Avianca no logró cumplir ya
que se vio fuertemente afectada por el alza en sus costos operacionales y la
baja en el precio de sus acciones lo que provocó que su capitalización de
mercado bajara en cerca de US$510 millones a fines de 2018.
Dadas estas condiciones, United se tomó unas
semanas para analizar el incumplimiento de esa cobertura colateral del acuerdo
y ayer, buscando “fortalecer nuestra alianza con Avianca y dar a la
administración y a los colaboradores de esta compañía la mejor oportunidad de
éxito (...), United decidió ejercer sus derechos contractuales”.
Sobre las opciones que tiene Efromovich para
recuperar el control, expertos en derecho aeronáutico han señalado que son casi
nulas ya que no es un escenario procesal.
“En principio, ningún tipo de recurso cabría
porque no es un escenario procesal, sino que estamos hablando del pago de una
garantía. Habría que revisar dentro de los estatutos si existe derecho de
preferencia. Es decir, generalmente hay una cláusula que establece ese derecho,
donde el propietario de las acciones debe cederlas primero a los accionistas de
la compañía para que ejerzan su derecho a comprar o no.
Si los accionistas no
se pronuncian, podrán ser ofrecidas a un tercero. Sin embargo, no creo que se
hayan saltado esa cláusula que debe estar en los estatutos, y en el contrato
mediante el que se daba en garantía las acciones, por lo que como están las
cosas, Efromovich no tendría ningún recurso y no se puede hablar de un recurso
de apelación porque no es un escenario procesal”, dijo Santiago Mora, socio de
Moragudelo Abogados.