![]() |
| Migrantes en pleno desplazamiento. Foto tomada de https://www.gettyimages.es/ |
En
todo el mundo, pero especialmente en las Américas, los gobiernos enfrentan
desafíos muy complejos que han hecho repensar cómo transformar la gestión de
las fronteras.
La
tendencia global es militarizar, deportar masivamente y detener a los migrantes,
para intentar controlar, muy a pesar de que la migración es un proceso natural
y fundamental que, de acuerdo con la Organización Internacional para las
Migraciones -OIM-, impulsa el crecimiento económico, el enriquecimiento
cultural y el equilibrio demográfico a nivel global.
Es
claro que la migración dinamiza las economías y la mayoría de los países tienen
deficiencias en cuanto a la puesta en marcha de vías legales y sencillas para
la regularización de estatus. Se observa en casos como la homologación de
títulos académicos, que por trabas burocráticas cuesta mucho trabajo validar
estudios y los migrantes terminan con pocas opciones: conformarse con empleos
informales y entrar en precarización laboral.
Beneficios de la migración
De
acuerdo con un estudio de la Escuela de Postgrado de Ciencias del Derecho en España,
la migración tiene estos beneficios económicos:
Fuerza Laboral: Los migrantes sueles
ser jóvenes en edad productiva que cubren vacantes donde falta mano de obra
local.
Dinamismo financiero: Aportan al Producto Interno
Bruto -PIB-, pagan impuestos y crean nuevos negocios que generan empleo.
Remesas: Ayudan a reducir la pobreza y
apoyan la economía de las familias en los países de origen.
También se debe tener en cuenta
el impacto
social y cultural:
Diversidad: Fomentan el
intercambio de ideas, tradiciones, arte y gastronomía. Esto enriquece a las
comunidades de acogida.
Equilibrio poblacional: Ayudan a
sostener demográficamente a regiones donde la población local envejece con
rapidez.
Con relación al desarrollo
humano, hay que tener en
cuenta que la migración ofrece nuevas oportunidades: Permite a las personas
acceder a empleos dignos, mejor educación y seguridad cuando huyen de crisis,
violencia o pobreza.
Migrantes y los Objetivos
de Desarrollo Sostenible -ODS-
Para la Agenda 2030 sobre los
Objetivos de Desarrollo Sostenible, la contribución de la migración es positiva
para el crecimiento inclusivo y el desarrollo sostenible. El principio básico de la Agenda es”no dejar a nadie atrás” y eso incluye a los
migrantes.
Muchos de los ODS contienen metas
e indicadores relacionados con los migrantes o con el fenómeno de la migración.
Naciones Unidas destaca que la meta 10.7 de los ODS “insta a los países “a facilitar la migración y la movilidad
ordenadas, seguras, regulares y responsables de las personas, incluso mediante
la aplicación de políticas migratorias planificadas y bien gestionadas”.
Otras metas relacionadas
directamente con la migración, se refiere al personal sanitario de los países
en desarrollo, la migración laboral, las remesas y la identidad legal. Además,
la meta 17.8 de los ODS pide que se desglosen los datos por estatus migratorio.
Tendencias
migratorias en América Latina y el Caribe en 2026
En el primer semestre de este
año, la movilidad en América Latina y el Caribe (ALC) continuó alejándose de
los patrones de tránsito masivo hacia el norte observados en 2023 y 2024,
orientándose en cambio hacia desplazamientos más fragmentados,
multidireccionales e intrarregionales. Estos cambios, perceptibles desde
principios de 2025, reflejan la evolución de los marcos normativos, las
variaciones en el acceso a vías migratorias y las cambiantes condiciones
socioeconómicas en los países de origen, tránsito y destino.
A partir de la información
recopilada por la Matriz de Seguimiento de Desplazamientos (DTM) de la OIM en
ALC —complementada con registros administrativos y fuentes secundarias—, este
informe ofrece una visión general de los acontecimientos clave en las rutas
migratorias de la región entre enero y junio de 2026.
En América Central, los volúmenes de
migración irregular se mantienen muy por debajo de los máximos recientes,
especialmente a lo largo de las rutas tradicionales hacia el norte. Los
desplazamientos a través del Darién, en Panamá, disminuyeron un 97 % en comparación
con el primer semestre de 2024; por su parte, los flujos en Honduras cayeron un
75 % y los movimientos monitoreados en Guatemala se redujeron más de un 90 %
respecto a los niveles de 2024-2025. Si bien los desplazamientos hacia el norte
persisten en niveles bajos, la evidencia disponible también apunta a una
movilidad hacia el sur, en la que los ciudadanos venezolanos representan la
mayoría de los movimientos a lo largo de la ruta y casi tres cuartas partes de
los encuestados señalaron a Venezuela como su destino previsto. La existencia
de movilidad circular subraya aún más la necesidad de analizar los flujos en
ambas direcciones.
La movilidad a lo largo de la ruta andina se
caracteriza cada vez más por patrones de desplazamiento cíclicos en lugar de un
tránsito lineal hacia el sur; en Ecuador y Perú se observan dinámicas de
movilidad recurrente, asentamiento temporal y retorno, mientras que la
República Bolivariana de Venezuela sigue siendo el principal país de origen.
En la ruta del este de América del Sur, los
datos sobre desplazamientos reflejan cada vez más estancias de larga duración
en Brasil y Uruguay, más que un simple tránsito. Los flujos hacia el sur se
mantienen estables, estimándose que varios miles de cubanos ingresan a Brasil
cada mes. La movilidad de los haitianos se canaliza a través de vías regulares,
como los vuelos charter de
reunificación familiar. En Uruguay, un saldo migratorio positivo de 5.946
cubanos entre enero y mayo de 2026 refuerza el papel creciente de esta ruta en
la integración a largo plazo.
En conjunto, los sistemas de movilidad en
América Latina y el Caribe no se están limitando a una simple contracción; se
están volviendo más complejos, fragmentados y multidireccionales. El tránsito,
el retorno, la migración circular y la remigración se superponen cada vez más
en las distintas rutas, lo que exige respuestas políticas y operativas
adaptadas a diversos patrones de movilidad, en lugar de centrarse en un único
flujo predominante.
