miércoles, 7 de febrero de 2024

Carnaval de Barranquilla movilizará más de $600 mil millones

Manuel Fernández Ariza,
presidente ejecutivo CCB
Cerca de $600.000 millones de pesos movilizará este año el Carnaval de Barranquilla durante los cuatro días de festividades, dinamizando a los sectores de transporte, alojamiento, restaurantes, bares, salones de belleza, organización de eventos, prendas de vestir y comercio en general.

La proyección fue hecha por la Cámara de Comercio de Barranquilla, la cual estimó además un gasto individual promedio de $1.540.000 a realizar por los turistas nacionales y extranjeros que vendrán a la celebración, sobre la base de que 1 de cada 3 asistentes al Carnaval es foráneo.  

El impacto económico de las fiestas se da también por la importante cantidad de empleos temporales formales e informales que genera al iniciarse cada año incluso en eventos paralelos a las festividades. Muestra de ello es la feria “Emprende con Tumbao”, que se realiza desde el 22 de enero pasado, liderada por la reina del Carnaval de Barranquilla, Melissa Cure Villa, con el respaldo de la Unidad de Apoyo al Empresario de la Secretaría de Desarrollo Económico, Carnaval de Barranquilla S.A.S., Cámara de Comercio de Barranquilla, y el centro comercial Mall Plaza Buenavista, donde se lleva a cabo.

Al referirse a estas proyecciones, el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Barranquilla, Manuel Fernández, señaló que “Dado el comportamiento de la economía del Atlántico en 2023, somos optimistas sobre el crecimiento que podemos tener este año y dentro de esa consideración esperamos que el Carnaval muestre resultados positivos dada la derrama económica que irriga, beneficiando a sectores productivos específicos pero muy dinámicos, y a la comunidad en general”.

viernes, 2 de febrero de 2024

La violencia y el crimen organizado, los grandes obstáculos del desarrollo en América Latina y el Caribe

 Autor: Carlos Felipe Jaramillo

Carlos F. Jaramillo, VP del Banco Mundial
para América Latina y el Caribe
Toques de queda, tropas en las calles, hombres armados en un estudio de televisión: las imágenes provenientes de Ecuador hace dos semanas fueron un crudo recordatorio de la presencia rampante de la violencia y el crimen organizado en América Latina y el Caribe (ALC). No se ha debatido lo suficiente la relación de esta violencia con el desarrollo.

América Latina y el Caribe es la región más violenta del mundo y la violencia viene en aumento . El número de homicidios por persona es cinco veces mayor que en América del Norte y diez veces más alto que en Asia. La región alberga el 9 % de la población y en ella ocurre un tercio de los homicidios del mundo .

La violencia juega un papel importante en la decisión de migrar. Médicos Sin Fronteras señala que, si bien los incentivos económicos son un factor de empuje, la violencia es un factor decisivo para la migración a Estados Unidos desde Centroamérica. La violencia también amplifica la desigualdad preexistente. Las víctimas están sobrerrepresentadas entre los más desfavorecidos: los pobres, los jóvenes, las minorías étnicas y los grupos LGBT+.

La violencia social y doméstica es muy extendida y afecta especialmente a las mujeres. La violencia política, incluidas protestas violentas, brutalidad policial, ejecuciones extrajudiciales, y violencia contra defensores de derechos humanos, activistas ambientales, políticos y periodistas también es frecuente. Sin embargo, desde principios de la década de 2000, el crimen organizado es la principal fuente de violencia en la región .

Joven guatemalteco. Foto cortesía del Banco Mundial
La situación es tan desalentadora como el crecimiento mediocre de la región, su baja productividad y sus niveles altísimos de desigualdad. Sin embargo, usualmente no nos detenemos en hacer las conexiones: hay evidencia de que las sociedades más desiguales suelen ser más violentas; y las sociedades desgarradas por la violencia no pueden alcanzar tasas de crecimiento más altas para generar empleos, poner fin a la pobreza y reducir la desigualdad.

La violencia afecta el crecimiento económico por varios canales. Cuando amenaza los derechos de propiedad, afecta las decisiones de inversión. Un estudio muestra que, en Colombia, cuando el acuerdo de paz parecía inminente, aumentó la creación de empresas. Y se detuvo cuando el acuerdo fue rechazado en un plebiscito nacional.

Frente al crimen y la violencia, los gobiernos gastan más en seguridad y menos en desarrollo; la violencia destruye el capital humano afectando el mercado laboral y daña a las sociedades al reducir la productividad.

En 2012, un informe del Banco Mundial estimó el costo de la violencia en un 8 % del Producto Interno Bruto (PIB) en seis países de la región , y que una reducción del 10 % en la violencia conduciría a un aumento de un punto porcentual en el crecimiento económico anual en los dos países más violentos .

La violencia debilita la capacidad del Estado, haciéndolo más vulnerable y menos capaz de tomar medidas para defenderse. En casos extremos, puede socavar su soberanía e independencia.

La violencia es el epicentro de los problemas más apremiantes de ALC y, por lo tanto, debe estar al centro de las conversaciones sobre crecimiento económico, productividad, pobreza y reducción de la desigualdad.

No hay una política única que erradique mágicamente la violencia, pero hay prioridades identificadas y áreas en las que necesitamos más conocimiento para mejorar el diseño de políticas. En 2016, un reporte del Banco Mundial revisó exhaustivamente políticas y programas que pueden prevenir la violencia juvenil y han sido eficaces para reducir la afiliación a pandillas. Este informe, y el mencionado antes, enfatizan la prevención como una prioridad y la importancia de la evidencia para el diseño de políticas. Las economías vibrantes que ofrecen empleos ayudarán a sacar a los jóvenes de la delincuencia, por lo que el crecimiento económico en sí contaría como prevención del delito. Pero existe el desafío de encender los motores del crecimiento económico en medio de la violencia y el crimen.

La región necesita mejores sistemas policiales y judiciales protegidos de la captura por parte de organizaciones criminales, programas para atender la salud mental de las víctimas y reparar el tejido social, una producción sistemática de datos para comprender los patrones de violencia del crimen organizado e identificar rutas de política prometedoras. También necesita iniciar una conversación sobre las opciones para contener la violencia del crimen organizado que frena a la región e impide que todas las personas tengan vidas que puedan elegir y valorar. Los problemas de carácter supranacional requieren soluciones coordinadas que vayan más allá de las fronteras nacionales.

Esta columna hace un llamado a gobiernos, academia, sector privado, sociedad civil y la comunidad internacional a reconocer la necesidad urgente de actuar y unir fuerzas para enfrentar juntos al monstruo que acecha América Latina y el Caribe.

jueves, 1 de febrero de 2024

Brillos y sombras de 2024

Por: Juana Téllez

Economista BBVA Research

Juana Tellez, economista
BBVA Research
Ya estamos en febrero. El tiempo corre y como decimos los colombianos: “en un cerrar de ojos nuestras casas tendrán de nuevo un pesebre y la música navideña sonará en la radio”.

Además, el comienzo de año no nos defraudó y llegó cargado de discusiones relevantes en temas económicos: inflación, geopolítica, fenómeno del niño, dolorosos incendios, cambio de perspectiva de riesgo soberano, propuestas de reforma tributaria, etc.... Temas que alimentan y que, junto con los que ya venían, le dan forma a un 2024 con brillos y sombras.

Primero los brillos. La inflación consolidará su desaceleración y permitirá al banco central seguir bajando la tasa de interés y profundizar su ritmo favoreciendo las decisiones de inversión y compra. El aumento del salario mínimo, por encima de la inflación promedio, también ayudará en esta línea. Así la inversión y el consumo aportarán a un mejor crecimiento, sobre todo en la segunda parte del año, permitiendo que la economía crezca un poco más que en 2023 y consolidé la recuperación en 2025.

También veremos brillos en la industria, el comercio, el agro y las comunicaciones que, junto con el sector gobierno, liderarán el crecimiento. La rebaja de tasas de interés a nivel global y la mejor inflación darán brillo desde fuera.

Las sombras por su parte estarán en el mercado laboral. Las empresas generarán pocos empleos y esperamos un deterioro en la formalidad. El Niño generará aumentos transitorios en los precios de los alimentos y la energía al tiempo que disminuirá su oferta disponible. Las cuentas fiscales estarán apretadas generando alertas sobre la capacidad de recaudo y/o reducción del gasto y el cumplimiento de la regla fiscal y nos mantendrá vigilantes sobre el dictamen de las agencias de riesgo.

El contexto global nos dará sombras de incertidumbre y volatilidad por geopolítica, conflictos y elecciones.

Este será además el año de las reformas y no tenemos aún claro cuales avanzarán favorablemente en el Congreso y aún es pronto para decir si serán parte de los brillos o sombras.  Lo que sí es claro es que serán parte de la agenda de trabajo de muchos.