jueves, 17 de enero de 2013

Colombia creció menos. Periodistas opinan.



Los expertos del Banco Mundial nos bajaron de la nube...
Nuestra economía no crecerá como se pensaba… Es más, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, estaba sacando otras cuentas, de acuerdo a lo que nos informó esta semana.
Como les comentaba, nos debemos bajar de la nube para que tengamos claro que la economía no creció como se pretendió. Y esos datos, obviamente, nos pueden servir para cuadrar muy bien los presupuestos de 2013.
RADAR, casi tres décadas narrando la historia económica de Barranquilla, la Región Caribe, Colombia y el Mundo.
RADAR,luisemilioradaconrado

Colombia creció menos de lo que esperaba: Banco Mundial y los comentarios de los colegas

De acuerdo al banco, la desaceleración costó 7,6 billones de pesos en menor producción. Baja cálculo para el año pasado y para el actual.

El crecimiento de Colombia no fue de 4,7 por ciento en  2012, como estimaba el Banco Mundial, sino de 3,5 por ciento, según las nuevas cifras de esa entidad, y este año no será de 4,2 por ciento, sino de 3,8 por ciento.
De esta manera, la desaceleración económica, que se hizo evidente con una expansión de solo 2,1 por ciento en el tercer trimestre del año pasado, le estaría costando al país 7,6 billones de pesos de menor crecimiento…
Hablan del tema, Ricardo Rocha y Raimundo Alvarado:

Ricardo Rocha:
El trabajo de los expertos es bien sencillo y el de los periodistas también, lo que sucede es que entre nosotros ha hecho carrera eso de comerle carreta a los expertos del gobierno que siempre contarán que el vaso está a medio llenar, sin importar si con lo que falta para llenar el vaso, medio pueblo muere de sed.
Es que eso es como cuando los costeños le decimos a una persona de Manizales o de Bogotá que en medio del mes de Mayo el sol no quema, porque estamos cobijados bajo la amable sombra de un higuito o Pivijay, como le llaman algunos.
La colombiana es una economía pequeña y encima con debilidades estructurales derivadas de diversas razones y circunstancias. Y si a eso le añadimos el asunto del comercio, encontramos que tampoco es mucho lo que se pueda decir, porque podríamos decir sin temor a equivocación que el 90% de las exportaciones colombianas son bienes primarios. Nada de valor agregado y obviamente ese será uno de los temas que tendrán que tratar hacia el futuro inmediato a la luz de los nuevos acuerdos de libre comercio.
Por estos días, Víctor Herrera mencionaba el hecho de que los productos colombianos tienen una ruta abierta hacia Curazao. Mencionaba que de acuerdo con funcionarios o líderes empresariales de la isla, los productos colombianos llegados allí podrían sufrir una pequeña transformación y a partir de allí serian holandeses con libre circulación por toda Europa.

Esa es una posición de ventaja que espero los empresarios del Caribe puedan aprovechar, porque los acuerdos de libre comercio se hacen es para vender el trabajo de la gente del país que los firma. No tiene sentido seguir vendiendo café en grano por ejemplo si pudiéndole transformar, habría un producto que de mejores rendimientos.

Pero volviendo al asunto que me indujo a estas líneas, es que mal puede uno aspirar, sin engañarse, a que el resto del mundo se halla en situación de reposo y la economía que va a mantener el mismo ritmo de crecimiento. Hay que ser más inquisitivos con los técnicos del gobierno, porque estos siempre pintan las cosas del mejor color posible. 
 
Raimundo Alvarado:
Perdonen, pero el informe del Banco Mundial lo que hace es recoger los datos que se trabajaron el fin de año relacionados con el desplome de la economía colombiana en el último trimestre de 2012.
En todo caso, un crecimiento del 3.8 por ciento no es malo, teniendo en cuenta la coyuntura internacional, que tiene problemas en Estados Unidos, Europa y China.  
Colombia, como dice Rocha, no es ninguna isla, sino un país cada día más dependiente del comercio internacional.

Estoy muy de acuerdo en la necesidad de incorporar valor agregado a nuestras exportaciones. En eso hemos avanzado recientemente. Falta mucho más en los productos primarios, que es la base de nuestras ventas en el exterior.
Los tratados de libre comercio parecen ser buena política, pero tampoco son la solución per se.
Importante que entre periodistas sigamos hablando de estos asuntos, para aprender y mejorar producción.

Raimundo

Suspenden vuelos de aviones Boeing 787

Suspenden vuelos mundiales de aviones Boeing 787 por decisión de Agencia Federal de Aviación

Así reaccionaron aerolíneas que suscribieron contratos con Boeing http://bit.ly/UvZYN6

¿Consideran que los niveles de seguridad en los aviones han aumentado?
 
 

La obligada reconversión industrial. Papel de los gremios



Este editorial del diario La República me puso a reflexionar sobre el papel de los gremios económicos del país.
No solamente los del interior, sino los de Barranquilla y toda la Región Caribe. Y me di cuenta que no han hecho bien su tarea.
Lean lo que dice el editorialista: “Los gremios que los representan están totalmente burocratizados, hacen más política que gestión económica, no investigan, no estudian los mercados locales ni regionales, y año tras año, en sus asambleas, solo hablan de guerrilla, revaluación, TLC y reelección”.

Seguro que vale la pena revisar este asunto. 
Por los 29 años del RADAR ECONÓMICO nos comprometemos a realizar un evento donde vamos a hablar de esta situación.
Los dirigentes gremiales son personas que tienen una tremenda responsabilidad. Y si ellos no investigan, como dice el editorialista, ¿quién lo puede hacer entonces?
Si ellos detectan anomalías, pueden ayudan al resto de la sociedad. ¿Cuántas personas dependen del funcionamiento de las empresas?
¿Cuántas personas dependen del funcionamiento de los gremios?
¿Cuál es su papel exactamente en una sociedad?
A mi dicen que ellos están al servicio de sus afiliados y de sus empresas. Y eso es comprensible. Pero, si las empresas funcionan bien, hay ganancia para todos…
Tema para revisar.
RADAR,luisemilioradaconrado

Editorial de La República
La obligada reconversión industrial
Jueves, Enero 17, 2013

A la industria la golpean varios factores, pero también es cierto que la modernización e innovación no están en su agenda

La noticia en la industria es que el sector sigue deprimido, no crece y se cierne sobre él un manto de duda acerca de su futuro como pilar fundamental de la economía. Las cifras así lo demuestran desde hace varios meses, y desde múltiples puntos de vista se ha lanzado una especie de S.O.S. sobre la industria nacional, que fue tejida por varias décadas con éxito y mucho optimismo. 
 
Y como causas identificadas de la mala hora que atraviesa la actividad, se identifican situaciones anómalas como la revaluación del peso frente al dólar; el rezago en la infraestructura vial que le pasa la cuenta de cobro a la competitividad; la inseguridad en las principales ciudades que aún sienten el miedo de los empresarios a las extorsiones y secuestros, y los impuestos a la nómina. En pocas palabras, toda una suerte de flagelos que tiene al sector en uno de sus peores momentos de la historia reciente.

Otros más profundos ven detrás de la desaceleración industrial la ‘enfermedad holandesa’, generada por las millonarias inversiones en el sector minero, el desplazamiento de muchas empresas de servicios a actividades relacionadas con el dinero de las petroleras, y las grandes exportaciones de crudo que se han registrado desde hace unos años. Todo lo anterior tiene mucho de cierto y algo debe hacer el Gobierno Nacional y los gremios de la producción para poner a andar una hoja de ruta que detenga esta situación, que puede ser fatal para el futuro de la economía. Pero más allá, también existen unos factores crónicos que han hecho del sector industrial uno de los más paquidérmicos. Los gremios que los representan están totalmente burocratizados, hacen más política que gestión económica, no investigan, no estudian los mercados locales ni regionales, y año tras año, en sus asambleas, solo hablan de guerrilla, revaluación, TLC y reelección.
 
Hay un gran imperativo para la industria colombiana: reconvertirse, competir de tú a tú con sus homólogos de Brasil, México, Chile o Perú. Hay que renovar maquinaria, abrir nuevos mercados, ser más competitivos en una economía globalizada, investigar, y lo más importante de todo, innovar. No todas las industrias colombianas están de capa caída. Algunas están creciendo, han aumentado su capacidad instalada porque están innovando en productos con tecnologías de punta. 
 
Son solo unas pocas, pero estas pioneras, punta de lanza de la nueva Colombia, han dejado de mendigar políticas en contra de la revaluación del peso y le están exigiendo al Gobierno que ponga su grano de arena en la educación, los impuestos, y sobre todo que ponga a raya a los transportadores que han sometido al país a vivir sin trenes, sin oleoductos y demás infraestructura necesaria para el verdadero desarrollo.