sábado, 29 de octubre de 2022

La depreciación monetaria aumenta el riesgo de que se intensifiquen las crisis alimentaria y energética

Esto se puso duro.

Fui a comprar una resma de papel y su precio me sorprendió.

Lo compré hace poco a 10.000, más adelante, a 12.000 y antier me sorprendió el cajero, cuándo me dijo: “Son 19.500”.

Esta vaina está difícil.

El asunto se está complicando demasiado.

Me puse pensar en los pobres.

¿Qué haremos?

¿Vamos a permitir que esto se nos salga de las manos? 

La suba de los precios de los productos básicos podría prolongar las presiones inflacionarias

 

®luisemilioradaconrado

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La depreciación monetaria aumenta el riesgo de que se intensifiquen las crisis alimentaria y energética

CIUDAD DE WASHINGTON, 26 de octubre de 2022.

Según la edición más reciente del informe Commodity Markets Outlook (Perspectivas de los mercados de productos básicos) del Banco Mundial, la disminución del valor de las monedas de la mayoría de las economías en desarrollo está incrementando los precios de los alimentos y los combustibles, lo que podría profundizar las crisis alimentaria y energética que muchas de esas economías ya enfrentan. 

En el informe se señala que los precios en dólares estadounidenses de la mayoría de los productos básicos han disminuido, tras haber alcanzado sus niveles máximos recientemente, en medio de preocupaciones por una inminente recesión mundial. Desde la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022 hasta fines del mes pasado, el precio del petróleo crudo Brent en dólares estadounidenses cayó casi un 6 %. Sin embargo, debido a la depreciación monetaria, en casi el 60 % de los mercados emergentes y las economías en desarrollo que importan petróleo aumentaron los precios del petróleo en moneda nacional durante ese período. Asimismo, en casi el 90 % de esas economías, el aumento de los precios del trigo en moneda local fue mayor que el registrado por el dólar estadounidense.

Los elevados precios de los productos básicos energéticos que sirven de insumos para la producción agrícola han venido impulsando el alza de los precios de los alimentos. Durante los primeros tres trimestres de 2022, la inflación de los precios de los alimentos en Asia meridional superó, en promedio, el 20 %. La inflación promedio de dichos precios en otras regiones, como América Latina y el Caribe, Oriente Medio y Norte de África, África subsahariana, y Europa oriental y Asia central, se situó entre el 12 % y el 15 %. Asia oriental y el Pacífico es la única región donde la inflación de los precios de los alimentos se ha mantenido baja, en parte debido a que, en términos generales, los precios del arroz, el principal alimento básico, se han mantenido estables.

“Si bien los precios de muchos productos básicos ya no están en sus valores máximos, siguen siendo altos en comparación con el nivel promedio registrado en los últimos cinco años”, declaró Pablo Saavedra, vicepresidente de Crecimiento Equitativo, Finanzas e Instituciones del Banco Mundial. “Una nueva alza de los precios internacionales de los alimentos podría prolongar los desafíos asociados a la inseguridad alimentaria en los países en desarrollo. Es necesario aplicar diversas políticas que promuevan la oferta, faciliten la distribución y respalden los ingresos reales”.

Desde el inicio de la guerra en Ucrania, los precios de la energía han sido bastante volátiles, pero actualmente se espera que disminuyan. Tras aumentar alrededor de un 60 % en 2022, disminuirán un 11 % en 2023. A pesar de esta moderación, el próximo año seguirán siendo un 75 % más elevados que el promedio de los últimos cinco años.

Se prevé que en 2023 el precio del petróleo crudo Brent alcanzará un promedio de USD 92 el barril, muy por encima del promedio quinquenal de USD 60 el barril. Los precios del gas natural y del carbón disminuirán con respecto a los máximos históricos registrados en 2022. Sin embargo, se espera que para 2024 los precios del carbón australiano y del gas natural de Estados Unidos dupliquen el promedio de los últimos cinco años, y que los precios del gas natural en Europa sean casi cuatro veces más altos. Según las previsiones, la producción de carbón aumentará significativamente a medida que varios de los principales exportadores impulsen la producción, poniendo en riesgo los objetivos relacionados con el cambio climático.

“En muchos países, la combinación de precios elevados de los productos básicos y persistentes depreciaciones monetarias se traduce en un aumento de la inflación”, señaló Ayhan Kose, economista en jefe de Crecimiento Equitativo, Finanzas e Instituciones y director del Grupo de Perspectivas del Banco Mundial, que elabora el informe Commodity Markets Outlook. “Los responsables de formular políticas en los mercados emergentes y las economías en desarrollo tienen escaso margen para gestionar el ciclo de inflación mundial más pronunciado de las últimas décadas. Deben calibrar con sumo cuidado las políticas monetarias y fiscales, comunicar claramente sus planes y prepararse para un período de volatilidad aún mayor en los mercados financieros y de productos básicos mundiales”.

Se prevé que los precios agrícolas disminuirán un 5 % el próximo año. Aunque en el tercer trimestre de 2022 los precios del trigo cayeron casi un 20 %, siguen siendo un 24 % más altos que hace un año. La caída de los precios agrícolas prevista para 2023 refleja un cultivo mundial de trigo mejor que el proyectado, un suministro estable en el mercado del arroz y la reanudación de las exportaciones de cereales de Ucrania. Se prevé que en 2023 los precios de los metales disminuirán un 15 %, en gran parte debido al menor crecimiento mundial y al temor de que la economía china se desacelere. 

Las perspectivas de los precios de los productos básicos están sujetas a muchos riesgos. Los mercados de energía se enfrentan a importantes preocupaciones relacionadas con la oferta, dado que en Europa se intensificarán las inquietudes sobre la disponibilidad de energía durante el próximo invierno. El aumento mayor a lo esperado de los precios de la energía podría repercutir en otros tipos de precios, sobre todo el de los alimentos, lo que prolongaría los desafíos asociados a la inseguridad alimentaria. La desaceleración más pronunciada del crecimiento mundial también plantea un riesgo clave, especialmente para los precios del petróleo crudo y los metales.

“El pronóstico de una disminución de los precios agrícolas está sujeta a una gran cantidad de riesgos”, manifestó John Baffes, economista superior del Grupo de Perspectivas del Banco Mundial. “En primer lugar, las perturbaciones que afectan las exportaciones de Ucrania o Rusia podrían interrumpir nuevamente el suministro mundial de cereales. En segundo lugar, los aumentos adicionales de los precios de la energía podrían ejercer una presión al alza sobre los precios de los cereales y los aceites comestibles. En tercer lugar, los patrones meteorológicos adversos pueden reducir los rendimientos; es probable que 2023 sea el tercer año consecutivo de La Niña, lo que podría reducir el rendimiento de cultivos clave en América del Sur y África meridional”. 

Las preocupaciones acerca de una posible recesión mundial el próximo año ya han contribuido a una abrupta caída de los precios del cobre y el aluminio. En la sección del informe dedicada a un tema destacado se examinan los factores que impulsan los precios del aluminio y el cobre, y se analizan las consecuencias para los mercados emergentes y las economías en desarrollo que exportan estos productos básicos. Es probable que, mientras se lleve a cabo la transición energética y la demanda se desplace de los combustibles fósiles a las fuentes de energía renovable, los precios sigan siendo volátiles, lo que beneficiará a algunos productores de metales. En el informe se destaca que los exportadores de metales pueden aprovechar al máximo las consiguientes oportunidades de crecimiento a mediano plazo y, al mismo tiempo, limitar el impacto de la volatilidad de los precios, para lo cual es necesario contar con marcos de política fiscal y monetaria bien diseñados.

jueves, 27 de octubre de 2022

Emisión 10113 octubre 27 2022

 




Temas en la Mira del RadaR:

  • Tienen que cerrarse las trochas para evitar que siga operando el comercio de contrabando en la frontera colombo venezolana. Lo dijo el presidente de Colombia Gustavo Petro, al anunciar que después de un mes de reabrir la frontera, solo han circulado US$2.5 millones de mercancías entre los dos países, porque el comercio ilegal sigue reinando.
  • El ministro de Hacienda de Colombia, José Antonio Ocampo, dijo que el dólar está bajando porque hay credibilidad en la política macroeconómica del país y no porque el gobierno colombiano esté considerando la posibilidad de autorizar más contratos de exploración de petróleo. También entregó algunos detalles del proyecto de Reforma Tributaria.
  • Economías y sociedades deben transformarse de pies a cabeza, si queremos salvarnos de la catástrofe por la crisis del cambio climático. Naciones Unidas reveló un nuevo informe y dice que los planes para cumplir el Acuerdo de París ya no son creíbles.
  • $122 mil millones de pesos perdieron los grandes supermercados de cadena en 2021, por hurto de mercancías. El fenómeno ha cambiado, en cuanto al tipo de productos que son hurtados y las modalidades utilizadas. Fenalco y la firma We Team, entregaron detalles del Censo Nacional de mermas.

Patrocinadores:

Gecelca, Gases del Caribe, Alcaldía de Barranquilla, UNINORTE


85 % de las familias barranquilleras consume, en promedio, tres comidas al día: DANE

A pesar de todo…

A pesar de lo que está ocurriendo en muchos hogares barranquilleros, la capital del Atlántico se mantiene optimista: el índice de confianza del consumidor, según el DANE, da señales de mejoras en los ingresos de los ciudadanos durante el último trimestre, ya que en Barranquilla este indicador se incrementó 5,8 puntos porcentuales frente al año anterior, pasando de 31,8 % para el periodo mayo-julio del 2021, a 37,6 % para el periodo más reciente de 2022. 

Según el gerente de Desarrollo Social, Alfredo Carbonell, esto también refleja “la recuperación en las familias barranquilleras, demostrando que, a pesar de las complejidades económicas externas e internas, Barranquilla va por buen camino”.

®luisemilioradaconrado

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85 % de las familias barranquilleras consume, en promedio, tres comidas al día: DANE

La cifra tuvo un incremento de 58 puntos porcentuales en comparación con el año anterior, que registró 26,4 %.

Barranquilla supera a ciudades capitales como Bogotá y Medellín, donde el porcentaje es de 69 % y 71 % respectivamente. 

La más reciente encuesta presentada por Pulso Social, del DANE, reveló que Barranquilla sigue mejorando el indicador de acceso a alimentos de sus habitantes, reportando que el 85 % de los ciudadanos consume, en promedio, tres comidas al día.

Este resultado es el reflejo de la recuperación económica que ha venido teniendo la ciudad y una aproximación al indicador de seguridad alimentaria, uno de los pilares fundamentales que se protege desde la Administración distrital a partir de la primera infancia.

El gerente de Desarrollo Social, Alfredo Carbonell, señaló que estas cifras indican coherencia con los datos que igualmente reveló el DANE de pobreza monetaria, pobreza extrema y desigualdad, donde Barranquilla es la ciudad con menos pobreza monetaria del Caribe colombiano.

“Es una cifra que refleja que el 70 % de la inversión del Distrito es en programas sociales. Nada más en programas de seguridad alimentaria llegamos a más de 200.000 beneficiarios, en donde atendemos 48.000 beneficiarios en primera infancia, 130.000 beneficiarios en alimentación escolar, es decir, es coherente con los demás indicadores”.

Esto llevó a presentar un incremento de 58 puntos porcentuales, toda vez que entre mayo y julio del 2021 el porcentaje reportaba 26,4 %. De igual manera, los últimos datos entregados por el DANE ubican a Barranquilla por encima de las principales ciudades capitales como Bogotá y Medellín, donde el porcentaje es de 69 % y 71 % respectivamente, de los hogares donde comen, en promedio, tres veces al día.

“Barranquilla es una excepción estadística en el Caribe porque estamos a la altura de las ciudades del interior en un país. Aquí, con mucho esfuerzo local y con alianzas público-privadas muy sólidas hemos cumplido la tarea y hemos logrado avanzar en materia social, y hoy tenemos unos resultados que son corroborados por el DANE y muchos otros indicadores”, aseguró Carbonell.

Por otro lado, el índice de confianza del consumidor, según el DANE, también da señales de mejoras en los ingresos de los ciudadanos durante el último trimestre, ya que en Barranquilla este indicador se incrementó 5,8 puntos porcentuales frente al año anterior, pasando de 31,8 % para el periodo mayo-julio del 2021, a 37,6 % para el periodo más reciente de 2022. Según Carbonell esto también refleja “la recuperación en las familias barranquilleras, demostrando que, a pesar de las complejidades económicas externas e internas, Barranquilla va por buen camino”.