miércoles, 3 de marzo de 2021

Atención de emergencia en Subestación 20 de Julio

 La empresa de energía Air-e reportó, en un comunicado oficial, los trabajos que se adelantan para superar la emergencia presentada en la Subestación 20 de Julio 

Trabajos de reparación en Subestación 20 de Julio. Foto cortesía de Air-e

Texto del comunicado oficial:

Con todo el personal disponible, la empresa Air-e trabaja para superar la emergencia ocasionada por un incendio en la subestación 20 de Julio.

 Los hechos se presentaron hacia las 9:20 de la noche de este martes cuando una conflagración afectó cables de potencia y equipos estratégicos para la operación.

Con el apoyo oportuno de bomberos fue controlada la situación y el trabajo de los técnicos especializados lograron transferir a otros circuitos parte de los clientes afectados por la emergencia.

Inicialmente el incendio provocó la salida de los circuitos Arboleda, Estadio, Gaviotas, Las Moras, El Parque, Los Robles, Santo Domingo, Terranova, Ciudadela, Centenario, 20 de Julio 12, 13, 14 y 15.

Luego de una serie de maniobras se logró normalizar provisionalmente los circuitos Ciudadela, Arboleda, Santo Domingo, Gaviotas, 20 de Julio 12 y 15.

Sobre el particular, el Gerente de Air-e en el Atlántico, Ramiro Castilla Andrade señaló que actualmente hay afectados por la emergencia 61 mil clientes aproximadamente, en su mayoría ubicados en la prolongación de la calle Murillo hacia Soledad.

De acuerdo con la evaluación de los técnicos hacia la medianoche de hoy será normalizado el servicio al 50% de los clientes que están afectados. La emergencia se espera superar en su totalidad en la noche de este jueves.

 “Los daños ocasionados por el incendio fueron importantes. Además de los cables se afectaron equipos de alta tecnología. Para el reemplazo de estos y hacer un restablecimiento del servicio provisional se requiere de una labor bastante compleja”, dijo Castilla Andrade.

Finalmente agradeció el acompañamiento de la Alcaldía de Barranquilla y Soledad en esta emergencia, al igual que el apoyo de los organismos de socorro.



martes, 23 de febrero de 2021

REGASIFICADORA DEL PACÍFICO: UN GOLPE LAPIDARIO PARA LOS COLOMBIANOS. José Name

Siento que es cierto lo que dice en una de sus columnas recientes el senador José Name: “En varias ocasiones he llamado la atención sobre lo inconveniente que resulta para el país la construcción de una planta Regasificadora en el Pacífico…”

RADAR,luisemilioradaconrado

@radareconomico1

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REGASIFICADORA DEL PACÍFICO: UN GOLPE LAPIDARIO PARA LOS COLOMBIANOS

lunes, 22 de febrero de 2021 a las 07:00 AM  Columnas

José Name.


En varias ocasiones he llamado la atención sobre lo inconveniente que resulta para el país la construcción de una planta Regasificadora en el Pacífico. Importar gas natural no solo es innecesario, teniendo en cuenta las reservas probadas con las que contamos actualmente, sino que además va en contravía con el proceso de recuperación económica en el que nos encontramos, debido al impacto que generaría el incremento este servicio en las familias colombianas.

Sorprende que aunque distintos actores de la sociedad civil, expertos del sector, líderes de opinión, la DIMAR, empresas productoras de gas y algunos servidores públicos, hemos alzado nuestra voz para anunciar los impactos peligrosamente negativos que conllevaría la puesta en marcha de este proyecto para el país, no hemos sido escuchados.

Detrás de esta multimillonaria obra parece que existiera una perversa motivación por parte de la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME) para continuar a toda costa con un proceso sin sustento técnico, de espaldas a los colombianos y, especialmente, desconociendo las grandes repercusiones en la economía colombiana, más aún en plena fase de reactivación.

Luego de la entrada en operación de esta planta, Colombia dejará de percibir un gran porcentaje de las regalías que recibe hoy por parte de la industria nacional, dejará de generar empleos locales y, quizás lo más grave; este proyecto generaría un incremento absurdo e innecesario en las facturas de gas para los hogares, las pequeñas y medianas empresas, así como para las grandes industrias.

Entonces, ¿Cuál es el negocio y para quién es? Vamos a ser nosotros los colombianos quienes paguemos la construcción y operación de esta planta regasificadora durante 15 años, mientras que las ganancias las recibirá un privado sin asumir ningún riesgo. Los usuarios pagáremos alrededor de 350,000 millones de pesos anuales (de esto 42.000 millones de pesos deberán ser asumidos por el estrato 1 y 2 cada año) aún cuando la planta no se utilice, es decir, el riesgo es enteramente nuestro, desde los ciudadanos de estratos bajos que han estado tan golpeados por la pandemia, hasta Ecopetrol que es el mayor consumidor de gas en el país.

Por eso, nos seguimos preguntando: ¿Qué pasa con la UPME?. Según un estudio contratado por esta entidad en el 2018, no se requerirá dicha regasificadora hasta el 2030. ¿Por qué sacarla ahora con tanta urgencia? Sabiendo la difícil situación que estamos pasando los colombianos. ¿Por qué nos quieren poner a pagarla? ¿Se convertirá esta planta en un nuevo elefante blanco?.

Existe consenso nacional e internacional de los expertos que Colombia es un país con potencial en recursos de gas suficiente para las generaciones venideras. Solo las reservas probadas actuales del país en yacimientos convencionales alcanzan para abastecer la demanda residencial de gas por casi una década más. En ese sentido, las medidas tomadas por el gobierno deberían estar enfocadas a tener tarifas eficientes para los consumidores de gas y a preservar el autoabastecimiento del país, y en últimas, en caso de ser necesario dicho proyecto en unos años se ejecute con la inversión de aquellos que realmente vayan a consumir el gas importado de esta planta.


lunes, 22 de febrero de 2021

EL CARBÓN ES UN PUENTE, por Ricardo Plata Cepeda

Las posibilidades del carbón en medio del crecimiento económico mundial.

Ricardo Plata Cepeda, las analiza en una primera parte que vale la pena revisar.

Dice: “Colombia se enlistó temprano en la construcción de ese puente al declarar la comercialidad del Cerrejón Zona Norte en 1980, hasta llegar a exportar 91 MT en 2016. Sin embargo, en años recientes, algunas comunidades ilusionadas por abogados codiciosos, algún contralor hostil, algunos economistas cuya ceguera voluntaria solo los deja ver enfermedad holandesa…”

RADAR,luisemilioradaconrado 

@radareconomico1

EL CARBÓN ES UN PUENTE

… y nos estamos acercando a su salida. En enero de 1980 se publicó el Estudio Mundial del carbón: “Coal, bridge to the future”, “El carbón, un puente al futuro”, a un futuro energético que tendría un alto componente de energía nuclear, eólica y solar.

En contraste con la perspectiva de las limitaciones de suministro de petróleo (por restricciones geopolíticas o geológicas), la amplia disponibilidad y bajo costo del carbón en aquel momento, lo señalaban como el combustible que en mayor grado iría a suplir el crecimiento previsto de la demanda global de energía. 

Ello daría tiempo a que el mundo se aprestara para una canasta energética descarbonizada en las primeras décadas del siglo 21. 

Carroll Wilson, profesor de MIT, primer presidente de la Comisión de Energía Atómica y observador temprano del calentamiento global, dirigió el estudio, en el que participaron 80 investigadores de 16 países.

Sus dos proyecciones más relevantes fueron: Primero, que para que el carbón cumpliera ese el papel de puente su consumo mundial debería aumentar de 2,5 billones de toneladas métricas en 1977 a algo más del doble en el año 2000. En realidad se alcanzó a duplicar a 5 billones, con un rezago de 9 años. 

Y, segundo, que el comercio internacional de carbón térmico tendría que multiplicarse por diez, de 64 millones de toneladas (MT) en 1977 a 640 MT en el 2000; esa cifra exacta se alcanzó también en 2009. 

El estudio acertó en las proyecciones para Australia y Suráfrica, pero se quedó corto en las de Colombia e Indonesia, cuyas mayores exportaciones compensaron las cifras no alcanzadas por Europa y Norteamérica.

El accidente nuclear de Three Mile Island, en 1979, cuando el estudio estaba a medio camino, y la catástrofe de Chernobyl en 1986, minaron la confianza necesaria para que esta fuente de energía ocupara el espacio que de ella se esperaba. 

En esta última década, en Estados Unidos, el gas de esquisto extraído con “fracking” sustituyó en parte ese vacío y desplazó al carbón como la principal fuente de generación de electricidad de ese país. 

Colombia se enlistó temprano en la construcción de ese puente al declarar la comercialidad del Cerrejón Zona Norte en 1980, hasta llegar a exportar 91 MT en 2016. Sin embargo, en años recientes, algunas comunidades ilusionadas por abogados codiciosos, algún contralor hostil, algunos economistas cuya ceguera voluntaria solo los deja ver enfermedad holandesa donde hay miles de ingenieros y docenas de miles de técnicos y operarios bien entrenados y bien pagos, algunos sindicatos inconsecuentes y ambientalistas intransigentes, ellos y otros, todos a una, se han empeñado en recortarle al menos una década al puente hasta propinarnos una aparatosa caída sin cinturón de seguridad económico y social, en lugar de extender con una suave pendiente la salida. 

¿Cuánto vale la seguridad de suministro? 

¿Qué porcentaje de generación debe tener la carga base? 

¿De qué fuente de energía debe venir? 

¿Será el gas otro puente hacia el futuro? 

Continuará.

rsilver2@aol.com