lunes, 11 de abril de 2022

Distrito de Barranquilla intensifica operativos de control de precios para pescados y mariscos

El Distrito de Barranquilla se puso las pilas.

Pretende evitar abusos en Semana Santa, ya que los vendedores se pasan por la faja los controles.

Aumentan los precios por la época.

Pescados y mariscos están en la mira… 

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Distrito de Barranquilla intensifica operativos de control de precios para pescados y mariscos 

Las secretarías de Gobierno y Salud garantizan el acceso a precios justos y condiciones de salubridad.

Con el propósito de garantizar los derechos de los consumidores, la Secretaría de Gobierno a través de la Oficina de Inspección y Vigilancia viene adelantando operativos en materia de regulación de precios a los expendedores de pescados y mariscos, verificando el estricto cumplimiento de los establecido en la Ley 1480 de 2011.
 
Estos operativos interinstitucionales se intensifican durante la celebración de la Semana Mayor, considerando el incremento en el consumo de productos derivados del mar durante la época, donde no solo se supervisa que no se alteren los precios al público, sino también el correcto funcionamiento de pesas y balanzas garantizando así el peso exacto de los alimentos.


“Los inspectores urbanos de Protección al Consumidor lideran los operativos de vigilancia y control en coordinación con la Policía y la Secretaría de Salud, los cuales se realizarán en toda la ciudad durante la Semana Santa, verificando restaurantes, supermercados, pescaderías y plazas públicas. Esto, con el propósito de velar por la protección de los consumidores de Barranquilla, teniendo en cuenta que estas temporadas son susceptibles de abusos en los precios, calidad de los pescados y sus derivados", manifestó la secretaria de Gobierno del Distrito, Jeniffer Villarreal.

La funcionaria agregó que con estas acciones también se busca "evitar la especulación y acaparamiento de estos productos por la demanda que representan en esta temporada”. Hizo un llamado a la ciudadanía a cuidar su salud adquiriendo productos en establecimientos que cumplan con las condiciones sanitarias requeridas.

Sanciones

Las sanciones para los establecimientos que incumplan con la normatividad vigente van desde cierre del establecimiento hasta por 180 días o multa por valor de 100 salarios mínimos mensuales legales vigentes de acuerdo con los artículos 60 y 62 de la Ley 1480 de 2011.
 
Puede acarrear sanciones el incumplimiento respecto a la lista de precios visible al público, lo que constituye una obligatoriedad como garantía de que esos precios no sean alterados, sin tachaduras ni enmendaduras para los consumidores. Asimismo, aquellos establecimientos que no cuenten con los requisitos para ejercer la actividad económica de acuerdo con la Ley 1801 de 2011 (Código Nacional de Policía y Convivencia). Los casos donde no sean acatados los lineamientos en referencia a la talla y vedas de los pescados, en el evento que se decomisen, serán informados para realizar la respectiva donación.

Controles de higiene
 
En materia de control de higiene y salubridad de los productos e instalaciones, la Secretaría Distrital de Salud ha visitado cerca de 460 establecimientos haciendo revisión del almacenamiento y refrigeración de productos,así como las condiciones higiénico-sanitarias, el manejo adecuado de aguas y residuos sólidos de los establecimientos, y vigilando que el personal que se encarga de vender o manipular los alimentos tenga elementos como uniforme, gorro, tapabocas y guantes cuando se requiera.

En el caso de los productos empacados y procedentes del exterior, que cuenten con el registro sanitario de importación.

¡A LA CARGA! Amylkar D. Acosta

Recordando a Gaitán y a Luis Carlos Galán…

Lo narra Amylkar Acosta. 

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¡A LA CARGA!

Amylkar D. Acosta

“Siquiera se murieron los abuelos, sin sospechar el vergonzoso eclipse”

Jorge Robledo O

El 9 de abril de 1948, un oscuro personaje que respondía al nombre de Juan Roa Sierra descerrejó tres balazos sobre la humanidad del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán Ayala, cegándole la vida y desatando con este magnicidio la mayor conflagración de nuestra historia republicana.

El asesino fue linchado y su cuerpo inerme arrastrado por la multitud por toda la séptima hasta el Palacio presidencial, lugar este en donde fue abandonado el cadáver del desgraciado. 

Las turbas enardecidas se lanzaron a las calles destruyendo cuanto encontraban a su paso, especialmente en la capital, que fue virtualmente reducida a escombros por los desmanes y desafueros de los exaltados, episodios estos que se conocen como El bogotazo.

Este sería sólo el preámbulo de una larga historia de crímenes y de atrocidades sin precedentes que asolaron al país desde entonces y que se prolongó hasta el advenimiento del Frente Nacional en 1958.

Esta etapa ignominiosa de nuestro discurrir es la que se ha dado en llamar de La violencia en Colombia, la cual fue magistralmente documentada por el arzobispo Gerardo Valencia y el sociólogo Orlando Fals Borda en su libro que lleva dicho título.

Las circunstancias en las que fue alevemente asesinado Gaitán fueron muy similares a las que rodearon el artero atentado que le costó la vida al también dirigente liberal y jefe del Nuevo Liberalismo, Luis Carlos Galán Sarmiento. Uno y otro se erigieron en disidentes del Partido Liberal; ambos contaban con una fuerza arrolladora que los asomaba a la asunción del poder a través de las urnas y tuvieron en común el destino aciago que frustró a toda una generación, que vio en ellos la oportunidad del cambio que el pueblo reclamaba a grito herido.

Bien se ha dicho que la historia se repite, una vez como tragedia y otra como comedia; pero, en el caso de Colombia lo que nos ha tocado en suerte vivir es una verdadera tragicomedia.

La corrupción que campeaba en su época era sólo un pálido reflejo de la que sobrevendría después, para escarnio de una patria envilecida por cuenta de la parapolítica y la corrupción. Sus arengas en pro de la restauración moral de la República, hoy más que nunca, recobran actualidad.

Y qué decir de la violencia exacerbada que nos agobia y que hacen de nuestro tiempo la prolongación de aquellos azarosos días, sin que se vislumbre la luz al final del túnel.

El distinguía el país nacional del país político, como una forma de poner de manifiesto el divorcio que existía y sigue existiendo entre uno y otro, por cuenta del clientelismo, el gamonalismo y la degradación de la política.

Sus planteamientos, pese a los 74 años transcurridos del magnicidio y 119 años de su natalicio, siguen teniendo validez y vigencia, sobre todo en lo atinente a lo social que fue su obsesión. Cuando él demandaba del Estado "procurar que los ricos sean menos ricos y los pobres sean menos pobres", propugnaba por la superación de la exclusión social y los enormes contrastes sociales que han caracterizado desde siempre a la sociedad colombiana.

Históricamente Colombia ha ido en contravía del resto de países del mundo, a tal punto que hoy en día es considerado el segundo país de Latinoamérica en inequidad, al tiempo que esta a su vez es la región del mundo con mayor inequidad, después del África Subsahariana.

Razón tenía Gaitán cuando afirmaba que él no era un hombre, que él era un pueblo, al que encarnaba e interpretaba con fidelidad y compromiso.

Parodiando al General Rafael Uribe Uribe, cuando afirmó que el Partido Liberal debía abrevar en las canteras del socialismo para poder sobrevivir, no resulta exagerado afirmar que la figura señera y paradigmática de Gaitán seguirá siendo fuente de inspiración a sus más leales conductores.

Como bien lo afirmó Jorge Luis Borges, "Los hombres y los siglos vuelven cíclicamente", pero transcurrirán muchos años antes de que Colombia vuelva a tener un caudillo de la estatura moral de Gaitán.

Todavía, tantos años después de su magnicidio, aún retumba su arenga flamígera cuando exhortaba al pueblo con su consigna: ¡por la restauración moral de la República, a la carga!

Medellín, abril 9 de 2022 www.amylkaracosta.net

 

domingo, 10 de abril de 2022

El Desarrollo de la Región Caribe y sus Retos Actuales. Por: Jairo Parada corrales, PhD.[1]

La desigualdad, el egoísmo, la política, la politiquería, las malas administraciones han evitado que Colombia se desarrolle como debe ser.

Nuestro país y sus habitantes tendrían un mejor presente y su futuro sería promisorio si los gobernantes se hubieran comprometido para realizar una mejor tarea. 

Los retos del país y de la región Caribe son evidentes.

Esta semana, periodistas, estudiosos del tema nos sentamos tres días para hablar del tema.

Este escrito del doctor Jairo Parada, registra parte de esa historia.

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El Desarrollo de la Región Caribe y sus Retos Actuales

Por: Jairo Parada corrales, PhD.[1] 

Cuando se inició el proceso de apertura en Colombia a comienzos de 1991, se generó la expectativa de un aprovechamiento importante de este nuevo escenario; sobre todo cuando siempre se ha achacado al excesivo proteccionismo de la economía colombiana las dificultades para impulsar el pleno desarrollo de la Región Caribe. Por esa misma época, el CORPES de la Costa Atlántica presentó el I Plan Regional de Desarrollo del Caribe Colombiano “Un Viaje Hacia el Futuro”, señalando claramente las deficiencias estructurales de la región en materia de desarrollo social, económico y ambiental. Se propugnaba por convertir a la Región en una plataforma exportadora. Se pensaba que, con la apertura de la economía, la cual sin duda ocurrió, a pesar de los que señalan algunos críticos actuales que realmente no la hubo por el peso de las barreras no-arancelarias, -después de tres décadas los resultados de este proceso han sido muy modestos. La Región se orientó más por la dinámica exportadora del sector minero (carbón y níquel), y las transformaciones esperadas en su estructura agroindustrial fueron muy limitadas, bajo control de las mismas actividades exportadoras del sector industrial ubicado en Cartagena y Barranquilla. Muy escasa y casi nula industrialización se irrigó al resto de los departamentos, y el sector agropecuario quedó limitado a los cultivos de palma africana, banano, y las recientes incursiones en el girasol. La ganadería sigue limitada a sus grandes fincas y en algo vinculadas al sector externo, pero bajo el predominio del latifundio ganadero y baja tecnología, a pesar de los esfuerzos heroicos de pequeños y medianos ganaderos.

No hay duda que, de todas maneras, en este contexto la región avanzó en su desarrollo social, mejorando coberturas en educación, salud y agua potable. Sin embargo, como lo constatan los documentos de Casa Grande Caribe, tal esfuerzo es insuficiente y se necesita un volumen importante de inversiones, el cual no es imposible de lograr con los recursos vigentes más el apoyo del gobierno. A pesar de los continuos diagnósticos que se hicieron desde la existencia del Corpes, el cual desapareció en el año 2000, más los numerosos estudios del CEER del Banco de la República de Cartagena y los de Fundesarrollo, es claro que la región pierde participación en el desarrollo nacional a pesar de las declaraciones optimistas. Un desarrollo agro-industrial solido sigue como tarea pendiente, así como una modernización de su ganadería e igualmente un mejor uso de los recursos del suelo. El turismo, duramente golpeado por la pandemia, necesita todavía estructurarse a nivel regional en forma sólida, en forma tal que ofrezca paquetes integrales a nivel de la Región. La educación sigue padeciendo serios problemas de calidad, la salud tiene graves problemas de acceso y mucha precariedad en los municipios del Caribe, y el sector de agua potable, a pesar de los esfuerzos desde hace tres décadas, necesita ampliarse todavía en centros urbanos y zonas rurales.

En la discusión sobre el desarrollo regional y su competitividad han predominado diferentes visiones: una, que considera que la clave es sólo la ampliación de la calidad y cobertura de la educación, salud y agua potable, mientras que otras visiones propugnan por fortalecer los mecanismos de regionalización contemplados en la Constitución y en la ley de Regiones, que conlleven a una mayor autonomía en el manejo de recursos y programas, que impulsen en forma específica el desarrollo y la competitividad de la Región. Bajo la actual egida centralista tal como se maneja el país, la retórica de construir el desarrollo desde los territorios se ha convertido en una quimera. Los gobiernos le han dado la espalda a la regionalización e irónicamente ésta ha avanzado más en el interior y occidente del país que en el Caribe, que fue la región pionera.

Por lo anterior, las preguntas claves serian:

1)  ¿Cuál es la visión del desarrollo regional a la cual le debe apuntar la región Caribe, teniendo en cuenta que el desarrollo social es necesario mas no es suficiente?

2)  ¿La Región se debe olvidar de su lucha de varias décadas por la regionalización (RAP-RET) y limitarse a que las simples dinámicas de los mercados, y mayor educación nos genere un desarrollo exitoso? ¿Acaso no se necesita una palanca institucional dentro del estado que obligue a la inversión pública nacional a tener en cuenta las urgentes necesidades de la Región y no sólo las prioridades de cualquier gobierno nacional que llegue?

3)  ¿Cómo se impulsaría el proceso de democratización de la Región Caribe hoy atrapado más que nunca por sólidos clanes regionales, en forma tal que permita un mayor desarrollo de una sociedad civil muy precaria e impotente frente a la corrupción rampante y captura de los recursos del estado?

4)   Se han señalado las falencias del capital humano en nuestra Región como las debilidades de los gobiernos locales (Meisel), lo cual sin duda es cierto. Pero, ¿si las superásemos sería suficiente? Me temo que no, sin una palanca institucional que incruste lo regional en el presupuesto general de la nación. La mayor inversión en capital humano es necesaria, mas no suficiente. No basta con más educación sino tenemos una transformación productiva y política simultánea.

En torno a la presente campaña presidencial, paso a examinar las Propuestas de los tres candidatos punteros que están en juego en esta primera vuelta:

1)  Sergio Fajardo:  Propone lo siguiente:

·         Desarrollo regional- Planes regionales de ordenamiento productivo. Para cada región haremos planes de ordenamiento productivo aprovechando las Regiones Administrativas y de Planificación(RAP): Pacífico, Caribe, Amazonía, Santanderes, Llanos, Central y Cafetera. Muchas obras y proyectos de importancia son de escala regional y necesitan mejor coordinación departamental.

·         Educación y formación para las regiones. Cada región, que tiene un aparato productividad diferente, puede formar su capital humano de acuerdo con sus necesidades. Trabajaremos con varios actores (el SENA, las universidades, las Cámaras de Comercio y las Cajas de Compensación). Mejor infraestructura (física, tecnológica, de información y administración) para que las empresas puedan competir en los mercados internacionales con mayor rentabilidad y menos obstáculos

2)  Gustavo Petro:

·         Ordenaremos el territorio alrededor del agua como el camino fundamental en la planeación para la vida, más allá de las lógicas del mercado que segregan y depredan nuestras regiones.

·         Impulsaremos las actividades productivas acordes con la protección de la naturaleza y en armonía con las prácticas culturales, los procesos organizativos comunitarios en función de la autonomía y la gobernanza ambiental del territorio.

En aquellas subregiones estratégicas para hacer de Colombia una potencia agrícola, propondremos al propietario del latifundio improductivo activar la producción de sus terrenos, pagar los impuestos correspondientes, o en última instancia, venderlos al Estado para que este a su vez lo entregue a las comunidades rurales. No hay mención de RAPs ni de RETs.

3)  Federico Gutiérrez:

·         Señala cuatro problemas estructurales de Colombia como la inseguridad, corrupción, democracia en riesgo, crecimiento económico insuficiente.  No menciona los desequilibrios regionales.

·         En el punto 9) Desarrollo desde y para las Regiones plantea que el 60% del crecimiento económico se centra en seis entidades territoriales (supongo Departamentos), habla de profundizar la descentralización en departamentos y municipios, pero no hay menciones de las Regiones.

·         Habla de participación ciudadana y estado abierto, pero sus propuestas se refieren a ordenamiento territorial como POTs, el incremento de recursos del SGP, de crear un estatuto territorial y de aumentar los recursos de propósito general del SGP.

·         No menciona en absoluto las RAPs y las RETs.

Casa Loma, Chorrera, Juan de Acosta, abril 9 de 2022.

[1] Profesor Asociado Universidad del Norte. Miembro de la Academia de Ciencias Económicas de Colombia.