Uribe,
El Tiempo y los periodistas
El
Tiempo dice que "la hoja de vida del mandatario (Uribe) no
tiene mancha ligada a la corrupción o el abuso de poder, ni mucho menos a
asuntos más graves".
¿Se excedió en la exculpación?
¿No hubo exceso de poder del ex presidente
cuando buscaba su reelección?
Interesante debate histórico.
La afirmación de El Tiempo está en el
siguiente editorial publicado a principios de semana.
Raimundo Alvarado
Editorial: Un faro de
orientación
Las páginas de opinión de este diario son un escenario
privilegiado para el intercambio de posiciones sobre los más variados temas del
acontecer nacional. En no pocas ocasiones, las columnas trasladan encendidas
pujas políticas a esta esquina del periódico y desembocan en afirmaciones que
merecen comentarios de la Dirección.
Tal es el caso de las expresiones
usadas antier por el representante a la Cámara Iván Cepeda en contra del ex
presidente de la República Álvaro Uribe. En su texto, el congresista del Polo
Democrático les da credibilidad a testimonios que no han sido comprobados, los
cuales han sido calificados como pertenecientes al mundo de la ficción y no de
la realidad.
La esporádica presencia del
representante Cepeda en estos espacios es muestra inequívoca del compromiso de
esta Casa Editorial con la libre discusión de las ideas, sin importar su
origen. Al mismo tiempo, las columnas del político de izquierda han surgido
como réplica a delicados señalamientos de los que ha sido víctima por parte de
colaboradores de este diario.
Acusaciones a las que el congresista,
en uso de su defensa y sin censura alguna de nuestra parte, ha respondido con
plena amplitud e inusual frecuencia, a pesar de su presencia regular en otro
matutino. El respeto por el contenido de una columna, aun si discrepa de la
línea editorial de este periódico, es la base de una tradición de multiplicidad
de voces que han caracterizado nuestras páginas de opinión desde hace décadas.
Lo anterior no es óbice para
enfatizar en el carácter temerario de los testimonios a los que Cepeda hace
eco. La trayectoria pública de Álvaro Uribe Vélez ha estado expuesta al máximo
escrutinio por muchos años. La hoja de vida del mandatario no tiene mancha
ligada a la corrupción o el abuso de poder, ni mucho menos a asuntos más
graves. Hace rato que los furiosos opositores de su figura cruzaron la línea de
la discrepancia política para irrumpir en la esfera personal.
Cuando una columna de opinión
llega al señalamiento infundado, pone a prueba el compromiso editorial con la
libertad de expresión. En este sentido, no sobra reiterar nuestra permanente
búsqueda para que estas páginas sean, más que un despacho judicial, un faro de
orientación en el que brillen el mayor número de luces.