lunes, 13 de julio de 2020

Desde el 16 de julio, nuevo "pico y cédula" en Barranquilla.



Aunque sí importan las cifras de contagio, lo más importante en este momento, en medio de la pandemia por el COVID-19, es que la gente se siga cuidando.


Barranquilla tendrá nuevo pico y cédula a partir del 16 de julio, continuará la Ley Seca y el Toque de Queda, para los fines de semana.



El Alcalde de Barranquilla Jaime Pumarejo informó las siguientes medidas, que rigen para el periodo comprendido entre el 16 de julio y el 2 de agosto:


Ley Seca fines de semana, desde el viernes a las 8 pm, hasta el lunes a las 5 am o martes, si el lunes es festivo.


Habrá Toque de Queda el Día sin IVA, que es el 19 de julio. Eso quiere decir que las ventas solo se harán de manera virtual.
Los vendedores informales del centro de la ciudad, aún no pueden trabajar y el mercado de Barranquillita solo operará para los mayoristas.



El 21 de julio empieza reactivación económica en la capital del Atlántico. La restricción al comercio, para atención presencial, se levanta a partir de esa fecha y se extiende hasta el 2 de agosto, siempre y cuando las cifras de contagio sigan en descenso.

De lo anterior dependerá si Barranquilla pasa de Alerta Naranja a Alerta Amarilla para el 21 de julio y de acuerdo a los indicadores, cada 15 días se tomará la decisión de abrir más sectores (transporte intermunicipal, iglesias, parques) y suavizar algunas medidas (pico y cédula).

La Alcaldía de Barranquilla, Policía Nacional, sector empresarial y líderes comunitarios invitan a la ciudadanía a continuar con el cuidado personal, si necesitan salir de casa: Uso de tapabocas, lavado frecuente de manos y distanciamiento físico.

Brecha en mercado laboral sigue afectando a las mujeres en Colombia


Gráfica tomada de www.dane.gov.co

Las mujeres siguen arriba en la tasa de desempleo en Colombia, con un 21.4%, frente a los hombres con 15.2%, de acuerdo con la información del trimestre marzo-mayo de 2020, entregada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas, DANE.


Este periodo corresponde a los meses del confinamiento originado por la pandemia del COVID 19 y es comparado con el mismo periodo de 2019.

Juan Daniel Oviedo, director del DANE, presentó el panorama general del país, con relación a la participación en el mercado laboral según sexo e hizo énfasis en lo que está pasando con las mujeres, basado en la Gran Encuesta Integrada de Hogares, que proporciona información sobre el tamaño y estructura de la fuerza de trabajo del país y de las características sociodemográficas.

Los efectos principales de las medidas derivadas de la declaración de emergencia por la pandemia (confinamiento y posteriores reaperturas de la actividad laboral), se ven reflejados en la disminución de la población económicamente activa.

Esta reducción afecta a las mujeres de la siguiente manera:
En 2019, el 43% de la población económicamente activa eran mujeres y ahora es el 41% (9.1 millones de mujeres)
En 2019 teníamos a 5.5 millones de mujeres inactivas dedicadas a oficios del hogar y ahora son casi 7.1 millones de mujeres.  Es un incremento de casi 1.5 millones de mujeres, que ingresaron a la inactividad, pero se dedican a actividades en casa.  

El mercado laboral está generando un sesgo muy importante del ingreso de mujeres a la inactividad, especialmente en oficios del hogar y afecta la brecha de participación de las mujeres en la medida en que la brecha de la tasa global de participación, se incrementó en dos puntos porcentuales, por la pandemia.

La brecha más baja en la tasa de ocupación entre hombres y mujeres en las 13 ciudades y áreas metropolitanas, en las que se aplicó la encuesta, se presentó en la ciudad de Ibagué con 11,2 puntos porcentuales. Por otro lado, la brecha más alta se registró en el Área Metropolitana de Barranquilla con 19,5 puntos porcentuales.


Las ramas de actividad con un mayor número de mujeres ocupadas fueron comercio y reparación de vehículos (1.507 miles de mujeres), administración pública y defensa, educación y atención de la salud humana (1.280 miles de mujeres) y actividades artísticas, entretenimiento, recreación y otras actividades de servicios (899 miles de mujeres).

De acuerdo con la información suministrada por el DANE, en esta encuesta que se hizo por muestreo, también se abordó el tema de la salud mental para conocer lo que están sintiendo hombres y mujeres, ya sea por el hecho de estar encerrados o por no estar activos laboralmente.  La mayor incidencia en este aspecto se presentó en la población femenina.  El director del DANE, Juan Daniel Oviedo, resaltó que los datos de la encuesta servirán de insumo para que el gobierno nacional tenga en cuenta una política pública que atienda este problema.



viernes, 10 de julio de 2020

Biden presenta un gigantesco plan de reactivación económica en EE.UU.

Está buena la película.

Y de las películas más taquilleras, porque se trata del futuro de los habitantes del país más poderoso del mundo.

Joe Biden presentó su plan este jueves.

Fue vicepresidente y ahora quiere ser el presidente de Estados Unidos.

¿Lo lograra?

RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1
Biden presenta un gigantesco plan de reactivación económica en EE.UU.

Joe Biden presentó este jueves un ambicioso plan de US$700.000 millones para reactivar la producción de Estados Unidos tras la crisis del coronavirus, un esquema que se opone al programa de su rival en las elecciones presidenciales de noviembre, el mandatario Donald Trump.

El exvicepresidente de Estados Unidos y líder en las encuestas nacionales rumbo a la elección del 3 de noviembre, eligió dar un gran golpe para relanzar su campaña, sacudida durante más de tres meses por la epidemia de coronavirus, aludiendo a un sector, la economía, en el que va detrás de su rival republicano.

Su plan "Reconstruir Mejor" es "audaz, práctico y centrado en la construcción de una economía del futuro" que será "hecha en Estados Unidos, completamente en Estados Unidos", dijo el candidato demócrata después de visitar una fábrica en Dunmore, un pequeño pueblo de Pennsylvania de donde proviene su padre.

El programa lanzado por Biden prevé la creación de más de cinco millones de empleos y reemplazar los perdidos por la crisis desatada por la expansión de la covid-19, que diezmó la primera economía mundial y dejó allí 18 millones de desempleados.

Se asignarán US$400.000 millones "para comprar los productos y equipos que nuestro país necesita para modernizar la infraestructura, reponer nuestros inventarios y mejorar nuestra seguridad", dijo Biden. 

Mientras otros US$300.000 millones se destinarán a la Investigación y Desarrollo, así como a las innovaciones tecnológicas como la energía renovable y los vehículos eléctricos, acotó.

"Los chinos están gastando miles de millones de dólares para tratar de apropiarse de la tecnología del futuro, nos quedamos sin hacer nada", dijo.

El dinero del gobierno "se usará para comprar productos estadounidenses y apoyar los empleos estadounidenses", aseguró el demócrata ante una audiencia escasa, que respetó el distanciamiento físico requerido por las autoridades sanitarias para frenar el avance de la covid-19.

Invertir las prioridades

El demócrata también prometió una mayor independencia sobre proveedores extranjeros, asistencia a pequeñas empresas, incluidas las dirigidas por minorías raciales, más libertad para que los trabajadores se unan a sindicatos y un aumento de salario para los trabajadores considerados "esenciales" durante la pandemia.
Para financiar su proyecto y "no alentar" a las empresas a reubicarse, anunció la duplicación del impuesto sobre las ganancias de las empresas en el extranjero.

En su plan, Biden aborda algunos de los argumentos económicos sobre los que Trump construyó su victoria en 2016 como el dar prioridad a la producción nacional y protección contra las prácticas "injustas" para el país.

Sin embargo, aseguró que el exmagante "es la personas equivocada para dirigir el país", criticando la "incompetencia" del gobierno frente a tres crisis importantes: la pandemia que ya mató a más de 133.000 estadounidenses, la crisis económica desatada por el confinamiento y la "profunda herida del racismo sistémico".

"Un tercio" del plan de ayuda financiera masivo adoptado por el Congreso durante la pandemia "fue para grandes empresas, estos son los grandes ganadores. Es hora de revertir las prioridades y ayudar a las pequeñas empresas", especialmente las que pertenecen a minorías", aseguró el exvicepresidente de Barack Obama.

La solución a las desigualdades raciales "no es solo una cuestión de reforma policial", dijo haciéndose eco de la ira nacional desatada contra la violencia policial tras la muerte a manos de la Policía del afroestadounidense George Floyd.


El equipo de campaña de Trump consideró que el plan de Biden "revertiría todos los logros que hemos generado juntos y nos sumergiría en un desastre económico".