domingo, 22 de agosto de 2010

La Región cuadrapléjica de Vargas Lleras, por Bernardo Ramírez


Bernardo Ramírez Del Valle, periodista y abogado del Caribe Colombiano es uno de estudiosos del tema de la Regionalización y está muy atento a lo que va a ocurrir para que el proyecto de Ley que presentará el gobierno nacional se concrete de acuerdo a lo que reza la Constitución de 1991 y que la Región Caribe tenga autonomía, cosa que sabemos NO VA A SER FÁCIL.
Ayer viernes presenciamos que los ministros de hacienda y del interior tienen sus reservas y que el propio presidente del Congreso, Armando Benetti -costeño-, se pueden convertir en un obstáculo, porque él tiene un pensamiento diferente al gran número de caribeños que le apostamos al Voto Caribe.
Estamos listos para aprender de este proceso y trataremos que nos vaya bien.

Lo que escribe Bernardo Ramirez, está aquí en el RADAR.

LuisEmilioRadaC
Pd:

Ley de burlas y mermelada fiscal

La Región cuadrapléjica de Vargas Lleras
El 10 de Octubre: ¡Guasábara Caribe!

Por Bernardo Ramírez del Valle
Comité Región Caribe ya


El acto de presentación del proyecto de Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial (LOOT), que radicará este lunes el Gobierno Nacional en el Congreso de la República, y de la política financiera territorial del Presidente Santos, realizado en Barranquilla en la sede de Bellas Artes de la Universidad del Atlántico (viernes 20 de agosto de 2010), dejó un mal sabor y cierta frustración entre quienes hasta las nueve de la noche del día anterior habíamos participado en el proceso de concertación del texto definitivo con el Ministerio del Interior. Hasta ese momento habíamos logrado conciliar el texto propuesto por el Ministro Vargas Lleras, que elimina cualquier posibilidad de que las RAP –Región Administrativa y de Planificación- y las RET –Región Territorial- tengan la más mínima burocracia y dispongan de autonomía en el manejo de los recursos de inversión, y el nuestro, que habíamos terminado de afinar en Santa Marta el 10 de junio y con el cual el entonces candidato Juan Manuel Santos se comprometió en Valledupar[1]. El resultado conciliatorio hasta las 9 de la noche del pasado jueves 19 de agosto, fue dejar que las leyes que crearan cada RET –Región Territorial- en particular definieran lo relacionado con la organización administrativa y funcional de las mismas.

Pero tamaña sorpresa fue constatar, en la mañana del viernes 20, a escasas horas del evento con el Presidente, que tanto el Ministerio del Interior como el de Hacienda, trasquilaron totalmente el proyecto concertado para reducirlo a una “ley de burlas” para los 2,5 millones de votos Caribe[2]. De inmediato el Gobernador del Departamento del Atlántico, Eduardo Verano puso el grito en el cielo y comenzó a llamar al alto gobierno para notificarle que la región Caribe no aceptaría semejante esperpento jurídico. Fue tanta la indignación que causó entre nosotros el texto impuesto por Vargas Lleras, que tuvo el propio Presidente Juan Manuel Santos que llamar a Verano para calmarlo y pedirle el favor que no le fuéramos a formar el berrinche en Bellas Artes; que lo importante era presentar el proyecto el lunes y después se vería lo que debía hacerse.

Frente al anterior argumento, en reunión previa a la ceremonia de presentación del proyecto de LOOT VARGAS, los Gobernadores del Caribe y el Comité Región Caribe ya, acuartelados en el Salón de Juntas de la Gobernación del Atlántico, aceptamos “tragarnos el sapo” y ser prudentes en ese acto. Pensamos que al final de cuentas, lo importante era aprovechar esta coyuntura política favorable al trámite del proyecto de LOOT -Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial- y pelear en el Congreso el texto definitivo de la misma.
La cosa no hubiera pasado a mayores, para nuestro mermado optimismo, sino no hubiese sido porque el Ministro de Hacienda, en medio del enredo tecnológico más grande del mundo, en el que quedó demostrado que lo atropella la industria del video bean, presentara su teoría de la “mermelada fiscal” para tratar de explicar la política del Gobierno Nacional en materia de regalías, la cual, según Amílkar Acosta, constituirá un “raponazo” centralista a estos recursos que hasta ahora benefician más a la periferia colombiana, especialmente a la Caribe.

Términos más, términos menos, la teoría de la “mermelada fiscal” consiste en que los recursos de las regalías constituyen la única tabla de salvación fiscal del país parecida a una dulce mermelada que debe regarse por igual en toda la galleta territorial colombiana, y no solamente (como sucede hasta ahora), por su periferia.

En otras palabras, el trasfondo de la reforma a las regalías es poner a participar a la región Andina (centro de la galleta) de las regalías, de manera directa (por departamentos y municipios) y de manera indirecta (como región productiva que concentra el 80% del Producto Interno Bruto del país). Para ello, se eliminará el Fondo Nacional de Regalías (FNR), de creación constitucional, actualmente manejado por el Departamento Nacional de Planeación, y se creará una cuenta especial en el Ministerio de Hacienda con la denominación de Fondo de Compensación Regional (FCR). Además se eliminará la distinción entre “regalías directas” (que beneficia a los municipios y departamentos productores de recursos naturales no renovables), y “regalías indirectas”, que son las que maneja a dedo el Gobierno Nacional a través del FNR.
Realmente, hasta ahora, no es mucho lo que se puede esperar del Gobierno Santos en materia de autonomía regional, menos del Ministro Germán Vargas Lleras, que pretende imponer una propuesta de ordenamiento territorial reduccionista y mezquina, que va en contravía de los 2,5 millones de votos Caribe y adicionalmente de los 2 millones de electores que votamos por el Presidente Juan Manuel el 30 de junio. Se olvida el doctor Vargas Lleras que la Propuesta de Gobierno que ganó las elecciones fue la de Juan Manuel Santos y no la suya, y que el compromiso del Presidente con los ciudadanos Caribes es el de sacar adelante una LOOT –Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial- que permita a nuestra región constituirse en una entidad territorial plena, con pleno ejercicio de los derechos que le otorga el artículo 287 Constitucional, y no una cuadripléjica, que para subsistir dependa de generosas dádivas presupuestales que le dispense el Gobierno Nacional.

Para lograr este propósito, es necesario que este 10 de Octubre (día del Caribe y de la “caribeñidad”) el pueblo Caribe salga a las calles a reafirmar el compromiso con su región, para exigir al Gobierno Nacional y al Congreso de la República que respete el mandato popular del 14 de marzo, donde 2,5 millones de ciudadanos dijimos sí a región como entidad territorial
.
SEÑORES GOBERNADORES: no más celebraciones en recintos cerrados; convoquemos una gran GUAZABARA CARIBE[3] para este 10 de Octubre y hagamos respetar a través de la protesta pacífica callejera nuestro derecho a la autonomía regional y a la prosperidad democrática.

[1]) Desde su campaña presidencial, Vargas Lleras se opone a que tanto la RAP como la RET tengan algún tipo de estructura administrativa y la más mínima burocracia, frente a la propuesta Caribe contenida en el Proyecto Santa Marta
, que en virtud del artículo 287 Constitucional, propicia por la elección popular del Gobernador Regional y la Asamblea Regional.
[2] El Proyecto Vargas Lleras elimina totalmente los artículos relacionados con la Región como Entidad Territorial (RET), introduce una fórmula centralista que permite al Gobierno Nacional suspender temporalmente a un Gobernador o un Alcalde cuando tenga la más mínima sospecha de cualquier tipo de irregularidad administrativa y reemplazarlo por un funcionario designado por Bogotá (¿quien suspende al Presidente por los escándalos de corrupción nacional?) e introduce con sutileza vicios de inconstitucionalidad aquí y allá con la velada y estratégica intención de que la Corte Constitucional tumbe la LOOT y se dilate así el tema de la autonomía regional.
[3] Los españoles llamaron “guasábaras” a la algarabía que formaban los indígenas Caribes cuando iban a la guerra.

sábado, 21 de agosto de 2010

Lotería Regional para la Costa Caribe


El viernes 20 de agosto sirvió mucho para que los gobernadores de la Región Caribe le pidieron al presidente Juan Manuel Santos que apoye la Lotería Regional.
LuisEmilioRadaC
Pd:
Gobernadores del Caribe le piden al presidente Santos que apoye la Lotería Regional

Barranquilla, 20 de agosto de 2010.- La modificación de los decretos 2975 de 2004 y 855 de 2009, con lo cual se podría dar viabilidad a la lotería regional, pidieron los Gobernadores del Caribe el Presidente de la República Juan Manuel Santos.

En una carta y durante la visita del Jefe de Estado a Barranquilla en donde recibió el proyecto de Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial que el Gobierno presentará al Congreso de la República los mandatarios seccionales recordaron que desde hace varios años los departamentos del Caribe han estado trabajando en el proyecto de la lotería regional que por diversos factores no se ha podido consolidar.

Los Gobernadores coincidieron en la conveniencia de retomar este proyecto, porque las rentas son fundamentales para la salud, además de que las loterías del centro del país se han apoderado de los mercados de esta sección del país.

Indicaron que un estudio contratado por las loterías muestra que el potencial de ventas para el año 2006 era de casi 130 mil millones de pesos.

“Señor Presidente, la región Caribe deposita en usted toda la confianza para que sea firmado el proyecto de modificación de los decretos 2975 de 2004 y 855 de 2009, que permite la viabilidad de la lotería regional, el cual fue remitido al Ministro de Protección Social a través del doctor Edgar Marroquín, Presidente del Consejo Nacional de Juegos de Suerte y Azar en abril de 2010, y hasta la fecha donde hemos podido verificar, se encuentra en el despacho del señor Ministro”, anota la carta.

La misiva está firmada por los Gobernadores del Atlántico, Eduardo Verano De la Rosa; Córdoba, Martha Sáenz Correa; Bolívar, Jorge Mendoza Diago y Magdalena, Omar Diazgranados, y los delegados de Sucre, Jorge Martínez Paternita y Cesar Simón Martínez Urbane.

¡REGIÓN CARIBE YA!

Santos en su primer encuentro con Barranquilla, el 20 de agosto


Palabras del Presidente de la República, Doctor Juan Manuel Santos, en la presentación de los proyectos de Ley de Ordenamiento Territorial y de Reforma de Regalías
Barranquilla, 20 agosto de 2010


“¡Qué bueno venir a la costa Caribe, a esta querida Barranquilla, a cumplir un compromiso sentido, un compromiso cierto, un compromiso del corazón, un compromiso con esta hermosa región de Colombia y con todas las regiones del país! Durante mi campaña vine varias veces a Barranquilla y a diversas ciudades y municipios del Caribe; participé en muchos foros y siempre dije que, como Presidente, impulsaría una ley de ordenamiento territorial que hiciera realidad el sueño de la región Caribe, y de otras que sean viables en el país. Dije también que me comprometía a trabajar en una reforma a las regalías, un tema tan importante en esta región –que además es una de las más beneficiadas por estos recursos–, para que se utilicen en forma eficaz, eficiente, transparente, y también para que se distribuyan en todas las regiones de la periferia. Hablamos de un Fondo de Compensación Regional que comenzará a cerrar la brecha y a eliminar las desigualdades que persisten entre las diversas zonas de nuestro territorio. Y hoy vuelvo a Barranquilla, donde tuvo tanto impulso el Voto Caribe. Recuerdo perfectamente cuando nos comprometimos con ese Voto Caribe en pleno carnaval y he venido a cumplir mi palabra con la región Caribe y con las demás regiones del país.

Hemos venido, señor Gobernador (del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa), señores alcaldes, doctor Adolfo Meisel, y tantos otros promotores de esta idea, para lanzar desde Barranquilla estos importantes proyectos legislativos. Esperamos, de todo corazón, que sean aprobados en el Congreso de la República, y hagan realidad esa posibilidad de que las regiones tengan una verdadera equidad y una verdadera posibilidad de desarrollo. Me gustó mucho una columna suya, doctor Meisel, en la que nos invitaba a los candidatos que nos habíamos comprometido con la región Caribe a cumplir nuestra promesa. Usted decía que los políticos nos parecemos al diablo que convenció a un costeño que había muerto de que no fuera al cielo, sino que se fuera para el infierno, porque le mostró una linda playa llena de mujeres bonitas, en bikini, tomándose sus mojitos y con mucha música. Luego de que este muerto había tomado su decisión, convencido por el diablo, llegó al infierno y no había tal playa ni mujeres bonitas ni mojitos ni música; era un desierto lleno de torturas. El costeño le reclamó al diablo: ‘Ajá, man. ¿Qué pasó? ¡Lo que tú me prometiste fue otra cosa! A lo cual el diablo le respondió: ‘Sí, ¡pero era que estábamos en campaña!’.
Fíjese que no somos el diablo. Eso no está pasando ni va a pasar. Lo que dijimos en nuestra campaña lo estamos cumpliendo.
Por eso hoy estamos aquí para cumplirle a la Costa, al Atlántico, a Bolívar, a Magdalena, a Cesar, a La Guajira, a Córdoba, a Sucre, y a todas las demás regiones de la periferia del país; para cumplirle también a Nariño, con el que nos comprometimos cuando allá estuvimos en campaña. Hoy estamos lanzando, con un buen ambiente, como lo podemos percibir, este proyecto de Ley de Ordenamiento Territorial que hará viable –después de 19 intentos– el proceso de creación de las regiones, y un proyecto de acto legislativo que dará inicio a la gran reforma de las regalías que va a ser el motor del progreso y de la equidad regional.
Señor Presidente del Congreso, del honorable Congreso que yo siempre he llamado el poder supremo de la Nación: En el discurso que pronunció el día de mi posesión, usted tomó la voz de las regiones para expresar ante el país su preocupación por las desigualdades que se viven en la periferia colombiana. Y manifestó, con alivio, que veía en el Gobierno que comenzaba una preocupación igual por las inequidades sociales y regionales, y los buenos augurios de que tomaríamos cartas en el asunto. Y es cierto, tal como usted dijo, que hoy hay ‘una auspiciosa confluencia’ –así lo llamó usted– del Ejecutivo y el Congreso para lograr reformas largamente aplazadas, que superen la falsa dicotomía entre crecimiento y la disminución de la desigualdad.
Después de tantos infructuosos intentos por aprobar una ley de ordenamiento territorial y unas reformas necesarias al régimen de regalías, que realmente beneficien a todas las regiones, estoy convencido que hoy, por fin, los astros se han alineado y son bastante favorables. Con ustedes, señores congresistas, podemos hacer historia en el Caribe y en las demás regiones posibles del país –en el Pacífico, en el sur, en el oriente–, para que todas se equiparen en desarrollo económico y social con las más prósperas o menos pobres del centro de nuestro territorio. ¡Y no vamos a ser inferiores a este reto!
No se trata de un simple trámite legislativo. Es un trabajo conjunto, de todos unidos para reducir la pobreza y las inequidades en la inmensa mayoría del territorio nacional. Es un compromiso de verdad con los que más necesitan, con los que están cansados de esperar.


El próximo mes iré a Nueva York a rendir cuentas sobre el cumplimiento de los Objetivos del Milenio. Fuimos uno de los tres países –junto a China y Ghana- a los que nos pidieron rendir cuentas, sobre los compromisos que fijamos nosotros mismos. Y si queremos cumplir esos compromisos que asumimos ante el mundo –¡y lo vamos a hacer!–, para 2015, tendremos que haber sacado a por lo menos 7 millones de habitantes de la pobreza, y a 4 millones de la indigencia.
¡Y vamos a lograrlo –estoy seguro– si trabajamos juntos, sin mezquindades, sin poner los intereses personales sobre los intereses generales, como una Nación decidida a dejar atrás siglos de inequidades y a conquistar ese futuro que está a la mano, para que sea un futuro placentero para todos los colombianos! A los pobres de la Patria y a los pobres del Caribe, les repito: ¡no los vamos a defraudar!
Y digo más: a todas las regiones de nuestra Patria, a esa inmensa mayoría de colombianos que viven en la periferia de nuestro territorio, ¡tampoco los vamos a defraudar!
El ministro del Interior, Vargas Lleras, nos ha delineado lo que será la propuesta de la Ley de Ordenamiento Territorial. Es una ley pensada para las regiones y por las regiones, pero que no compromete la unidad ni la soberanía nacional.
Y esto debe ser muy claro: Desarrollar las regiones que autorizó la Constitución de 1991, es un ejercicio democrático de descentralización y de mayor autonomía territorial, pero no es un camino hacia el federalismo o la desintegración.
Me gustó mucho una frase que acuñó el secretario de la Comisión de Ordenamiento Territorial del Senado (Gregorio Eljach Pacheco), que resume muy bien lo que queremos: ‘Vamos a regionalizar el Estado unitario’.
Y sea el momento para agradecer el buen trabajo de esta Comisión, hoy presidida por el senador Aurelio Iragorri, que ha mantenido vivo este tema, a pesar de los continuos descalabros en el Congreso. Con este proyecto de Ley de Ordenamiento Territorial, avanzaremos –sin lesionar la Unidad Nacional– hacia una descentralización efectiva, que respete la autonomía regional y la diversidad, esa gran diversidad que enriquece a nuestra nación.
Como dije en mi discurso de posesión: las regiones que estableció la Constitución para promover el desarrollo económico y social ¡serán entonces una realidad!
Será un proceso gradual, impulsado desde las mismas regiones, cada cual a su paso y de acuerdo con sus posibilidades y sus necesidades. Sabemos que la región Caribe es pionera en esta idea, pero también podrán formarse, en su momento, otras regiones en el país que consulten los intereses de sus habitantes. La integración podrá tener motivaciones geográficas o motivaciones culturales; atenderá a la búsqueda de un crecimiento sostenible; seguirá principios de solidaridad y equidad, y, sobre todo, hará realidad el lema popular de que ‘la unión hace la fuerza’.

Es importante que los departamentos y los municipios que comiencen el camino hacia la regionalización entiendan que no se trata de crear más burocracia, ¡no! Se trata de hacer más eficaz, más transparente y mejor distribuido el gasto regional y de ejecutar grandes proyectos que realmente traigan beneficios para la región y para todos sus pobladores. Se trata de empoderar a las regiones para que asuman un destino conjunto que sea superior al que alcanzarían individualmente, con criterios claros, como los de equidad, favoreciendo siempre las zonas con mayores necesidades.
Vuelvo a traer a cuento una frase del Presidente (John F.) Kennedy que pronuncié hace una semana en la Asamblea de la ANDI: ‘Nadie puede ser verdaderamente rico, si sus vecinos son pobres’.
No hay mayor inversión que pueda hacer un municipio o un departamento próspero que la de apostarle a que sus municipios y departamentos vecinos gocen de la misma prosperidad.
Pero eso no basta y no basta tampoco el simple compromiso del Gobierno Nacional.
Necesitamos que todos ustedes aquí en el Caribe, y en todas las zonas del país, como futuras regiones, se pongan de acuerdo. Sólo superando los celos, las querellas, las competencias por los fueros, vamos a poder acordar y poder diseñar bien las obras y los programas que tanta falta nos hacen.
Nunca olvidemos que somos pasajeros. El día de mañana, Gobernador, usted y yo estaremos gozando de nuestro uso de buen retiro. Pensemos en la necesidad de dejar unas buenas instituciones, unos buenos planes, unos buenos diseños y que podamos recordar que dejamos algo muy importante para sus hijos y nietos, y para mis hijos y nietos.

Revolución en materia de regalías
Otra gran revolución –y es una verdadera revolución– es la que vamos a emprender en el tema de las regalías.
Ayer, el Fiscal (e) Guillermo Mendoza Diago, el Procurador y el Contralor (e) presentaron un diagnóstico bastante aterrador sobre la corrupción que se roba una buena parte de esas regalías que llegan a las regiones, de esas inmensas regalías, como ustedes vieron en la presentación del Ministro de Hacienda. Este es un tema del que vamos a apersonarnos, y del que ustedes también, que son los primeros interesados, tienen que sentirse dolientes y tomar cartas en este asunto.
Las regalías no pueden seguir siendo la caja menor de los gobiernos municipales de turno, que se gastan en obras sin impacto social o que simplemente se despilfarran. Las regalías tienen que ser un instrumento de desarrollo, de creación de prosperidad, y sobre todo, de equidad social.

Esos tres principios que mencionó el Ministro de Hacienda son bien importantes: la equidad regional, la equidad social y la equidad generacional.
Yo quisiera enfatizar esos principios, porque son los que informan todo lo que estamos haciendo en materia de regalías. Queremos buscar un sistema que agarre la riqueza minera y la de hidrocarburos y que se traduzca en una mejor calidad de vida para las zonas productoras, por supuesto, pero también para las regiones con mayor rezago en desarrollo del país.
Es apenas justo, es apenas obvio; es lo que hay que hacer. Como aquí se ha dicho, la periferia de Colombia concentra más del 44 por ciento de la población, pero concentra el 60 por ciento de la pobreza del país.

Y llegó la hora de que los recursos que vienen de nuestro subsuelo nos ayuden a eliminar esa inequidad. Son los recursos de todos los colombianos. Cada barril de petróleo, cada onza de oro, cada tonelada de carbón, se van; ¡no se recuperan!; son recursos finitos, escasos y no renovables. Por eso no es posible que beneficien o a una sola región o una pequeña porción del territorio nacional ni tampoco que beneficien a una sola generación. ¡No podemos girar contra el futuro de nuestros hijos!
Nuestra gran contribución, con este proyecto, será lograr que podamos invertir bien los recursos de las bonanzas mineras y petroleras, que ojalá se presenten, aunque no podemos hacernos demasiadas ilusiones. Estamos proyectando y preparándonos, no tenemos todavía esos recursos con nosotros. Si no, la bonanza se traducirá, como se ha traducido tantas veces, en una mala inversión, que a la larga significa estar peor que antes de la bonanza.
También será un esfuerzo para lograr metas de ahorro que nos blinden frente a eventuales momentos de dificultad.
Ese esfuerzo lo hará conjuntamente el Gobierno Nacional con los impuestos del petróleo y los dividendos de Ecopetrol que vamos a ahorrar en el exterior, para evitar la revaluación. Y eso es bien importante, porque la revaluación está golpeando en este momento a los sectores que más empleo generan.
Pero si todos ponemos, todos ganamos. Es como la pirinola de la que hablaba Antanas Mockus: Todos ponen, todos ganan.
Queridos amigos de la región Caribe y de las demás regiones del país: Los invito a una nueva noción de prosperidad: lo que hemos llamado la Prosperidad Democrática. Es una prosperidad que no sólo beneficia a unos pocos, sino que se distribuye a los que más la necesitan, generando una sociedad mucho más justa, más equitativa –y estoy seguro– que más pacífica hacia el futuro.
Las regalías, con este proyecto, van a seguir beneficiando a las regiones productoras, que eso quede claro. Pero también –hay que ser justos– van a beneficiar a aquellas que están más atrás en su camino hacia el desarrollo.
Me decía el Gobernador del Atlántico que Barranquilla no recibe un solo peso en regalías, ni el departamento del Atlántico; y aquí hay también muchos pobres. Yo creo que es apenas justo. Eso es solidaridad. ¡Eso es trabajar dentro de un concepto de Unidad Nacional! ¡Y vamos a superar las condiciones estructurales que han impedido que ese elemental esquema de Justicia pueda ser una realidad!
Con el Fondo de Compensación Regional, los ingresos de nuestro subsuelo, del subsuelo de todos los colombianos, van a beneficiar a todos los colombianos.

Y cumpliremos con dos objetivos que los repetimos mucho en la campaña: Primero, nivelar las regiones, así como en la Unión Europea se hizo un gran esfuerzo para que las regiones más pobres tuvieran más recursos para nivelarse. Eso creemos que es justo, después de haber acumulado tanto atraso durante tantas décadas. Será también un mecanismo transitorio que nos permitirá un crecimiento más homogéneo en todos los rincones de la Patria. Dos siglos después de nuestra independencia, hoy comenzamos un camino para ser una nación de verdad, unida en la diversidad, donde todos marchemos al mismo paso hacia el mismo progreso.
El segundo objetivo es la realización de grandes proyectos de impacto regional, que cubran los déficits en salud, educación e infraestructura para la competitividad.
Yo sueño con esta región Caribe, ahora que esperamos que nos aprueben el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y en medio de ese inmenso interés de los inversionistas del mundo por Colombia, que se está convirtiendo en un país atractivo.
Estuve en Europa, en la gira que hice visitando a los mandatarios europeos, y hablé con el presidente del Hong Kong Shangai Banking Corporation (Hsbc), que es el banco más grande del mundo. Él pronunció un discurso en Hong Kong hace unos meses y dijo: ‘Hace unos años, Goldman Sachs –un banco muy importante americano–, habló de un grupo de países con mayor futuro en el mundo, por su impresionante desarrollo en los últimos años. Los llamaron los Brics: Brasil, Rusia, India y China’. Y él dijo: ‘Le llegó la hora a un nuevo grupo: los Civets; C, de Colombia; I, de Indonesia; V, de Vietnam; E, de Egipto; T, de Turquía; y S, de Sudáfrica’. Le pregunté: ‘Por qué Colombia’, único país que mencionó de toda América Latina. Tenía un conocimiento impresionante sobre el país y comenzó a describir las posibilidades que tiene Colombia y su potencial. Dijo: ‘Por su situación geográfica, mar sobre el Caribe, mar sobre el Pacífico, sus recursos naturales, rico en todo, y talento humano’. Las empresas del mundo que invierten en Colombia inmediatamente se refieren a ese capital humano y dicen ‘esos gerentes colombianos son una maravilla’; y no solamente los gerentes, también la mano de obra colombiana. Me sentí muy orgulloso y muy ilusionado. Eso es lo que nosotros queremos, aprovechar esas condiciones para que este país despegue.
Responsabilidad histórica del Congreso
Por eso amigos del Congreso, en sus manos queda una labor histórica. Y vuelvo a las palabras de nuestro amigo Armando Benedetti, cuando dijo que estas noticias no sólo son estupendas sino revolucionarias. Y lo voy a citar:
‘Si todo esto se implementa en este Congreso con la celeridad y firmeza que la ocasión impone, esta legislatura y este gobierno recibirán de inmediato el crédito de haber propiciado un acto histórico, trascendental en términos de democracia, de igualdad, de cohesión social y de desarrollo’.
De eso se trata, amigos senadores y representantes; de eso se trata queridos gobernadores y alcaldes, miembros de los concejos y asambleas, compatriotas todos. ¡Tenemos que pensar en grande! Tenemos que dejar atrás esos enfoques particulares, obrar con visión de futuro, grandeza, solidaridad y responsabilidad frente a nuestro país y frente a nuestros hijos y las demás generaciones.
El pasado 7 de agosto dije: ¡Le llegó la hora a Colombia!

Yo tengo el problema de ser partidario del Santa Fe. Pero después de que me eligieron Presidente de la República me preguntan si soy partidario del Junior y digo que sí, también. Yo tengo que ser partidario de todas las regiones y de todos los equipos de fútbol. Puedo terminar diciendo que ésta va a ser la década de la equidad, de las regiones y del Caribe.
Digámoslo fuerte desde la Puerta de Oro de Colombia: ¡Le llegó la hora al Caribe!
Muchas gracias.