El RADAR ECONÓMICO, está contando la historia… La historia económica mundial…
Este fin de semana, se rindió el Comité Monetario y Financiero Internacional, en Turquía…
Así es, aquí en Estambul, el Comité Monetario y Financiero Internacional el órgano que fija las políticas del Fondo Monetario Internacional, se comprometió a mantener las políticas de estímulo hasta que la recuperación esté garantizada y respaldó medidas para reformar la estructura de gobierno del FMI con el fin de ampliar la representación de los países de mercados emergentes y en desarrollo dinámicos.
Es más, afirmó que sus miembros están preparados para “reanimar el crédito, recobrar los empleos perdidos”.
El comité fue presidido por Youssef Boutros-Ghali, Ministro de Hacienda de Egipto, y dijo que están preparados para tomar las medidas adicionales necesarias para que también se recobren los empleos perdidos y corregir los reveses que sufrió la lucha contra la pobreza”.
Son 24, los miembros de ese grupo y recalcaron la necesidad de llevar a término sin demora las reformas acordadas del sector financiero y de la esfera regulatoria, e instaron al FMI a formular un mandato nuevo y más exhaustivo, que refleje el papel más preponderante que desempeña en la economía mundial.
Respaldo para los planes del G-20, el Comité Monetario y Financiero, que orienta las políticas de la organización que congrega a 186 países miembros, se reunió como parte de las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial que se están celebrando aquí en Turquía, que estamos cubriendo nosotros con el patrocinio de la Fundación Mario Santo Domingo, la Cámara de Comercio de Barranquilla, Gases del Caribe, Terpel, Argos S.A., el Departamento del Atlántico, a través de sus secretarías de Hacienda y de Desarrollo Económico, Serfinansa, el Distrito de Barranquilla y Promocentro.
Debemos recordar que estas reuniones del FMI y el BM, se están realizando, una vez concluyó la cumbre de líderes del Grupo de los Veinte (G-20), países de economías industrializadas y de mercados emergentes que se acaba de organizar en Pittsburgh el 25 de septiembre.
Y en ese momento les contamos, en el RADAR, que los dirigentes del G-20 brindaron respaldo político a un cambio de 5% como mínimo en la representación ante el FMI, a favor de los países de mercados emergentes y en desarrollo dinámicos. Asimismo, se comprometieron a mantener una firme respuesta mediante políticas para hacer frente a la crisis económica mundial. Una crisis que nos está golpeando a todos…
Inspirándose en las decisiones del Grupo de los Veinte, el Comité Monetario y Financiero Internacional llamó al FMI a que facilitara la evaluación mutua de los países que lo integran, analizando con criterios prospectivos si las políticas son colectivamente congruentes con trayectorias más sostenibles y equilibradas de la economía mundial.
Cuando le tocó su turno, el Director Gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, dijo que las Reuniones Anuales constituyen una oportunidad única para definir el panorama mundial después de la crisis.
Propugnó su idea de que el FMI debería convertirse en un prestamista de última instancia a escala mundial; por ejemplo, creando un fondo de reservas para que los países no tengan que acumular reservas excesivas por su cuenta, o “autoasegurarse” frente a posibles crisis.
De acuerdo con el CMFI, el FMI debe considerar si hay necesidad de realzar los instrumentos de financiamiento y si existirían, en consecuencia, alternativas verosímiles al autoaseguro, rodeadas de salvaguardias adecuadas. “Asimismo, instamos al FMI a estudiar otras opciones de política para promover la estabilidad mundial a largo plazo y el funcionamiento adecuado del sistema monetario internacional”, dice su comunicado.
Reforma del cometido y la estructura de gobierno del FMI Boutros-Ghali dijo que el CMFI analizó la reforma del FMI, para que la institución se convierta en “un centro de intercambio de información sobre las políticas (económicas) mundiales.”
El FMI ha desempeñado un papel crucial en la lucha contra la crisis. Ahora la institución tiene que evolucionar de acuerdo con su nueva función, y para lograrlo habría que hacer lo siguiente:
Definir un nuevo cometido para el FMI, en el que esté codificada su función dentro de la economía mundial.
Avanzar en la reforma de su estructura de gobierno para reforzar la legitimidad y la eficacia de la institución.
El CMFI solicitó al FMI un examen que abarque la variedad completa de políticas macroeconómicas y del sector financiero que influyen en la estabilidad mundial, y que le presente un informe al respecto en las próximas Reuniones Anuales.
Haciéndose eco del G-20, el Comité afirmó que el FMI debe seguir siendo una organización basada en un régimen de cuotas que refleje el peso relativo de los países miembros en la economía mundial.
Reconoció que ese peso ha cambiado sustancialmente en los últimos años y avaló acordar para enero de 2011 un cambio de la representación a favor de los países de mercados emergentes y en desarrollo dinámicos. El G-20 propuso una redistribución de un 5% de los países sobrerrepresentados a los subrepresentados. Esto, sumado a la reforma de las cuotas acordada en 2008, llegará a representar una redistribución de las ponderaciones equivalente a un 7,7%, señaló Strauss-Kahn.
El RADAR ECONÓMICO está en Turquía…. Estamos en las Asambleas del FMI/BM… con el patrocinio de Terpel, Gases del Caribe, Argos S.A., la Fundación Mario Santo Domingo, el Departamento del Atlántico, a través de las secretarías de Hacienda y de Desarrollo Económico. Serfinansa, la Cámara de Comercio de Barranquilla, Promocentro y el Distrito de Barranquilla…
¿Cuáles son las perspectivas económicas Regionales…?
Ya se está hablando de las señales de reactivación del crecimiento económico de América Latina…
Es que hay motivos para hablar de un optimismo… Claro, un optimismo cauteloso, como dicen los que saben….
Ayer, Nicolás Eyzaguirre, quien fue ministro de hacienda de Chile y que ahora trabaja con el FMI, habló de las repercusiones que ha tenido la recesión en América Latina y el Caribe… y recalcó que esta vez la región estuvo mejor preparada gracias a los marcos de política más sólidos, como dicen ellos…
Nicolás Eyzaquirre, director del Departamento del Hemisferio Occidente del FMI, explicó que muchos países de América Latina están dando señales de que el crecimiento está reactivándose, después de los duros golpes asestados por la recesión mundial que produjeron reducciones de las exportaciones, las remesas de trabajadores y el turismo, además de un cambio de sentido de los flujos de capitales.
Dijo: “Es probable que el crecimiento de la región ya se habrá reanudado en el tercer trimestre de este año, y prevemos que repuntará moderadamente en 2010, en paralelo con la economía mundial”. Eyzaguirre en una conferencia de prensa realizada ayer domingo 4 de octubre durante las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial que se celebran en Estambul, Turquía.
El RADAR ECONÓMICO está en Turquía…. Estamos en las Asambleas del FMI/BM… con el patrocinio de Terpel, Gases del Caribe, Argos S.A., la Fundación Mario Santo Domingo, el Departamento del Atlántico, a través de las secretarías de Hacienda y de Desarrollo Económico. Serfinansa, la Cámara de Comercio de Barranquilla, Promocentro y el Distrito de Barranquilla…
En el caso de Estados Unidos, el FMI proyecta una recuperación muy gradual y prevé que el crecimiento seguirá siendo débil en los próximos años. Además, las condiciones de empleo probablemente empeorarán antes de que empiecen a mejorar.
La crisis financiera y la crisis de la vivienda infligieron daños que se han traducido en una pérdida permanente del producto potencial y en ingentes aumentos de los niveles de deuda en Estados Unidos; estos son legados negativos de la crisis que podrían perjudicar a América Latina y el Caribe.
REPERCUSIONES REGIONALES de la RECESIÓN MUNDIAL
Nicolás Eyzaguirre dijo que la recesión mundial ha tenido repercusiones importantes en la región de América Latina y el Caribe, debidas a la intensidad de los recientes shocks mundiales.
Al comienzo, la crisis mundial generó shocks de gran alcance que provocaron una reducción de las exportaciones, las remesas de trabajadores y las entradas del turismo; un aumento del costo del financiamiento externo, y un cambio de sentido de las entradas de capitales.
Por otro lado, la creciente incertidumbre hizo mella en la confianza, y el sector privado optó por postergar sus decisiones de gasto. Pero los análisis del FMI indican que la región estuvo mejor preparada que en el pasado para hacer frente a estos shocks, y que entró en el ciclo con posiciones fiscales y externas más holgadas, sistemas financieros mucho más resistentes y marcos de política más sólidos y creíbles.
“La preparación valió la pena. A diferencia de los anteriores episodios de tensión mundial, esta vez la región evitó crisis del sistema financiero y de la balanza de pagos.
Además, muchos países pudieron adoptar medidas de política activas para compensar parcialmente el impacto de los fuertes shocks externos en el producto”, explicó Eyzaguirre a los periodistas.
Aun así, en toda la región la demanda agregada se desaceleró o se contrajo, creando considerables brechas del producto y provocando un aumento del desempleo en varios países.
Pero en promedio los resultados han sido mejores que los registrados en muchos otros países de mercados emergentes este año. “Los países de América Latina que tienen los marcos de política más sólidos han tenido un desempeño mucho mejor que en el pasado. Según nuestras estimaciones, la pérdida del producto de estos países podría haber sido hasta un 4% más grande si no hubieran tomado las medidas que los han hecho más resistentes”, declaró Eyzaguirre al comienzo de la conferencia.
Eyzaguirre, ex ministro de Hacienda de Chile, expuso su informe en una conferencia llevada a cabo durante las Reuniones Anuales.
El FMI presentará la versión completa de Perspectivas económicas: Las Américas en Brasil el próximo 23 de octubre, fecha en que el estudio también será publicado en el sitio web del FMI, con presentaciones posteriores en Bolivia, Perú y otros países de la región.
OPTIMISMO CAUTELOSO
“Hay motivos para ver el futuro con un optimismo cauteloso. En primer lugar, los shocks externos negativos están disipándose.
En segundo lugar, muchos países de la región están dando señales de que el crecimiento está reactivándose. Es probable que el crecimiento de la región de América Latina ya se habrá reanudado en el tercer trimestre de este año, y prevemos que repuntará moderadamente en 2010, en paralelo con la economía mundial”, señaló Eyzaguirre.
Pero las perspectivas varían dentro de la región. El crecimiento debería intensificarse en algunos de los países más grandes, a medida que disminuyan los shocks financieros y de las exportaciones de las materias primas, y que las reservas preexistentes y las medidas de política excepcionales rindan fruto. Pero el camino hacia la recuperación tendrá más obstáculos en Centroamérica y el Caribe, que dependen más de la actividad económica en Estados Unidos. Como se prevé que el empleo y el consumo seguirán siendo débiles, los shocks de las remesas y el turismo aún están en evolución. Algunos países del Caribe soportan un presión particular, ya que el impacto de los shocks externos está agravado por factores de vulnerabilidad internos y por un escaso margen de maniobra de las políticas.
DESAFÍOS REGIONALES
Con este telón de fondo, el FMI distingue varios desafíos para las políticas de la región a corto plazo, pero igualmente con diferencias entre los países. En el caso de los países que estuvieron mejor preparados para hacer frente a los efectos de la crisis, y que han aplicado políticas monetarias y fiscales anticíclicas a lo largo del año, la decisión macroeconómica clave girará en torno al momento en que se retirarán las medidas de estímulo y la secuencia de ese proceso (la “estrategia de salida”).
Además, los bajos rendimientos del ahorro en las economías avanzadas pueden incitar una búsqueda de rendimientos en las economías emergentes que podría hacer que se reanuden las entradas de capitales, en cuyo caso el estímulo fiscal debería ser retirado antes del estímulo monetario.
En Centroamérica, y particularmente en el Caribe, los países aún no han sentido todo el efecto de los shocks externos, y muchos enfrentan más restricciones derivadas de desequilibrios preexistentes y de marcos de política menos flexibles.
La brusca contracción de la actividad económica y el comercio ha sido especialmente perjudicial para los ingresos fiscales, y los déficits fiscales y la deuda pública han aumentado de forma generalizada. Pero el margen de maniobra para proporcionar estímulo tiende a ser reducido, entre otras razones por las limitaciones de financiamiento.
En Centroamérica, los países deben evitar la prociclicidad y, al mismo tiempo, conservar una parte de las pocas reservas restantes para poder reaccionar si la recuperación mundial se estancara.
Los países del Caribe deben seguir centrando su atención en salvaguardar la estabilidad macroeconómica y reevaluar la composición del gasto, reformulando las prioridades para que dicho gasto amortigüe de la manera más eficaz posible el impacto de la crisis en los grupos más vulnerables.
Más allá de la recuperación a corto plazo, el FMI distingue tres ámbitos generales de desafíos para las políticas de la región a mediano plazo. Estos están vinculados a la necesidad de adaptarse a un nuevo entorno —los legados de la crisis antes descritos— y de avanzar más en la actual tarea de limitar los factores de vulnerabilidad, constituir reservas de protección y crear condiciones para un crecimiento más rápido.
Concretamente, entre las nuevas perspectivas a mediano plazo está la posibilidad de que las tasas de interés de la deuda pública se sitúen en niveles más altos que en el pasado, así como de un crecimiento más lento del producto y, por consiguiente, de los ingresos tributarios.
Los planes de la política fiscal tendrán que adaptarse a este entorno menos favorable.
Por otro lado, para prepararse mejor para los shocks del futuro, muchos países deberían pensar en elaborar marcos más robustos que los comprometan sistemáticamente a ahorrar durante los períodos de prosperidad, de tal manera que puedan soportar un debilitamiento de los saldos fiscales durante las etapas difíciles. Además, las políticas del sector financiero deberán reflejar las enseñanzas que dejó la crisis financiera en las economías avanzadas y deberán seguir subsanando las deficiencias que ya existían antes de la crisis.
lunes, 5 de octubre de 2009
jueves, 1 de octubre de 2009
La RECESIÓN MUNDIAL HA TERMINADO: FMI.
Desde el RADAR ECONÓMICO le estamos haciendo seguimiento a lo que está ocurriendo en Estambul, en las previas de las Asambleas del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
El Fondo dice que la recesión terminó. Pero, dejó unas dudas en la rueda de prensa que ofreció en Turquía, Oliver Blanchard, el director del Departamento de Estudios del organismo y consejero económico.
Los amigos de EFE, que siempre han estado en el cubrimiento de estos eventos, nos regalan esta versión.
El RADAR está conectado con este cubrimiento, como lo hemos hecho en otras oportunidades. Y lo hacemos con el patrocinio de la Cámara de Comercio de Barranquilla, el Departamento del Atlántico, a través de sus secretarías de Hacienda y de Desarrollo Económico, Terpel, la Fundación Mario Santo Domingo, Gases del Caribe, el Distrito de Barranquilla, Serfinansa, Argos y Promocentro.
www.radareconomicointernacional.blogspot.com/
Luis Emilio Rada C
Director.
Pd:
La recesión mundial ha terminado, afirma el FMI
EFE | Octubre 1 de 2009
La recesión más profunda desde la Segunda Guerra Mundial ha terminado, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), que elevó hoy sus previsiones de crecimiento ante el fuerte tirón de Asia, pero alertó de que la salida de la crisis será lenta.
"La recuperación ha comenzado. Los mercados financieros están curándose", anunció su economista jefe, Olivier Blanchard, en una rueda de prensa en Estambul en la que divulgó el informe "Perspectivas Económicas Mundiales".
Según sus nuevos cálculos, el mundo se contraerá en 2009 tres décimas menos que lo previsto en julio, hasta el 1,1 por ciento, un resultado que refleja el difícil principio de año.
Para 2010, el FMI vaticina un crecimiento del 3,1 por ciento, seis décimas más que su anterior cálculo.
Pero tras esas cifras se oculta gran preocupación entre los expertos del organismo, que hicieron que la comparecencia de prensa de Blanchard no tuviera nada de triunfalista.
"Los números actuales no deberían engañar a los gobiernos y hacerles pensar que la crisis ha concluido", dijo el economista francés, quien les instó a no poner fin a sus programas de estímulo económico de forma prematura.
De hecho, el FMI alertó de que tendrían que ser ampliados si las cosas van a peor. "Los gobiernos deberían estar listos para anunciar nuevas iniciativas si fuera necesario", afirma el informe.
El problema es que la recuperación actual se basa en dos factores efímeros: el fuerte gasto público y el aumento de los inventarios.
Los déficits no pueden continuar de forma indefinida, al engordar una deuda que está previsto que alcance el 110 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) en los países avanzados para 2014, según Blanchard.
Y la acumulación de inventarios, que ha animado la actividad tanto en los países desarrollados como en Asia, también tendrá un límite.
Para que la recuperación no se atranque y se repita la experiencia de 1937 en Estados Unidos, cuando se ahogó el repunte tras el desplome de 1929, la economía mundial requiere dos ajustes, a juicio del FMI.
Primero, el consumo privado y la inversión tienen que fortalecerse, pero en los países desarrollados esta perspectiva es dudosa, dada la escasez de crédito, la alta capacidad ociosa de las fábricas y el bajo gasto previsto en construcción, opinó el FMI.
Además, los consumidores, especialmente en Estados Unidos, probablemente querrán ahorrar más, traumatizados por la experiencia de la crisis.
Ahí llega el segundo ajuste necesario: Estados Unidos debe exportar más, en lugar de ser el gran importador del mundo, y Asia, y en particular China, deben aumentar su consumo y reducir su dependencia de las ventas de productos a los países ricos.
Para ello será necesaria una apreciación de las monedas asiáticas, según Blanchard.
Ese reequilibrio de la economía mundial es precisamente el futuro que imaginaron los líderes del G-20 en su cumbre de Pittsburgh (EEUU) la semana pasada.
No obstante, el FMI augura como el escenario más probable un ajuste sólo parcial que llevará a una recuperación lenta, especialmente en los países avanzados.
Estados Unidos sumará un crecimiento positivo del 1,5 por ciento en 2010, tras una contracción del 2,7 por ciento este año, al tiempo que la zona euro pasará del 4,2 por ciento negativo en el 2009 al 0,3 por ciento positivo el próximo.
Esas tasas harán imposible reducir el desempleo, que en Estados Unidos superará el 10 por ciento el próximo año y en el área del euro se acercará al 12 por ciento.
Entre los países grandes se llevará la palma España, sin embargo, con más del 20 por ciento de su población activa desempleada.
Mientras, los mercados emergentes van mucho más acelerados. China se expandirá un 8,5 por ciento en 2009 y un 9 por ciento en 2010, y Brasil, el más beneficiado por las revisiones de datos de hoy entre los países grandes, se contraerá un 0,7 por ciento este año y crecerá un 3,5 por ciento el próximo.
A medio plazo, el mayor riesgo lo conlleva el aumento de los déficit fiscales, que puede crear dudas en los mercados sobre la solvencia de los gobiernos y el celo antiinflacionario de sus bancos centrales, en opinión del FMI.
Para subsanarlo son necesarias reformas en el sistema de salud y pensiones, con aumentos de la edad de jubilación, por ejemplo, mientras que las modificaciones superficiales no funcionarán, según Blanchard.
"La idea de que se pueden cambiar las reglas fiscales y no hacer reformas es un chiste", dijo el economista jefe.
…
La versión del gobierno colombiano:
Colombia confía en que el Fondo Monetario se equivoque…
El PIB colombiano puede crecer más de lo que estima el FMI dice el gobierno nacional.
El director de Planeación Nacional, Esteban Piedrahita calificó de estimulante y alentadora la noticia que originó el Fondo Monetario Internacional al asegurar que la recesión de la economía mundial llegó a su fin.
Con proyecciones revisadas, el organismo consideró que la economía colombiana caerá ligeramente este año en menos 0,3 por ciento pero crecerá en el próximo al 2,5 por ciento, el doble de lo que estimaba hasta hace poco.
El gobierno insiste y está convencido que este año la economía no cerrará en terrenos negativos y que, contrario a lo estimado por el Fondo, el crecimiento del Producto Interno Bruto será positivo.
Las autoridades colombianas reconocen que la recuperación en el ritmo de crecimiento será muy lenta y que pasarán varios años para que el país vuelva a crecer a tasas superiores al cinco por ciento.
En lo inmediato fincan su optimismo en las perspectivas de sectores como la construcción, minería, hidrocarburos, la solidez del sector financiero y las obras civiles y la recuperación del consumo de los hogares y de las exportaciones.
El director de Planeación reconoce que con crecimiento del PIB del 2,5 por ciento el próximo año será imposible reducir la alta tasa de desempleo que tiene el país.
"Evidentemente no es lo óptimo. Incluso cuando Colombia estaba creciendo bien no logró reducir su tasa por debajo del diez por ciento", indicó Piedrahía al advertir también que así reaccione la economía, la generación de empleo lo hará con algún rezago.
"Uno puede tener una economía que comienza a crecer y puede seguir creciendo el desempleo en el corto plazo", subrayó.
El Fondo dice que la recesión terminó. Pero, dejó unas dudas en la rueda de prensa que ofreció en Turquía, Oliver Blanchard, el director del Departamento de Estudios del organismo y consejero económico.
Los amigos de EFE, que siempre han estado en el cubrimiento de estos eventos, nos regalan esta versión.
El RADAR está conectado con este cubrimiento, como lo hemos hecho en otras oportunidades. Y lo hacemos con el patrocinio de la Cámara de Comercio de Barranquilla, el Departamento del Atlántico, a través de sus secretarías de Hacienda y de Desarrollo Económico, Terpel, la Fundación Mario Santo Domingo, Gases del Caribe, el Distrito de Barranquilla, Serfinansa, Argos y Promocentro.
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Luis Emilio Rada C
Director.
Pd:
La recesión mundial ha terminado, afirma el FMI
EFE | Octubre 1 de 2009
La recesión más profunda desde la Segunda Guerra Mundial ha terminado, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), que elevó hoy sus previsiones de crecimiento ante el fuerte tirón de Asia, pero alertó de que la salida de la crisis será lenta.
"La recuperación ha comenzado. Los mercados financieros están curándose", anunció su economista jefe, Olivier Blanchard, en una rueda de prensa en Estambul en la que divulgó el informe "Perspectivas Económicas Mundiales".
Según sus nuevos cálculos, el mundo se contraerá en 2009 tres décimas menos que lo previsto en julio, hasta el 1,1 por ciento, un resultado que refleja el difícil principio de año.
Para 2010, el FMI vaticina un crecimiento del 3,1 por ciento, seis décimas más que su anterior cálculo.
Pero tras esas cifras se oculta gran preocupación entre los expertos del organismo, que hicieron que la comparecencia de prensa de Blanchard no tuviera nada de triunfalista.
"Los números actuales no deberían engañar a los gobiernos y hacerles pensar que la crisis ha concluido", dijo el economista francés, quien les instó a no poner fin a sus programas de estímulo económico de forma prematura.
De hecho, el FMI alertó de que tendrían que ser ampliados si las cosas van a peor. "Los gobiernos deberían estar listos para anunciar nuevas iniciativas si fuera necesario", afirma el informe.
El problema es que la recuperación actual se basa en dos factores efímeros: el fuerte gasto público y el aumento de los inventarios.
Los déficits no pueden continuar de forma indefinida, al engordar una deuda que está previsto que alcance el 110 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) en los países avanzados para 2014, según Blanchard.
Y la acumulación de inventarios, que ha animado la actividad tanto en los países desarrollados como en Asia, también tendrá un límite.
Para que la recuperación no se atranque y se repita la experiencia de 1937 en Estados Unidos, cuando se ahogó el repunte tras el desplome de 1929, la economía mundial requiere dos ajustes, a juicio del FMI.
Primero, el consumo privado y la inversión tienen que fortalecerse, pero en los países desarrollados esta perspectiva es dudosa, dada la escasez de crédito, la alta capacidad ociosa de las fábricas y el bajo gasto previsto en construcción, opinó el FMI.
Además, los consumidores, especialmente en Estados Unidos, probablemente querrán ahorrar más, traumatizados por la experiencia de la crisis.
Ahí llega el segundo ajuste necesario: Estados Unidos debe exportar más, en lugar de ser el gran importador del mundo, y Asia, y en particular China, deben aumentar su consumo y reducir su dependencia de las ventas de productos a los países ricos.
Para ello será necesaria una apreciación de las monedas asiáticas, según Blanchard.
Ese reequilibrio de la economía mundial es precisamente el futuro que imaginaron los líderes del G-20 en su cumbre de Pittsburgh (EEUU) la semana pasada.
No obstante, el FMI augura como el escenario más probable un ajuste sólo parcial que llevará a una recuperación lenta, especialmente en los países avanzados.
Estados Unidos sumará un crecimiento positivo del 1,5 por ciento en 2010, tras una contracción del 2,7 por ciento este año, al tiempo que la zona euro pasará del 4,2 por ciento negativo en el 2009 al 0,3 por ciento positivo el próximo.
Esas tasas harán imposible reducir el desempleo, que en Estados Unidos superará el 10 por ciento el próximo año y en el área del euro se acercará al 12 por ciento.
Entre los países grandes se llevará la palma España, sin embargo, con más del 20 por ciento de su población activa desempleada.
Mientras, los mercados emergentes van mucho más acelerados. China se expandirá un 8,5 por ciento en 2009 y un 9 por ciento en 2010, y Brasil, el más beneficiado por las revisiones de datos de hoy entre los países grandes, se contraerá un 0,7 por ciento este año y crecerá un 3,5 por ciento el próximo.
A medio plazo, el mayor riesgo lo conlleva el aumento de los déficit fiscales, que puede crear dudas en los mercados sobre la solvencia de los gobiernos y el celo antiinflacionario de sus bancos centrales, en opinión del FMI.
Para subsanarlo son necesarias reformas en el sistema de salud y pensiones, con aumentos de la edad de jubilación, por ejemplo, mientras que las modificaciones superficiales no funcionarán, según Blanchard.
"La idea de que se pueden cambiar las reglas fiscales y no hacer reformas es un chiste", dijo el economista jefe.
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La versión del gobierno colombiano:
Colombia confía en que el Fondo Monetario se equivoque…
El PIB colombiano puede crecer más de lo que estima el FMI dice el gobierno nacional.
El director de Planeación Nacional, Esteban Piedrahita calificó de estimulante y alentadora la noticia que originó el Fondo Monetario Internacional al asegurar que la recesión de la economía mundial llegó a su fin.
Con proyecciones revisadas, el organismo consideró que la economía colombiana caerá ligeramente este año en menos 0,3 por ciento pero crecerá en el próximo al 2,5 por ciento, el doble de lo que estimaba hasta hace poco.
El gobierno insiste y está convencido que este año la economía no cerrará en terrenos negativos y que, contrario a lo estimado por el Fondo, el crecimiento del Producto Interno Bruto será positivo.
Las autoridades colombianas reconocen que la recuperación en el ritmo de crecimiento será muy lenta y que pasarán varios años para que el país vuelva a crecer a tasas superiores al cinco por ciento.
En lo inmediato fincan su optimismo en las perspectivas de sectores como la construcción, minería, hidrocarburos, la solidez del sector financiero y las obras civiles y la recuperación del consumo de los hogares y de las exportaciones.
El director de Planeación reconoce que con crecimiento del PIB del 2,5 por ciento el próximo año será imposible reducir la alta tasa de desempleo que tiene el país.
"Evidentemente no es lo óptimo. Incluso cuando Colombia estaba creciendo bien no logró reducir su tasa por debajo del diez por ciento", indicó Piedrahía al advertir también que así reaccione la economía, la generación de empleo lo hará con algún rezago.
"Uno puede tener una economía que comienza a crecer y puede seguir creciendo el desempleo en el corto plazo", subrayó.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Informe de Estabilidad Financiera Mundial. Resumen.
Se empezó a mover Estambul, a raíz de las Asambleas del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Si nada falla y DIOS nos acompaña, estaremos informándoles desde Turquía lo que ocurrirá en este evento de tanta importancia.
Estarán allá las agencias noticiosas más importantes del mundo, por eso, para nosotros como periodistas es un privilegio estar en ese sitio.
Noticias a tutiplén surgirán a raíz de las Asambleas.
El Fondo Monetario ya soltó su Informe sobre la estabilidad financiera mundial y está siendo analizado por los expertos, por eso se los entrego por aquí por nuestro blog.
El RADAR ECONÓMICO INTERNACIONAL estará en Turquía, en las Asambleas del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, en Estambul… el RADAR estará en ese evento, narrando esa historia… Contamos con el patrocinio de Gases del Caribe, la Cámara de Comercio de Barranquilla. Terpel. La Fundación Mario Santo Domingo. Promocentro. La Gobernación del Atlántico a través de sus secretarías de Hacienda y Desarrollo Económco, Argos S.A., el Distrito de Barranquilla, y Serfinansa hasta este momento… como lo hemos comentado en varias oportunidades, las Asambleas del FMI y el BM, nos dan una perspectiva de lo que está ocurriendo en el ámbito económico mundial y el RADAR se los contará.
Este primero de octubre,Oliver Blanchard, consejero económico y director del Departamento de Estudios del Fondo Monetario Internacional, hablará en Estambul de las Perspectivas de la Economía Mundial... y el viernes, se realizarán dos ruedas de prensa. Una, a las 9:30 a.m. donde el personaje será Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial.
Y a las 11:00 a.m. le tocará el turno a Dominique Strauss-Kahn, quien es el director -gerente del FMI. Ambos nos darán un panorama de cómo se ve la situación a nivel internacional, en medio de esta crisis global.
El ministro de hacienda, Oscar Iván Zuluaga, arranca el sábado desde Bogotá y llegará el domingo a la sede. El RADAR hará la misma, pero por otra ruta, porque no pudimos irnos por la capital... Los amigos de la empresa Aviatur, que dirige en Barranquilla Ana Cristina Larsen, nos están asesorando en esta oportunidad... No había cupo para llegar a Estambul... pero todo se ha solucionado, gracias a DIOS...
Los días fuertes de las Asambleas son 6 y 7. Claro que las previas, siempre nos ayudan a introducirnos en el tema...
¿Que dicen los colegas de EFE?.
Dos noticas y les entrego el informe de Estabilidad Financiera Mundial... un resumen de los expertos.
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Luis Emilio Rada C
Director.
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FMI-BM/ASAMBLEA
Estambul se convierte en epicentro del debate macroeconómico global
Estambul (Turquía) (EFE).- Estambul acoge desde hoy los actos previos de la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) en la que se tratará sobre la salud de la economía global, el reparto de poder en los organismos y los tipos cambiarios, entre otros temas. La reunión atraerá a los ministros de Economía y Finanzas de cerca de 200 países que se darán cita en el centro de convenciones de la ciudad, situado a orillas del Bósforo, y donde se registra ya una fuerte presencia policial.
FMI-BM/FINANZAS
El FMI cree que crisis costará 3,4 billones de dólares, menos que lo previsto
Estambul (Turquía) (EFE).- El FMI estimó hoy que la crisis acarreará pérdidas por valor de 3,4 billones de dólares al sector financiero, una cifra menor que la calculada hace seis meses gracias a la recuperación de las bolsas. Hace seis meses, el Fondo Monetario Internacional (FMI) hablaba de pérdidas aún mayores, en torno a los 4 billones de dólares, porque ahora lo que ha cambiado entre un estudio y otro es, principalmente, el comportamiento de las acciones en bolsa, que en el último medio año han experimentado uno de los repuntes más altos en la historia bursátil reciente.
…
Informe sobre la estabilidad financiera mundial
Octubre de 2009
RESUMEN GENERAL
Los riesgos sistémicos se moderaron sustancialmente tras la adopción de medidas de política históricas y la aparición de los primeros indicios de mejora de la economía real.
Crece la confianza en que ya pasó el peor momento para la economía mundial, y eso apuntala la reanimación de los mercados financieros.
Sin embargo, el riesgo de que vuelva a intensificarse el círculo vicioso entre el sector real y el sector financiero seguirá siendo considerable mientras los bancos continúen tensionados y los hogares y las instituciones financieras necesiten reducir el apalancamiento.
Aunque los indicadores del riesgo soberano son más bajos que hace seis meses, la transferencia de riesgos financieros a las autoridades fiscales, sumada a la carga financiera que representa el estímulo fiscal, plantea inquietudes en cuanto a un posible desplazamiento del sector privado y a la sostenibilidad de las finanzas del sector público. Estas vulnerabilidades ponen de relieve la necesidad de fortalecer la intermediación financiera, restablecer la salud del sistema financiero y, en su momento, reducir los riesgos privados que están soportando los balances soberanos. Habrá que proceder con cuidado al desmantelar el respaldo público para evitar desencadenar una segunda crisis como consecuencia de un retiro prematuro o poner en peligro la credibilidad monetaria y fiscal como consecuencia de un retiro tardío. La autocomplacencia constituye ahora un riesgo: los problemas del sistema bancario podrían quedar irresueltos y las reformas regulatorias tan necesarias podrían verse postergadas o diluidas.
Las autoridades deben apresurarse a planificar un marco regulatorio que mitigue la acumulación de riesgos sistémicos, afirme las expectativas y apuntale la confianza, contribuyendo así a un crecimiento económico sostenido.
Perspectivas
Las perspectivas inmediatas del sistema financiero mejoraron notablemente desde la edición de abril de 2009 del informe Global Financial Stability Report (GFSR) (informe sobre la estabilidad financiera mundial) y los riesgos de cola extremos se moderaron.
Los mercados financieros repuntaron, los riesgos de los mercados emergentes disminuyeron, los bancos captaron capitales y los mercados de financiamiento mayorista volvieron a abrir las puertas. Aun así, los canales de crédito siguen dañados y la recuperación económica probablemente sea lenta.
El capítulo 1 comienza describiendo la senda hacia el restablecimiento de una intermediación crediticia sana y los riesgos a corto plazo que podrían interrumpirlo, entre ellos la creciente carga del financiamiento soberano. A continuación, examina la gestión de las políticas a corto plazo para crear un trasfondo seguro para la reactivación económica y desmantelar el apoyo público extraordinario concedido al sistema financiero.
También se analizan algunas opciones a mediano plazo sobre políticas encaminadas a dar nueva forma al paisaje financiero.
Los riesgos sistémicos extremos disminuyeron, pero la autocomplacencia en torno al saneamiento del sistema bancario sigue siendo preocupante.
Una cuestión candente es si el sistema financiero puede proporcionar el crédito necesario para sustentar la recuperación económica. Últimamente, los balances bancarios se ven favorecidos por campañas de movilización de capitales y niveles positivos de utilidades.
Aun así, persiste la grave preocupación de que el deterioro del crédito siga comprimiéndolos.
De acuerdo con nuestro análisis, los bancos estadounidenses ya superaron el punto intermedio del ciclo de pérdidas proyectado hasta 2010, en tanto que en Europa el reconocimiento de las pérdidas está menos adelantado debido a las diferencias del ciclo económico.
Aunque el aumento de las utilidades bancarias está respaldando la capitalización, seguramente no compensará del todo las rebajas contables durante los 18 próximos meses.
Además, es probable que las utilidades en su estado estable sean inferiores a los registros previos a la crisis. Una campaña más vigorosa por subsanar los activos dañados estimulará las utilidades de los bancos y robustecerá el crédito. Se prevé que el endurecimiento de la regulación bancaria que se encuentra en marcha reducirá el ingreso neto y encarecerá el autoaseguro al incrementar los niveles de capitalización y liquidez.
Los riesgos de crisis en los mercados emergentes se aligeraron, pero persisten las vulnerabilidades.
En los mercados emergentes, los riesgos de cola disminuyeron gracias a la adopción de políticas enérgicas, entre ellas el aumento de los recursos del FMI.
Las tensiones financieras se suavizaron sustancialmente en las economías emergentes de Europa, pero las vulnerabilidades siguen siendo agudas. Los bancos de Europa occidental parecen ser capaces de absorber el empeoramiento de las condiciones de crédito en las economías emergentes del continente, pero quizá no tengan suficiente capital como para sustentar la recuperación de la región.
Asia y América Latina fueron los mayores beneficiarios de la estabilización de los mercados principales y de la reanimación de las entradas de cartera.
Aunque los flujos internacionales hacia la deuda de los mercados emergentes se reavivaron, están dirigidos más que nada hacia los prestatarios mejor calificados, con lo cual muchas empresas ―sobre todo de las economías emergentes europeas― enfrentan riesgos de refinanciamiento considerables. Las políticas financieras deben continuar promoviendo el ajuste ordenado de los balances de los bancos, las empresas y los hogares. También ayudaría la concertación de acuerdos encaminados a mantener o incluso incrementar canales de financiamiento bancario transfronterizo sostenible.
Los canales de crédito dañados pueden tener dificultades para atender una demanda incluso anémica del sector privado.
En vista de las presiones hacia el desapalancamiento bancario y las dislocaciones de los mercados de titulización, contemplamos una caída de la oferta de crédito bancario durante el resto de 2009 y entrado 2010, tanto en Estados Unidos como en Europa.
Comparada con la demanda proyectada de crédito de los sectores público y privado, la oferta ex ante parece ser insuficiente incluso para una demanda anémica del sector privado. En consecuencia, podría intensificarse la presión sobre las tasas de financiamiento y podría reducirse el crédito necesario para sustentar la recuperación. Los resultados ponen de relieve los ámbitos que probablemente sufran la restricción más fuerte de crédito y donde se necesitan intervenciones prolongadas para asegurar un flujo de crédito adecuado, sobre todo en vista del objetivo de las autoridades de mantener bajas las tasas de interés.
La transferencia de riesgos privados a los balances soberanos debe manejarse con cuidado.
La transferencia del riesgo a los balances públicos como resultado del salvataje del sistema financiero y de los programas de estímulo fiscal plantea la inquietud de que la emisión sin precedentes de deuda soberana empuje al alza las tasas de interés y vulnere la incipiente recuperación. En ese sentido, la capacidad crediticia podría tener dificultades para satisfacer una demanda incluso tímida del sector privado, en tanto que el deterioro de las finanzas públicas podría comprometer la solvencia soberana. Los países deben mitigar este riesgo elaborando y comunicando planes de consolidación fiscal a mediano plazo que tengan en cuenta las políticas de estabilización del sector financiero y los pasivos contingentes.
Las instituciones financieras deberán reestructurarse más a fondo para poder prestar y respaldar la recuperación económica.
Dadas las limitaciones de la capacidad crediticia, la tarea de evacuar los activos dañados e ilíquidos de los balances bancarios y reavivar la titularización no deja mucho margen para la autocomplacencia. Antes de cerrar del todo el suministro de liquidez y financiamiento, las autoridades de muchas jurisdicciones deberán proceder a la profundización de la reforma financiera y la resolución de los bancos débiles. Eso exige
redoblar los esfuerzos por incrementar la capitalización bancaria y expurgar los balances bancarios de los activos problemáticos. Las pruebas de estrés oficiales son instrumentos importantes para diagnosticar la condición de los bancos y elaborar estrategias adecuadas de recapitalización de las instituciones viables y de resolución cuidadosa de las instituciones no
viables.
Sin embargo, la divulgación pública de los resultados de cada banco debe
contemplarse únicamente si se pueden presentar simultáneamente correctivos eficaces de las deficiencias de capital. La ausencia de divulgación no debe implicar la ausencia de esos correctivos, de ser necesarios.
Los incentivos son críticos para reparar y reactivar la titulización.
Dada la importancia de subsanar la intermediación del crédito, el capítulo 2 examina el papel de la titulización privada y las propuestas para reactivar el mercado. Se necesitará una combinación de regulaciones nuevas y mejores prácticas del sector privado para alinear los incentivos de las instituciones que participan en la titulización y evitar contribuir una vez más a la inestabilidad sistémica. Al reformular la regulación y las prácticas de mercado, es necesario conservar los beneficios de transferir el riesgo crediticio fuera del sistema bancario y la capacidad de los prestamistas para diversificar las fuentes de financiamiento.
El capítulo sugiere que el afianzamiento del mercado privado de titulización exige medidas de política en diferentes ámbitos; entre ellos, la supervisión de las calificadoras de crédito, las prácticas contables, los cargos de capital y las políticas de retención. Estas medidas deben coordinarse entre reguladores a escala nacional e internacional. El capítulo ilustra los peligros de la falta de coordinación, examinando el impacto de las políticas de
retención y las exigencias de capital impuestas a los originadores, y muestra que estas, en algunos casos, quizá no alienten la selección y la vigilancia, y en otros, transforman la titulización en una actividad prohibitivamente costosa. Estudiar cuidadosamente el impacto antes de poner en práctica nuevas regulaciones permitirá reconocer anticipadamente su interacción y el riesgo de consecuencias imprevistas perjudiciales.
El capítulo también examina los beneficios y los costos de emitir bonos cubiertos, que mancomunan los flujos de efectivo procedentes de los préstamos pero los conservan en los libros del emisor. La ventaja de este método es que el emisor tiene incentivos para seleccionar y vigilar los préstamos, pero como debe conservarlos en el balance y mantener capital suficiente para cubrirlos, la titulización resulta menos beneficiosa. Con todo, las ventajas del financiamiento al estilo de los mercados de capital ―mediante la venta de bonos a inversionistas― promueven la intermediación. La conclusión general del capítulo es que también debería propugnarse este modelo con la legislación y la regulación adecuadas.
Políticas necesarias para apuntalar la recuperación y la reforma del sistema financiero
La respuesta frente a las dislocaciones de los mercados de financiamiento y de crédito no tiene precedentes, y aunque es difícil extraer conclusiones definitivas sobre los beneficios a más largo plazo, los primeros datos son generalmente alentadores. El capítulo 3 echa un primer vistazo al impacto a muy corto plazo y a los efectos más a mediano plazo de las políticas convencionales e inusitadas adoptadas, para determinar entre otras cosas si estabilizaron los mercados financieros en el momento en que fueron anunciadas.
Algunas políticas poco convencionales proporcionaron más respaldo que otras.
El capítulo examina el impacto de los anuncios de intervención de 13 economías avanzadas. Los encaminados a sustentar la liquidez tuvieron un máximo de eficacia antes de los sucesos de Lehman Brothers, pero no tanta cuando quedó en claro en varios países que el núcleo de la crisis financiera se había trasladado de la liquidez a la solvencia. Del mismo modo, los anuncios de inyecciones de capital fueron lo que mejor logró reducir el riesgo de impagos bancarios luego de los sucesos de Lehman, junto con el anuncio del uso eventual de compras de activos. Otro resultado importante es que las intervenciones orientadas a las instituciones o los mercados nacionales tuvieron efectos indirectos importantes en otros países, de una magnitud a veces mayor que en el país de origen. Esto subraya la importancia crítica de la coordinación de las respuestas económicas.
Aunque sería prematuro evaluar con seguridad los efectos a más largo plazo de estas medidas, los primeros datos llevan a pensar que algunos mecanismos lograron respaldar las actividades de financiamiento y emisión. Entre los ejemplos cabe citar las garantías de obligaciones bancarias instituidas por varios países; el mecanismo estadounidense de
préstamo a plazo de títulos respaldados por activos, con su impacto en los diferenciales del mercado secundario, y la emisión de títulos respaldados por activos para reactivar el crédito al consumidor, y la decisión del Banco Central Europeo de adquirir directamente bonos cubiertos, lo cual ayudó a estrechar los diferenciales y reavivar la emisión.
Es demasiado pronto para retirar las políticas oficiales de apoyo, pero se necesita una estrategia de desmantelamiento.
Aunque no es momento de desmantelar por completo todas las políticas inusitadas que se pusieron en marcha —y de hecho en algunos países quizá se necesiten todavía recursos públicos adicionales—, sí corresponde que las autoridades decidan y comuniquen cómo lo harán y en qué orden. Fijar los tiempos es complicado porque algunas políticas pueden ser eficaces aun si tienen un uso limitado, ya que pueden estar reforzando la confianza o sirviendo de respaldo a una clase de instituciones o inversionistas.
El capítulo 3 esboza algunas reflexiones sobre modalidades y tiempos. En general, si un servicio puede eliminarse paulatinamente incrementando su costo o reduciendo su disponibilidad paso a paso, se puede intentar ir privando de a poco de ese respaldo al sector privado. Las políticas de costo elevado o desproporcionado en comparación con los beneficios deben ser los primeros candidatos a la eliminación, al igual que las que distorsionan significativamente los mercados financieros. Es importante señalar que, dado el alcance internacional de la crisis y los tipos de política poco ortodoxa utilizados, se debe prestar atención al impacto transfronterizo de desmantelar estas medidas; la coordinación podría ser útil, sobre todo al suprimir las garantías de la deuda bancaria, ya que pueden surgir oportunidades de arbitraje entre países. Es crítica la claridad de la comunicación sobre la estrategia de desmantelamiento. En ese sentido, el uso de señalizadores ―indicadores de las condiciones de mercado en lugar de plazos firmes― podría influir más en las expectativas del mercado. Dado que se trata de un territorio desconocido para las autoridades, quizá se
necesite someter a diferentes pruebas las condiciones de mercado. La reinstitución de algunos mecanismos, de ser necesaria, no debe considerarse como un revés.
Se necesita una visión nítida de la regulación futura del sistema financiero para transmitir claridad y alentar la confianza.
Además de una estrategia bien definida para el desmantelamiento de las políticas inusitadas, la claridad en cuanto a la reforma regulatoria necesaria para abordar los riesgos sistémicos robustecerá la confianza en el sistema financiero. La reciente moderación de los riesgos de cola no debe llevar a las autoridades a cejar en el empeño por trazar un sendero hacia el afianzamiento del sistema financiero. Hay que formular un enfoque holístico y comprensible para que el sector privado pueda planificar debidamente.
La prioridad debe ser reformar el ambiente regulatorio a fin de reducir
sustancialmente la probabilidad de que se repita una crisis sistémica, definiendo no solo en qué medida deben aumentar la capitalización, el previsionamiento y las reservas de liquidez, sino también cómo se restablecerá la disciplina de mercado después del amplio respaldo que
recibieron las instituciones sistémicas de manos del sector público en muchos países. Ya se barajan propuestas que contribuirán en parte a eliminar la prociclicidad del sistema financiero y engrosar las reservas frente a pérdidas y dislocaciones de la liquidez. Pero habrá que
trabajar duro para definir sanciones de capitalización, primas de seguro, regímenes de supervisión y resolución y políticas de competencia de modo que ninguna institución se considere inabandonable a la quiebra por su tamaño. Facilitarían esta tarea pautas iniciales para definir los criterios de identificación de las instituciones y los mercados sistémicamente importantes como las que están elaborando el Fondo Monetario Internacional, el Consejo de Estabilidad Financiera y el Banco de Pagos Internacionales a pedido del G-20.
Posteriormente, habrá que formular y aplicar cierto tipo de recargo o desincentivo por la contribución marginal al riesgo sistémico.
Se necesita un enfoque macroprudencial en la formulación de políticas internacionales para restablecer la disciplina del mercado y defender los beneficios de la integración financiera.
El siguiente reto consiste en contextualizar estas reformas dentro de un marco integrado de política macroprudencial en el que puedan funcionar con seguridad las instituciones nacionales e internacionales. Es un hecho ya reconocido que una combinación de políticas microprudenciales y macroeconómicas operó procíclicamente y condujo a una acumulación de apalancamiento y riesgo sistémico. Las autoridades tendrán que preguntarse de qué manera sus propias acciones exacerbaron los riesgos sistémicos, independientemente de que supervisen la política monetaria, fiscal o financiera.
La cooperación y la congruencia en el campo de la política económica deben trascender las fronteras. Como resultado de las relaciones transfronterizas entre instituciones y mercados, los gobiernos no pueden actuar unilateralmente sin consecuencias para los demás. Sin embargo, tras la crisis existe el peligro de que algunos países opten por cercar sus instituciones y retirarse de los mercados mundiales para mantener sus economías a resguardo de los shocks externos. Lo que se necesita en realidad es una manera de beneficiarse del avance de la integración financiera, asegurando al mismo tiempo que los desbordamientos
negativos eventuales queden contenidos y que las funciones de las autoridades de los países originarios y anfitriones queden claras. A medida que progresa esta difícil tarea, el FMI puede desempeñar un papel catalizador a través de las actividades de supervisión y la evaluación de las vinculaciones macrofinancieras mundiales.
Si nada falla y DIOS nos acompaña, estaremos informándoles desde Turquía lo que ocurrirá en este evento de tanta importancia.
Estarán allá las agencias noticiosas más importantes del mundo, por eso, para nosotros como periodistas es un privilegio estar en ese sitio.
Noticias a tutiplén surgirán a raíz de las Asambleas.
El Fondo Monetario ya soltó su Informe sobre la estabilidad financiera mundial y está siendo analizado por los expertos, por eso se los entrego por aquí por nuestro blog.
El RADAR ECONÓMICO INTERNACIONAL estará en Turquía, en las Asambleas del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, en Estambul… el RADAR estará en ese evento, narrando esa historia… Contamos con el patrocinio de Gases del Caribe, la Cámara de Comercio de Barranquilla. Terpel. La Fundación Mario Santo Domingo. Promocentro. La Gobernación del Atlántico a través de sus secretarías de Hacienda y Desarrollo Económco, Argos S.A., el Distrito de Barranquilla, y Serfinansa hasta este momento… como lo hemos comentado en varias oportunidades, las Asambleas del FMI y el BM, nos dan una perspectiva de lo que está ocurriendo en el ámbito económico mundial y el RADAR se los contará.
Este primero de octubre,Oliver Blanchard, consejero económico y director del Departamento de Estudios del Fondo Monetario Internacional, hablará en Estambul de las Perspectivas de la Economía Mundial... y el viernes, se realizarán dos ruedas de prensa. Una, a las 9:30 a.m. donde el personaje será Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial.
Y a las 11:00 a.m. le tocará el turno a Dominique Strauss-Kahn, quien es el director -gerente del FMI. Ambos nos darán un panorama de cómo se ve la situación a nivel internacional, en medio de esta crisis global.
El ministro de hacienda, Oscar Iván Zuluaga, arranca el sábado desde Bogotá y llegará el domingo a la sede. El RADAR hará la misma, pero por otra ruta, porque no pudimos irnos por la capital... Los amigos de la empresa Aviatur, que dirige en Barranquilla Ana Cristina Larsen, nos están asesorando en esta oportunidad... No había cupo para llegar a Estambul... pero todo se ha solucionado, gracias a DIOS...
Los días fuertes de las Asambleas son 6 y 7. Claro que las previas, siempre nos ayudan a introducirnos en el tema...
¿Que dicen los colegas de EFE?.
Dos noticas y les entrego el informe de Estabilidad Financiera Mundial... un resumen de los expertos.
www.radareconomicointernacional.blogspot.com/
Luis Emilio Rada C
Director.
...
FMI-BM/ASAMBLEA
Estambul se convierte en epicentro del debate macroeconómico global
Estambul (Turquía) (EFE).- Estambul acoge desde hoy los actos previos de la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) en la que se tratará sobre la salud de la economía global, el reparto de poder en los organismos y los tipos cambiarios, entre otros temas. La reunión atraerá a los ministros de Economía y Finanzas de cerca de 200 países que se darán cita en el centro de convenciones de la ciudad, situado a orillas del Bósforo, y donde se registra ya una fuerte presencia policial.
FMI-BM/FINANZAS
El FMI cree que crisis costará 3,4 billones de dólares, menos que lo previsto
Estambul (Turquía) (EFE).- El FMI estimó hoy que la crisis acarreará pérdidas por valor de 3,4 billones de dólares al sector financiero, una cifra menor que la calculada hace seis meses gracias a la recuperación de las bolsas. Hace seis meses, el Fondo Monetario Internacional (FMI) hablaba de pérdidas aún mayores, en torno a los 4 billones de dólares, porque ahora lo que ha cambiado entre un estudio y otro es, principalmente, el comportamiento de las acciones en bolsa, que en el último medio año han experimentado uno de los repuntes más altos en la historia bursátil reciente.
…
Informe sobre la estabilidad financiera mundial
Octubre de 2009
RESUMEN GENERAL
Los riesgos sistémicos se moderaron sustancialmente tras la adopción de medidas de política históricas y la aparición de los primeros indicios de mejora de la economía real.
Crece la confianza en que ya pasó el peor momento para la economía mundial, y eso apuntala la reanimación de los mercados financieros.
Sin embargo, el riesgo de que vuelva a intensificarse el círculo vicioso entre el sector real y el sector financiero seguirá siendo considerable mientras los bancos continúen tensionados y los hogares y las instituciones financieras necesiten reducir el apalancamiento.
Aunque los indicadores del riesgo soberano son más bajos que hace seis meses, la transferencia de riesgos financieros a las autoridades fiscales, sumada a la carga financiera que representa el estímulo fiscal, plantea inquietudes en cuanto a un posible desplazamiento del sector privado y a la sostenibilidad de las finanzas del sector público. Estas vulnerabilidades ponen de relieve la necesidad de fortalecer la intermediación financiera, restablecer la salud del sistema financiero y, en su momento, reducir los riesgos privados que están soportando los balances soberanos. Habrá que proceder con cuidado al desmantelar el respaldo público para evitar desencadenar una segunda crisis como consecuencia de un retiro prematuro o poner en peligro la credibilidad monetaria y fiscal como consecuencia de un retiro tardío. La autocomplacencia constituye ahora un riesgo: los problemas del sistema bancario podrían quedar irresueltos y las reformas regulatorias tan necesarias podrían verse postergadas o diluidas.
Las autoridades deben apresurarse a planificar un marco regulatorio que mitigue la acumulación de riesgos sistémicos, afirme las expectativas y apuntale la confianza, contribuyendo así a un crecimiento económico sostenido.
Perspectivas
Las perspectivas inmediatas del sistema financiero mejoraron notablemente desde la edición de abril de 2009 del informe Global Financial Stability Report (GFSR) (informe sobre la estabilidad financiera mundial) y los riesgos de cola extremos se moderaron.
Los mercados financieros repuntaron, los riesgos de los mercados emergentes disminuyeron, los bancos captaron capitales y los mercados de financiamiento mayorista volvieron a abrir las puertas. Aun así, los canales de crédito siguen dañados y la recuperación económica probablemente sea lenta.
El capítulo 1 comienza describiendo la senda hacia el restablecimiento de una intermediación crediticia sana y los riesgos a corto plazo que podrían interrumpirlo, entre ellos la creciente carga del financiamiento soberano. A continuación, examina la gestión de las políticas a corto plazo para crear un trasfondo seguro para la reactivación económica y desmantelar el apoyo público extraordinario concedido al sistema financiero.
También se analizan algunas opciones a mediano plazo sobre políticas encaminadas a dar nueva forma al paisaje financiero.
Los riesgos sistémicos extremos disminuyeron, pero la autocomplacencia en torno al saneamiento del sistema bancario sigue siendo preocupante.
Una cuestión candente es si el sistema financiero puede proporcionar el crédito necesario para sustentar la recuperación económica. Últimamente, los balances bancarios se ven favorecidos por campañas de movilización de capitales y niveles positivos de utilidades.
Aun así, persiste la grave preocupación de que el deterioro del crédito siga comprimiéndolos.
De acuerdo con nuestro análisis, los bancos estadounidenses ya superaron el punto intermedio del ciclo de pérdidas proyectado hasta 2010, en tanto que en Europa el reconocimiento de las pérdidas está menos adelantado debido a las diferencias del ciclo económico.
Aunque el aumento de las utilidades bancarias está respaldando la capitalización, seguramente no compensará del todo las rebajas contables durante los 18 próximos meses.
Además, es probable que las utilidades en su estado estable sean inferiores a los registros previos a la crisis. Una campaña más vigorosa por subsanar los activos dañados estimulará las utilidades de los bancos y robustecerá el crédito. Se prevé que el endurecimiento de la regulación bancaria que se encuentra en marcha reducirá el ingreso neto y encarecerá el autoaseguro al incrementar los niveles de capitalización y liquidez.
Los riesgos de crisis en los mercados emergentes se aligeraron, pero persisten las vulnerabilidades.
En los mercados emergentes, los riesgos de cola disminuyeron gracias a la adopción de políticas enérgicas, entre ellas el aumento de los recursos del FMI.
Las tensiones financieras se suavizaron sustancialmente en las economías emergentes de Europa, pero las vulnerabilidades siguen siendo agudas. Los bancos de Europa occidental parecen ser capaces de absorber el empeoramiento de las condiciones de crédito en las economías emergentes del continente, pero quizá no tengan suficiente capital como para sustentar la recuperación de la región.
Asia y América Latina fueron los mayores beneficiarios de la estabilización de los mercados principales y de la reanimación de las entradas de cartera.
Aunque los flujos internacionales hacia la deuda de los mercados emergentes se reavivaron, están dirigidos más que nada hacia los prestatarios mejor calificados, con lo cual muchas empresas ―sobre todo de las economías emergentes europeas― enfrentan riesgos de refinanciamiento considerables. Las políticas financieras deben continuar promoviendo el ajuste ordenado de los balances de los bancos, las empresas y los hogares. También ayudaría la concertación de acuerdos encaminados a mantener o incluso incrementar canales de financiamiento bancario transfronterizo sostenible.
Los canales de crédito dañados pueden tener dificultades para atender una demanda incluso anémica del sector privado.
En vista de las presiones hacia el desapalancamiento bancario y las dislocaciones de los mercados de titulización, contemplamos una caída de la oferta de crédito bancario durante el resto de 2009 y entrado 2010, tanto en Estados Unidos como en Europa.
Comparada con la demanda proyectada de crédito de los sectores público y privado, la oferta ex ante parece ser insuficiente incluso para una demanda anémica del sector privado. En consecuencia, podría intensificarse la presión sobre las tasas de financiamiento y podría reducirse el crédito necesario para sustentar la recuperación. Los resultados ponen de relieve los ámbitos que probablemente sufran la restricción más fuerte de crédito y donde se necesitan intervenciones prolongadas para asegurar un flujo de crédito adecuado, sobre todo en vista del objetivo de las autoridades de mantener bajas las tasas de interés.
La transferencia de riesgos privados a los balances soberanos debe manejarse con cuidado.
La transferencia del riesgo a los balances públicos como resultado del salvataje del sistema financiero y de los programas de estímulo fiscal plantea la inquietud de que la emisión sin precedentes de deuda soberana empuje al alza las tasas de interés y vulnere la incipiente recuperación. En ese sentido, la capacidad crediticia podría tener dificultades para satisfacer una demanda incluso tímida del sector privado, en tanto que el deterioro de las finanzas públicas podría comprometer la solvencia soberana. Los países deben mitigar este riesgo elaborando y comunicando planes de consolidación fiscal a mediano plazo que tengan en cuenta las políticas de estabilización del sector financiero y los pasivos contingentes.
Las instituciones financieras deberán reestructurarse más a fondo para poder prestar y respaldar la recuperación económica.
Dadas las limitaciones de la capacidad crediticia, la tarea de evacuar los activos dañados e ilíquidos de los balances bancarios y reavivar la titularización no deja mucho margen para la autocomplacencia. Antes de cerrar del todo el suministro de liquidez y financiamiento, las autoridades de muchas jurisdicciones deberán proceder a la profundización de la reforma financiera y la resolución de los bancos débiles. Eso exige
redoblar los esfuerzos por incrementar la capitalización bancaria y expurgar los balances bancarios de los activos problemáticos. Las pruebas de estrés oficiales son instrumentos importantes para diagnosticar la condición de los bancos y elaborar estrategias adecuadas de recapitalización de las instituciones viables y de resolución cuidadosa de las instituciones no
viables.
Sin embargo, la divulgación pública de los resultados de cada banco debe
contemplarse únicamente si se pueden presentar simultáneamente correctivos eficaces de las deficiencias de capital. La ausencia de divulgación no debe implicar la ausencia de esos correctivos, de ser necesarios.
Los incentivos son críticos para reparar y reactivar la titulización.
Dada la importancia de subsanar la intermediación del crédito, el capítulo 2 examina el papel de la titulización privada y las propuestas para reactivar el mercado. Se necesitará una combinación de regulaciones nuevas y mejores prácticas del sector privado para alinear los incentivos de las instituciones que participan en la titulización y evitar contribuir una vez más a la inestabilidad sistémica. Al reformular la regulación y las prácticas de mercado, es necesario conservar los beneficios de transferir el riesgo crediticio fuera del sistema bancario y la capacidad de los prestamistas para diversificar las fuentes de financiamiento.
El capítulo sugiere que el afianzamiento del mercado privado de titulización exige medidas de política en diferentes ámbitos; entre ellos, la supervisión de las calificadoras de crédito, las prácticas contables, los cargos de capital y las políticas de retención. Estas medidas deben coordinarse entre reguladores a escala nacional e internacional. El capítulo ilustra los peligros de la falta de coordinación, examinando el impacto de las políticas de
retención y las exigencias de capital impuestas a los originadores, y muestra que estas, en algunos casos, quizá no alienten la selección y la vigilancia, y en otros, transforman la titulización en una actividad prohibitivamente costosa. Estudiar cuidadosamente el impacto antes de poner en práctica nuevas regulaciones permitirá reconocer anticipadamente su interacción y el riesgo de consecuencias imprevistas perjudiciales.
El capítulo también examina los beneficios y los costos de emitir bonos cubiertos, que mancomunan los flujos de efectivo procedentes de los préstamos pero los conservan en los libros del emisor. La ventaja de este método es que el emisor tiene incentivos para seleccionar y vigilar los préstamos, pero como debe conservarlos en el balance y mantener capital suficiente para cubrirlos, la titulización resulta menos beneficiosa. Con todo, las ventajas del financiamiento al estilo de los mercados de capital ―mediante la venta de bonos a inversionistas― promueven la intermediación. La conclusión general del capítulo es que también debería propugnarse este modelo con la legislación y la regulación adecuadas.
Políticas necesarias para apuntalar la recuperación y la reforma del sistema financiero
La respuesta frente a las dislocaciones de los mercados de financiamiento y de crédito no tiene precedentes, y aunque es difícil extraer conclusiones definitivas sobre los beneficios a más largo plazo, los primeros datos son generalmente alentadores. El capítulo 3 echa un primer vistazo al impacto a muy corto plazo y a los efectos más a mediano plazo de las políticas convencionales e inusitadas adoptadas, para determinar entre otras cosas si estabilizaron los mercados financieros en el momento en que fueron anunciadas.
Algunas políticas poco convencionales proporcionaron más respaldo que otras.
El capítulo examina el impacto de los anuncios de intervención de 13 economías avanzadas. Los encaminados a sustentar la liquidez tuvieron un máximo de eficacia antes de los sucesos de Lehman Brothers, pero no tanta cuando quedó en claro en varios países que el núcleo de la crisis financiera se había trasladado de la liquidez a la solvencia. Del mismo modo, los anuncios de inyecciones de capital fueron lo que mejor logró reducir el riesgo de impagos bancarios luego de los sucesos de Lehman, junto con el anuncio del uso eventual de compras de activos. Otro resultado importante es que las intervenciones orientadas a las instituciones o los mercados nacionales tuvieron efectos indirectos importantes en otros países, de una magnitud a veces mayor que en el país de origen. Esto subraya la importancia crítica de la coordinación de las respuestas económicas.
Aunque sería prematuro evaluar con seguridad los efectos a más largo plazo de estas medidas, los primeros datos llevan a pensar que algunos mecanismos lograron respaldar las actividades de financiamiento y emisión. Entre los ejemplos cabe citar las garantías de obligaciones bancarias instituidas por varios países; el mecanismo estadounidense de
préstamo a plazo de títulos respaldados por activos, con su impacto en los diferenciales del mercado secundario, y la emisión de títulos respaldados por activos para reactivar el crédito al consumidor, y la decisión del Banco Central Europeo de adquirir directamente bonos cubiertos, lo cual ayudó a estrechar los diferenciales y reavivar la emisión.
Es demasiado pronto para retirar las políticas oficiales de apoyo, pero se necesita una estrategia de desmantelamiento.
Aunque no es momento de desmantelar por completo todas las políticas inusitadas que se pusieron en marcha —y de hecho en algunos países quizá se necesiten todavía recursos públicos adicionales—, sí corresponde que las autoridades decidan y comuniquen cómo lo harán y en qué orden. Fijar los tiempos es complicado porque algunas políticas pueden ser eficaces aun si tienen un uso limitado, ya que pueden estar reforzando la confianza o sirviendo de respaldo a una clase de instituciones o inversionistas.
El capítulo 3 esboza algunas reflexiones sobre modalidades y tiempos. En general, si un servicio puede eliminarse paulatinamente incrementando su costo o reduciendo su disponibilidad paso a paso, se puede intentar ir privando de a poco de ese respaldo al sector privado. Las políticas de costo elevado o desproporcionado en comparación con los beneficios deben ser los primeros candidatos a la eliminación, al igual que las que distorsionan significativamente los mercados financieros. Es importante señalar que, dado el alcance internacional de la crisis y los tipos de política poco ortodoxa utilizados, se debe prestar atención al impacto transfronterizo de desmantelar estas medidas; la coordinación podría ser útil, sobre todo al suprimir las garantías de la deuda bancaria, ya que pueden surgir oportunidades de arbitraje entre países. Es crítica la claridad de la comunicación sobre la estrategia de desmantelamiento. En ese sentido, el uso de señalizadores ―indicadores de las condiciones de mercado en lugar de plazos firmes― podría influir más en las expectativas del mercado. Dado que se trata de un territorio desconocido para las autoridades, quizá se
necesite someter a diferentes pruebas las condiciones de mercado. La reinstitución de algunos mecanismos, de ser necesaria, no debe considerarse como un revés.
Se necesita una visión nítida de la regulación futura del sistema financiero para transmitir claridad y alentar la confianza.
Además de una estrategia bien definida para el desmantelamiento de las políticas inusitadas, la claridad en cuanto a la reforma regulatoria necesaria para abordar los riesgos sistémicos robustecerá la confianza en el sistema financiero. La reciente moderación de los riesgos de cola no debe llevar a las autoridades a cejar en el empeño por trazar un sendero hacia el afianzamiento del sistema financiero. Hay que formular un enfoque holístico y comprensible para que el sector privado pueda planificar debidamente.
La prioridad debe ser reformar el ambiente regulatorio a fin de reducir
sustancialmente la probabilidad de que se repita una crisis sistémica, definiendo no solo en qué medida deben aumentar la capitalización, el previsionamiento y las reservas de liquidez, sino también cómo se restablecerá la disciplina de mercado después del amplio respaldo que
recibieron las instituciones sistémicas de manos del sector público en muchos países. Ya se barajan propuestas que contribuirán en parte a eliminar la prociclicidad del sistema financiero y engrosar las reservas frente a pérdidas y dislocaciones de la liquidez. Pero habrá que
trabajar duro para definir sanciones de capitalización, primas de seguro, regímenes de supervisión y resolución y políticas de competencia de modo que ninguna institución se considere inabandonable a la quiebra por su tamaño. Facilitarían esta tarea pautas iniciales para definir los criterios de identificación de las instituciones y los mercados sistémicamente importantes como las que están elaborando el Fondo Monetario Internacional, el Consejo de Estabilidad Financiera y el Banco de Pagos Internacionales a pedido del G-20.
Posteriormente, habrá que formular y aplicar cierto tipo de recargo o desincentivo por la contribución marginal al riesgo sistémico.
Se necesita un enfoque macroprudencial en la formulación de políticas internacionales para restablecer la disciplina del mercado y defender los beneficios de la integración financiera.
El siguiente reto consiste en contextualizar estas reformas dentro de un marco integrado de política macroprudencial en el que puedan funcionar con seguridad las instituciones nacionales e internacionales. Es un hecho ya reconocido que una combinación de políticas microprudenciales y macroeconómicas operó procíclicamente y condujo a una acumulación de apalancamiento y riesgo sistémico. Las autoridades tendrán que preguntarse de qué manera sus propias acciones exacerbaron los riesgos sistémicos, independientemente de que supervisen la política monetaria, fiscal o financiera.
La cooperación y la congruencia en el campo de la política económica deben trascender las fronteras. Como resultado de las relaciones transfronterizas entre instituciones y mercados, los gobiernos no pueden actuar unilateralmente sin consecuencias para los demás. Sin embargo, tras la crisis existe el peligro de que algunos países opten por cercar sus instituciones y retirarse de los mercados mundiales para mantener sus economías a resguardo de los shocks externos. Lo que se necesita en realidad es una manera de beneficiarse del avance de la integración financiera, asegurando al mismo tiempo que los desbordamientos
negativos eventuales queden contenidos y que las funciones de las autoridades de los países originarios y anfitriones queden claras. A medida que progresa esta difícil tarea, el FMI puede desempeñar un papel catalizador a través de las actividades de supervisión y la evaluación de las vinculaciones macrofinancieras mundiales.
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