martes, 10 de junio de 2025

Inflación en Colombia bajó más de lo esperado: BBVA Research

Alejandro Reyes, economista BBVA Research
La inflación mensual en mayo fue de 0,32%, menor a la esperada por analistas (0,38%) y en línea con la esperada por BBVA Research (0,30%). Con ello, la variación anual se ubica en 5,05%, retrocediendo frente al registro de abril en 11 puntos básicos (pb).

Alejandro Reyes, economista de BBVA Research, dijo que la moderación en la inflación anual estuvo explicada en esta oportunidad por la canasta sin alimentos, que reportó una inflación de 5,1%, reduciéndose frente al 5,3% reportado en el mes previo.

La inflación sin alimentos ni regulados, seguida de cerca por el Banco de la República, se ubicó en 4,8%, reduciéndose en 12 pb frente a su registro de abril.

Al interior de la canasta sin alimentos se observan tendencias encontradas. Por una parte, la inflación anual de servicios se redujo a 6,1% desde 6,4%. Este resultado fue producto de una moderación en los arriendos en cerca de 17 pb en su variación anual, algo menor que la reportada en el mes previo pero en tendencia bajista y por servicios recreativos y paquetes turísticos que, como se esperaba, reversaron parte del incremento observado en el mes de abril, comentó Reyes.  

La canasta de regulados también presentó un descenso en el mes de mayo, ubicándose en 6,3% (frente al 6,6% reportado en abril). Este resultado estuvo explicado por una reducción de la inflación anual de servicios públicos como energía y gas y de transporte intermunicipal, que había presentado un fuerte incremento en el mes previo. En sentido contrario se observó una aceleración de la inflación de los parqueaderos y del agua y acueducto.

La inflación anual de bienes continuó su tendencia alcista, alcanzando un registro de 1,4% (frente al 1,1% reportado en abril). Este resultado se explica por un incremento en productos transables como los vehículos, ropa y calzado entre otros. Sin embargo, al igual que en las otras canastas, se observó una importante moderación en pasajes aéreos, asociada a la finalización de la temporada de Semana Santa.

Los alimentos por su parte presentaron un ligero repunte mensual, alcanzando un registro de 4,7%, 10 pb por encima del registro de abril.  A nivel de sus componentes, la aceleración en la inflación se explica por los productos procesados, que alcanzaron una variación anual de 5,9%, frente al 5,5% reportado en abril. En sentido contrario, pero con reducciones más marginales, se encuentran los perecederos y carnes.

lunes, 9 de junio de 2025

Se redujo la inflación en Colombia en mayo de 2025: DANE

Andrea Ramírez Pisco, subdirectora del DANE
En mayo de 2025 la variación anual del Índice de Precios al Consumidor – IPC – en Colombia fue 5,05%, es decir, 2,11 puntos porcentuales menor que la reportada en el mismo periodo del año anterior, cuando fue de 7,16%.

El dato es del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas – DANE -, que indica además, que el comportamiento mensual del IPC total en mayo de 2025 fue de 0,32% y se explicó principalmente por la variación mensual de las divisiones Alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles y Alimentos y bebidas no alcohólicas. Las mayores variaciones se presentaron en las divisiones Alimentos y bebidas no alcohólicas (0,60%) y Alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles (0,48%).

Andrea Ramírez, subdirectora del DANE, explicó que la división Alimentos y bebidas no alcohólicas registró una variación mensual de 0,60%, siendo esta la mayor variación mensual. En mayo de 2025 los mayores incrementos de precio se registraron en las subclases: tomate (12,28%), tomate de árbol (7,21%) y condimentos y hierbas culinarias (5,84%).

Las mayores disminuciones de precio se reportaron en las subclases: naranjas (-5,14%), papas (-3,68%) y agua mineral (con y sin gas) para consumo en el hogar (-2,06%).

La división Alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles registró una variación mensual de 0,48%, siendo esta la segunda mayor variación mensual.

Los mayores incrementos de precio se registraron en las subclases: recogida de basuras (1,41%), suministro de agua (1,29%) y alcantarillado (0,90%).

La única disminución de precio se reportó en la subclase electricidad (-0,94%). La división Recreación y cultura registró una variación mensual de -0,52%, siendo esta la menor variación mensual. En mayo de 2025 las mayores disminuciones de precio se reportaron en las subclases: aparatos de procesamiento de información y hardware (-3,17%), paquetes turísticos completos, incluye paquetes de viajes de excursión realizados durante un día (sin pernoctar) (-2,16%) y servicios recreativos (-1,97%).

Los mayores incrementos de precio se registraron en las subclases: juegos y juguetes infantiles (1,45%), artículos, adornos y prendas de vestir para fiestas (1,27%) y compra de periódicos (1,05%). La división Información y comunicación registró una variación mensual de -0,15%, siendo esta la segunda menor variación mensual.

En mayo de 2025 el menor incremento de precio se registró en la subclase: equipos de telefonía móvil, similares y reparación (-3,23%). Las mayores contribuciones a la variación mensual en las doce divisiones del IPC Total se registraron en las siguientes subclases: arriendo imputado con 0,07 puntos porcentuales, arriendo efectivo con 0,05 puntos porcentuales y tomate con 0,03 puntos porcentuales. 

Las subclases con las menores contribuciones fueron: electricidad con -0,03 puntos porcentuales, transporte de pasajeros y equipaje en avión con -0,02 puntos porcentuales y papas con -0,02 puntos porcentuales.

Fuente: Sala de Prensa del DANE

domingo, 1 de junio de 2025

El Caribe: Despensa M-E del país

Amylkar Acosta, ex ministro de Minas y Energía de Colombia

  • Columna de Amylkar Acosta
Se suele hablar de la transición energética en singular, cuando la realidad es que estamos registrando la tercera transición.

Me explico, la primera tuvo lugar cuando gracias al invento del motor de combustión interna, el petróleo y sus derivados desplazaron al carbón como combustible. Esto ocurrió a mediados del siglo XIX (1863 – 1893). La segunda transición tuvo como detonante la guerra del Yom Kippur, en octubre de 1973, cuando por primera vez en la historia se utilizó el petróleo como arma de guerra, al decretarle los países árabes un embargo petrolero a los países de Occidente, aliados de Israel, encabezados por EEUU.

Notificados de que dicho embargo podía llegar a repetirse y conscientes de que las mayores reservas de crudo se concentraban en el Golfo Pérsico, las grandes potencias se propusieron blindar su seguridad energética disipando dicho riesgo, diversificando su matriz energética. Y fue así como el carbón, que había sido desplazado por el petróleo, volvió a vivir su segunda juventud al integrarlo a la misma y el gas natural, que hasta entonces sólo había sido un estorbo en la industria petrolera, también se integró a ella.

Por su parte las grandes multinacionales petroleras, conocidas como las siete hermanas, entendieron también la inconveniencia de poner todos los huevos en la misma cesta y se dispusieron a diversificar el portafolio de sus inversiones. Y así se encontró el hambre con la comida.

En efecto dos empresas petroleras estadounidenses aterrizaron en Colombia, más exactamente en La Guajira.  Venían tras el carbón y el gas natural. Una de ellas, TEXAS se asoció con ECOPETROL (mayo, 3 de 1974) para explorar y explotar el más gigante yacimiento de gas, con las mayores reservas offshore (Chuchupa), Ballena y Riohacha y otra de ellas, la EXXON se asoció con la estatal CARBOCOL (diciembre, 17 de 1976), a través de su filial INTERCOR para explotar a cielo abierto el mayor yacimiento de carbón de Latinoamérica (El Cerrejón).

Feliz coincidencia, porque justamente en el año 1975 Colombia pasó de ser exportador de petróleo, por décadas, a tener que importarlo por la súbita declinación de sus reservas. Las de carbón y gas se convirtieron en el paño de lágrimas para la Nación, convirtiéndose la región Caribe en la despensa minero – energética del país. De no haber sido por ello las afugias fiscales del Estado y su balanza de comercio exterior habrían sido mayores de lo que fueron.

Pues, ahora, cuando estamos en la tercera transición energética, que tuvo su largada con el Acuerdo de París (1975), que tiene como propósito la descarbonización de la economía, nuevamente la región Caribe le extiende la mano a Colombia, toda vez que el mayor potencial de fuentes no convencionales de energías renovables (FNCER), especialmente eólica, solar – fotovoltaica y la biomasa están allí.

Sobre todo en momentos en los que Colombia, según lo que revela el más reciente Informe de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) dando cuenta del Balance reservas / producción de gas natural en el país, las reservas probadas de gas natural siguen cayendo, esta vez el 13% (2023 – 2024), debido a la acelerada declinación de los mayores campos productores situados en La Guajira y en los Llanos Orientales. Y concomitantemente con la caída de las reservas probadas, que pasaron de 2.37 TPC a 2.06 TPC, ha venido cayendo también la producción. Mientras la relación R/P pasó de 6.1 a sólo 5.9 años, al tiempo que la producción bajó desde 1.170 MMPCD en 2023 a 1.707 MMPCD en 2024 y ya en 2025 vamos en 824 MMPCD.

Ello se ha traducido en un déficit de oferta de gas, que el Gobierno Nacional, con terquedad aragonesa se ha negado a aceptar, pues para él no se trata de una escasez sino de maniobras especulativas por parte de las empresas comercializadoras de gas natural. Lo cierto es que desde el 4 de diciembre del año anterior, Colombia se ha visto en la penosa necesidad de importar gas, por primera vez en 45 años, para cubrir la demanda esencial. Esto es, las estaciones de compresión, la domiciliaria, pequeño comercio, industria, el gas natural comprimido (GNC) para los vehículos y las refinerías. Por lo pronto se están importando 40 MMPCD (4% de la demanda), pero hacia el futuro el déficit y los volúmenes de gas importados serán mucho mayores.

Se estima por parte de NATURGAS que este año el déficit de la oferta de gas se acrecentará hasta llegar al 7% y para los próximos años la cantidad de gas importado será del orden de los 190 MMPCD en 2026, 286 MMPCD en 2027 y 405 MMPCD en 2028. Y ello, en razón de que al tiempo que cae la producción crece la demanda de gas, cuanto más en cuanto que este es considerado como el combustible de la transición energética. Ello desde luego ya está teniendo un duro impacto en el bolsillo de los usuarios, toda vez que el precio del gas importado es mucho mayor que el del gas extraído en el territorio nacional.

En tales circunstancias, en las que tanto la seguridad como la soberanía energética están en tan grave predicamento, una vez más el Caribe colombiano y La Guajira en particular le tienden de nuevo la mano al resto del país, pues, hoy por hoy, la mayor apuesta de Colombia para recobrarlas está en SIRIUS, un enorme descubrimiento de gas costa afuera, cuyas reservas se comparan con las del campo de Chuchupa cuando fue declarado comercial y duplican las actuales reservas remanentes.