jueves, 8 de febrero de 2024

El desempleo en Cartagena se mantiene estático mientras que en las principales capitales disminuye

Eliana Salas, directora Cartagena Cómo Vamos
En días pasados el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE), publicó los datos de mercado laboral del trimestre octubre – diciembre, con los que se consolida el año 2023 y, al ser este un elemento clave para el bienestar y la calidad de vida de los habitantes, Cartagena Cómo Vamos (CCV), preparó un nuevo análisis que da luces sobre lo que sucede en la capital de Bolívar.

En Colombia, la tasa de desempleo para 2023 fue de 10,2%, menor al 11,2% registrado en 2022, una reducción a 1 punto porcentual (P.P), lo que podría asociarse a la desaceleración económica que está experimentando el país. Sin embargo, al quitar la estacionalidad o lo que se conoce como empleo temporal, que se da regularmente en las mismas épocas del año (octubre – diciembre), se observa que el desempleo viene en aumento. Entre agosto y diciembre de 2023, pasó de 9,4% a 10,8%.

La ligera disminución del desempleo nacional también se presentó en las principales capitales como Cali, Bogotá, Barranquilla y Medellín, excepto en Cartagena que fue la única ciudad, en este grupo de 5 ciudades, que mantuvo en 2023 el nivel de desempleo que registró en 2022, es decir, 10,9%.

En Cali pasó de 11,5% a 10,9%; Bogotá de 11,4% a 104%; Barranquilla registró en 2022 el nivel de desempleo en 11,9% y en 2023, de 10,4%; Medellín fue la ciudad que mayor reducción alcanzó, pasando de 10,8% a 9,0%.

Las dinámicas del mercado laboral en Cartagena marcan un comportamiento diferenciado al resto de 5 principales capitales. Pasó de ser la segunda con el nivel de desempleo más bajo a ser, junto a Cali, la del nivel más alto.

Además, en la Heroica disminuyó la ocupación, pasando de 59,5% en 2022 a 58,2% en 2023, más de 4 mil empleos perdidos en el último año. Esta situación guarda estrecha relación con el aumento de la población que no está en búsqueda activa de empleo, explicado principalmente por el incremento de personas dedicadas a las labores del hogar (11%) y es Cartagena la ciudad donde más se dio este incremento, consecuencia de un posible desánimo al no encontrar nuevas oportunidades. Aquí también es donde más aumenta la población que se dedica a estudiar, hecho que pudiese estar apalancado con la implementación de la política “Matrícula Cero” que elimina parte de las barreras económicas para acceder a la educación superior.

¿Cuáles fueron los principales sectores de empleo para la población cartagenera en 2023?

De los 421 mil puestos de trabajos generados en la capital de Bolívar, el 20% estaban vinculados al sector comercio, 14% al transporte y un 12% a la administración pública, defensa, educación y salud. Si bien, estas fueron las tres principales ramas de ocupados, el comercio y la administración pública registraron una disminución del 7% y 5% respectivamente, mientras que el transporte aumentó un 4%.

Es importante resaltar que, en Cartagena, 6 de cada 10 empleos son generados por cuenta propia, lo que refleja el nivel de informalidad y las precarias condiciones laborales en las que se desempeña la población.

En la ciudad siguen siendo críticos los niveles de empleo más formalizado, en relación con las principales capitales de Colombia. Mientras que en Bogotá el 65% de los ocupados son empleados particulares o del gobierno, en Medellín el 63%, en Cali el 56% y en Barranquilla el 51%, en Cartagena solo llega a ser del 37%.

Eliana Salas Barón, directora de Cartagena Cómo Vamos enfatizó la importancia de articular esfuerzos entre el sector público y privado, para generar nuevas ofertas de empleo, pero a su vez, condiciones que le permitan a las personas acceder a los mínimos de un trabajo digno: salud, seguridad social, pensión, sobre todo de cara a una ciudad que cada vez envejece más.

Fuente: Comunicaciones Cartagena Cómo Vamos

miércoles, 7 de febrero de 2024

Carnaval de Barranquilla movilizará más de $600 mil millones

Manuel Fernández Ariza,
presidente ejecutivo CCB
Cerca de $600.000 millones de pesos movilizará este año el Carnaval de Barranquilla durante los cuatro días de festividades, dinamizando a los sectores de transporte, alojamiento, restaurantes, bares, salones de belleza, organización de eventos, prendas de vestir y comercio en general.

La proyección fue hecha por la Cámara de Comercio de Barranquilla, la cual estimó además un gasto individual promedio de $1.540.000 a realizar por los turistas nacionales y extranjeros que vendrán a la celebración, sobre la base de que 1 de cada 3 asistentes al Carnaval es foráneo.  

El impacto económico de las fiestas se da también por la importante cantidad de empleos temporales formales e informales que genera al iniciarse cada año incluso en eventos paralelos a las festividades. Muestra de ello es la feria “Emprende con Tumbao”, que se realiza desde el 22 de enero pasado, liderada por la reina del Carnaval de Barranquilla, Melissa Cure Villa, con el respaldo de la Unidad de Apoyo al Empresario de la Secretaría de Desarrollo Económico, Carnaval de Barranquilla S.A.S., Cámara de Comercio de Barranquilla, y el centro comercial Mall Plaza Buenavista, donde se lleva a cabo.

Al referirse a estas proyecciones, el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Barranquilla, Manuel Fernández, señaló que “Dado el comportamiento de la economía del Atlántico en 2023, somos optimistas sobre el crecimiento que podemos tener este año y dentro de esa consideración esperamos que el Carnaval muestre resultados positivos dada la derrama económica que irriga, beneficiando a sectores productivos específicos pero muy dinámicos, y a la comunidad en general”.

viernes, 2 de febrero de 2024

La violencia y el crimen organizado, los grandes obstáculos del desarrollo en América Latina y el Caribe

 Autor: Carlos Felipe Jaramillo

Carlos F. Jaramillo, VP del Banco Mundial
para América Latina y el Caribe
Toques de queda, tropas en las calles, hombres armados en un estudio de televisión: las imágenes provenientes de Ecuador hace dos semanas fueron un crudo recordatorio de la presencia rampante de la violencia y el crimen organizado en América Latina y el Caribe (ALC). No se ha debatido lo suficiente la relación de esta violencia con el desarrollo.

América Latina y el Caribe es la región más violenta del mundo y la violencia viene en aumento . El número de homicidios por persona es cinco veces mayor que en América del Norte y diez veces más alto que en Asia. La región alberga el 9 % de la población y en ella ocurre un tercio de los homicidios del mundo .

La violencia juega un papel importante en la decisión de migrar. Médicos Sin Fronteras señala que, si bien los incentivos económicos son un factor de empuje, la violencia es un factor decisivo para la migración a Estados Unidos desde Centroamérica. La violencia también amplifica la desigualdad preexistente. Las víctimas están sobrerrepresentadas entre los más desfavorecidos: los pobres, los jóvenes, las minorías étnicas y los grupos LGBT+.

La violencia social y doméstica es muy extendida y afecta especialmente a las mujeres. La violencia política, incluidas protestas violentas, brutalidad policial, ejecuciones extrajudiciales, y violencia contra defensores de derechos humanos, activistas ambientales, políticos y periodistas también es frecuente. Sin embargo, desde principios de la década de 2000, el crimen organizado es la principal fuente de violencia en la región .

Joven guatemalteco. Foto cortesía del Banco Mundial
La situación es tan desalentadora como el crecimiento mediocre de la región, su baja productividad y sus niveles altísimos de desigualdad. Sin embargo, usualmente no nos detenemos en hacer las conexiones: hay evidencia de que las sociedades más desiguales suelen ser más violentas; y las sociedades desgarradas por la violencia no pueden alcanzar tasas de crecimiento más altas para generar empleos, poner fin a la pobreza y reducir la desigualdad.

La violencia afecta el crecimiento económico por varios canales. Cuando amenaza los derechos de propiedad, afecta las decisiones de inversión. Un estudio muestra que, en Colombia, cuando el acuerdo de paz parecía inminente, aumentó la creación de empresas. Y se detuvo cuando el acuerdo fue rechazado en un plebiscito nacional.

Frente al crimen y la violencia, los gobiernos gastan más en seguridad y menos en desarrollo; la violencia destruye el capital humano afectando el mercado laboral y daña a las sociedades al reducir la productividad.

En 2012, un informe del Banco Mundial estimó el costo de la violencia en un 8 % del Producto Interno Bruto (PIB) en seis países de la región , y que una reducción del 10 % en la violencia conduciría a un aumento de un punto porcentual en el crecimiento económico anual en los dos países más violentos .

La violencia debilita la capacidad del Estado, haciéndolo más vulnerable y menos capaz de tomar medidas para defenderse. En casos extremos, puede socavar su soberanía e independencia.

La violencia es el epicentro de los problemas más apremiantes de ALC y, por lo tanto, debe estar al centro de las conversaciones sobre crecimiento económico, productividad, pobreza y reducción de la desigualdad.

No hay una política única que erradique mágicamente la violencia, pero hay prioridades identificadas y áreas en las que necesitamos más conocimiento para mejorar el diseño de políticas. En 2016, un reporte del Banco Mundial revisó exhaustivamente políticas y programas que pueden prevenir la violencia juvenil y han sido eficaces para reducir la afiliación a pandillas. Este informe, y el mencionado antes, enfatizan la prevención como una prioridad y la importancia de la evidencia para el diseño de políticas. Las economías vibrantes que ofrecen empleos ayudarán a sacar a los jóvenes de la delincuencia, por lo que el crecimiento económico en sí contaría como prevención del delito. Pero existe el desafío de encender los motores del crecimiento económico en medio de la violencia y el crimen.

La región necesita mejores sistemas policiales y judiciales protegidos de la captura por parte de organizaciones criminales, programas para atender la salud mental de las víctimas y reparar el tejido social, una producción sistemática de datos para comprender los patrones de violencia del crimen organizado e identificar rutas de política prometedoras. También necesita iniciar una conversación sobre las opciones para contener la violencia del crimen organizado que frena a la región e impide que todas las personas tengan vidas que puedan elegir y valorar. Los problemas de carácter supranacional requieren soluciones coordinadas que vayan más allá de las fronteras nacionales.

Esta columna hace un llamado a gobiernos, academia, sector privado, sociedad civil y la comunidad internacional a reconocer la necesidad urgente de actuar y unir fuerzas para enfrentar juntos al monstruo que acecha América Latina y el Caribe.