viernes, 6 de enero de 2023

Seguridad y soberanía alimentaria. Por Eduardo Verano, exgobernador del Atlántico

El gobierno colombiano ha permitido que muchos ciudadanos pasen hambre.

¿Se justifica eso?

Claro que no.

¿Qué hacer para evitar que sigamos cometiendo ese atropello?

Eduardo Verano, que fue gobernador del Departamento del Atlántico, se refiere al tema en esta columna en el diario La República.

¿Cómo lo hizo él, cuando fue mandatario? 

®luisemilioradaconrado

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Seguridad y soberanía alimentaria

Por Eduardo Verano de la Rosa, Exgobernador del Atlántico

Toda persona tiene el derecho a disfrutar de un nivel de vida adecuado que le asegure su dignidad humana como verdadero ser humano y tenga una vida digna. Este derecho como todo derecho humano, está radicado en cabeza de toda persona por el mero hecho de ser persona humana y formar parte integrante de una sociedad estatal; y, correlativamente, la sociedad civil- el Estado.

Un nivel de vida adecuado implica el acceso al alimento de toda persona, por lo que las autoridades de un Estado están en la obligación jurídica y política de crear las condiciones que hagan posible que las personas accedan a una alimentación saludable, sin que esto implique paternalismo y sin afectar la individualidad de cada ser humano. Es decir, el Estado debe crear las condiciones para el acceso al alimento saludable, pero no puede ordenar ni obligar como alimentarse a la población, esto significaría un ataque a la libertad como autonomía individual.

El derecho a un nivel de vida adecuado, y su derecho a la alimentación, está establecido, en la Declaración Universal de derechos humanos, que en el ordinal 1º del artículo 25 consagra que: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que la asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica…”. En otros términos, todo colombiano tiene el derecho a tener seguro el acceso al alimento.

El derecho al acceso al alimento, obliga a las autoridades de la república de Colombia implementar políticas de seguridad alimentaria, a todo nivel, como una efectiva política de Estado y los gobiernos deben, no solo facilitar la producción y comercialización de los alimentos y su entrega a la población más vulnerable, sino que con los alimentos que no se producen ni son fáciles de producir en el país, se debe garantizar su introducción al país, y adoptarse medidas para controlar la inflación, en la medida en que este fenómeno económico empobrece a la población y su alimentación.

La seguridad alimentaria se garantiza con un buen gobierno de la cosa pública y su soberanía alimentaria, sin la intromisión de intereses y fines distintos que los intereses y fines de la misma población colombiana. La soberanía alimentaria, como poder de decisión jurídico y político autónomo de la república constituye un poder democrático. Compartido a todo nivel de los territorios y debe ser ejercido en forma plural.

La seguridad alimentaria necesita de la soberanía alimentaria, no puede ser de otra manera. Pero la soberanía alimentaria no debe identificarse con el poder de decidir de solo un gobierno, sino como el poder de decisión de una red de poderes públicos y de la construcción de un consenso plural sometido a revisiones permanentes. En otras palabras, no puede identificarse con decisiones unilaterales de un poder político, ni con aislamiento internacional.

En otras palabras, el alimento debe garantizarse a la población ofreciendo el libre acceso al mismo y combatir el hambre y sus consecuencias, pero sin construir un “nacionalismo alimentario” en que solamente pueda consumir la población lo que un gobierno establezca.

Para finalizar recuerdo las palabras del profeta: “Dios ha impuesto como deber a los ricos entre los musulmanes el dar una parte de lo que poseen a los pobres. Si los pobres tienen hambre y están desnudos, la culpa es de los ricos. Dios les pedirá cuenta rigurosamente y les castigará con rudeza”.

El dólar abrió a $4.971,50 en promedio, tras anuncio de datos clave de empleo en Estados Unidos

El precio del dólar hoy: $4.971,50 en promedio.

El petróleo Brent, la referencia para Colombia, cae 0,41% a US$78,37 el barril, mientras que el WTI decrece 0,54% a US$73,27.

®luisemilioradaconrado

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El dólar abrió a $4.971,50 en promedio, tras anuncio de datos clave de empleo en Estados Unidos

Este viernes, el dólar abrió a $4.971,50, en promedio, lo que significó una caída de $18,08 frente a la Tasa Representativa del Mercado, que para hoy es de $4.989,58.

El precio de apertura registrado por la plataforma Set-FX es de $4.970.

El valor máximo es de $4.971 y el mínimo de $4.970. Se han negociado más de US$2,7 millones a través de 11 transacciones.

El dólar a nivel local se vio impactado drásticamente desde la jornada de ayer, tras darse a conocer la cifra del Índice de Precios al Consumidor (IPC) por parte del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), la cual para diciembre fue de 1,26%, mientras que la cifra anual cerró sobre 13,12%, muy por encima de lo esperado. 

jueves, 5 de enero de 2023

Inflación del 13,12%: estas son las ciudades más caras para vivir en Colombia

¿Cuáles son las ciudades más caras?

Se lo comentamos aquí en el RadaR…

®luisemilioradaconrado

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Inflación del 13,12%: estas son las ciudades más caras para vivir en Colombia

En la región Caribe están las más costosas, mientras que en Medellín y Bogotá los precios subieron menos que en el promedio nacional.

El Dane sorprendió en la mañana de este jueves al informar que en 2022 el costo de vida en Colombia subió 13,12%, lo cual no se veía desde hace 23 años.

Si bien se esperaba que el dato fuera alto, la inflación estuvo muy por encima de lo que los analistas del mercado vaticinaron.

Al igual que los colombianos lo han sentido en el último año la comida fue lo que más encareció y le puso presión al Índice de Precios al Consumidor (IPC).  

En las cuentas del Dane este último rubro subió 27,81%, mientras que las divisiones de hoteles y restaurantes (18,54%) y muebles y artículos para el hogar (18,25%) también tuvieron fuertes subidas.

Por ciudades

Echando un vistazo a las ciudades en las que más se disparó el costo de vida, Cúcuta lidera el listado. En la capital de Norte de Santander el IPC incrementó 16,34%, muy por arriba de la media nacional.

La vida también fue bastante costosa en Sincelejo, Sucre, que vio cómo los precios se elevaron un 15,83%.

Situación similar fue la de Valledupar, Cesar, con un costo de vida 15,53% más alto frente a 2021; Riohacha, La Guajira, con 15,52%; y Montería, Córdoba, 15,38%.

¿Y qué pasó con Medellín? Si bien en la capital antioqueña la subida de precios es considerable, esta fue menor que en el promedio nacional.

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En otras palabras, Bogotá, Manizales y Medellín presentaron las menores variaciones en la inflación durante 2022 entre las ciudades principales, pues sus indicadores fueron de 12,35%, 12,61% y 12,75%, respectivamente.

En la capital paisa lo que más subió fue la comida, con un 27,15%; los muebles y artículos para el hogar, 18,68%; y la categoría de restaurantes y hoteles, 18,21%.

Según las cuentas del Gobierno para este año la inflación cedería un poco, aunque seguiría alta y se ubicaría en 7,2%.