lunes, 1 de octubre de 2018

Se fue Friday´s, pero quedó Americana -2- Por Lina María Guevara Benavides


Se fue Friday´s, pero quedó Americana.
Lina Guevara se sentó con Jaime Bonilla, de la compañía y le contó lo más importante de la historia. 
 
¿Cuál es la meta en ventas?
Empezamos de cero, pero a final de año los cuatro locales deben ser rentables.
Y la respuesta de Bonilla es de mucha confianza en el futuro.

Así son los negocios…

RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1

Se fue Friday´s, pero quedó Americana -2-

Lina María Guevara Benavides


“Nuestra propuesta es muy innovadora porque aplicamos las técnicas americanas a productos locales, todo lo que preparamos es nacional”.

Luego de ser aceptada en un proceso de reorganización con el que no consiguió saldar sus deudas, la cadena americana de restaurantes T.G.I. Friday’s salió del país. Fue así como poco a poco, sus extensas fachadas que se vestían de franjas rojas y blancas, se pintaron de azul.
Al mejor estilo estadounidense, Americana, la marca que heredó los cuatro establecimientos que operaba la compañía aterrizó para conquistar a quienes simpatizan con los platos del sur de EE.UU.

Jaime Bonilla, gerente de Americana, explicó en qué consiste el concepto y cuál es su plan de expansión.
 
¿Como llegaron a ocupar los locales de Friday’s?

Siempre los vimos como establecimientos interesantes. Cuando Friday’s salió del país, vimos la oportunidad y cerramos el negocio. Por eso los tomamos.

¿Quién es el operador de Americana y qué relación tiene con Friday’s?


Son negocios independientes. Americana nació de la Operadora Colombiana de Restaurantes (Ocre), una sociedad que creamos este año entre varios inversionistas colombianos. Sin embargo, el desarrollo de la marca lo veníamos trabajando desde noviembre del año pasado.

¿Cuál es el concepto con el que nace Americana?


Vimos una necesidad en el mercado y en el público que tiene aprecio por el estilo americano. Queríamos traer el concepto a Colombia, entonces somos una marca que se especializa en la comida del sur de Estados Unidos. Trajimos un chef propio y mezclamos el restaurante con una barra de cervezas y cocteles para crear el concepto de “Sports Bar”. De alguna manera, queremos hacer “click” con la clase media. Nos propusimos crear una marca cercana a la gente y trabajar en la mejor relación calidad precio. Hay mucha oferta de comida rápida americana y poca de alta cocina, pero muy costosa. Nuestro objetivo es estar justo en el medio, con la calidad de los de arriba y lo más cerca posible de los precios de abajo.
¿Cuántos locales heredaron de Friday’s y que capacidad tienen en promedio?
Cuatro: en la carrera novena con calle 72; en la Avenida La Esperanza con carrera 50; en San Martín; y en Suba. Estamos operando los dos primeros, pero los otros estarán listos en octubre. Hay unos más grandes que otros, pero el promedio está entre 200 y 220 personas. 


¿Cuánto invirtieron en las adecuaciones?
Entre $200 y $300 millones por cada local.

¿Cómo están distribuidas las cartas de comidas y bebidas?
La carta la construyó nuestro chef Alejandro Malagón, quien tiene mucho conocimiento en cocina americana. Ahí tenemos 30 platos, de los cuales 70% son BBQ y ahumados, pero también tenemos bowls, hamburguesas y bandejas. En la de bebidas, trabajó Nicolás Reina, quien es uno de los mejores del país. En esa tenemos selección de cocteles y cervezas de barril que se alinean con el concepto americano.

¿Cuál es la meta en ventas?
Empezamos de cero, pero a final de año los cuatro locales deben ser rentables.

El aporte de los formatos low cost


Aunque para Jaime Bonilla la sobreoferta de restaurantes es inminente, el boom de los formatos de bajo costo no le preocupa. “Los low cost no son nuestra competencia directa, pero sí creemos que esos formatos más baratos hacen que la gente deje su ‘coca’ en la casa y les enseñan a perder el miedo de comer en la calle. Hoy, ese público busca una oferta más barata, pero en dos o tres años serán nuestros clientes”, dijo Bonilla.
Los tres recomendados del chef
Según Alejandro Malagón, chef de Americana, aunque toda la propuesta del restaurante es atractiva por mezclar técnicas estadounidenses con productos locales, hay tres preparaciones que recomienda.
 
Lousiana Pork Belly
“Es una apuesta diferente para comer chicharrón. Es una preparación mucho menos grasosa y con más sabores típicos estadounidenses, entonces la gente se encuentra con más notas avinagradas, de vinagre de sidra, especias específicas, muchos cítricos y lo más importante, sabores aromáticos”, dijo Malagón.
St. Louise Style Ribs
“En Bogotá es difícil conseguir unas buenas costillas BBQ. Hay buenos sitios pero las nuestras son diferentes porque además tenemos dos salsas: una BBQ y otra que denominamos americana”, agregó.

Smoke Half Chicken
“Este Half Chicken lleva doce horas adobándose y luego lo ahumamos durante una hora y media. En general, nuestro tipo de comida (americana) tiene tres componentes: uno aromático, uno cárnico y un ahumador”, dijo Malagón.

 


La historia de TGI Friday´s en Colombia -1-

El mundo de los negocios...
En estas dos notas, les voy a contar qué pasó con TGI Friday´s, un negocio que arrancó con muchas expectativas en Colombia y que se mantuvo en nuestra nación varias décadas.

El mundo de los negocios no es fácil.
Es más. Es mejor decir, la vida no es fácil.
A muchas personas el mundo les sonríe, pero a otras las golpea duramente.

Es un privilegio vivir sonrientes.
Hace poco me decía un empresario: "Nos la jugamos y gracias a Dios, nos está yendo bien".

En estas dos entregas, les dejaremos la historia de TGI Friaday´s, que ahora es historia en Colombia...

RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1
La historia de TGI Friday´s en Colombia -1-

Portafolio
marzo 02 de 2016

Su local de la calle 93, en plena zona rosa de Bogotá, fue el primer restaurante que montó en el país la cadena TGI Friday’s hace casi dos décadas y el que le comenzó a dar prestigio para luego abrir otros seis establecimientos. Sin embargo, se convirtió también en el karma que condujo a los propietarios de la franquicia de esta marca en el país a pedir que los aceptaran en reorganización, una de las modalidades que contempla la Ley de insolvencia.


Este miércoles, la Superintendencia de Sociedades reportó la aceptación de ese pedido de la firma Franquicias Latinoamericanas S.A., sucursal Colombia, que tiene presencia con seis locales en Bogotá y uno en Barranquilla, donde sirve comida casual tipo americano.

Según datos de la Súper, la compañía ha acumulado pasivos por 24.508 millones de pesos y de estos 3.866 millones equivalen a acreencias vencidas hace más de tres meses.

Además, a diciembre 31 del 2015 registró un patrimonio negativo de 8.778 millones de pesos.

El régimen de salvamento empresarial al que se acogió Franquicias Latinoamericanas busca sentar a los acreedores a negociar fórmulas de pago, esto con el fin de proteger la inversión y las deudas, pero sobre todo, de preservar los puestos de trabajo, que en el caso de TGI Friday’s benefician a 193 empleados con sus familias.

Pero ¿cómo se llegó hasta este punto en la reconocida cadena de alimentos?

Fuentes cercanas le contaron a Portafolio que hubo varios factores, pero el que más pesó fue el lío por el restaurante de la 93.

“Ese local lo habían alquilado a largo plazo y con opción de compra cuando llegaron al país, hacia 1996 o 1997, pero de pronto la dueña pidió que le subieran el canon de 40 millones mensuales a 75 millones”, le dijo a Portafolio una fuente cercana al proceso.

El asunto llegó a los estrados y en marzo del 2015 un juez falló en contra de los franquiciados, ordenando el incremento, pero además el pago de un retroactivo que en dos años acumulados equivale a 1.140 millones de pesos.

Finalmente, el restaurante cerró el 31 de diciembre pasado y las llaves del inmueble le fueron devueltas a la propietaria.

TGI Friday’s había logrado sobreaguar crisis como la de finales de 1998-99 pero este asunto, unido a los malos resultados de la inversión que hicieron en Barranquilla, al que sus dueños consideran como el mejor restaurante de la cadena, los llevaron a la crisis.

Al local de ‘la Arenosa’ le destinaron 3.800 millones de pesos y se generó una gran expectativa considerando el auge que vive la ciudad. Sin embargo, tan pronto pasó el interés por la novedad, las ventas descendieron dramáticamente. Últimamente habían alcanzado de nuevo el punto de equilibrio y les surgió otro inconveniente: el personal ha sido captado por otros negocios de la zona, generando la necesidad de realizar sustituciones continuas con empleados que llevan desde Bogotá.

“Preparan a la gente y se la ‘roban’ después. Así ha pasado con cocineros, gerentes y hasta con los meseros”, apuntó la fuente.

Si bien la mayoría de los insumos para las comidas que se venden en TGI Friday’s son nacionales, un tercer elemento, aunque no definitivo, ha sido la devaluación de tasa de cambio, teniendo en cuenta que buena parte de la deuda está en dólares.

Hasta ahora no ha habido cesación de pagos a los proveedores y no se han presentado traumatismos en la operación. Además, si bien la facturación bajó en el 2015, habría dejado algunas ganancias.

¿Estrategia de negociación?

Justamente, la declaración de insolvencia sería un camino que tomó la empresa para evitar que sus bienes sean embargados para hacer cumplir el mandamiento de pago por parte de la dueña de la sede de la 93, mientras que los directivos emprenden los caminos legales que aún tienen para controvertir la decisión, según le dijeron a Portafolio especialistas en procesos de este tipo.

Este diario conoció que la cadena no ha descartado continuar con un plan de crecimiento que tenía previo a toda la problemática, debido a que su sector el incremento en los volúmenes de venta puede aumentar la rentabilidad. Esa hoja de ruta incluía un establecimiento más en el sector de Salitre (cerca de la Fiscalía) y otro en inmediaciones del centro comercial Hacienda Santa Bárbara (Usaquén-Bogotá), en el cual ya habían adelantado bastante las gestiones.

Ahora, otra prioridad sería buscar una negociación con la contraparte del litigio de la 93 a instancias de la reorganización, donde ella deberá figurar como acreedora, y si no es posible, pensar en otro local, con el fin de no dejar descubierta un área que resulta estratégica para la compañía.

@nesperiodista