martes, 5 de marzo de 2013

Desempleo y revaluación, por Jairo Parada

Desempleo y revaluación



A pesar que el ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas reconoció claramente el daño que la revaluación del peso le causaba al país, fijando como objetivo una tasa de cambio de $1950, me llamó la atención que se negara a reconocer que ya estábamos en lo que los expertos reconocen como “enfermedad holandesa”.

Contrasta ello con la posición del secretario adjunto de la Ocde, Pier Carlo Padoan, al señalar los peligros en que se mueve la economía colombiana al deslizarse en la ruta de este mal.  

No se necesita ser un genio en macroeconomía para entender que ya estamos en el problema: receso industrial, encarecimiento de la producción nacional, caída de la tasa de cambio real y debilitamiento de la competitividad.

Aunque el Banco de la República ya dio el primer paso bajando la tasa de intervención al 4%, la política de compra de dólares definidas en un máximo de $30 millones de dólares diarios, apenas le causan escozor a un mercado diario de divisas estimado en más de $1,000 millones de dólares. 

Contrasta ello con políticas más agresivas como las del Perú e incluso el Banco Central de Suiza. No basta decir que la revaluación es un mal universal y echarle las culpas a Estados Unidos, pues lo que no entendemos es por qué somos uno de los campeones mundiales en revaluación.

 
La coyuntura mundial sigue enredada, pues en el último trimestre la economía norteamericana se contrajo a una tasa anual del 0.1%, la peor desde 2008. La buena noticia es que la causa fueron los recortes federales al gasto y no el entusiasmo de los consumidores. De todas maneras, se espera que la economía norteamericana no crezca más del 1.5% este año. El desempleo sigue sin bajar. 

En la Eurozona, ya es oficial la recesión generalizada, incluido el Reino Unido. China pausó su tasa de crecimiento lo mismo que India. A pesar que el Gobierno ha tratado de ser triunfalista con los últimos datos que nos ha entregado el Dane, lo cual se entiende pues los gobiernos siempre tratan de mostrarse optimistas, la crudeza de los datos no ayuda mucho. La tasa de desempleo en el país apenas pasó del 10.8% en 2011 al 10.4% el año pasado, contrastando con un desempleo en nuestros vecinos del 5 ó 6%.

En otras palabras, el gobierno no ha podido pasar sólidamente a una tasa de desempleo de un dígito. El presidente Santos alega que en su gobierno ya se han generado 2,5 millones de empleos, pero nada dice sobre la calidad de estos empleos, pues todos sabemos que un 60% de los mismos son informales. El examen de las cifras del desempleo subjetivo y objetivo por otro lado nos indica persistencia estructural. 

Lo que sigue sin entenderse es que la causa de fondo radica en el modelo económico de economía abierta minero exportadora, que nos lleva raudos a la enfermedad holandesa. Poco puede hacer la Junta del Banco de la República con su política de inflación objetivo y rebaja en la tasa de intervención. Temas como la regulación del mercado externo de capitales se ven venir, pero sin duda se imponen virajes en todos los frentes.

 
Jairo J. Parada Corrales
Economista, PhD.
Barranquilla-Colombia
Celular 311-650-0550
Phone and fax: 57-5-3557657
http://www.uninorte.edu.co/web/jparadac

lunes, 4 de marzo de 2013

Contralora molesta por Colpensiones


Desastre total en Colpensiones. La ira santa de la Contralora, se la pueden imaginar.

En los medios de comunicación NO deberíamos utilizar las cámaras, los micrófonos y los medios virtuales para armar un alboroto, cuando un funcionario público se sale de casillas… Pero, se pueden imaginar la “piedra” de esta señora, revisando las embarradas que han ido presentando…

¿Por qué no hacemos bien nuestras tareas?

¿Y a quienes sacamos entonces, por ineficiente?

¿O son muchos?

RADAR,luisemilioradaconrado


Contraloría lanza enérgica advertencia a Colpensiones
‘Se causa enorme detrimento patrimonial por procesos judiciales y tutelas originadas en vulneración de derechos de los usuarios’, dice la entidad.
La Contraloría General de la República formuló un llamado de atención al Gobierno para que conjure la grave situación a la que se están viendo abocados los afiliados al régimen de prima media para obtener su reconocimiento pensional o contar con información sobre estos procesos, por el deficiente servicio que reciben estos usuarios, tanto del ISS en liquidación como del nuevo administrador Colpensiones.
 
Según la Contraloría, el incumplimiento de sus funciones por parte de estas dos entidades, “impide el reconocimiento oportuno de pensiones, reliquidaciones, sustituciones pensionales, indemnización sustitutiva, conmutaciones y auxilios funerarios, que obligan a que las personas que consideran que han adquirido sus derechos, los reclamen vía tutela, congestionando con esto las instituciones que administran justicia”, dijo la Contralora General de la República, Sandra Morelli Rico.
 
Según la Contralora General, “esta situación, necesariamente, implica el incremento de sus presupuestos para atender las obligaciones derivadas de las actuaciones adelantadas y de las pensiones reconocidas y pueden conllevar a un detrimento patrimonial para el Estado, aumentando el gasto público para atender los procesos judiciales, las tutelas y acciones de desacato que se les notifiquen, o en su defecto, hacen que deba contratar personal para que preste sus servicios en asesoría jurídica o defensa judicial”.
 
La funcionaria agrega que “Los problemas en el tema pensional relacionados con estas dos entidades generan la vulneración de los derechos fundamentales de los ciudadanos colombianos a la vida, la salud y la seguridad social”, señaló la Contralora General de la República, indicó también.
Consideró además que se han invertido considerables recursos en el montaje de la nueva administradora, Colpensiones, así como en el alistamiento del ISS para la entrega de la información de sus afiliados y pensionados, sin que se vea la eficacia de tales gastos.
 
Para la Contraloría General, es evidente que se presentaron deficiencias en la planeación eficaz del proceso de liquidación de ISS y la formación, la creación, la organización y el alistamiento de Colpensiones, lo cual ha afectado la prestación del servicio a los afiliados, beneficiarios y pensionados.

El Café: la dura ley de los mercados, por Jairo Parada

No olvidemos nunca que el presidente Juan Manuel Santos, apenas
obtuvo su título universitario ingresó a la Federación Nacional de Cafeteros.
Estamos hablando de 1972.
No se me olvida, porque ese año yo obtuve el de bachillerato. 

Los mercados cambiaron, definitivamente. Y ahora que a la gente le encanta el te… peor.

Los cafeteros deben ponerse las pilas, porque vamos a tener problemas todo el tiempo, con esos paros que atrasan el desarrollo económico de Colombia.

Cafeteros quejándose…
Y a los periodistas, ¡quién los salvará!

Mejor revisemos la columna del doctor Parada, porque ese es otro tema… Yo sabía eso, pero ahora me volvió a impactar... será que me estoy volviendo viejo...
JPARADA: La pregunta de fondo es: ¿por qué cuando hay bonanza ella les pertenece a los cafeteros y si hay pérdidas se socializa con los tributos de todos los colombianos?

RADAR,luisemilioradaconrado






El café: la dura ley de los mercados



A mis estudiantes de Economía Colombiana en el Caribe Colombiano el tema del café les parecía siempre exótico y poco relevante. En la Costa Caribe sólo tenemos café en la Sierra Nevada y zonas del Perijá en el Cesar y La Guajira. Pero aún así, como nos enseñó Luis Eduardo Nieto Arteta, un historiador barranquillero, no se puede entender la evolución de la economía colombiana sin haber entendido el papel que jugó el café en ella.
En el siglo pasado, el café representaba el 75% de las exportaciones colombianas, mientras que hoy apenas es el 5% de las mismas. La Federación Nacional de Cafeteros era el semillero de los presidentes, y por ello, sorprende que esta crisis haya cogido de sorpresa al gobierno de Santos, cuando muchos de sus altos funcionarios y el mismo presidente vienen del sector.
La crisis actual es el resultado de la dura ley de los mercados, las leyes de la oferta y la demanda. Con el fin del Pacto Cafetero desde 1989, el mercado mundial del café es el que determina los precios del grano. Después de una relativa bonanza del 2002 al 2010, el precio del café se ha desplomado en un 50%. Brasil y Vietnam, contando con un gran apoyo estatal y una política agresiva del consumo doméstico en Brasil, han venido expandiendo su oferta cafetera en forma irresistible. 
Lo curioso es que en Colombia, en los últimos años se ha venido reduciendo la producción cafetera de 12,5 millones de sacos en  2007 a apenas 7,8 millones en 2011. Aun peor, Colombia importa 300.000 sacos de café al año para cumplir con sus compromisos. 
 
Por otro lado, las leyes duras del mercado y la competencia capitalista también han operado al interior del sector: se estima que un 10% de las fincas más grandes controlan el 70% de la producción cafetera.

De esta forma, la mayoría de los 500,000 cafeteros se encuentran bien empobrecidos, agobiados por el alza de los insumos químicos por un lado, y la revaluación del peso por el otro. Así, dos millones de colombianos se encuentran afectados duramente.
 
Desde hace dos años el gobierno de Santos ha redireccionado en préstamos y subsidios al sector unos $5 billones. Ello ha sido insuficiente pues los caficultores demandan un precio de la carga de $800.000 lo cual implicaría un subsidio fiscalmente imposible de cubrir, pues actualmente el subsidio que ya se ha ofrecido en las negociaciones sería de $90.000 por carga, mientras los cafeteros demandan unos $180.000 adicionales, lo cual es fiscalmente insostenible. 
La pregunta de fondo es: ¿por qué cuando hay bonanza ella les pertenece a los cafeteros y si hay pérdidas se socializa con los tributos de todos los colombianos? Lo mismo habría que hacer con el algodón, la carne, la leche, el arroz, etc., y así nos iríamos por el despeñadero fiscal.
Lo que debemos aprender de esta crisis es que los TLC y la globalización nos imponen la dura ley de los mercados, y éstos no tienen ningún corazón. Por ello, el Estado, a la par que se apunta a ese libreto, tiene que ir construyendo los cinturones de protección social pues son 600 municipios afectados. Créditos, menor revaluación, investigación y renovación cafetera a los pequeños debe ser la salida. Pero regalos a diestra y siniestra no parece muy factible.

Jairo J. Parada Corrales
Economista, PhD.
Barranquilla-Colombia
Celular 311-650-0550
Phone and fax: 57-5-3557657