¿Cómo vamos a pagar, dice Jairo
Parada?
Eso es lo que nos está diciendo
el economista, al revisar las cuentas del Distrito de Barranquilla.
Parada, señala que todos
queremos que se realicen las obras, pero el problema es, ¿de dónde vamos a
obtener los ingresos para pagar?
Es bueno que eso lo tengamos
claro los barranquilleros, el alcalde, Alejandro Char y su equipo de trabajo.
Y lo mismo está pasando con el
Departamento. El mensaje es también para el gobernador Verano…
RADAR,luisemilioradaconrado
@radareconomico1
Barranquilla:
¿prosperidad al debe?
Por: Jairo Parada
La bonanza vivida en Colombia
desde 1922 hasta 1929 fue calificada como “Prosperidad al debe” por Alfonso
López Pumarejo, al ocurrir una expansión del gasto público con base en la
indemnización por el robo de Panamá y el crédito internacional. Endeudarse para
invertir en infraestructura no es raro, siempre que se tenga con qué pagar
después, especialmente si el agente que se endeuda no tiene capacidad de emitir
dinero soberano.
Todos los barranquilleros
estamos felices por las obras que se nos anuncian desde la Alcaldía, asimismo
el reducido grupo de contratistas de obras civiles que se ganan todas las
licitaciones, en este 203 aniversario de la ciudad. Nadie se puede oponer a la
Avenida del Río, a mejorar las condiciones de vivienda de los más pobres, a
construir un número récord de pasos y caminos, a canalizar de una los siete
arroyos de la ciudad, el nuevo estadio de béisbol, etc.
El problema radica en
cómo se va a financiar semejante batería de proyectos. Para estos próximos
cuatro años, el Distrito solo tendrá recursos por $10.7 billones, cifra
sensata, si uno mira el marco fiscal de mediano plazo publicado por la
Secretaría de Hacienda el año pasado (ver Marco fiscal de Mediano Plazo
2016-2025) durante Elsa Noguera.

De repente, todo ha cambiado,
el entusiasmo cunde en medio de la desaceleración de la economía nacional, con
caída de exportaciones e importaciones, e inflación acelerada. Barranquilla
parece ser un islote de prosperidad, pues no se tiene claro de dónde salen
los $6.5 billones restantes. Esperamos que no se incluyan los proyectos
de la Nación que no son del presupuesto del Distrito, aunque él ponga alguna
pequeña cuota de recursos propios. La verdad es que la propuesta de inversiones
que se llevó al Consejo Territorial de Planeación al examinar el Plan de
Desarrollo fue muy pobre, pues allí no se explicaron las fuentes de cada uno de
los programas, como lo exige el DNP.
¿De dónde salen tantos recursos
milagrosos? No se entiende tanta abundancia cuando uno ve al Distrito
imponiendo el impuesto al teléfono para poder pagarles a los jubilados de EDT y
EPM, cuando hay lentitud de las obras de canalización de la 84 (se debían
terminar en dic./2015) y ya nos hablan de mayo, no se sabe si por problemas de
liquidez, y si el Distrito debía a dic. 31 de 2015 un total de $1.5 billones
entre pasivos corrientes y otros pasivos. Si la II alcaldía de Bernardo Hoyos
quebró al Distrito con el desbordado crédito bancario, preocupa lo que ahora
sucede con las vigencias futuras que llegan hasta 2035. Giramos contra el
futuro. Se comprometen hasta los recursos del SGP de libre destinación.
El
virus parece que ya contaminó a la Gobernación. Asustan las nuevas proyecciones
que se hacen de los recaudos del predial, ahora que el Codazzi le entregó los
avalúos del Distrito.
Preparen los bolsillos.
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